La Confederación del Júcar suma siete tramos a los mapas de inundaciones tras analizar la dana de 2024

La tarde del 29 de octubre de 2024, durante la trágica dana de Valencia, el barranco del Poyo se desbordó en Chiva a su paso por la A-3, convirtiendo la autopista en una trampa mortal donde murieron más de una veintena de personas que a esa hora volvían de trabajar. Ese tramo concreto no se consideraba entonces peligroso en los mapas de riesgo de inundaciones, incluso en los modelos más extremos a 500 años, pero en una revisión de la cartografía tras la riada del 29-O ha sido incorporado como uno de los puntos de riesgo.

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, publicó la semana pasada su propuesta de actualización de los mapas de zonas inundables en esa cuenca y ha introducido siete nuevos enclaves que hasta ahora no se consideraban de riesgo. Además del de Chiva, plantea añadir dos tramos fluviales situados a las puertas de la ciudad de Valencia y otros cuatro puntos dispersos por la Comunidad. Juntos suman 52 kilómetros nuevos de cauces peligrosos. También se han revisado otros 18 puntos rojos existentes con una nueva cartografía.

En total la Confederación calcula que hay ahora al menos 1.063 kilómetros de río en la cuenca del Júcar con riesgo de desbordamiento. En el plan anterior, aprobado en 2023, había 868 kilómetros. Para rehacer los mapas se han utilizado datos sobre la superficie anegada durante el 29-O, estimaciones de daños a bienes y personas y visitas de campo a la zona de la catástrofe.

La nueva cartografía está ahora en audiencia pública y tiene que ser después aprobada en Consejo de Ministros, por lo que podría sufrir cambios. El organismo destaca también que se trata de una evaluación parcial que podría ser ampliada, ya que faltan por analizar tramos en las ramblas del Poyo y del Magro, la zona cero de las riadas de 2024. 

Fuentes de la CHJ explican que los tramos ahora introducidos como peligrosos "no cumplieron con los criterios y umbrales" para considerarse como áreas de riesgo de inundación en el pasado. "Revisada la metodología y actualizada la información histórica, incluyendo el episodio de octubre de 2024, se han incorporado las Arpsi (Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación) indicadas", añaden desde el organismo.

La revisión de los mapas de inundaciones no es exclusiva de la cuenca del Júcar, sino que la ley obliga a redibujar los planos cada seis años en todas las cuencas españolas, y los mapas del Tercer ciclo debían actualizarse a cierre de 2025. Con cada nueva edición, se introducen mejoras en los cálculos hidrológicos y se añaden también los datos de precipitación de los últimos años, lo que explica que territorios que hasta ahora no se consideraban un punto rojo, ahora pasen a serlo. 

En concreto, se han añadido a la lista de la cuenca del Júcar tres Arpsi y cuatro subtramos de Arpsi. Las primeras son zonas completas donde hasta ahora no se percibía peligro y los segundos son tramos nuevos que se añaden a áreas ya detectadas en el pasado. Los nuevos enclaves son el río Magro en el entorno de Utiel-Requena, el barranco de Poyo en Chiva, el río Sot en Sot de Chera, el barranco de Murtal en Godelleta, la cañada del Monegrillo en Iniesta, el barranco Ràtils en Vila-Real y el río Servol en Vinaròs. Varios de esos puntos sufrieron fuertes crecidas durante la dana del 29-O y en tres de ellos hubo incluso fallecidos

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Las lluvias de aquella jornada superaron en algunos lugares las previsiones más catastróficas de los planes de inundaciones de Segundo ciclo, con una precipitación máxima en Turís (València) de 771 litros por metro cuadrado en 24 horas. Esa cifra no fue récord, pero sí el registro de 185 litros por metro cuadrado en una hora.

Según explican desde la CHJ, esta primera parte de la revisión de la cartografía –la segunda parte incluirá el Poyo y el Magro– se ha centrado en actualizar los modelos hidráulicos de la cuenca del Júcar, y solo se han actualizado al alza los caudales máximos del río Sot, donde ahora se calcula un caudal punta de 2.481 litros por segundo para un episodio de lluvias torrenciales. Como referencia, esa cifra supondría superar el caudal máximo registrado en el histórico del Ebro, el río más caudaloso de España.

Los modelos de cambio climático estudiados durante la renovación de los mapas inundables revelan una vez más que el cambio climático está detrás del incremento de las precipitaciones torrenciales sobre la Comunitat Valenciana. "La tendencia general en los modelos muestra una reducción de la precipitación anual, aunque con una concentración de las precipitaciones en eventos más intensos. Esto significa que los periodos de lluvia extrema estarán intercalados con periodos más o menos intensos de sequía o escasez de precipitaciones", se lee en el informe. También cita que en el noreste de España el impacto de danas podría crecer hasta un 88% de aquí a final de siglo.

La tarde del 29 de octubre de 2024, durante la trágica dana de Valencia, el barranco del Poyo se desbordó en Chiva a su paso por la A-3, convirtiendo la autopista en una trampa mortal donde murieron más de una veintena de personas que a esa hora volvían de trabajar. Ese tramo concreto no se consideraba entonces peligroso en los mapas de riesgo de inundaciones, incluso en los modelos más extremos a 500 años, pero en una revisión de la cartografía tras la riada del 29-O ha sido incorporado como uno de los puntos de riesgo.

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