El futuro del PSOE

El paso de Griñán abre nuevos interrogantes sobre el calendario de las primarias del PSOE

Susana Díaz y José Antonio Griñán, a su llegada ayer miércoles por la tarde al Parlamento andaluz.

El PSOE se zambulle de nuevo en el desconcierto. En un estado de shock producto del paso adelante dado por José Antonio Griñán, con el que nadie contaba. Y el efecto más inmediato, por ahora, es la apertura de muchas incógnitas. Entre ellas, cómo se amoldará el calendario oficial de las primarias para elegir candidato a la Presidencia del Gobierno, si se cambia finalmente la hoja de ruta trazada por el equipo de Alfredo Pérez Rubalcaba. Ayer miércoles, dirigentes de diversas federaciones se mantenían expectantes, pero entendían que el anuncio del presidente de la Junta y presidente del partido de que no se presentará a la reelección y de que su apuesta es ya por un relevo generacional podría "acelerar" los tiempos. Fuentes de la cúpula federal admitían incluso que lo lógico es que la Conferencia Política de octubre de 2013 acabe despejando de una vez por todas la incertidumbre de si las elecciones internas se convocan antes o después de las europeas.

Porque esa es la clave de bóveda de todo el debate. Hasta ahora, Ferraz había defendido que las primarias son un elemento de movilización "electoral", una apuesta "estratégica" y, con ese argumento, defendía que había que ubicar el proceso tras las europeas de mayo de 2014, también con la pretensión de que el candidato no sufriese rasguños en caso de un batacazo en los comicios. Ese timing era compartido por el propio Griñán, el principal valedor de Rubalcaba frente a las voces que cuestionaban su liderazgo y su gestión de la oposición. Hace unas semanas, de hecho, cuando se estaba calentando el ambiente de cara al Consejo Territorial del 6 de julio en Granada y al Comité Federal del 13 de julio en Madrid, el presidente del PSOE acalló la angustia de algunos barones y aseguró que antes que hablar de las primarias para generales, debían celebrarse las primarias para autonómicas y municipales. El debate sobre el relevo de Rubalcaba se serenó. Pero ahora ha vuelto a reabrirse y es más que posible que contamine ambas citas claves. 

La pregunta es hacia dónde. Cada vez son más los que piden que los tiempos se adelanten, que el calendario "ya no resiste" y que el paso "generoso" dado por Griñán pone en un aprieto a Rubalcaba, a quien además el presidente de la Junta señala indirectamente al asegurar, en sede parlamentaria, en el debate del estado de la comunidad, que hace falta "savia nueva", que "sólo los nuevos pilotos" pueden llevar "a nuevos horizontes". Él tiene 67 años y el secretario general cumplirá en julio 62. "Estamos en una tensa espera. El calendario no se sostiene, y más ahora. Yo creo que esto es la puntilla, esto desestabiliza a Alfredo", aseguraba una diputada de peso en su federación. "El terremoto ha comenzado, y ha comenzado en la comunidad en la que más podría moverse, cuyo líder está fuerte y gobierna, y en la más poderosa de España. Estamos ante un poceso de cambio en todo el PSOE, una nueva etapa que abre Griñán. El inmovilismo y la defensa numantina es lo que menos conviene al partido", sentenciaba otra parlamentaria de la confianza de Griñán. "Esto moviliza todo", rubricaba otro diputado. 

"Otra cosa es que Alfredo mueva ficha"

Otros influyentes cargos orgánicos señalaban que la dinámica es ahora mismo "imprevisible". "Incertidumbre. Habrá que esperar. Lo que hemos visto es que el buen gobernante es el que arriesga, el que tiene iniciativa, el que tiene valentía y audacia. ¿Esto puede afectar? Pues vete a saber. Habrá que ver lo que va pasando en los siguientes días", vislumbraba un gran conocedor de la fontanería del partido. Un barón de una importante federación también se situaba en esa órbita: "Yo veo este gesto, primero, en clave andaluza. Sólo andaluza. Otra cosa es que tenga recorrido y que las cosas cambien. Pero yo no veo que vaya a haber cambios sustanciales". Este secretario general indicaba que no se prevé presión de los barones de Valencia, Madrid y Castilla-La Mancha, visto el frenazo que Griñán dio a sus movimientos. Pero sí hacía esta prevención: "Otra cosa es que Alfredo mueva ficha, que propicie una situación distinta". 

El barón que se atrevió ayer dar un paso más allá públicamente fue el manchego Emiliano García-Page, que siempre ha reivindicado que una vez concluida la Conferencia Política no habrá obstáculo para poner encima de la mesa, acto seguido, la discusión sobre las personas: "Quedará abierto el debate para hablar abiertamente y con claridad sobre cuál es la mejor manera y el mejor momento para operar un giro que va a llevar a cabo el PSOE en 2014". Desde su entorno, describían la situación gráficamente: "El anuncio de Griñán supone un punto de inflexión. El debate sobre el calendario estaba parado y esto es como una piedra que se lanza al estanque. Una piedra muy gorda. Pero una cosa es que el estanque se remueva y otra que se abran las compuertas. Las cosas no son tan inmediatas. Esto puede tener consecuencias... o no". 

Análisis "exclusivamente en clave andaluza"

En el círculo de la rival de Rubalcaba en el congreso de Sevilla, Carme Chacón, las cosas se veían con mucho mayor escepticismo: "Aunque el sentido común llevaría a pensar que se tienen que acelerar los cambios, lo que sucederá es que la dirección se atornille más a la silla. El contraste de actitudes entre el paso generoso y valiente de Pepe y el atrincheramiento de Alfredo no resiste. Si una persona que ha dilapidado todo su capital político en año y medio no se ha ido ya, ¿por qué se va a marchar ahora?". Los críticos ilustraban sus malas expectativas con las reacciones de Rubalcaba desde Bruselas y de Manuel Chaves en Madrid. El secretario general consideró "atinada" la marcha atrás de Griñán y adelantó que no produciría un corrimiento de tierras en Ferraz: "Los dos compartimos también que el calendario del PSOE es el calendario del PSOE y no va a cambiar por esta decisión que corresponde a la Junta de Andalucía y que es de y para Andalucía". El expresidente andaluz, hoy muy enfrentado a su sucesor, terció que no condicionaría en nada a Rubalcaba. 

Ferraz sostenía que el paso del presidente de la Junta había que analizarlo "exclusivamente en clave andaluza", sin más lecturas y sin que "interfiera" en el proceso general, en el debate sucesorio. Fuentes de la dirección sí reconocieron a infoLibre que, de cualquier modo, es previsible que en la Conferencia Política de octubre se acabe fijando ya el calendario. Rubalcaba, por cierto, había sido prevenido por Griñán el martes telefónicamente de que iba a anunciar su decisión en el debate del estado de la comunidad. 

Menos capacidad de reacción de los críticos

¿Y Andalucía qué dice? Susana Díaz, la consejera de Presidencia y señalada como la candidata clara a la sucesión de Griñán, y Mario Jiménez, vicesecretario general del PSOE andaluz, trasladaron al núcleo federal que sólo cabía una interpretación del gesto del jefe de la Junta: la situación andaluza y la oportunidad de regenerar el partido en un momento de sosiego

"La decisión de Pepe no tiene por qué afectar al calendario federal. Desde aquí no nos movemos de la posición que teníamos, que es que Alfredo corra con el desgaste de las europeas. Ahora mismo, esa es la intención. Todo, en principio, sigue igual sobre el papelen principio. Lo que puede cambiar es que haya más presión sobre Alfredo", sostenía una veterana del PSOE andaluz quien, sin embargo, ya no negaba tajantemente que la programación salte por los aires. Lo que sí asumían diversos dirigentes muy próximos a Griñán consultados por este diario es que la apuesta por un relevo generacional, no circunscrito a Andalucía, el mensaje "clarísimo" del presidente en el Parlamento, "no le pone las cosas fáciles a Rubalcaba". Sintéticamente, "arruina" sus opciones de competir en unas primarias y empuja al PSOE a elegir entre caras más jóvenes.

Leer la jugada de Griñán bajo los parámetros estrictamente andaluces también tiene mucha miga. Los tiempos que hoy jueves pondrá en marcha la ejecutiva regional y, la próxima semana, el Comité Director –el máximo órgano entre congresos del PSOE-A– dejan, por lo pronto, "escasa capacidad de reacción" a los críticos, nucleados en torno a Chaves y su mano derecha, Gaspar Zarrías. La previsión es que se convoquen inmediatamente las primarias, que las ratifique el Comité Federal del 13 de julio, los candidatos recojan avales y, si hay más de uno, se abra la campaña electoral y se vote en la última semana de julio. Con tan poco margen, los contrarios a Griñán –Jaén, dominada por Zarrías y parte de Cádiz y Almería– tendrían que articular una candidatura rival. Y en ese caso, el nombre que corre en los círculos socialistas es el de la exconsejera de Igualdad Micaela Navarro

Adelanto de elecciones como as en la manga

De forma que la primera derivada perseguida por la dirección del PSOE-A es desactivar a los críticos y manejar el proceso. Los colaboradores del líder andaluz reseñaban ayer que, por mucho que los descontentos pidan primarias abiertas a simpatizantes, estas no están reguladas todavía, y ha de ser justo la Conferencia Política la que decida cómo se tienen que organizar, cuál debe ser el modelo y a qué niveles afecta, si sólo al candidato a la Moncloa o a los autonómicos también. "Además, hacemos lo que no tenemos por qué hacer, porque los estatutos del partido dicen que cuando el PSOE gobierna la institución para la que elige candidato, no se celebran primarias salvo casos muy excepcionales", sentenció un miembro del aparato. Lo cierto es que unas primarias sólo entre afiliados facilita a la cúpula el control del proceso. 

¿Y por qué ahora, en este momento, cuando sólo han pasado 15 meses desde las últimas autonómicas y las siguientes no se celebrarán hasta marzo de 2016? La ejecutiva del PSOE-A indicaba que Griñán ya había trasladado hace tiempo su intención de que no quería repetir y de que había que proceder al relevo de forma "sosegada y tranquila", no hacerlo en el último momento y fracturando al partido. Así, se ventila toda la polémica interna en apenas un mes, procurando que afecte lo mínimo a la tarea de gobierno. Otro factor, y no menos importante: al tener resuelta la sucesión, el PSOE tiene "toda la sartén por el mango en caso de que haya que adelantar las elecciones", recalcaron en su círculo más estrecho. No hay en este momento conflicto con el socio de coalición, Izquierda Unida, pero si esta "da guerra", el presidente siempre puede convocar comicios anticipados pillando desprevenidos a sus adversarios, sobre todo al PP, al que las encuestas sitúan en caída. 

La sombra del 'caso ERE'

Tercer motivo: los ERE. Algunos diputados rubalcabistas esgrimían que la irrupción de Griñán responde a una próxima complicación en el turbio caso de presunta corrupción que tiene a la Junta en el epicentro. Los estamentos del PSOE-A lo negaron y apelaron a la "honradez" y "grandeza" del jefe del Ejecutivo. Sí admitieron el "cansancio" por el escándalo y por la tenaz campaña a la contra del PP y la posibilidad de que la causa siga abierta para las próximas autónomicas. Y última razón en la que piensa la dirección andaluza: la intención de Griñán es agotar la legislatura, pero no es descartable que en un tiempo deje las riendas del Gobierno al candidato para que en los siguientes comicios haga campaña como presidente. O sea, para facilitarle las cosas a su esperable sucesora, Susana Díaz. Antes de eso, augura una persona próxima a Griñán, se le conferirá "más protagonismo y visibilidad". Ella ha sido además la que ha conducido la relación con IU todo este tiempo. 

En definitiva, ¿qué caminos se abren ahora? Varios, pero ninguno claro. Que presionen los barones de federaciones potentes, que Rubalcaba mueva ficha, que Andalucía emita otro de que su paso debe leerse también en clave federal y "decida reabrir debates silenciados"... O que los potenciales candidatos también levanten el brazo. "Esa es la pregunta del millón", analizaban varias fuentes consultadas. Pregunta sin respuesta diáfana por parte de los afectados: Patxi López, Eduardo Madina, Carme Chacón... La impresión es que alguno de ellos, sobre todo el más señalado, Madina, "se anime", pero correría el riesgo de quedarse carbonizado si el paso es en falso o el terreno de juego no es muy seguro.

Las incertidumbres persisten mucho más que antes. Y el debate interno, otra vez, se sitúa en primera línea, agitado por la resaca de una decisión de tanto calado –y tan fértil en interpretaciones– como la de Griñán.  

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