39º Congreso Federal del PSOE

El PSOE y Cataluña: de una reforma federal al carácter "plurinacional" del Estado

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante la campaña de las primarias.

El PSOE celebra este fin de semana su congreso federal con los principales asuntos, fundamentalmente la composición de la nueva dirección, prácticamente cerrados. Pero durante el sábado, los delegados socialistas se reunirán para definir la redacción final de la ponencia política que saldrá del evento, y uno de los temas más candentes será el posicionamiento que adopte este documento sobre la crisis territorial en Cataluña. Y es que, durante su campaña para las primarias, el nuevo secretario general, Pedro Sánchez, se mostró favorable al reconocimiento de Cataluña como "nación" dentro de una España "plurinacional", aunque la propuesta del PSOE sigue siendo reformar la Constitución para implantar un Estado federal.

El giro a la izquierda protagonizado por Sánchez en los últimos meses y, especialmente, durante su campaña a la Secretaría General, ha tenido Cataluña como uno de sus grandes ejes. No en vano, Sánchez arrasó en las primarias en esa comunidad con un discurso que plantea que Cataluña es una "nación" –aunque en su faceta "cultural", tuvo que matizar durante la campaña– y así debe verse reconocida en la Constitución. "Entiendo a España como la definió Gregorio Peces Barba, uno de los padres de la Constitución del 78. España es una nación de naciones, con una única soberanía que es la del conjunto del pueblo español", señaló en abril en una entrevista en La Vanguardia.

Tras la victoria de Sánchez en las primarias, ésta será la visión que se consolide como oficial en el PSOE en el congreso de este fin de semana. El nuevo secretario general controla a la mayoría de los delegados del cónclave, por lo que, salvo enorme sorpresa, las enmiendas que plantea al borrador de la ponencia planteado –elaborado Eduardo Madina, que apoyó a Susana Díaz en las primarias– se incluirán en la redacción final del escrito. Y estas enmiendas abogan por que el PSOE impulse "una reforma constitucional federal" que, "manteniendo que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español, debe perfeccionar el reconocimiento del carácter plurinacional del Estado apuntado en el artículo 2 de la Constitución".

Es precisamente este reconocimiento de la "plurinacionalidad" la principal novedad que ha planteado en los últimos meses Sánchez sobre el problema territorial, y aunque se trata de un asunto eminentemente terminológico, supone un paso adelante con respecto a la posición defendida por el PSOE en los últimos años. De hecho, en varias ocasiones se ha rechazado el uso de este concepto por parte de los socialistas, aunque la propuesta de reforma de la Constitución no cambia y sigue siendo en clave federal.

La enmienda sobre el modelo territorial que, si todo va según lo previsto, se incorporará a la resolución final del congreso, está recogida textualmente de la propuesta programática que hizo pública el secretario general durante su campaña interna. Su planteamiento detalla que esta reforma constitucional debe pivotar sobre cuatro puntos: "un mayor autogobierno, la garantía del respeto a las competencias en materia de lengua, educación y cultura, la mejora de la financiación en el marco de la renovación del sistema de financiación autonómica y el reequilibrio de la dimensión territorial de la inversión pública".

El rechazo al independentismo, no obstante, sigue siendo tajante: "Las clases trabajadoras catalanas y la mayoría social catalana no se beneficiarían con una eventual independencia de Cataluña, que en el actual contexto europeo y mundial resulta inviable, y que se intenta fundamentar en mitos y falacias que seguiremos desmontando", sostiene el posicionamiento de Sánchez que será incluido, previsiblemente, en la resolución final del congreso del PSOE.

La ponencia marco no recogía la plurinacionalidad

Frente a esta posición, el borrador de la ponencia elaborado por Madina –precisamente el texto que Sánchez aspira a remodelar con sus enmiendas– mantenía un posicionamiento mucho más suave en las formas con respecto a la reforma constitucional, y aunque el modelo seguía siendo el federal, en ningún momento se hace referencia a la plurinacionalidad del Estado ni se señala el carácter de nación de Cataluña, como sí incluye Sánchez. Según este borrador, el problema territorial en Cataluña es "el principal desafío político que tiene hoy España", y para solventarlo se plantean "respuestas políticas" de forma poco concreta.

Entre estas "respuestas", la ponencia señala la necesidad de "frenar la dinámica conflictiva en las relaciones" entre los gobiernos español y catalán, abordar las demandas catalanas en base a "los 45 puntos planteados por la Generalitat", "cambiar la política lingüística" y, especialmente, iniciar los trabajos para una reforma constitucional.

Los objetivos de esta reforma serían "hacer de Cataluña un país donde todo el mundo pueda vivir mejor; donde se garantice la cohesión social y el bienestar de las personas; donde se pueda alcanzar un nivel de autogobierno pleno y de calidad, eliminando los factores que hacen posible las invasiones competenciales; donde la democracia pueda mejorarse en sus dimensiones representativa, directa y participativa; donde se vea atendida y satisfecha la demanda de una financiación justa en un marco de equidad y solidaridad; y donde se reconozcan sus hechos diferenciales, exponentes de su identidad propia, expresados en sus derechos históricos y sus consecuencias".

Los programas del 20D y el 26J

Más nivel de detalle tenía la propuesta de reforma constitucional incluida en los programas electorales del PSOE para el 20D y el 26J. Esta reforma estaba estructurada en cinco puntos, y el relativo al modelo territorial proponía una España federal basada en la incorporación a la Constitución de los nombres de las comunidades autónomas; el reconocimiento de las lenguas cooficiales "como lenguas del Estado"; la reforma del Senado "para convertirlo en una auténtica cámara territorial" ocupada de analizar y aprobar normas relacionadas con los Estados federados; o la "delimitación, al máximo posible", de las competencias del Estado y las comunidades.

Esta reforma constitucional propuesta por el PSOE en sus programas también señalaba la necesidad de establecer en la Carta Magna una serie de pautas básicas relativas a la financiación de las autonomías. Entre estas líneas maestras destacaban dos: la inclusión de una normativa "de tipos impositivos efectivos iguales" para garantizar una presión fiscal similar en todas las comunidades y la obligación de que las transferencias entre comunidades para acercar su nivel de renta no situasen "en peor condición relativa a quien contribuye". Menos detalle tenía la propuesta de reconocimiento de "las singularidades de las distintas nacionalidades y regiones", aunque sí se señalaban que entre ellas se incluían la "lengua propia, cultura, foralidad, derechos históricos, insularidad, ultraperificidad, organización territorial o peculiaridades históricas de derecho civil".

Si hay algo que une a todos estos documentos son las continuas referencias que hacen a la Declaración de Granada, el documento elaborado en el año 2013 que se convirtió en el primer proyecto completo de reforma de la Constitución elaborado por los socialistas tras el estallido del problema territorial en Cataluña. El escrito fue pactado por PSOE y PSC, y en él se estableció que los socialistas iban a defender un Estado federal sin incluir conceptos como el de "Estado plurinacional", que ahora Sánchez si pretende adoptar.

La concreción de este escrito, no obstante, es muy similar a la que se incluyó a posteriori en los programas electorales de 2015 y 2016, ya que también incluye propuestas como la reforma del Senado, la modificación del sistema de financiación de las comunidades o la clarificación y delimitación de las competencias de cada administración. "Necesitamos reformar la Constitucion para crear los mecanismos de cooperación institucional que caracterizan a los Estados federales y de los hoy carecemos, en gran medida", apuntaba igualmente la Declaración.

Un paso adelante con respecto al pasado

Si Sánchez termina finalmente aprobando sus planteamientos sobre la plurinacionalidad –algo que, salvo sorpresa, conseguirá–, habrá dado un paso adelante con respecto a lo defendido por el PSOE y por él mismo hace unos años, ya que nunca los socialistas han llegado tan lejos a nivel terminológico. De hecho, el grupo de expertos que Sánchez reunió antes de las elecciones de 2015 se llegó a plantear utilizar el término "plurinacionalidad", pero finalmente el proyecto de reforma constitucional incluido en el programa electoral descartó esta opción.

Lo cierto es que el secretario general ha dado bandazos con respecto a su posición sobre Cataluña desde que fue escogido líder por primera vez, en 2014. En la campaña de esas primarias, Sánchez defendió abiertamente el reconocimiento de Cataluña como "nación", pero un año después rechazaba utilizar ese término porque el independentismo lo empleaba como "un concepto excluyente, que se está intentando apropiar de la identidad catalana y está diciendo que nación lo que significa es la constitución de un Estado". En su segunda campaña de primarias, Sánchez también ha hablado abiertamente de Cataluña como "nación". Pero, a diferencia que hace año y medio, parece que por ahora se mantiene en esas tesis.

El PSOE acepta reconocer la plurinacionalidad del Estado

El PSOE acepta reconocer la plurinacionalidad del Estado

Más sobre este tema
stats