Hasta ahora Zapatero está citado como investigado, conviene recordarlo: no ha sido juzgado ni condenado. En torno a esa investigación, varios juristas con gran experiencia judicial sostienen que “hay una reconstrucción magnificada de los indicios para que el retrato resulte demoledor”.
¿Por qué un dinero ganado limpiamente —y tributado— no puede ser facturado por la empresa de tus hijos? ¿Por qué no es ético ayudar a los hijos? Un dinero limpio.
Otra cosa son las cuentas de Dubái, o en el extranjero, en paraísos fiscales, para despistar, si esto es verdad. Y muy distinto es hacer lobby o un tráfico de influencias (como todos hacen), y otro tema es tener cuentas secretas e ilegales, si es que todo eso es verdad. Ya nos lo aclararán; pero hasta ahora no, pues el auto del juez instructor Calama refleja que son actividades de lobby y, por tanto, legales, afirman desde el Gobierno socialista.
Pero la duda es: si Zapatero no hubiera seguido metido en política, ¿le hubieran dejado mantener sus negocios? Como hacen con otros expresidentes —González, Aznar, Rajoy— y ex cargos públicos, etc. Es así de simple, aunque eso no quiera decir que sea inocente de nada. ¡Pero, por dios, tenemos al emérito, a Aznar, a F. González, a M. Rajoy y a excargos del PP con más mierda de corrupción, y nos centramos en Zapatero, y encima con falsedades!
Rodríguez Zapatero era un gran activo para el PSOE, por eso se lo quieren cargar y han logrado con ello desconcertar a sus votantes. Esa es la gran jugada. Intentan desanimar a los votantes prosocialistas y amigos de la coalición.
Mi primera reacción ante el auto del juez Calama ha sido no fiarme de una investigación de la UDEF y de la policía, algo precipitada y muy despampanante, con conjeturas muy graves y erróneas.
Hay bastantes falsedades en los informes policiales en fechas, hechos y razones, con muchas incorrecciones de bulto. No hay indicios directos y lo demás es música de fondo para llevarle a la trampa de la imputación. Con ello, el daño sobre la reputación de Zapatero ha sido enorme e irreparable.
Lo que parecía un auto judicial contundente empieza a generar dudas cada vez más serias. Las defensas señalan que el juez Calama habría apoyado gran parte de su durísima resolución (auto) contra Zapatero en hipótesis policiales, “un copia y pega“ sin ton ni son, abriendo un debate demoledor sobre la solidez del caso y el verdadero peso de las pruebas.
La defensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y diversos analistas jurídicos han señalado lo que consideran importantes errores, lagunas o faltas de comprobación en los informes iniciales de la UDEF y la UCO.
Aunque me temo que la telaraña política y judicial que han tejido sobre Zapatero es profunda y muy difícil de desenmarañar. Los populares quieren "internacionalizar" la imputación del expresidente utilizando el Parlamento Europeo, pero la Comisión Europea le ha echado un jarro de agua fría. Bruselas ha recordado que el rescate de Plus Ultra no necesitaba una evaluación individual de la Comisión Europea.
Entre otros errores del informe de la UDEF contra Zapatero, es clave el que atribuye un presunto pago de la "trama Plus Ultra" al director del fondo de la SEPI cuando todavía no había sido nombrado.
Los investigadores sitúan una conversación del 17 de agosto de 2021 como posible indicio de un supuesto pago de 10.000 euros relacionado con Julián Mateos-Aparicio, quien más tarde asumiría la dirección del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE) de la SEPI. Sin embargo, fuentes próximas al expresidente consultadas por ElConstitucional.es subrayan que el rescate de la aerolínea Plus Ultra había sido aprobado meses antes, concretamente el 9 de marzo de 2021 por el Consejo de Ministros. ¡Y el volcado desde USA es del 2025!
¿Ha cruzado la justicia una línea peligrosa al redactar un auto que parece más una sentencia política que una investigación preliminar?
¡Vaya chasco! Y así un montón de especulaciones sobre Zapatero y pseudoverdades no demostradas.
El fiscal especial anticorrupción, Luzón, y los investigadores de la UDEF pedían al juez instructor Calama que investigase en el domicilio particular de Zapatero. Y menos mal que el juez Calama desoyó a la Fiscalía Especial dirigida por Luzón y a los investigadores de la UDEF por considerar desproporcionada esta medida.
Pero ahí estaba ya Luzón preparando sus estrategias. Y por eso dejó libre a Aldama para que vaya a manifestaciones contra Pedro Sánchez. Y libre para hablar mal de Zapatero, inculparle sin ton ni son; libre para lo que le de la gana. Es un pacto con el PP judicial. No olvidemos que fue en tiempos de M. Rajoy cuando fue nombrado fiscal jefe Especial Anticorrupción. Pero de la corrupción pepera ni se enteró, qué casualidad.
La jueza Victoria Rosell siempre ha defendido la legalidad de la judicatura, pero afirma que a veces es muy difícil entenderlo: “Es que tenemos sentados en el banquillo de la Kitchen al comisario de la UDEF. Y tenemos al exinspector jefe de la UDEF de Madrid imputado por tráfico de drogas y blanqueo…”. Como para no poner en entredicho, por ejemplo, la implicación del fiscal anticorrupción Luzón y otras fuerzas judiciales derechistas.
El juez Calama mezcló indicios de delito con suposiciones de la Policía en el auto de imputación de Zapatero. Copió totalmente, en lagunas cuestiones, las conclusiones de la Policía para imputar a Zapatero el liderazgo de la trama, sin valorarlas.
Entre tanto, pasarán años para dictar sentencia, y los daños personales y políticos son evidentes, los intereses también. ¿Estará justificada la enorme ambición narrativa de la resolución y terminará encontrando una correspondencia igual de sólida cuando llegue el momento decisivo del proceso?
¿Ha cruzado la justicia una línea peligrosa al redactar un auto que parece más una sentencia política que una investigación preliminar?
En una de las partes más polémicas del documento, el juez Calama afirma que las diligencias practicadas “permiten afirmar” la existencia de una estructura organizada dirigida por Zapatero para ejercer influencias ilícitas y obtener ventajas económicas.
La expresión “permiten afirmar” se convirtió inmediatamente en el epicentro del escándalo. Porque muchos esperaban encontrar expresiones típicas de una fase de investigación como “presuntamente”, “podría”, “según indicios” o “aparentemente”.
Pero el lenguaje utilizado por el magistrado fue interpretado por muchos como extraordinariamente categórico.
Y eso cambió completamente el impacto mediático del caso. “Zapatero es el jefe de la trama”.
¿No se habrá “pasado” el juez instructor?
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Angel Lozano Heras es socio de infoLibre.
Hasta ahora Zapatero está citado como investigado, conviene recordarlo: no ha sido juzgado ni condenado. En torno a esa investigación, varios juristas con gran experiencia judicial sostienen que “hay una reconstrucción magnificada de los indicios para que el retrato resulte demoledor”.