La independencia judicial en España

Mario Martín Lucas

Cuando la corrupción política es uno de los principales problemas que asola nuestro país, con decenas, incluso centenares, de imputados entre las filas de los partidos políticos que más poder ejercen, o han ejercido, resulta que prestigiosos organismos internacionales califican la “independencia judicial” en España como muy mejorable, siendo percibida como una de las jurisdicciones más influenciable por la política. Alta corrupción y Justicia no independiente, es como mezclar la gasolina y las llamas.

La Comisión Europea hizo público el pasado 13 de marzo el cuadro de indicadores de la Justicia de 2015 y España suspende en independencia judicial, siendo el cuarto país con puntuación más baja entre los 28 Estados miembros, obteniendo, peores puntuaciones, únicamente Croacia, Bulgaria y Eslovaquia.

Desde el Foro Económico Mundial, hace un par de semanas, se publicaron los datos de un análisis sobre independencia judicial en 148 Estados a nivel mundial, y España quedó situado en la posición 72, justo por detrás de países como Irán e Indonesia, con una puntuación de 3,7 puntos. En la parte alta de las valoraciones aparecen Nueva Zelanda (6,7 puntos), Finlandia (6,6 puntos), Irlanda (6,4 puntos), Hong Kong (6,3 puntos), Noruega (6,3 puntos) y Reino Unido (6,2 puntos).

Esta crisis ha dejado malheridos muchos puntos sensibles para la ciudadanía española: educación, sanidad, derechos sociales, derechos laborales, dependencia, etc… judicializándose la vida social y política, es ahora cuando más importante es que nuestra Justicia recupere su independencia, a fin de no caer en la afirmación de Thomas Jefferson en su conocida frase: "Cuando la injusticia se convierte en ley, la rebelión se convierte en deber”.

Mario Martín Lucas es socio de infoLibre

España sigue a la cola de Europa en la percepción ciudadana de la independencia judicial

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