La violencia extrema llega a España con los traficantes del norte de Marsella
Hace ya tiempo que iban a por ellos, y las últimas operaciones de la policía francesa dejan claro que hasta los traficantes de Marsella tienen límite. Los narcos que representan a la DZ Mafia ya son conocidos fuera de Francia y sus manos se dejan ver por varios lugares de España. Por eso, que se detuviera el martes a Walid Bara en Madrid no debe ser una sorpresa. Fue arrestado el mismo día en el que un tribunal francés lo condenaba a 25 años de cárcel por ser autor intelectual de un doble asesinato ocurrido en el Hotel F1 Marseille, al oeste de la ciudad.
En ese proceso mediático, al que Bara no se presentó al estar prófugo, se juzgaban a otros dos de los principales líderes de esta organización criminal que desde los barrios del norte de Marsella se han extendido por toda Francia. Con el control de las plazas de drogas habituales de ciertas zonas de Marsella, que han defendido con puestos de seguridad 24 horas y con armamento militar , han logrado conseguir ser una marca fiable para hacer negocios lucrativos en el narcotráfico. Están por debajo de otras grandes mafias, pero se les debe tener en cuenta porque aprietan mucho el gatillo. Demasiado incluso para unos traficantes. Su control territorial se ha basado en violencia pura y dura, por ello pudieron mantener su guerra por plazas de venta de estupefacientes contra la otra gran organización criminal marsellesa actual: los Yoda.
Todos actúan de forma similar; consiguen proveedores de hachís en España y por aquí logran establecer un trasiego continuo de drogas que los hace conocerse la A-7 desde Algeciras hasta Empuriabrava como si fuera su casa. Desde los famosos Go-Fast, donde los convoyes cargados de droga conduciendo a 200 km/h se hicieron su especialidad, hasta empresas pantalla de transportes que les hace transportar droga tranquilamente desde el sur de España a su país.
El hachís fue primordial para lograr un poder adquisitivo importante para los DZ Mafia, pero en estos días en sus puntos de venta de droga se vende de todo. Y se controla se forma militar, desde niños vigilando exteriores de sus barrios a hombres armados que se encuentran en su perímetro de seguridad para que nadie robe la mercancía que se está vendiendo.
El clan DZ Mafia que comenzó en Marsella con miembros principalmente de raíces argelinas ha creado franquicias ya por toda Francia. En Roubaix, por ejemplo, al norte del país, cerca de la frontera con Bélgica, se pueden leer en grafitis que su presencia allí es completa. Entre Marsella y Roubaix hay más de 1.000 kilómetros de distancia, y a pesar de esta diferencia hay miembros de la DZ allí.
Esto explica que hayan logrado hacerse con el control de la logística dentro de Francia y que, como hace el Cartel Jalisco Nueva Generación, permita a otros grupos criminales actuar bajo sus siglas si cumplen una serie de reglas.
Este grupo criminal de traficantes de Marsella también usa las redes sociales para enviar mensajes como hace el CJNG en México. Hace unos años grabaron un vídeos sosteniendo una pancarta donde se veía a un grupo de personas armados y con un cartel que indicaba que pertenecían a la DZ Mafia. Eso era una aviso de navegantes para sus rivales en Marsella, pero también fue una forma de presentarse en el hampa mundial para decir “aquí estoy yo”.
Su principal fuente de ingresos es la droga, pero también han creado un sistema para cobrar extorsión a ciertos empresarios y entraron de lleno en el tráfico de armas. Tienen cuentas de Snapchat itinerantes que presentan el armamento que en ese momento poseen para darle salida por el mercado negro. Y en sus filas ofrecen sicarios para otras organizaciones criminales internacionales. Trabajan codo con codo en ciertas ocasiones con clanes de la Mocro Mafia, una cooperación que es habitual ya en el más alto nivel del narcotráfico.
En España, la presencia de miembros de la DZ Mafia es posible detectarla fácilmente en la Costa del Sol, Alicante y Barcelona. Sus tres paradas clave para los trayectos de Go-Fast. Entre Fuengirola y Estepona a partir del mes de abril es bastante llamativa la aparición de vehículos de alta gama con matrícula francesa con sujetos que podrían aparecer en un videoclip de Lacrim. No se esconden, ni quieren. Acuden a fiestas en los locales de moda en Marbella, se gastan miles de euros, y realizan negocios de compraventa de drogas con proveedores para asegurarse un stock en los próximos meses.
Se pasean por el paseo marítimo de Fuengirola o Puerto Banús, y en muchas ocasiones acuden armados a sitios públicos. Ello es así porque el miedo a ser objetivo de sus enemigos no se elimina por estar fuera de Francia, pero también porque están preparados para, en cualquier momento, tomar carretera y manta y llevar un alijo hacia su país.
Todo este movimiento de drogas y violencia que generaron con más de 50 asesinatos en Marsella provocó que las fuerzas de seguridad francesas se tomaran en serio la capacidad de ejercer un control sobre ciertos barrios de la ciudad, ya que la fuerza del Estado allí era mínima. Por eso activaron varias operaciones policiales multitudinarias para detener el pasado marzo a más de 40 miembros de este Clan que fue responsable del doble asesinato en Salou (Tarragona) del 3 de mayo de 2023 del que dio cuenta Narcodiario. Fue un hecho realizado por un comando de sicarios de esta organización criminal de Marsella y que se cometió en pleno paseo marítimo de la ciudad turística catalana. Familias con niños presenciaron el asesinato y poco les importó. Así funcionan y esa fue su presentación en España.
Desde Málaga a Cataluña se han hecho un nombre y nadie quiere tener un problema con ellos. Ni otros narcos, ni las fuerzas de seguridad. La DZ Mafia no entiende el negocio sin violencia, algo que muy pocos más siguen en Europa, donde el narcotráfico se mueve, cuando hablamos de gran escala, de la forma más discreta posible.
Pero, como se ha visto últimamente, no solo son los marselleses los que preocupan por sus tácticas violentas. Los escoceses de los Lyons y los Daniels protagonizaron un recordado suceso en Fuengirola hace ahora un año, durante la final de la Champions League, por no hablar de los balcánicos de los Kavac y los Skaljari, que llevan años matándose por toda España, en especial en Barcelona. La guerra de los Kinahan y los Hutch, ahora muy diezmados ante la caída de su cúpula, ya es cosa del pasado, pero generaciones más jóvenes y ávidas de poder y dinero han tomado con fuerza el testigo.
Condenas ejemplares
Junto a Bara, que cayó detenido merced a una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) que se ejecutó con rapidez, fueron condenados a idéntica pena Gabriel Ory, otro de los grandes jefes de una red, la DZ Mafia, que es una hidra de distintos tentáculos interconectados. Ambos son considerados autores intelectuales de la muerte de Farid Tir, líder de un clan rival. En el caso de Ory, se le atribuyen tareas logísticas en el crimen.
Los restantes condenados, todos a penas ejemplares, fueron Karim Harrat, señalado como otro de los hombres fuertes de la DZ, y los dos sicarios que apretaron el gatillo en 2019, poco tiempo después de que Tir saliese de prisión. Su muerte estaba anunciada.
Ante la peligrosidad manifiesta de las personas que se sentaban en el banquillo, la Police Nationale desplegó un dispositivo excepcional para el juicio, que blindó por completo la ciudad de Marsella y en especial los alrededores de la sala de vistas.
Del 5 de marzo al 16 de abril, fuerzas especiales fueron movilizadas para garantizar la seguridad del juicio. En particular, han permitido la gestión de las escoltas y la protección de los miembros de la justicia y miembros de la red, con dispositivos adaptados a cada fase.
En complemento de la seguridad en tierra, se ha proporcionado un apoyo aéreo para detectar cualquier amenaza potencial, en particular los riesgos de ataque en los alrededores de los convoyes.
Este dispositivo también ha integrado la lucha antidrones gracias al vehículo VADOR, que permite identificar y neutralizar cualquier aparato susceptible de vigilar o apuntar al convoy.