La agencia suiza al servicio de Emiratos pagó a un experto asesor de gobiernos por señalar a radicales islámicos

El profesor de la Universidad George Washington y experto en radicalismo islámico, Lorenzo Vidino.

EIC Network

Los diputados holandeses no tardaron en ponerse de acuerdo: si querían investigar la influencia de las mezquitas, tenían que invitar a Lorenzo Vidino. Prestigioso experto italo-estadounidense en radicalismo islámico, ha escrito libros, informado a parlamentos, asesorado a gobiernos. Así que parecía una elección lógica que la comisión de la Cámara de Representantes de los Países Bajos que investigaba la financiación de las mezquitas extranjeras en 2019 escuchara a Lorenzo Vidino a puerta cerrada. Se convirtió en una “conversación muy interesante”, recuerda uno de sus miembros, que desea permanecer en el anonimato porque fue una comparecencia confidencial. “Pintó un cuadro detallado de las ramificaciones holandesas de los Hermanos Musulmanes”, explica. Según Vidino, el movimiento islamista es “divisivo” en los Países Bajos. El experto nombró varias mezquitas holandesas supuestamente bajo la influencia de la Hermandad Musulmana, e incluso conocía el importe exacto de las donaciones recibidas de Catar.

Pero los miembros de la comisión se olvidaron de formular una pregunta. ¿Cuáles son las fuentes de financiación del propio Vidino? Porque el académico que denunciaba la influencia extranjera en Países Bajos forma parte él mismo de una operación de influencia extranjera. Así se desprende de la investigación AbuDhabiSecrets, basada en documentos confidenciales obtenidos por Mediapart y compartidos con la red de medios European Investigative Collaborations (EIC), a la que pertenece infoLibre. También han formado parte de la investigación los medios suizos Heidi News y RSI Television, así como Domani (Italia) y Daraj Media (Líbano).

Como han publicado los medios de EIC, los Emiratos Árabes Unidos pagaron a la empresa de inteligencia suiza Alp Services por una campaña de relaciones públicas contra los Hermanos Musulmanes. Este movimiento, temido por los Emiratos, cuenta con el apoyo de su rival regional Catar.

Como parte de esas campañas, Alp Services utilizó al científico Lorenzo Vidino (1977, Milán). A cambio de una comisión, el experto pasaba a los detectives información sensible sobre supuestos Hermanos Musulmanes, que la agencia utilizaba para sus operaciones de influencia en nombre de los Emiratos. Los individuos señalados por Alp fueron atacados modificando sus páginas de Wikipedia, influyendo en los resultados de las búsquedas en Google y consiguiendo que los periodistas escribieran artículos negativos sobre ellos, a veces previo pago.

Lorenzo Vidino, director del programa sobre extremismo de la Universidad George Washington (EEUU), lleva años siguiendo las operaciones de los Hermanos Musulmanes en Occidente. Sobre ellos ha escrito docenas de publicaciones académicas y tres libros. Desde Estados Unidos hasta Austria asesora a gobiernos sobre el movimiento. En España, desde 2020 forma parte del consejo científico del Real Instituto Elcano, un prestigioso think tank cuyo patronato preside el rey y del que son miembros ministros, exministros y expresidentes de Gobierno. Vidino suele asistir a mesas redondas y foros del instituto sobre terrorismo islámico.

El último, en octubre de 2022, sirvió para presentar un estudio que firma con otro investigador y titula La Hermandad Musulmana en España, activismo comunitario, política y terrorismo. En el documento, sus autores se preguntan si los Hermanos Musulmanes suponen una amenaza para España. Tras repetir que la mayor parte de sus actividades en Europa son legales y “se enmarcan en el disfrute de sus derechos constitucionales en lo que a defender y trabajar por un orden islámico se refiere”, advierten: “Si bien los Hermanos pueden erigirse en bomberos ocasionales a corto plazo, luchando contra las llamas de la radicalización en casos específicos, no es menos cierto que pueden resultar pirómanos a largo plazo. No se debe pasar por alto que los Hermanos difunden un mensaje que, aunque no es directamente violento, puede conducir a la violencia”. También aseguran que los servicios de inteligencia de los diferentes países europeos –y citan al CNI– coinciden en “el impacto social negativo” de las actividades de la Hermandad.

Además, según los documentos a los que ha tenido acceso EIC, Lorenzo Vidino también recibió los informes que elaboraron Castor & Polux y la propia Alp sobre la red de los Hermanos Musulmanes de España, que incluía a más de 160 personas, a menudo sin ninguna vinculación con ese movimiento.

Fuera de España, Vidino es consultado regularmente por The New York Times, la CNN y la BBC. En los Países Bajos, NRC –que forma parte de EIC–, el programa de televisión Nieuwsuur, y los periódicos de Volkskrant y Het Parool le han ofrecido sus cámaras y páginas. En Het Parool señaló el apoyo de Catar a organizaciones y mezquitas en Europa: “Se trata de cientos de millones de euros al año. Los destinatarios están siempre en la red de la Hermandad”.

En 2019 su discurso ante la comisión de la Cámara de Representantes holandesa fue muy similar. Tras la conversación con Vidino, los parlamentarios deciden dar a los Hermanos Musulmanes un papel destacado en la parte pública de una investigación en 2020. Jacob van der Blom es citado para un interrogatorio público en la sala de investigación de la Cámara de Representantes. Dirige la mezquita De Middenweg en Rotterdam, que según Vidino recibió más de seis toneladas de ayuda de un fondo de los Hermanos Musulmanes. La entrevista con la comisión de la Cámara termina en un feroz interrogatorio. “¿Ha prestado juramento a la Hermandad Musulmana internacional?”, quieren saber los miembros de la comisión. Con una negativa, no se dan por satisfechos. “¿Lo declara bajo juramento? ¿Lo sabe con certeza?”, pregunta un diputado.

De dónde saca la comisión la pregunta sobre el “juramento” queda claro cuando presenta su informe final. En él se asegura que los hermanos musulmanes “prestan un juramento secreto”, pero luego lo ocultan. Fuente: “Lorenzo Vidino”. El informe lo cita como experto un total de 20 veces.

10.000 euros en dos años

Cuando Vidino compareció en la Cámara Baja holandesa, ya cobraba de la agencia suiza Alp Services. Poco después de que los detectives incorporaran en 2017 a Emiratos como cliente, a principios de 2018 se produjo un primer intento de fichar a Vidino. En un correo electrónico fechado el 3 de enero, un empleado de Alp le escribe que está investigando sobre la “nueva generación” de líderes de los Hermanos Musulmanes en Europa. “¿Estás quizás disponible para una reunión en Europa o Washington?”, le pregunta. El mismo día, Vidino acepta. “Es un buen momento. Estaré en Ginebra la semana que viene”.

Una semana más tarde, se presenta en el hotel Beau Rivage de Ginebra. El director de Alp, Mario Brero, le invita a una cena de más de 1.000 euros. Brero prepara la conversación en una nota a la que ha tenido acceso EIC. “¿Quiénes somos, por qué investigamos a los Hermanos Musulmanes?” es el primer punto que Brero quiere compartir con el experto. A continuación, le cuenta a Vidino que un bufete de abogados londinense ha contratado a Alp para que investigue a los Hermanos Musulmanes. Que Alp trabaje realmente para los Emiratos no se menciona en el documento que enumera los puntos de discusión. El memorando termina preguntando si Vidino estaría dispuesto a trabajar para Alp como consultor. “Confidencial, por supuesto”.

Doce días después, Vidino firma un contrato con Alp en el que se compromete a transmitirle “rumores” y “pistas” interesantes sobre los Hermanos Musulmanes. También identificará a posibles miembros de la hermandad. Los detectives suizos esperan recibir una “lista de presuntos miembros de organizaciones de primera línea en países europeos”. Vidino proporcionará esa información como “consultor” por una tarifa de 3.000 euros en el plazo de una semana.

La cooperación se amplió con el tiempo. En la primavera de 2020, según los documentos a los que ha tenido acceso EIC, el investigador ya ha recibido al menos 10.000 euros de la agencia de detectives.

A cambio, Vidino da consejos a Alp sobre una amplia variedad de temas. Un acta de una reunión de 2018 en Milán describe cómo va la colaboración. El primer punto del acta es un “pago” por sus investigaciones sobre los Hermanos Musulmanes en Turquía y EEUU: 4.000 euros. Después, según el informe, Vidino ha proporcionado documentos confidenciales de la organización benéfica Qatar Charity. En ellos se muestra qué organizaciones de la Hermandad Musulmana han solicitado subvenciones del fondo. Vidino le dice a Alp a quién específicamente deben apuntar sus dardos. Por ejemplo, menciona a una “persona con dinero” que se encarga de los asuntos financieros de Qatar Charity. También habla de una disputa que supuestamente estalló en el seno de los Hermanos Musulmanes daneses.

Entre reunión y reunión con Alp, el científico también está disponible por teléfono como consultor. Por ejemplo, en octubre de 2018, le preguntan vía Whatsapp quién es el hermano musulmán más influyente en los Países Bajos. Vidino identifica al presidente de una mezquita marroquí-holandesa que, según él, es quien “mueve los hilos” dentro de los Hermanos Musulmanes holandeses.

Preguntado al respecto por EIC, Lorenzo Vidino confirma haber trabajado para Alp Services, pero niega que supiera que la empresa había sido contratada por los Emiratos. De hecho, asegura que Alp le mintió y le dijo que el cliente era un bufete de abogados con sede en Londres. El experto también responde que no puede recordar con exactitud el dinero que Alp le pagó.

Los nombres de supuestos hermanos musulmanes que le pasó a Alp, Vidino los considera “trabajo académico”. Hace la comparación con un académico que pasó nombres de supuestos neonazis a un gobierno. Dice que eso estaba justificado, y “puesto que los Hermanos Musulmanes no son muy diferentes en términos de ideología”, lo mismo se le aplica a él, que dice estar “muy orgulloso” de su trabajo para Alp.

Años 90 en Milán

Lorenzo Vidino lleva desde los años 90 estudiando a la Hermandad. Por aquel entonces, Vidino estudiaba en Milán, cerca de una mezquita salafista. “La gente con la que jugaba al fútbol visitaba la mezquita y, de repente, se iba a Bosnia a luchar. Eso me interesó”, declaró a un periódico austriaco el año pasado.

Según él, los que financiaban la mezquita eran hermanos musulmanes. “Hombres de negocios bien vestidos que poseían sus propios bancos y daban la mano a los políticos”. Esa es la marca de la duplicidad de los hermanos: “En un momento se dan la mano con políticos occidentales y hablan de integración, y al siguiente aparecen predicadores en sus mezquitas promoviendo el asesinato de judíos y homosexuales”.

Vidino siguió estudiando y haciendo carrera en universidades americanas publicando sobre la Hermandad. La profesora y experta en terrorismo Beatrice de Graaf, que disfruta de una beca en la Universidad de Washington, conoce bien ese mundo. “En Estados Unidos ha surgido un amplio campo híbrido en el que los investigadores tienen una pierna en la ciencia y la otra como asesores de gobiernos, grupos de reflexión o empresas. Algunos ocultan su material de investigación a sus propios colegas, o no comunican nada sobre sus clientes o financiadores. Esto conduce a una cultura en la que algunos investigadores están más preocupados por adquirir y proteger cuotas de mercado que por dar nombres matizados”, advierte.

Tras conocer el caso, De Graaf ha renunciado inmediatamente a su puesto en la Universidad George Washington“Con mi nombre le doy legitimidad a una organización que ya no puedo apoyar por el rol de Vidino”, dice. “La brecha con los estándares éticos”, lamenta, es demasiado grande allí”.

Así que el trabajo de Vidino no está exento de polémica. El italo-estadounidense describe a los Hermanos Musulmanes como un peligro latente y pide a los países europeos que no se relacionen con organizaciones que él considera parte de la amplia red del movimiento. Aunque hablen el lenguaje de la tolerancia y la inclusión, Vidino las considera “islamistas durmientes”, que mientras tanto sirven a la agenda de la Hermandad.

De modo que va más lejos que otros investigadores. “¿Una agenda secreta? Nunca la he visto”, replica, por ejemplo, el islamólogo holandés Joas Wagemakers, que distingue entre la Hermandad en Oriente Próximo y las asociaciones y mezquitas inspiradas en ella en Europa. “Esas organizaciones europeas están separadas de los Hermanos Musulmanes. Hay que juzgarlas por lo que realmente hacen: participar en el activismo y luchar contra la discriminación musulmana. ¿Qué tiene eso de problemático?”.

Operación fallida en Austria

Las publicaciones de Vidino han podido tener importantes consecuencias. En noviembre de 2020 se registraron en Austria los domicilios de 70 sospechosos de terrorismo, en la que fue la mayor redada de la historia reciente del país, la Operación Luxor. El entonces ministro del Interior y hoy canciller austriaco, Karl Nehammer, habla de “golpe decisivo contra los Hermanos Musulmanes” y contra el “caldo de cultivo del extremismo”.

La investigación judicial comenzó con un informe de Vidino, que fue asesor de la ministra de Asuntos Familiares e Integración, Susanne Raab, había dibujado para las autoridades austriacas una supuesta red de la Hermandad. Pero, casi tres años después, poco queda de aquello: los tribunales consideraron que no había sospechas suficientes para abrir esa investigación.

Además, los informes que Vidino prepara para Alp parecen sesgados. Por ejemplo, un empleado de Alp le encarga una investigación sobre los Hermanos Musulmanes alemanes a principios de 2020. El informe se centrará en sus “vínculos con el terrorismo, la corrupción, el blanqueo de dinero y otros delitos”. La respuesta de Vidino: “Tiene sentido. Puedo preparar algo para finales de febrero”.

En opinión del experto, el hecho de que la agencia le ordenara centrar su investigación específicamente en los vínculos entre los Hermanos Musulmanes y el terrorismo no significa que su trabajo fuera tendencioso. A su juicio, hay muchos ejemplos de Hermanos Musulmanes que han participado en actos terroristas. “¿Cómo demonios puede ser ‘tendencioso’ escribir un informe sobre eso?”.

¿De dónde saca Vidino la información? A medida que se acerca la fecha límite para entregar su informe sobre Alemania, en febrero de 2020, informa a uno de los detectives suizos de que pasará unos días en Berlín el mes siguiente como “invitado de las autoridades”. Según le explica Vidino, hablará con los alemanes “exactamente de nuestro tema”. Su informe será “más jugoso” después de la visita a Berlín, escribe. De vuelta de Alemania, informa a Alp de que los servicios de seguridad alemanes intensificarán sus investigaciones sobre la hermandad en los próximos meses. También proporciona decenas de nombres de presuntos simpatizantes alemanes de los Hermanos Musulmanes. El detective le pregunta si tiene más información sobre alguno de estos nombres. No, responde Vidino: “Muchos de los nombres de la lista proceden directamente de reuniones con la inteligencia alemana”.

Pero Vidino niega haber filtrado información de la inteligencia alemana. La reunión con el servicio secreto supuestamente nunca tuvo lugar. En marzo de 2020, cuando la reunión debía celebrarse, comenzó el confinamiento por el coronavirus, lo que le dejó atrapado en su casa de Milán.

“¿Quién demonios habría convocado una reunión en Alemania cuando todo estaba cerrado?”, pregunta. ¿Cómo explica sus propios mensajes, en los que habla de sus citas con el servicio de inteligencia? “Ni idea, no recuerdo conversaciones de hace cinco años”, es toda su respuesta.

Además, dice que no conoce a la empleada de Alp con la que se comunicó al respecto, a pesar de que EIC ha tenido acceso a fotografías en las que se le ve sentado junto a esta mujer durante una reunión con Alp. Vidino no ha querido responder al ser preguntado por esas imágenes.

Tampoco los servicios de inteligencia alemanes han contestado.

¿Pasó Vidino a Alp también información, por ejemplo, de agencias de seguridad holandesas? Según indican fuentes internas, también mantenía relaciones cordiales con el órgano que coordina las actividades antiterroristas en los Países Bajos, NCTV, que depende del Ministerio de Justicia y Seguridad. Un portavoz confirma que funcionarios del NCTV han mantenido conversaciones con Vidino. “Por lo que sabe el NCTV, no se compartió información confidencial en el proceso”, resume.

Información en The Times

La campaña mediática de Alp Services también utilizó a Vidino para un montaje destinado a comprometer a Islamic Relief, la principal organización de ayuda islámica en Occidente. En 2019 los detectives suizos desarrollaron una estrategia en 2019 para ponerla en la lista negra por su “vínculos con los Hermanos Musulmanes”. En Facebook, los investigadores de Alp descubren declaraciones antisemitas de figuras destacadas de Islamic Relief. Uno de ellos llamó a los judíos “nietos de monos y cerdos” en Facebook. El personal de Alp transmite sus hallazgos a Vidino. Y éste se entusiasma de inmediato. “Con las fuentes adecuadas, esto es oro y se me ocurren algunos periodistas mainstream a los que les encantaría”, responde. Si la prensa mainstream lo recoge, puede tener “consecuencias tangibles”, predice Vidino.

Ese medio mainstream resulta ser nada menos que el británico The Times. El director de Alp, Mario Brero, informa del montaje a su interlocutor en el servicio de inteligencia de los Emiratos Árabes Unidos. “Hemos remitido nuestros hallazgos al experto académico Lorenzo Vidino y a The Times para garantizar su total confidencialidad”.

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El 24 de julio de 2020, el artículo sobre Islamic Relief aparece en la portada del diario británico. En él, Vidino aparece como experto, calificando las declaraciones del dirigente musulmán --que él mismo había facilitado-- de “altamente perturbadoras”. La noticia originó una tormenta mediática tras la cual varios países, entre ellos Países Bajos, retiraron en el último momento una subvención millonaria a Islamic Relief.

Vidino reconoce haber pasado al diario británico The Times capturas de pantalla incriminatorias de Facebook sobre la organización de ayuda Islamic Relief, sin mencionar que las obtuvo de Alp. “Por qué iba a hacerlo (...) Que vengan de mí mismo, de Alp, del Gran Pitufo o de Gargamel, no importa”, zanjó airado.

Los miembros de la comisión parlamentaria que investiga la influencia extranjera en las mezquitas recuerdan ahora con incomodidad el papel de Vidino en la mininvestigación. “Desgraciadamente, no lo sabíamos en aquel momento”, dice el diputado del partido liberal D66 Rutger Schonis. De haberlo sabido, dicen la mayoría de los miembros de la comisión, Vidino no habría sido invitado. “Porque eso podría significar que su historia era parcial”, dice el diputado del conservador SGP Chris Stoffer. “En aquel momento, no preguntamos a los expertos que consultamos por sus relaciones financieras. En cambio, nos fijamos en las relaciones financieras de las mezquitas”.

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