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El vídeo de la semana

A pesar de su breve levedad

Publicada el 08/11/2014 a las 06:00 Actualizada el 07/11/2014 a las 21:41
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Teresa Romero recibe el alta médica.

Atrás deja un mes marcado por los síntomas del ébola, los protocolos, la polémica y el miedo.

La revista El Jueves se inventó hace unos cuantos años aquello de “Teníamos otras portadas…” para no privar a sus lectores de otras propuestas también sugerentes pero superadas por la que finalmente había sido elegida. Esta semana, a la hora de optar por un vídeo, por una imagen, por un fogonazo de memoria que merezca la pena, hubiera deseado poder acudir a ese recurso, pero mis posibilidades y compromiso con esta casa a la que pertenezco me limitan a una.

Era complicado, o así al menos me lo ha parecido. Porque, mirando a la actualidad inmediata, tendría que haber colocado aquí el caso de la infanta imputada pero salvada del blanqueo y quizás al presidente viajero; oteando el horizonte de la previsión más cercana, acaso el sorprendente viaje en montaña rusa con paradas, marcha atrás y brindis populares del señor Mas alrededor de la consulta de mañana en Cataluña; o de haber atendido al mayor impacto político, a la sorpresa de España y el mundo –de los nervios andan ya por el asunto JPMorgan, Merrill Lynch o Barclays- me debería ocupar de la encuesta del CIS y el imparable ascenso de Podemos; e incluso, puestos en el universo de lo más insólito aún, ese decálogo contra la corrupción de esa presidenta de Comunidad que supo como nadie rodearse de corruptos. Pero la ventana no me da para más y finalmente he tenido que optar. Aunque como han visto ustedes, por ninguna de estas posibilidades citadas. Puestos a escoger, he barrido lo previsible y me he dejado llevar por algo de historia, un poco de actualidad y algo más de emoción.

Porque en realidad la imagen que más profunda y definitivamente se me ha grabado de todo lo visto y oído por aquí es ésta del alta de Teresa con foto impagable y ejemplar en la que aparece rodeada del equipo de sanitarios que la ha tratado.

Aunque en realidad, quizá sea ésta de verdad la historia de la semana por mucha imputación de altura o miedos al futuro que nos traiga la otra crónica. Porque tras esos rostros felizmente reunidos alrededor de la superviviente española del ébola, hay una de esas historias únicas de entrega personal y cualificación profesional con su aderezo amargo de escalofriante incapacidad política por arriba. Pero sobre todo el cuadro nos regala un soplo de optimismo y esperanza real en momentos de desconcierto y desánimo que los acontecimientos más recientes no contribuyen sino a aumentar. Aquí suena otra música.

Tratada en un centro que había decidido cerrar la Comunidad de Madrid, sus médicos han tenido que abrir camino por sí mismos en una desconocida y peligrosísima selva en la que había que combinar pericia técnica y una notable intuición profesional. Iban prácticamente a ciegas y seguro que con miedo, pero consiguieron su objetivo y ahora todo lo que tenga que ver con el tratamiento presente y futuro del ébola pasará por lo que se ha hecho en el Carlos III de Madrid.

Ese grupo de gente que rodea a Teresa es el contrapunto de realidad al invento oficial de Marca España. Su solvencia profesional, como la de los miles de sanitarios que han tenido que salir fuera en los últimos años, es en esta semana, si alguien quiere verlo, la pantalla de esa realidad de la que aquí he hablado en más de una ocasión de talento profesional, capacidad y energía creativa que contrasta con la basura que arroja la actualidad de cada día, incluida esa que se alterna con el transporte de inmigrantes en la lamentable foto de Maspalomas.

Hay en España fuerza y talento en la medicina, pero también en la educación, en la ciencia, en la empresa, en la universidad, en la comunicación…incluso en la política. Lo que sucede es que en los últimos años y de forma criminalmente irresponsable se han ido cortando sus alas.

Ese es el problema de fondo hoy en España, por el que pagaremos factura tarde o temprano y no sólo los responsables del desaguisado.

Porque aun reconociendo –y es mucho reconocer– que la obsesión por el déficit y las políticas de ajuste hubieran conseguido reorientar la brutalidad del ciclo crítico, nadie me va a sacar de la idea de que el precio ha sido hipotecar el futuro a medio y largo plazo con todos esos recortes en músculos vitales de nuestro cuerpo social colectivo.

Con todo, hay esperanza. La calle responde cuando se le aprieta y en España no lo ha hecho con protestas violentas o movilizaciones constantes. Aquí lo están haciendo de forma individual los que en todos esos territorios recortados hacen su trabajo cada día lo mejor que pueden por fé y vocación de servicio, y de forma colectiva, una ciudadanía que avisa ya a los políticos ciegos de que está deseando acabar con su hegemonía de décadas, de siglos quizá si uno lo mira con cierta perspectiva histórica.

Es, creo, el regalo de esta imagen: el triunfo de la voluntad y el oficio, de la determinación y el coraje. Un poco de esperanza y autoestima, acaso una ventana de aire fresco ante tanta mediocridad reinante.

Bienvenida, a pesar de su leve brevedad.
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7 Comentarios
  • Dudu Dudu 14/11/14 21:12

    Está todo tan podrido que hay que sanear hasta las cloacas.En aras de una transición ejemplar hemos cerrado los ojos a actuaciones que,en circunstancias normales,nos hubieran sonrojado.Nuestros nietos,los que aún sigan en el país,tienen el futuro hipotecado y nuestros políticos no tienen intención de cambiar nada.No soy optimista porque aunque haya un gran potencial,no hay terreno abonado para desarrollarlo,nos han dejado un erial.

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  • luzin luzin 10/11/14 11:03

    Pero alguien en este país podría ser más concreto y dejarse ya de bonitos discursos y mejores intenciones y proponer un sistema que funcione.

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  • hartodjetas hartodjetas 09/11/14 12:27

    CARLOS JIMÉNEZ VILLAREJO DENUNCIA a MAGISTRADOS DEL TRIBUNAL SUPREMO por su connivencia con los poderes político-económicos: http://www.eldiario.es/zonacritica/denuncia-magistrados-Tribunal-Supremo_6_322027809.html 

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  • terrícola terrícola 08/11/14 16:30

    Para conseguir sus objetivos, forrarse de euros, ninguna falta hace la investigación, ni la ciencia, ni la existencia de la clase media, ni el cine, ni el teatro... Basta con saber robar.

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  • Camborio Camborio 08/11/14 13:08

    Y abundando en el tema, querido Juan Ramón, Don Mariano ha asistido esta semana a un acto en el Centro de Energía Nuclear, donde ha alabado la alta capacidad de la ciencia y de la investigación de los españoles. Cosa que es cierta, pero será de los pocos que quedan, porque los mejores ya han ido. Este hombre o es un hipócrita, o un cínico, o no tiene vergüenza (o las tres cosas a la vez).

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  • Co_Ra Co_Ra 08/11/14 08:29

    Poético y certero. Gracias.

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    • Rodmaran Rodmaran 08/11/14 10:24

      Cierto,también relajante,si consideramos la cantidad de inmundicia que diariamente surge desde el mundo de los políticos. No obstante,si nos relajamos en nuestro desprecio y exigencia de responsabilidad,a los responsables de este desastre de desgobierno,el esfuerzo y el trabajo bien hecho,de tantas personas en la sanidad y fuera de ella,no habrá servido de nada. Hay que echarlos de la responsabilidad de gobernar.Cuanto antes lo hagamos,menos daño podrán hacer.Aun,creo que no atisbamos a ver,el enorme daño que han hecho al país.No hago mas que pensar,en todas esas personas,millones,de más de cincuenta años que ya no volverán a trabajar nunca y que tienen hijos que no van a poder seguir formándose y que estos a su vez no van a poder cuidar de sus padres que vivirán para siempre en la miseria. Y no sigo. No puedo seguir, pensando que será de todas esas personas que conozco y que han formado parte de mi vida. ¡ Hay que echarlos !

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