Dinamarca y Groenlandia muestran unidad antes de reunirse con EEUU: "La isla no está en venta"

Anxo Lamela (EFE)

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el presidente autonómico de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, mostraron este martes una imagen de unidad antes de la reunión de este miércoles en Washington en la que se abordará la tensión creada por el interés de EEUU por hacerse con esta isla ártica. "Groenlandia no quiere que nadie la posea ni nadie la controle. Si ahora mismo tenemos que elegir entre Estados Unidos y Dinamarca, entonces elegimos a Dinamarca. No es momento de discrepancias internas, sino de estar juntos", dijo Nielsen en rueda de prensa conjunta con Frederiksen.

Nielsen reiteró que Groenlandia "no está en venta" y calificó la situación de "muy grave", debido a la "enorme" presión que hay sobre este territorio. "El límite es que no se puede comprar Groenlandia. Estamos juntos en el reino con Dinamarca y siempre seremos parte de la alianza occidental. El futuro de Groenlandia lo decidirán los groenlandeses, tal y como consta en el Estatuto de Autonomía. Con ese mensaje viajamos mañana a Estados Unidos", subrayó Nielsen.

Frederiksen, por su parte, coincidió también en calificar de "muy grave" la situación, y aunque ofreció "diálogo y colaboración" y dijo no buscar conflicto, envió un mensaje claro: "Groenlandia no está en venta". "No ha sido fácil hacer frente a una presión del todo inaceptable de nuestro aliado más estrecho desde tiempos inmemoriales. Pero muchas cosas apuntan a que lo más difícil está por venir", advirtió.

Frederiksen considera que el conflicto trasciende a Groenlandia y a Dinamarca y que se trata "de que no se pueden alterar las fronteras por la fuerza, que no se puede comprar a otro pueblo y de que los países pequeños no deben temer a los grandes".

Reunión en la Casa Blanca con Vance y Rubio

La comparecencia se produjo un día antes de que el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, y su homóloga groenlandesa, Vivian Motzfeldt, viajen a Washington para reunirse con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio. La reunión, según confirmó Rasmussen, se celebrará en la Casa Blanca y ejercerá de anfitrión el vicepresidente estadounidense, JD Vance.

Su presencia, que no estaba prevista inicialmente, ha levantado suspicacias entre analistas y políticos daneses, ya que Vance se ha destacado por un discurso similar al del presidente Donald Trump de cuestionar la soberanía danesa y atacar a Copenhague. "Es una mala noticia", dijo el líder de la rojiverde Lista Unitaria, Pelle Dragsted, mientras que el ultraderechista Morten Messerschmidt, cree que su presencia en la reunión supone una "escalada".

Críticas de la oposición groenlandesa

La imagen de unidad sigue a varios mensajes lanzados en los últimos días, como una declaración conjunta de los líderes de los cinco partidos políticos con representación en el Inatsisartut (Parlamento autónomo groenlandés) defendiendo el derecho a decidir su futuro. "El futuro de Groenlandia lo deben decidir los groenlandeses. La tarea del futuro de Groenlandia se hace en diálogo con su gente y de acuerdo con las leyes internacionales y el Estatuto de Autonomía. Ningún otro país puede inmiscuirse en ello", consta en el texto.

El Naleraq, segunda fuerza parlamentaria de la isla y única en la oposición, no ha ahorrado sin embargo críticas a Dinamarca y al Gobierno groenlandés, a la vez que ha defendido activar el proceso de independencia, recogido en el Estatuto de 2009, que incluye una negociación entre Copenhague y Nuuk y un referendo. Al Ejecutivo groenlandés lo acusa de haber rechazado el diálogo con EEUU y de seguir una táctica de "colgar mensajes en Facebook". "Por alguna razón, Dinamarca está llevando a la OTAN a la disolución por entrar en pánico sobre querer conservar Groenlandia, aunque Groenlandia no quiere ser parte de Dinamarca", dijo recientemente el líder del Naleraq, Pele Broberg.

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El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, precisó este martes que el debate no se centra en el envío de tropas, sino en operaciones de vigilancia, patrullas, reconocimiento y maniobras. "Teniendo en cuenta el tamaño de la isla de Groenlandia (2,1 millones de kilómetros cuadrados) y su población muy reducida de 55.000 habitantes, de los cuales entre 25.000 y 30.000 viven en Nuuk, queda claro que no estamos hablando de un territorio normal. Esto significa que solo con la presencia de tropas no se puede lograr una protección completa allí", señaló.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, evitó este martes de nuevo referirse al conflicto, aludiendo a que no puedo comentar en público un debate entre dos miembros de la Alianza como son EEUU y Dinamarca, aunque sostuvo que "no hay desencuentros" entre los aliados en lo que se refiere a la seguridad del Ártico

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el presidente autonómico de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, mostraron este martes una imagen de unidad antes de la reunión de este miércoles en Washington en la que se abordará la tensión creada por el interés de EEUU por hacerse con esta isla ártica. "Groenlandia no quiere que nadie la posea ni nadie la controle. Si ahora mismo tenemos que elegir entre Estados Unidos y Dinamarca, entonces elegimos a Dinamarca. No es momento de discrepancias internas, sino de estar juntos", dijo Nielsen en rueda de prensa conjunta con Frederiksen.

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