LA PORTADA DE MAÑANA
Ver
La especulación y el rentismo siguen dominando el mercado de la vivienda tras el fin de las 'golden visa'

El futuro del PSOE

Rubalcaba no aclarará su futuro hasta que “se convoquen las primarias”

Es seguro que de aquí a que se celebren las primarias socialistas, sean en la fecha que sean, Alfredo Pérez Rubalcaba se va a topar de nuevo con la pregunta (y la presión de los suyos) de si aspirará o no a ser candidato presidencial. Pero el secretario general no contestará por ahora. Y no aclarará su futuro "hasta que se abra el proceso", "hasta que se convoquen" las elecciones internas

La confirmación, reiterada este jueves a infoLibre desde el círculo más próximo del líder, llega después de que en los últimos días algunas federaciones –y singularmente Andalucía– le hayan apremiado a aclarar sus intenciones. Para que ese anuncio sirva como válvula de escape y deshaga el hervidero de rumores. El PSOE andaluz pone como espejo el comportamiento de José Antonio Griñán, que adelantó en junio que no concurriría más por la presidencia de la Junta e, inmediatamente, desencadenó un proceso de relevo en el Gobierno y en el partido que se terminará de cerrar en noviembre, cuando ceda la secretaría general a Susana Díaz. Ayer, la petición de claridad a Rubalcaba volvía a escucharse en el PSOE-A y en los pasillos del Congreso. "Esto ya no resiste, esta incertidumbre no aguanta más", abundaban fuentes próximas al expresidente autonómico. 

Ferraz, sin embargo, aseguraba que no había recibido "en ningún caso" esa demanda. "Le han dicho a Alfredo que decida y que pilote el proceso, pero no que desvele su futuro. Nadie le está empujando a que lo haga ya, todo lo contrario. Si Andalucía ha cambiado de posición, nos lo dirá, pero la comunicación con ellos es fluida y no nos han trasladado eso", señalaba una persona de la máxima confianza del secretario general. 

De cualquier modo, Rubalcaba, según sus colaboradores, sólo dirá si quiere o no competir "cuando se convoquen las primarias", cuando se abra efectivamente el proceso. "O sea, cuando hablen los candidatos. Alfredo seguirá siendo secretario general sea o no sea candidato, por tanto, no tiene por qué decirlo antes", sentenciaba esta misma fuente, quien añadía que el líder "no habla" de sus intenciones con sus dirigentes más cercanos. Y agregaba: "Las cosas no funcionan así. Tenemos mucho trabajo y muchas preocupaciones... Todo a su tiempo". Otra conocida dirigente de su equipo decía tener la "impresión" de que no concurrirá. En el partido, las opiniones se dividen, pero varios responsables creen que Rubalcaba "resiste" y prefiere un calendario tardío con la esperanza de que remonte en las encuestas. El líder siempre ha reiterado que hará lo que crea que es "útil" para el partido

Sobre las posibilidades del jefe de los socialistas se pronunció desde Sevilla, en un desayuno informativo organizado por la Ser, Susana Díaz. La presidenta de la Junta señaló que Rubalcaba es el secretario general, pero "el referente del futuro" lo decidirá todo el partido. El expresidente del Gobierno extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra le aconsejó en Al rojo vivo (La Sexta) que desista: "Puede ocurrir que se presente o no se presente. Si no se presenta, saldrá muy mal de la secretaría general [...]. Si se presenta y pierde, saldrá todavía peor". En esa tesitura, le recomendó que se aparte de la carrera y que las primarias, que él no comparte (prefiere un congreso extraordinario), se celebren "cuanto antes, mejor". 

"La realidad se impone, y el desgaste es gordísimo"

Pero, ¿cuándo se abre el proceso? Ferraz ya ha dejado claro que en el primer Comité Federal que siga a la Conferencia Política –o sea, en diciembre o enero– se rubricará el calendario de las primarias. Aunque no se descarta del todo que en ese momento pudiera comunicar alguna decisión, "lo esperable" es que lo hiciese cuando se abriera oficialmente la carrera, poco tiempo antes de la apertura de las urnas. 

La fecha de las elecciones internas sigue aún en el aire. Distintas fuentes consultadas por este periódico apuntaban que se va consolidando la idea de que el momento más oportuno es el otoño de 2014. Esto es, después de las europeas pero antes de lo inicialmente previsto, que era principios de 2015. Griñán, igual que el equipo federal, había defendido hasta ahora que las primarias abiertas para designar el candidato a la Moncloa debían celebrarse poco antes de las generales –que, si Mariano Rajoy no decide adelantarlas, serían en noviembre de 2015–, y justo después de que fueran nombrados los aspirantes a las autonómicas y a las municipales. Andalucía, en cambio, tal y como expresaron varios dirigentes, cree ya que esa programación "no se sostiene" por la presión interna, por el intenso debate público y privado acerca de las primarias.

"Hay veces que la realidad se impone. Hay ya demasiados tirones, y el desgaste es gordísimo, y esto no es bueno para el partido. Lo que diga el PSOE de Andalucía es lo que se va a hacer, pero Andalucía no puede hacer algo contra el PSOE", ilustraban fuentes próximas a Griñán. Dicho de otra forma: el PSOE-A tiene un enorme poder para mover la nave del partido y presionar a Rubalcaba, pero no puede mantener su hoja de ruta si el sentir de los territorios y de las bases se inclina a favor de resolver cuanto antes el debate sucesorio. Otro miembro de la cúpula regional confirmaba que la sensación extendida es que las primarias se celebren "inmediatamente después" de las europeas de mayo de 2014 y se hagan a continuación, en cascada, las elecciones de candidatos autonómicos y municipales. Claro que todo podría saltar por los aires si en los comicios al Parlamento Europeo el partido sufre un fuerte varapalo, en cuyo caso crecerían las voces de los que piden un congreso extraordinario

Ferraz no pone fechas por ahora. Constata que "no hay una posición clara entre las federaciones". "Las menos son las que quieren antes de europeas [es el caso de Castilla-La Mancha y, de forma más soterrada, Madrid] y las que prefieren que sean en 2015, pero tenemos que hablarlo todo. Alfredo decidirá cuando haya escuchado a todos los secretarios generales. Siempre actúa así, tras oír a los barones. Hay que casar muchas cosas y no queremos perjudicar a ningún territorio. Queremos que a todos les vaya bien. Las primarias son un instrumento muy valioso en manos del PSOE, un arma estratégica y de movilización electoral, y no vamos a dar pistas al PP", analizaba un alto mando de la cúpula.

Rubalcaba tendrá en cuenta, pues, el parecer de los barones, pero "no" de los posibles aspirantes que están en boca de todos: Patxi López, Eduardo Madina, Emiliano García-Page y Carme Chacón. Los tres primeros, por otro lado, forman parte de la ejecutiva. Ibarra, por cierto, marcó a Madina como su favorito, porque es "una persona con una juventud que permite visualizar la sociedad del siglo XXI" pero que, al mismo tiempo, "respeta el pasado".

La "importancia" del proceso

Desde el aparato se insiste una y otra vez en que se buscará el "acuerdo" y en que no habrá "convulsión", por mucha fogata que se produzca antes del Comité Federal. "Hasta ahora se ha ido acordando todo y esta dirección goza de mucha estabilidad porque la gente se ha portado muy bien con nosotros, incluso aquellas federaciones que no nos apoyaron, como Andalucía o Madrid", razonaban en la ejecutiva. Y se remacha que lo "importante" es el proceso en sí mismo, la organización de un procedimiento de designación de candidatos "completamente nuevo", que "jamás se ha hecho en España", que va a cambiar el comportamiento del partido, por cuanto supone la participación no de los militantes, sino de los ciudadanos que se sientan progresistas. 

Esa naturaleza distinta de las primarias hace que Ferraz incluso sostenga que es posible la bicefalia. Que haya un jefe orgánico (Rubalcaba) y un referente electoral y social. Pero sólo mentar ese doble liderazgo en el PSOE causa pavor, por la experiencia "nefasta" del precedente anterior, el de Joaquín Almunia en la secretaría general y Josep Borrell como aspirante. "Que hablemos de unas primarias abiertas a los ciudadanos cambia todo. Las de 1998 fueron internas, de militantes, y se vio que una parte importante del partido no quería a Joaquín. Pero aquí hablamos de dos cuerpos electorales distintos. El líder electoral puede ser aquel que el partido no querría como secretario general. Eso no es un problema". Sin embargo, otros dirigentes anticipan que las primarias deberían ser seguidas por un congreso extraordinario que encumbrara al candidato a la cima del partido.  

Las dudas no se empezarán a disipar hasta después de la Conferencia Política de noviembre, según los cálculos de Ferraz, también a pesar de la presión de ciertos sectores que reclaman que se despejen las incógnitas antes, para no arruinarla. Quiere que el cónclave se centre en el proyecto político. Y ya, de camino al Comité Federal, acabe por cerrarse el calendario, la gigantesca X que persigue a Rubalcaba. 

Más sobre este tema
stats