POLÍTICA

El proyecto de Yolanda Díaz "no llega" a tiempo de las elecciones andaluzas

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha sido noticia en Andalucía por no ser noticia en Andalucía durante meses. Este martes, al fin, fue noticia-noticia. Es decir, la posible candidata a las próximas elecciones generales –está por ver con qué apoyos y con qué formato– se dejó finalmente ver y oír en la comunidad que protagonizará las próximas elecciones, una visita largamente esperada por los dirigentes de Unidas Podemos, en teoría su espacio político natural. No pareció el mejor día para la visita, con la división de la izquierda andaluza en máximos y la disparidad de criterio entre la vicepresidenta Díaz y Unidas Podemos sobre el envío de armas a Ucrania en carne viva, subrayada por la presentación por parte de Podemos de mociones en los ayuntamientos de –precisamente– Andalucía para defender la posición de Ione Belarra. Durante su visita, que tendrá esta tarde su episodio central con un acto con CCOO y UGT, Díaz admitió que su proyecto político, para el que comenzará un proceso de "escucha" esta primavera, "no llega" a tiempo de las elecciones autonómicas andaluzas. Como avanzó infoLibre, Díaz alargará su "escucha" hasta final de año y no presentará su proyecto hasta las generales.

La visita de Díaz a Andalucía llegaba precedida de expectación en los círculos políticos. Desde la marcha de Pablo Iglesias en mayo del año pasado, los ojos han estado puestos en ella. El fantasma del adelanto electoral ha planeado sobre la comunidad desde verano del año pasado y todos se preguntaban qué papel adoptaría Díaz. Como ministra de Trabajo, no había visitado Andalucía. Como posible candidata y líder de un proyecto de confluencia, sus referencias a Andalucía habían sido escasas y vagas. En su sonado acto de Valencia en noviembre con Mónica García, Ada Colau, Mónica Oltra y Fatima Hamed Hossain faltó una figura de Andalucía, la comunidad más poblada de España y la que –se suponía entonces, antes del adelanto en Castilla y León– era la siguiente estación electoral.

El difícil panorama de la izquierda al margen del PSOE en Andalucía no ha ayudado a su desembarco. Hay tres coaliciones separadas, Unidas Podemos (Podemos, IU y Alianza Verde), Adelante Andalucía (Anticapitalistas, Primavera Andaluza, Izquierda Andalucista y Defender Andalucía) y Andaluces Levantaos (Más País, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Andalucía X Sí). Un grupo de activistas e intelectuales de la izquierda andaluza, entre los que destacan Sebastián Martín Recio, exalcalde de Carmona (Sevilla) con IU y uno de los impulsores de la Marea Blanca sanitaria, y el catedrático de Teoría de la Comunicación Francisco Sierra, han intentado promover una confluencia, pero no lo han conseguido.

Los promotores de la unidad citaban a Díaz como su referente y confiaban incluso en la posibilidad de una implicación de la ministra para arreglar las discrepancias. Pero no ha ocurrido. Adelante Andalucía, la coalición liderada por Rodríguez, ya ha confirmado que presentará "listas andalucistas en las ocho provincias". "Nadie le pide unidad a ERC, nadie le pide unidad al BNG", proclamó el lunes Rodríguez durante un acto con motivo del celebración del 28F, reduciendo a la mínima expresión la posibilidad de una única papeleta. Salvo sorpresa que sería más que mayúscula, UP y Adelante irán por separado a las próximas elecciones autonómicas, que tendrán lugar este año, todavía no se sabe cuándo. Queda saber qué harán los distintos integrantes de Andaluces Levantaos.

Es en ese escenario, con un espacio de izquierdas y andalucista roto, al que llegaba esta jueves Díaz. ¿Con qué mensaje? Triple mensaje: 1) Lo que hagan las fuerzas políticas en Andalucía les compete sólo a ellas. "No soy nadie para decirle a nadie lo que debe hacer en los proyectos electorales", dijo en una atención a los medios a media mañana. 2) Su proyecto "no llega" a las autonómicas. 3) Si puede "ayudar", lo hará. En paralelo, la ministra se esforzó en rebajar la importancia de los "matices" diferentes sobre Ucrania en el seno de Unidas Podemos y reivindicó la tarea del Gobierno en Andalucía, especialmente con los ERTE y las políticas de empleo.

Fue en una entrevista en Canal Sur a las 9.00 cuando la vicepresidenta más se explayó. Díaz mostró afecto hacia Andalucía, sabedora de que se le ha reprochado su falta de presencia, sobre todo por parte de Adelante Andalucía durante el conflicto del metal en Cádiz. La ministra se mostraba "muy contenta" y salpicaba su discurso de referencias significativas para el espacio político de la izquierda andalucista, como el 28F o García Caparrós. "No se puede levantar un proyecto de país como me gustaría sin contar con Andalucía", afirmó. No obstante, enfrió las expectativas sobre un posible despliegue político por su parte en Andalucía. Díaz afirmó que tiene la "mano tendida" para "ayudar" en "un proyecto que mejore la vida de la gente, igualitario, moderno, feminista, ecologista", pero dejó claro que su lo suyo tiene otros tiempos: "Es evidente que no voy a llegar" a las elecciones andaluzas, afirmó durante la entrevista en Canal Sur.

Desde su equipo señalaban que el "no voy a llegar" era una referencia a los "tiempos", es decir, a que su anunciado "proceso de escucha" para su "proyecto de país" no terminaría antes de las elecciones en Andalucía. Además, añadían, dicho proyecto tiene una "perspectiva estatal", lo cual "no quiere decir que no ayude", porque "ayudará en todo posible". Su nivel de implicación en la precampaña y la campaña andaluzas se verá a partir de ahora. En Castilla y León participó en un mitin de campaña.

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