Ilan Shor, el oligarca que ayuda a Putin a eludir las sanciones internacionales

Emma Collet (Mediapart)

El buque Marinera, rastreado durante dos semanas a través del Atlántico desde las costas de Venezuela, fue finalmente abordado el 7 de enero por la guardia costera estadounidense. Este viejo petrolero ruso pertenece a la “flota fantasma” del Kremlin, una red de petroleros clandestinos encargados de transportar petróleo ruso a países como China y la India, eludiendo las sanciones occidentales.

Según una investigación realizada por Radio Liberty y Sistema, este buque interceptado estaría relacionado indirectamente con Ilan Shor, un oligarca moldavo afincado en Moscú, quien desempeña ahora un papel central en la elusión de las restricciones impuestas a Rusia, mucho más allá del sector energético.

A primera vista, sin embargo, Ilan Shor parece estar más relacionado con los asuntos moldavos que con las rutas petroleras transatlánticas. Condenado en 2017 a quince años de prisión en rebeldía en Moldavia por participar en el “robo del siglo” con solo 28 años —el desvío de 1.000 millones de dólares de tres bancos nacionales a paraísos fiscales, un perjuicio estimado en el 12% del PIB del país más pobre de Europa—, huyó a Israel, su país natal, para luego instalarse definitivamente en Rusia.

“Está claro que Shor llegó a algún tipo de acuerdo con el FSB [el servicio de inteligencia ruso, ndr]. Esa fue la contrapartida de su estancia en Rusia: convertirse en un ejecutor de los servicios rusos”, subraya Viorica Zaharia, periodista de investigación moldava. Mediapart se ha sumergido en su “sistema”. Ni él ni su equipo actual han respondido a nuestra solicitud.

100.000 personas para desestabilizar Moldavia

Desde la capital rusa, Ilan Shor se convirtió rápidamente en la “mano de Moscú” en Moldavia, exrepública soviética de Europa del Este en la frontera con Ucrania. El objetivo es derrocar a la presidenta proeuropea Maia Sandu, elegida en 2020 y reelegida por un estrecho margen en 2024, mediante la financiación de multitud de partidos políticos y campañas de injerencia electoral y desinformación.

“Controlaba hasta a 100.000 personas en Moldavia”, afirma Lilian Carp, diputado moldavo y presidente de la comisión parlamentaria de seguridad, antes de la eliminación progresiva de las redes tentaculares de Shor. “Estimamos que todavía controla al menos el 4%”. Pero las acciones de Shor no tuvieron éxito.

En septiembre de 2025, el partido presidencial ganó las elecciones legislativas, consolidando la trayectoria europea de Moldavia. Sin embargo, en Moscú, este fracaso no ha minado la confianza depositada en él. Más bien al contrario. A este banquero de 38 años se le encomendó una misión de más envergadura: diseñar un sistema ilegal para ayudar al comercio ruso a sobrevivir a las sanciones impuestas tras la agresión a Ucrania.

A partir de 2024, Ilan Shor reunió a un equipo de banqueros, ingenieros financieros y juristas para lanzar A7, una empresa privada que opera una infraestructura de pago alternativa y está registrada en la Federation Tower, uno de los rascacielos de la City de Moscú. El 51% de las acciones le pertenece a él y el 49% está en manos del Promsvyazbank (PSB), un banco estatal vinculado a la financiación de las actividades militares rusas, también sujeto a sanciones internacionales desde 2022.

Criptomonedas

En concreto, el sistema se basa en tres pilares: A7 como operador, PSB como apoyo bancario y la criptomoneda A7A5 como herramienta de pago. Esta moneda digital, lanzada en febrero de 2025, es la primera stablecoin respaldada por el rublo y permite a las entidades rusas adquirir criptoactivos utilizados en todo el mundo, como el USDT, la stablecoin con un valor equivalente al del dólar estadounidense.

“A7 facilitó pagos por valor de más de 86.000 millones de dólares en 2025”, se jactaba Ilan Shor ante Vladimir Putin, con motivo de un foro económico celebrado en Vladivostok en septiembre. En total, ese año, el volumen ascendió a 100.000 millones de dólares, según el informe publicado el 22 de enero de 2026 por la empresa Elliptic, especializada en el análisis de la blockchain y el cumplimiento normativo de los criptoactivos.

Según los datos divulgados por A7, esas transacciones se refieren principalmente a la importación de bienes sujetos a sanciones (en su mayoría de los sectores de electrónica y química) procedentes de países asiáticos, con China a la cabeza.

Kirguistán se ha convertido en la jurisdicción clave para el sistema de pagos paralelo de Rusia

Aunque esta criptomoneda está sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea desde agosto y noviembre de 2025, respectivamente, “los volúmenes de transacciones del token A7A5 hasta finales de 2025 se mantuvieron bastante constantes a lo largo del año”, según Chainanalysis, proveedor de datos, software y servicios de análisis de blockchain con sede en Nueva York.

Los tokens A7A5 no se emiten desde Rusia, sino desde Kirguistán, a través de la empresa Old Vector LLC. Esta elección inicial se explica por su legislación flexible y por el hecho de que este país aún no está plenamente integrado en los principales regímenes occidentales de supervisión financiera. Eso es lo que permitió que el proyecto cobrara impulso en sus inicios. Pero la situación no duró mucho: Old Vector LLC está sujeta a sanciones occidentales desde 2025.

En cualquier caso, este pequeño país montañoso de Asia Central se ha convertido en la jurisdicción clave para el sistema de pago A7 de Rusia. “Kirguistán es un país exsoviético, cercano a Rusia, cuyas élites políticas y económicas están bajo el patrocinio de Moscú”, explica Kristine Baghdasaryan, investigadora de Transparency International Rusia.

Blanqueo de capitales

Pero el sistema no se basa únicamente en las criptomonedas. Según el informe del think tank Center for Information Resilience, “el 60% de las transacciones de importación se paga en yuanes chinos”. En otras palabras, detrás de los flujos digitales siguen existiendo montajes clásicos en moneda real.

En octubre de 2025, filtraciones procedentes de una de las empresas de Ilan Shor, AniKey, consultadas por Mediapart, indican que su proyecto A7 se basa en decenas de empresas registradas en diferentes jurisdicciones, que sirven de intermediarias en estos esquemas más “clásicos” de blanqueo de capitales.

Uno de los eslabones centrales de este sistema es la Sociedad Comercial de la República Kirguisa (SCRK), registrada en Biskek, capital del Estado. Esta entidad, propiedad al 100% del Ministerio de Economía kirguís, tiene el monopolio de las transacciones que implican bienes que no entran en el territorio nacional, según un decreto del Gobierno publicado en 2024.

De hecho, el mecanismo institucionaliza la elusión de sanciones a nivel estatal en Kirguistán y prevé, en particular, la creación de filiales en el extranjero, en Emiratos Árabes, Mongolia, Brasil, Baréin, China y también en Hungría, el primer país europeo mencionado en los planes de A7.

“Gracias a una serie de sociedades fantasma, A7 proporciona cobertura legal a las empresas rusas, lo que les permite transferir dinero al extranjero”, resume Kristine Baghdasaryan. Una cobertura reforzada por el lanzamiento de pagarés digitales, una herramienta alternativa de pago comercial.

Expansión en África

Esos pagarés son el núcleo de un sistema que podría aplicarse en el futuro a las grandes empresas rusas, como Gazprom. Según presentaciones internas consultadas por Mediapart, A7 permitiría al gigante del gas recibir pagos directamente en rublos desde Turquía, país comprador de gas ruso, a través de la filial Gazprom Export y la empresa turca ZMB Gaz Depo A.S.

“Desde 2023, Rusia afirma que quiere convertir las criptomonedas y otras redes financieras alternativas en herramientas estratégicas para eludir las sanciones, al tiempo que alimenta un discurso de promoción de la desdolarización del comercio internacional”, afirma Hugo Estecahandy, investigador del Instituto Francés de Geopolítica y especialista en criptomonedas. “Los proyectos de A7 y la institucionalización de esos métodos por parte de países como Kirguistán hacen presagiar una aceleración del recurso a este tipo de iniciativas en los próximos meses o años”.

El continente africano figura entre los objetivos de expansión de A7, con la creación de sus primeras filiales en Nigeria y Zimbabue en septiembre de 2025. Durante un foro Rusia-África celebrado el 22 de diciembre de 2025, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, invitó a “todos los demás socios africanos a unirse a A7”.

Pero esta estrategia se enfrenta al refuerzo de los controles internacionales. “La aplicación proactiva de sanciones por parte de las bolsas mundiales y los emisores de activos ha dificultado cada vez más la transferencia de fondos de este ‘refugio’ a la economía mundial legítima”, analizan en Elliptic. Si bien A7A5 sigue siendo una herramienta en plena expansión para el comercio transfronterizo ruso, cada vez está más aislada del resto del ecosistema criptográfico”.

Beneficios al servicio de una estrategia de influencia

A7 se utiliza también para la influencia política de Ilan Shor en varios países objetivo del Kremlin, entre ellos Moldavia. A medida que se acercaban las elecciones legislativas de septiembre de 2025, una aplicación vinculada a Telegram permitió remunerar en criptomonedas a los activistas prorrusos del país, a través de la PSB y los tokens A7A5.

“Seguimos viendo aparecer nuevas cuentas online que parecen formar parte del proyecto InfoLeader, patrocinado por Shor. Su objetivo es formar a los ciudadanos moldavos en el uso de la IA y en la publicación de contenidos que critican al Gobierno y su orientación proeuropea”, explica Andrei Curăraru, analista de Watchdog.md, un think tank especializado en operaciones de desinformación en Chișinău.

La organización Evrazia, patrocinada por Ilan Shor, difunde el argumentario del Kremlin en el espacio postsoviético

A los participantes se les paga con tarjetas rusas vinculadas al Promsvyazbank, si alcanzan las cuotas de publicaciones. “Es muy probable que esas actividades se financien con los beneficios generados por las transacciones ilegales de A7”, añade Andrei Curăraru.

Otro pilar del dispositivo de influencia es la organización Evrazia, también patrocinada por Ilan Shor. Creada en 2024, se presenta como una red cultural entre Rusia y los países exsoviéticos, pero difunde sobre todo el argumentario del Kremlin en este espacio mediante proyectos educativos: viajes a Moscú, formación online en redes sociales o programas de “diplomacia pública” dirigidos a los jóvenes.

Con oficinas en Biskek, Evrazia ya ha financiado en 2025 “tiendas solidarias de comestibles”, un parque de atracciones y centros de aprendizaje de ruso por un valor de 100 millones de euros, según los documentos consultados por Mediapart. Varias fuentes indican que la organización podría estar relacionada con el nacimiento de una cadena de televisión pro-Kremlin en Kirguistán, Nomad-TV, inaugurada en noviembre de 2025.

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Evrazia también se está institucionalizando en Armenia, país del Cáucaso dividido entre Rusia y Europa, donde este año se celebrarán unas decisivas elecciones legislativas. El “problema Shor” se está internacionalizando más que nunca.

 

Traducción de Miguel López

El buque Marinera, rastreado durante dos semanas a través del Atlántico desde las costas de Venezuela, fue finalmente abordado el 7 de enero por la guardia costera estadounidense. Este viejo petrolero ruso pertenece a la “flota fantasma” del Kremlin, una red de petroleros clandestinos encargados de transportar petróleo ruso a países como China y la India, eludiendo las sanciones occidentales.

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