Una ex camarera de Hooters, cadena de bares estadounidenses en la que solo atendían mujeres de pechos grandes en diminutos pantalones, una antigua estrella de la lucha libre o una creadora de contenido en OnlyFans son los personajes fáciles de caricaturizar que se muestran con mayor humanidad en Margo tiene problemas de dinero.
La serie de ocho episodios que puede verse ya en parte en Apple TV+ se basa en la novela del mismo nombre escrita por Rufi Thorpe. La autora llegó a comprender el mundo de fantasía de la lucha libre por su afición al drag, el travestismo performativo.
Un personaje de ficción con un cuerpo real
Se dio cuenta de que compartían la conversión de los protagonistas en personajes ficticios a través de sus propios cuerpos y creó su novela a partir de seres que comparten esta forma peculiar de construir su identidad.
Desde fuera solo vemos sus máscaras exageradas, pero son exactamente iguales, o diferentes, a cualquiera. El mítico creador de series David E. Kelley se hizo encantado con el material del libro.
Uno de los reyes de las series de abogados
Kelley, de setenta años, estudió política en Princeton y derecho en Boston antes de debutar en televisión como guionista en La ley de los Ángeles, en 1986, y ascender hasta máximo responsable de la serie. A partir de ahí se convirtió en productor y creador de numerosísimas series, muchas de ellas de abogados, contribuyendo al boom del género.
En los dos mil parecía que su momento había pasado y sus series no lograban la renovación hasta Big little lies, un éxito que volvió a alinearle con los tiempos. Aunque su público estuviera envejeciendo un poco de más para la televisión en abierto, su nicho resulta más que suficiente entre los suscriptores de plataformas.
Michelle Pfeiffer es graciosa
Kelley se casó con la superestrella de cine, Michelle Pfeiffer en 1993 y ha conseguido que acepte un personaje, la madre de la protagonista, para el que todo el equipo la veía perfecta. Pfeiffer luce una vis cómica que no suele exhibir.
Lidera el reparto Elle Fanning. Una elección lógica, especialmente después de que protagonizara The Great, una biografía gamberra de Catalina la Grande en la que demostró enormes dotes para el humor y desinhibición. Ambos, talentos muy útiles en esta serie.
Margo, su personaje, es una buena estudiante que comete errores garrafales para su propio futuro y aún así tiene que seguir luchando desesperadamente por salir adelante.
Desnudez y humor
Fanning tiene muchas más escenas de desnudos de las que se suelen ver en las últimas décadas en ficciones con este tono. La intérprete convierte la situación más chocante en algo natural y muy divertido.
El padre de la protagonista sale de un centro de rehabilitación tras haber caído en la droga a través de los analgésicos que necesitaba por una vida de estrella de la lucha libre.
Atractivo reparto
Está interpretado por un tierno y voluminoso Nick Offerman, cómico, actor, presentador y carpintero, todo un personaje en el mundo del espectáculo conocido por ejemplo por Parks and recreation.
El reparto incluye a Greg Kinnear (Mejor imposible), Thaddea Graham (Sex education) o Michael Angarano (This is us), con apariciones de Marcia Gay Harden (Pollock), Laura San Giacomo (Sexo, mentiras y cintas de vídeo) y Nicole Kidman, asidua colaboradora de David E. Kelley.
Lo cutre contado en bonito
La serie cuenta una versión edulcorada de los apuros económicos de sus personajes, llena de color y en la que la horterada no llega a ser completamente verosímil, se reviste con mucho encanto. Acierta de pleno al centrarse en personajes que solemos ver como espectadores también en la vida real.
Todos se dedican a profesiones basadas en la impostura, pertenecen a una parte del mundo del espectáculo que no tiene dimensión artística. Desde la camarera que se hace la conejita playboy, al falso luchador de esa gran farsa que cautiva en todo el planeta, la lucha libre.
La nueva profesión de las OnlyFans
Destaca, aunque no desde el principio de la historia, cómo una nueva actividad se ha añadido a estas profesiones de rol, las OnlyFans. Casi en su totalidad mujeres que se convierten en personajes casi siempre sexuales que cobran a los suscriptores a sus canales en la plataforma.
Una realidad de la que se habla muy poco teniendo en cuenta esta es ya la novena plataforma en volumen en España, con 1.700.000 usuarios. Y que el nuestro es, por ejemplo, el quinto país del mundo en volumen de videos subidos a sus servidores.
La novelista Rufi Thorpe tuvo más fácil documentarse sobre luchadores de la liga americana del falso deporte que con OnlyFans. Según cuenta a Reeding between the lines cada luchador o luchadora tiene al menos una biografía ya que sus seguidores quieren conocer a la persona tras el disfraz.
Trabajadoras sexuales que cuidan su privacidad
En cambio, las modelos de OnlyFans son muy suspicaces con su intimidad. La autora se suscribió a un montón de canales y les ofrecía veinte dólares por cada pregunta contestada tras aclarar que no quería escribir nada sobre ellas que hiciera juicios de valor al respecto.
“Cuando eres una trabajadora sexual tienes que tener unos límites extra claros. Y tienes que ser una experta en decir que no”, explica. Las pocas jóvenes que accedían a hablar con ella podían llegar a contestar sobre aspectos técnicos, pero se cerraban cuando se trataba de sus sentimientos o consecuencias de este trabajo en sus vidas personales.
Entre influencer y prostituta
Estas trabajadoras se sitúan en un punto intermedio entre los influencers y las prostitutas. De los primeros toman la creación de un personaje virtual y de las segundas la satisfacción de un deseo sexual de un cliente por dinero.
Muchas niñas no entienden hoy qué puede tener de malo ganar dinero sin arriesgar el físico, además cuando son expulsadas de muchos campos de los creadores de contenido digital, en los que reina la misoginia.
Endulzar realidades incómodas
Esta serie no parece aportar una reflexión sobre el particular, y se basa en un pequeño engaño, la adorable nueva figura en la plataforma está encarnada por una chica lectora, escritora, con ciertas armas para entender dónde se está metiendo.
Faltan por emitir episodios en los que se verá si la cosa se llega a embellecer tanto como en Pretty woman, que hacía parecer de la prostitución una cosita de nada, sin mayor importancia, o presenta una versión un poco más poliédrica del asunto.
El humor como herramienta para llegar a más temas
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La autora de la novela defiende que el humor amplía el abanico de temas que estamos dispuestos a escuchar. Lo que como drama árido mucha gente no tolera, con la risa se puede abordar.
Pero afirma que no le interesa tanto el código de una comedia romántica en el que considera que “nada es demasiado real y el peligro nunca está demasiado cerca” como el de comedias tipo monologuista que pueden decir cosas duras que de otra manera no está permitido tocar.
Aunque los hechos de la novela van a ser contados al completo esta temporada, la serie está concebida para seguir por su cuenta con guiones originales porque el grupo de personajes ofrece muchas posibilidades. Por su parte, Thorpe no descarta escribir una secuela de esta ficción. Está por ver si el mundo de Margo se desdobla en dos en un próximo futuro.
Una ex camarera de Hooters, cadena de bares estadounidenses en la que solo atendían mujeres de pechos grandes en diminutos pantalones, una antigua estrella de la lucha libre o una creadora de contenido en OnlyFans son los personajes fáciles de caricaturizar que se muestran con mayor humanidad en Margo tiene problemas de dinero.