La economía española creció el 2,8% en 2025 gracias al mayor consumo de los hogares y al aumento de la inversión empresarial, después de que en el último trimestre del año el crecimiento se acelerase al 0,8%, dos décimas más que el anterior y la mayor tasa trimestral del año.
La demanda nacional (consumo e inversión) aportó 3,6 puntos porcentuales al crecimiento de 2025, mientras que la demanda externa (exportaciones e importaciones) restó 0,7 puntos en el año de la guerra de aranceles iniciada por Estados Unidos, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) que ha confirmado este jueves los datos adelantados el pasado 30 de enero.
El valor del PIB a precios corrientes para el conjunto del año se situó en 1.687.152 millones de euros, un 5,8% superior al de 2024.
Aunque 2025 ha sido un año de moderación de crecimiento, puesto que ha quedado 0,7 puntos por debajo del registrado en 2024 (3,5%), el Ministerio de Economía ha destacado que el avance del PIB español ha duplicado al de la zona del euro y sitúa a España "como líder entre las economías avanzadas por segundo año consecutivo y creciendo al doble que la zona del euro".
El crecimiento anual del 2,8% ha quedado finalmente una décima por debajo de lo que preveía el Gobierno y la mayoría de analistas nacionales y organismos internacionales.
La demanda interna es la que ha tirado del crecimiento en 2025, con un incremento del consumo de los hogares del 3,3%, tres décimas más que en 2024, sostenido por la creación de empleo, en tanto que el consumo de las administraciones públicas se moderó cinco décimas, hasta el 2,4%.
La formación bruta de capital fijo (inversión) creció un 5,8%, frente al 3,6% de 2024, con un incremento significativo del 7,4% de la inversión empresarial en maquinaria, bienes de equipo y sistemas de armamento, cuando un año antes avanzaba el 1,9%.
También repuntó la inversión en vivienda, edificación y construcción, un 5,2%, frente al 4% de 2024.
Frente al dinamismo de la demanda interna, el sector exterior fue el responsable de la desaceleración económica en 2025, a pesar de lo cual las exportaciones cerraron el conjunto del año en positivo, con una avance del 3,6%, que fue del 1,1% para las exportaciones de bienes y del 8,4% para las exportaciones de servicios.
Destaca la notable desaceleración del gasto de hogares no residentes en España que ha pasado de crecer el 12,4% en 2024 a hacerlo el 4,4%.
Las importaciones se incrementaron el 6,2%, frente al 2,9% de un año antes, en línea con la fortaleza del consumo y la inversión internos, dado que el mayor aumento ha sido para la compra de bienes en el exterior (6,1%).
El empleo equivalente a tiempo completo se incrementó un 3,1% en 2025, por encima del 2,8% del año anterior, tras sumar 627.800 ocupados en el año, si bien las horas trabajadas crecieron un décima menos que en 2024, el 2,1%.
La construcción fue el sector que más valor añadido generó a la economía en 2025, con un avance del 5,6%, seguido del sector servicios (3,2%), la industria (2,3%) y la agricultura (1,5%).
Medido el PIB en rentas, la remuneración de los asalariados creció el 7,2% (7,3% en 2024), el excedente de explotación bruto/renta mixta bruta subió un 3,6% (5,2% en 2024) y los impuestos menos subvenciones sobre la producción y las importaciones aumentaron un 8,6% (7,9% en 2024).
La economía española creció el 2,8% en 2025 gracias al mayor consumo de los hogares y al aumento de la inversión empresarial, después de que en el último trimestre del año el crecimiento se acelerase al 0,8%, dos décimas más que el anterior y la mayor tasa trimestral del año.