La Unión Europea incluyó este jueves al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica en su lista de organizaciones terroristas, debido a la represión sangrienta de las manifestaciones contra el régimen de los mulás en Irán.
“La represión no puede quedar sin respuesta. [...] Cualquier régimen que mate a miles de sus propios ciudadanos está trabajando para su propia perdición”, escribió la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, en redes sociales. “Si actúas como un terrorista, debes ser tratado como tal”, había declarado la jefa de la diplomacia europea poco antes del inicio de la reunión que se celebra en Bruselas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aplaudió esta designación, “que se ha hecho esperar demasiado”. “Terrorista es el término adecuado para describir a un régimen que reprime con sangre las manifestaciones de su propio pueblo”, escribió en X.
Por su parte, el Elíseo indica que se trata de “responder a la magnitud sin precedentes de la represión del pueblo iraní, apuntando directamente a los autores de dicha represión”. Durante mucho tiempo, Francia dudó en apoyar la clasificación de los Pasdaran, el otro nombre de los Guardianes de la Revolución, como organización terrorista, en nombre de un pragmatismo que quería mantener los canales de diálogo con Teherán, en particular sobre la cuestión nuclear. Y también porque, tras conseguir en noviembre la liberación de Cécile Kohler y Jacques Paris, tras tres años de detención en la prisión de Evin, Francia espera repatriarlos (siguen en la embajada francesa en Teherán sin poder salir).
Si no fuera por estas consideraciones diplomáticas, los Guardianes de la Revolución podrían haber figurado en la lista de organizaciones terroristas junto a Al Qaeda y el Estado Islámico desde hace años, debido a su actuación fuera de las fronteras de Irán. Esta milicia paramilitar es también un servicio de inteligencia y, como tal, planifica asesinatos y atentados en todo el mundo.
Interpelada en octubre por la Asamblea Nacional, Céline Berthon, directora general de Seguridad Interior (DGSI), mencionó “una represión que puede llegar hasta el acto terrorista”, dirigida contra los opositores al régimen “o incluso contra el país considerado como el enemigo acérrimo del régimen iraní, es decir, Israel”. La jefa del servicio de inteligencia precisó que se refería a “una realidad documentada a escala mundial, europea y, en ocasiones, a escala francesa”.
En septiembre de 2024, una investigación del Washington Post mencionaba “ochenta y ocho asesinatos, secuestros y otros complots violentos relacionados con Irán en los últimos cinco años, una cifra superior al total de las cuatro décadas anteriores tras la revolución de 1979”.
La 'Unidad 11.000' en acción
Una unidad de la fuerza Al-Qods del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, denominada 'Unidad 11.000', es la responsable de estos ataques en Europa y Estados Unidos. En los últimos años, esta entidad, dirigida según el Mossad por un tal Sardar Ammar, ha multiplicado las acciones violentas contra los intereses del Estado hebreo y los miembros de la comunidad judía.
¿Su modus operandi? Moviliza redes criminales bajo su protección en Irán, que a su vez recurren a equipos operativos que actúan en el ámbito del crimen organizado (en Francia, un logista del entorno marsellés, un traficante de drogas de Lyon y un asesino de la mafia holandesa aparecen en dos expedientes de la justicia antiterrorista) o dentro de la comunidad iraní y afgana. Los ejecutores, motivados únicamente por el dinero, permiten así a las autoridades iraníes evitar el coste político de una posible atribución.
Los servicios de inteligencia estadounidenses, europeos e israelíes atribuyen a la 'Unidad 11.000' la responsabilidad de operaciones contra objetivos judíos e israelíes en Alemania, Australia, Francia y Grecia.
En Francia, se produjo el caso Marco Polo, revelado por Mediapart junto con sus socios de EIC [red periodística de la que también forma parte infoLibre]. La DGSI se enteró en octubre de 2023 de que un comando formado por la fuerza Al-Qods había recibido el encargo de perpetrar en Francia asesinatos e incendios de empresas vinculadas a las comunidades judía e israelí.
La red también había localizado a personalidades judías en Alemania, así como a empresas israelíes establecidas en Países Bajos. Un traficante de drogas de la región de Lyon dirigía la célula desde Irán, donde se habría refugiado, bajo la protección de la 'Unidad 11.000'.
En un informe resumido dirigido a la Fiscalía Nacional Antiterrorista (Pnat), la DGSI explicó que el objetivo del “terrorismo de Estado iraní” consistía en “atacar objetivos civiles y aumentar la sensación de inseguridad en la comunidad judía y/o israelí”.
Bernard-Henri Lévy, objetivo de un Ángel del Infierno alemán
En Alemania, Ramin Yektaparast, exjefe de la banda de moteros Hells Angels (Ángeles del Infierno) en Mönchengladbach, fue el instigador del ataque a la sinagoga de Bochum (Alemania) el 18 de noviembre de 2022.
Buscado por un asesinato especialmente brutal en el mundo del rock, Yektaparast huyó a Irán, donde llevaba una vida de lujo sin tener un trabajo fijo. En las redes sociales, posaba delante de un Mercedes-Benz Clase G y mostraba sus músculos en una piscina, con un tatuaje de un mapa de Irán en el pecho y una esvástica en el brazo.
Ramin Yektaparast aparece en un documento del Tribunal Federal alemán como agente de la fuerza Al-Quds. Una protección que no le salvó de las balas: fue asesinado en una operación atribuida al Mossad en Teherán en abril de 2024. Según los servicios de inteligencia franceses e israelíes, estaba planeando un proyecto para asesinar al escritor Bernard-Henri Lévy.
Hay que arrancarle la cabeza del torso
A finales de 2021, un ciudadano ruso de origen azerí fue acusado por la justicia chipriota de terrorismo y conspiración para cometer asesinato: habría recibido 40.000 euros para asesinar a empresarios israelíes.
En marzo de 2023, las autoridades griegas anunciaron que habían frustrado un proyecto de atentado (con armas de fuego y explosivos de gas) contra un centro comunitario judío en Atenas. Fueron detenidos dos ciudadanos pakistaníes mientras que el autor intelectual, otro pakistaní, se encuentra en Irán.
En 2024 se registraron incidentes (disparos, incendios) en las inmediaciones de las sedes diplomáticas israelíes en Bruselas, Copenhague y Estocolmo. También sufrió ataques una empresa armamentística israelí en Suecia. En Copenhague, la residencia del expresidente de la Asociación Sionista Danesa también fue objeto de un ataque incendiario en mayo de 2024.
El 26 de junio de 2025, la policía danesa detuvo a un danés de origen afgano reclutado por los Guardianes de la Revolución para localizar una tienda kosher en Berlín y vigilar a dos miembros importantes de la comunidad judía en Alemania.
En Australia, los incendios provocados que, desde hace un año, han tenido como objetivo establecimientos y lugares de culto de la comunidad judía, han sido atribuidos por los servicios de inteligencia australianos a la 'Unidad 11.000' de los Guardianes de la Revolución.
Para actuar en Australia, la unidad contrató a dos figuras del crimen organizado australiano. Uno de ellos, que en el pasado había sido investigado por sus vínculos con el crimen organizado, abandonó Australia en 2016 y desde entonces se ha establecido en Irán. Ahora se le considera un agente de la fuerza Al-Qods, para la que ya habría dirigido y coordinado varias operaciones antes de los incendios ordenados a distancia.
El mencionado artículo del Washington Post relataba un proyecto de asesinato, frustrado, por el que se había pagado 350.000 dólares a dos miembros de los Ángeles del Infierno canadienses para que asesinaran a un desertor iraní y a su esposa, que vivían con identidades falsas en Maryland, Estados Unidos.
En intercambios de mensajes cifrados, los aspirantes a asesinos hablan de la insistencia de su cliente en que el asesinato fuera simbólicamente violento: “Hay que arrancarle la cabeza del torso”. Responsables estadounidenses indicaron al periódico que el objetivo era un oficial de la Guardia Revolucionaria que se había convertido en informante de la CIA.
La web de una asociación de derechos humanos sustituida por contenidos proiraníes
El nombre de dominio de la web de la asociación Iran Justice, que documenta las presuntas violaciones de los derechos humanos cometidas por la República Islámica, ha sido comprado y ahora difunde “contenidos pro régimen” de Teherán, según denunció a la AFP su presidenta, Chirinne Ardakani.
Esta abogada y activista de derechos humanos afincada en París denuncia “una operación de desestabilización y propaganda orquestada, con toda probabilidad, por agentes iraníes en el espacio digital para sabotear el nombre de nuestra asociación y su compromiso de denunciar los crímenes cometidos”.
“Nuestro nombre [de la web, ndr] había vuelto a ser de dominio público desde hacía unos días porque teníamos que renovar la licencia y, cuando quisimos hacerlo, nos llevamos la desagradable sorpresa de descubrir que era imposible. Ya había sido comprado”, explicó. “También descubrimos que nuestra web había sido completamente rediseñada, nuestro contenido había sido borrado y sustituido por contenido pro-régimen”, prosiguió la abogada, muy crítica con los dirigentes iraníes.
Ver másClaves del acuerdo por el que la UE califica de terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní
La página de inicio de la nueva versión de esa web luce ahora la bandera de la República Islámica.
Traducción de Miguel López
La Unión Europea incluyó este jueves al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica en su lista de organizaciones terroristas, debido a la represión sangrienta de las manifestaciones contra el régimen de los mulás en Irán.