'Scarpetta', la confirmación de que Nicole Kidman se ha convertido en un género en sí misma

Cartel de la serie 'Scarpetta'.

A falta del estreno el día 15 en Apple TV de Margo tiene problemas de dinero, su nueva serie, Nicole Kidman acaba de presentar Scarpetta, en Prime Video. Y se trata de un producto representativo de aquellos que la actriz ya ha convertido en un género.

Kidman encabeza una vez más un reparto de relumbrón en la que ella es pieza clave. Aparece, como suele, seductora e inteligente, enigmática y con turbios secretos en su pasado.

Un éxito basado en libros superventas

Scarpetta ha funcionado muy bien en su estreno según la plataforma y ya se está rodando la segunda temporada. Se firmaron dos desde el inicio. Kidman interpreta la versión presente de una brillante forense que se enfrenta a lo que recuerda al asesino en serie que ya contribuyó a encarcelar hace más de veinte años.

La serie se basa en varias novelas de Patricia Cornwell, autora superventas, especialmente con las novelas de este personaje, Scarpetta. La autora hace un cameo en el primer episodio, tomando juramento a la protagonista.

Jamie Lee Curtis vuelve a deslumbrar

La acción se cuenta en dos líneas temporales, la actual y una décadas anterior, con diferentes intérpretes para cada personaje. En el tiempo presente Kidman está acompañada nada menos que por la deliciosa Jamie Lee Curtis como su inestable hermana, por Simon Baker (El mentalista), como su esposo y por Bobby Cannavale como su cuñado y colaborador.

Juntos dan brillo a una trama muy entretenida aunque un poco rebuscada e hilada a veces por los pelos. La serie aporta ese confort de lo conocido y esa insatisfacción de lo previsible que empiezan a ser comunes a muchos títulos, y especialmente a los de Kidman.

Variaciones de la misma melodía Kidman

Se repite como una variación de la misma melodía una fórmula en la que la hemos visto como gurú de la meditación y las drogas psicotrópicas en Nine perfect strangers.

La hemos conocido como protagonista de un asesinato en La pareja perfecta, en lo que The Guardian definió como “elegante drama detectivesco” y los espectadores calificaron bastante más duramente.

Casi siempre millonaria, siempre oscura y atractiva

Ha sido anteriormente protagonista, de nuevo, rica, eso siempre, desplazada a Hong Hong, en Expatriadas, en un drama de lujo y conciencia social, y en la fallida antología Roar, en la que protagonizó uno de sus alegóricos episodios. Y la hemos visto en The undoing, junto a Hugh Grant, millonaria una vez más, esta con una mansión de ensueño a los pies del neoyorkino Central Park descifrando un oscuro misterio.  

Todos estos títulos se han producido durante lo que llevamos de esta década de los años veinte. Además, la intérprete ha hecho varias películas, algunas de las cuales han ido en la misma dirección. Esta potente obra ha ido configurando el género Nicole Kidman.

Mujeres adineradas, fuertes y vulnerables a la vez, moralmente ambiguas y posiblemente peligrosas que provocan un efecto magnético y perturbador en su entorno.

El milagro de ser buena actriz sin expresión facial

Todo encarnado en una actriz que ya no puede fruncir el ceño ni cerrar los ojos, que no tiene patas de gallo, surco nasogeniano, ni poros, con tanta intervención estética. Que fía su buen hacer, que sigue teniendo en abundancia, a su voz susurrante, a su particular energía cinética y a una presencia escénica distintiva e interesante

Hay que felicitar a Kidman por su espectacular capacidad para conseguir papeles principales en una industria que solía condenar a la mujer madura al ostracismo. La australiana fue una de las protagonistas de Big little lies, en 2017, probablemente la serie que inauguró un nuevo paradigma.

A partir de la semilla de Big little lies

En aquella ocasión Reese Witherspoon y la propia Kidman se hicieron con los derechos de la novela de Liane Moriarty en la que se basó el guion y contaron para el desarrollo con el productor, guionista y director David E. Kelley. Kelley ya era uno de los reyes indiscutibles de la televisión, autor de La ley de Los Ángeles o Ally McBeal.  

Los tres juntos descubrieron un nuevo nicho, series de lujo y sufrimiento, con un reparto de caras conocidas, destinadas principalmente a mujeres, pero no solo, y a menudo basadas en novelas.

Nuevos públicos en la televisión

Las plataformas televisivas se liberaron del yugo de las salas de cine que oscilaban entre los taquillazos para audiencias juveniles, las películas de acción de alto presupuesto, casi siempre masculinas y los pequeños dramas de prestigio y cada vez más difícil ubicación en pantalla grande. 

En televisión, en cambio, hay una parte suficiente de la audiencia que está encantada de ver productos adultos con fuerte presencia femenina. Witherspoon y Kidman fueron de las primeras en apostar por ello decididamente y cada cual tomó después su camino.

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Han comenzado nuevas carreras en las que tienen mucho más peso como promotoras de los proyectos y se garantizan la continuidad que quieren también como actrices.

Refugios para actrices consolidadas

Kidman ha seguido colaborando con David E. Kelley en numerosas ocasiones. Con él tendrá un nuevo papel, esta vez menor, en su nueva serie, Margo tiene problemas de dinero.

En esta ocasión, la esposa de Kelley, Michelle Pfeiffer, se va a convertir en la adulta principal de la serie, a la vez que protagoniza The Madison, en lo que supone otro empujón destacado a su carrera televisiva. Una nueva estrella de Hollywood que encuentra en las series lo que el cine es incapaz de ofrecer.

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