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Ángel Munárriz: “Ayuso sale de todo con victimismo y falsedades”

El jefe de Investigación de infoLibre, Ángel Munárriz (Cortes de la Frontera, Málaga, 1980), cree que “mucho de lo que ocurre" se entiende mejor a través del análisis y el periodismo en profundidad. "Entiendes mejor la situación de la agricultura si sabes cómo funcionan los fondos de inversión. Cuando ves a Ancelotti en problemas con el fisco, estás mejor informado si has estado siguiendo la investigación Football Leaks. Cuando ves a dos guardias civiles muertos por un ataque de una narcolancha en Barbate, entiendes mejor qué ha pasado si has seguido los Narco Files. Todo se ve mucho más claro”, señala.

Ley de amnistía

“Creo que valoraremos la ley de amnistía más en función de sus resultados que de su origen. Si cumple la función que teóricamente tiene asignada, traer normalidad a la vida política catalana y facilitar un regreso de la derecha nacionalista al juego institucional, el saldo será favorable. Si la instrumentalizan los más irreductibles y nostálgicos del 2017 para volver a agitar el conflicto, nuestro juicio sobre ella se oscurecerá. Eso en lo político. Falta ver qué digestión hace de la amnistía el sistema judicial y hasta qué punto va a encontrar obstáculos insalvables”.

La justicia y la amnistía

Ver a García Castellón expresando públicamente su escepticismo sobre la ley de amnistía, cuando está llevando el caso Tsunami Democràtic, no es nada instructivo. Es obvio que para una democracia lo más sano es que la separación de poderes sea efectiva y las intromisiones sean las mínimas posibles. Viene una clarísima batalla judicial contra la amnistía. Hay afanes políticos en el ámbito judicial, aunque no generalizables, no en todo momento y no por parte de todos los jueces y magistrados, por supuesto”.

No renovación del CGPJ

“Creo que el PP ya ha ganado la batalla de no renovación del Poder Judicial. Es decir, el momento en el que le hubiera sido más desfavorable la renovación, cuando tenía mayor debilidad parlamentaria, lo superó sin excesiva penalización política o social. El PP cree que le sale gratis. Puede ser un asunto incómodo para ellos porque se quieren presentar como garantes del respeto a las instituciones mientras están bloqueando el CGPJ. Pero no parece que sea un tema que les esté ocasionando excesivo desgaste. También porque tiene una complejidad que no lo pone al alcance de todo el mundo. Y al final consiguen que quede en un tema de políticos que no se ponen de acuerdo. Por tanto, creo que el coste político que están pagando por algo tan inaceptable desde el punto de vista institucional es bajo en comparación con la gravedad del asunto”.

Futuro de Puigdemont

“Yo creo que Puigdemont, aunque quizás él no lo sepa, políticamente es pasado. Incluso aunque fuera rehabilitado desde el punto de vista penal por la Ley de Amnistía y pudiera volver, su proyecto político fracasó. El procés fracasó, el unilateralismo fracasó y Junts es la sexta fuerza política en las elecciones generales, aunque obviamente no son unos resultados extrapolables a unas autonómicas. Las matemáticas parlamentarias le han dado una vida extra porque le permiten gestionar una victoria simbólica a través de su acuerdo con el PSOE. Pero son victorias parciales dentro de una derrota global. Puigdemont funciona como símbolo estando fuera, regresando estaría claro que es una figura política obsoleta”.

Caso Koldo

“La izquierda paga muy cara la corrupción, mucho más que la derecha. Este caso tiene todos los ingredientes para causar indignación. En la medida en que llegue a involucrar a altos dirigentes del PSOE o miembros de gobiernos autonómicos, algo que todavía no ha ocurrido, se convertirá en algo muy difícil de manejar para el partido. Si la investigación acaba acotando la corrupción a Koldo y queda circunscrita a un pequeño grupo de empresarios que se forraron y lavaron ese dinero para quedárselo al margen de Hacienda, creo que será manejable porque será un caso de corrupción muy limitado a una serie de personas que obraron evidentemente mal. Y con responsabilidades políticas dentro del PSOE, fundamentalmente hasta donde sabemos de José Luis Ábalos. Va a depender de cuánta gente acabe señalada por la investigación judicial que este caso sea verdaderamente lesivo para el PSOE o un caso más o menos manejable".

Liderazgo de Yolanda Díaz

“Tiene el desafío de acomodar a las fuerzas que la han apoyado en Sumar. Los tres millones de votos del 23 de julio son un botín extraordinario que le entregó la izquierda alternativa. Ocho meses después tenemos un grupo parlamentario roto, descontentos en el seno de Sumar casi donde preguntes, un fracaso electoral en Galicia, perspectivas en Euskadi más que regulares y un horizonte acechante para las europeas. Hay que echar el balón al suelo y replantear las cosas, sobre todo dar acomodo, palabra, protagonismo y dignidad a las fuerzas políticas que hay dentro empujando. El mensaje de ese sector de la población que votó Sumar tiene que ser atendido con un proyecto político con vocación de permanencia, que integre armónicamente múltiples fuerzas. Ese es el desafío”.

Ayuso ante el escándalo

“Ayuso sale de todo con victimismo y con falsedades: Avalmadrid, la gestión de las residencias.... Ahora vemos cómo otra vez ya es víctima. No tiene ninguna explicación que dar. La culpa de todo es siempre de los demás. Por supuesto, me parece noticioso e importante este caso. Por supuesto, me parece que requiere explicaciones por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, que convive con una persona que es objeto de una investigación muy seria. Yo creo que ha interiorizado la idea de que no le debe ninguna explicación a nadie, que a todo puede responder haciéndose la víctima y soltando mentiras. Le ha funcionado antes, pero no se puede mentir eternamente”.

Liderazgo de Feijóo

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“Feijóo no despierta grandes entusiasmos en su parroquia. Moviliza mucho más entusiasmo ideológico la batalla cultural permanente que sale del PP de Madrid, especialmente de Ayuso. Feijóo es un hombre que está ahí porque en teoría es capaz de reunir el voto del centroderecha, robar votos a Vox, terminar de aniquilar, como ya ha hecho, a Ciudadanos. Y no despertar excesivo voto contra la derecha. Esa es la promesa de Feijóo: 'Yo voy a ganar'. Sobrevivirá en la medida en que esa promesa de victoria se cumpla. En su primer intento no lo consiguió. Es más, es casi el único en el PP que no consiguió los resultados que esperaba. Galicia ha sido un alivio para él. No veo ningún movimiento en su contra. Tendrá una segunda bala, en las elecciones generales, cuando sean. Pero si no la aprovecha creo que será la última”.

Perfil bajo de Vox

“Creo que el mal momento de Vox se debe a la falta de capitalización política, falta de talento, problemas de casting, mediocridad en la dirigencia, poca capacidad de trabajo. Se dan todas las condiciones para un buen momento de Vox: hay cabreo con Cataluña y momento antipolítico, hay cabreo en el mundo rural y buenos resultados de su familia política a nivel internacional. Y en cambio Vox no funciona, no carbura. Ahora bien, yo no me engañaría, la ultraderecha ha llegado para quedarse. Donde llega, nunca se va. Yo creo que va a tener un suelo de en torno al 10% que no le va a fallar. No son Ciudadanos o UPyD. Tienen un anclaje más fuerte".

Situación económica

“Si en 2020 nos dicen que vamos a estar en el 2024 como estamos, no nos lo hubiéramos creído. Hemos escuchado hablar de recesión, quiebra, hasta de rescate. En cambio, nos encontramos con indicadores bastante favorables y perspectivas alentadoras. La otra cara de la moneda es la desigualdad, fundamentalmente la locura de la vivienda. Ya es imposible ignorarla, está enquistada. El Gobierno ha adoptado medidas hace varios años, pero apenas logra paliarla. Hace falta una acción muy decidida contra la desigualdad, que pasa por políticas ambiciosas en el campo de la vivienda. Creo que la vivienda es un problema de Estado. Casi diría que es el problema de Estado porque se está robando la expectativa de futuro de toda una generación, o varias, sobre todo en el ámbito urbano. Mientras el problema de la desigualdad y la vivienda no esté en proceso de corrección, cualquier triunfalismo económico está de más”.

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