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Y sin embargo se mueve

La diabetes engulle el paraíso

Publicada 07/04/2016 a las 06:00 Actualizada 06/04/2016 a las 21:08    
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Nauru es una minúscula isla con playas de arena blanca situada en las cristalinas aguas del sur del océano Pacífico. Es uno de los países más pequeños del mundo. Ocupa sólo 21 kilómetros cuadrados. La vida en apariencia tranquila y despreocupada de este paraíso no es tan ideal. Tienen un problema grave de salud pública. Tiene la tasa de diabetes más elevada del mundo. Cerca del 30% de la población padece la enfermedad.

Allí 9 de cada 10 habitantes tienen sobrepeso u obesidad, y como consecuencia una gran parte desarrolla diabetes tipo II. A pesar de estar en el paraíso la esperanza de vida es baja por efecto de la enfermedad. De 58 años en los hombres y de 65 en las mujeres.

El problema de estas islas es la irrupción de la comida occidental a finales del siglo pasado. La comida basura ha sustituido a la dieta tradicional que consistía en poco más que lo pescado, cazado y recolectado en las islas. Hoy la mayoría de los alimentos son importados y los que más se compran son hipercalóricos, llenos de grasas y azúcar.

El miércoles la OMS anunciaba que el efecto Nauru se ha extendido por el planeta. En el mundo la diabetes se ha cuadriplicado desde la década de 1980. Una de cada 11 personas en el mundo padece la enfermedad. Ya hay 422 millones de adultos diabéticos. Es la peor pandemia del siglo XXI. Mata a una persona cada 7 segundos. En 2012 esta enfermedad fue la causa directa de unos 1,5 millones de defunciones, 25.000 españoles. Aquí casi un 14% de adultos padecen esta enfermedad metabólica, es decir, más de 5 millones, unos 1.100 casos nuevos al año, que suponen unos 5.500 millones de gasto sanitario.

La diabetes lleva asociada, si el paciente no se cuida, una serie de enfermedades crónicas como insuficiencia renal, ceguera –el 16% de los casos en España–, problemas cardiacos, complicaciones durante el embarazo y muchas más posibilidades de morir por una neumonía o una gripe. Si se descuidan, los diabéticos sufren daños en el sistema nervioso y su circulación sanguínea se empobrece, lo que conduce en ocasiones a amputaciones de los dedos de los pies o miembros enteros, como piernas; a veces, simplemente un pequeño corte en el pie puede convertirse en gangrena. En Nueva York, por ejemplo, donde también hay una epidemia de diabetes, se producen unas 250 amputaciones al día.

A pesar de que este tipo de diabetes es prevenible, la prevalencia va en aumento. Lo bueno es que podemos frenar la tendencia. La diabetes es el precio que estamos pagando por la vida sedentaria y la mala alimentación que nos hemos empeñado en llevar. Dejar que nuestro cuerpo se deteriore hasta la enfermedad pudiendo evitarlo con algo tan fácil como hacer ejercicio y comer bien no tiene perdón. Es posible incorporar hábitos saludables en nuestro día a día. Solo hay que querer hacerlo.

Moverse, usar los músculos, las articulaciones, agitar un poco nuestro corazón, hacer que la sangre recorra nuestro cuerpo llevando oxígeno y nutrientes hasta la última de nuestras células es el mayor gozo que puede haber. Te hace sentir vivo, de mejor humor, te fortalece, te mejora. Comer sano, sabemos hacerlo. Las verduras, legumbres y frutas deben ser la base de nuestra alimentación. Carne dos veces a la semana. Embutidos, carne roja y dulces –incluidos los refrescos–, de manera ocasional. Lo mejor es comer alimentos frescos y dejar a un lado los procesados.

Tenemos las herramientas –información, alimentos y zapatillas de deporte– a nuestro alcance. Solo nos falta voluntad para cambiar las cifras.


EL AUTOR


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14 Comentarios
  • R12 R12 09/04/16 02:10

    Hay un libro muy bueno titulado "la historia del cuerpo humano", de Daniel Lieberman, que analiza, entre otras cosas, las enfermedades producidas por nuestros hábitos culturales, entre ellas la diabetes, la miopía, las caries, algunos tipos de cánceres,etc. Es de muy fácil lectura y acaba de ser traducido al español. Arroja mucha luz sobre este tipo de problemas explicándolos desde un punto de vista antropológico. Es sin duda uno de los mejores libros que me he leído sobre el tema.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 08/04/16 21:03

    No se puede comparar sin más el número total de diabéticos actuales con los de los años 80. La población actual es entre vez y media y dos veces mayor. Hay una mayor proporción de diabéticos, pero no es de 4 a 1 en comparación con los 80 sino de 2 ó 2,5 a 1. No está mal el aumento, pero no es lo mismo. El problema real es comer tres veces al día: la bondadosa Madre Naturaleza había previsto que pasáramos hambre, frío y que, en líneas generales, estuviéramos constantemente jodidos. A eso estamos adaptados y ahora, de golpe, podemos comer todo lo que nos apetece y ¡zas!: diabéticos perdidos. Eso sí, los hombres de antes se morían todos y, en cambio, de los de ahora... no quedará ni uno.

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  • marasme marasme 08/04/16 09:47

    De acuerdo, pero: comer mal para alimentarse es más fácil, gratificante y muuucho más barato. Se pide "responsabilidad" a la población, pero al mismo tiempo se desinforma, cuando, por ejemplo, se permite publicidad engañosa a pesar de las normativas al respecto, http://www.elika.eus/datos/articulos/Archivo1600/art_publicidad%20alimentaria_ago2014.pdf   Con palabras de difícil concreción como light, saludable, fórmula mejorada, aún con menos grasas, bio, eco… Parece que te curan, incluso una margarina ¡parece que te hace adelgazar! Ni siquiera se exige que se ponga en letra visible la composición en los alimentos procesados, es una pelea que se ponga incluso el origen y necesitas un GPS para encontrar los datos. Para colmo, las empresas ponen el grito en el cielo con cada nueva 'exigencia' que “perjudica” al sector, como pasó cuando se dio voz a lo perjudicial que resulta el aceite de palma, la grasa de los embutidos o el alto consumo de carne, ¡como si fuera algo nuevo! La pasta  (que no los espaguetis) manda.  Se educa en el borreguismo y eso afecta a todos los aspectos de la vida, porque la vida es a veces dura, complicada, para mucha gente toda su vida va a ser dura,  y si además no te acercas ni remotamente a los modelos estéticos triunfantes, no es de extrañar que se recurra a la gratificación de un trozo de chocolate, sin que importe si hay tiranía en Costa de Marfil y si ese cacao lo cosechan niños en condiciones de esclavitud o la plantación de palma deforesta islas enteras. También se hinchan a tomar ansiolíticos, antiinflamatorios y aspirinas. En fin, de acuerdo con lo de hagamos nuestra parte, pero ¿cuándo van a hacer los responsables de la alimentación la suya? ¿Cuándo se va a dejar de vender como comida o bebida auténticos “venenos” que deberían tener un prospecto de advertencias sobre cantidades perjudiciales para la salud? El opio también mola y no se consume con el beneplácito político-social. Gracias por hacernos reflexionar. 

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  • Tablero Tablero 07/04/16 22:03

    El problema que trata América Valenzuela en este artículo es un tema recurrente que vuelve de vez en cuando en los medios. De acuerdo en todo salvo en lo de que comer mejor sea cosa de voluntad. Será para Vd. o para los que puedan disponer de ese autocontrol, de poder tomar esas decisiones. Si esto fuera así señora Valenzuela, hace tiempo que millones de personas comerían bien y estarían delgadas, por cierto el anhelo del 95% de la población adulta de los países desarrollados, sobre todo las mujeres. Si un problema como la diabetes se está extendiendo, y otros con él, como las enfermedades derivadas de la mala alimentación, es por el triunfo de la comida preparada y de los alimentos azucarados y procesados, que son, como Vd. sabe señora Valenzuela, bastante adictivos además de baratos. El problema es que son perjudiciales para la salud. Pero dígale Vd. a una madre de familia que tiene dos niños, un trabajo bastante agotador, tanto en el trabajo oficial como en su casa, y a ese padre que idem de idem, dígales lo de que hay que comer sano. Mucha gente lo sabe, pero esas pizzas preparadas que te liberan de cocinar, esos dulces que le ponen muchas mamás a los niños en la mochila para el colegio, esos dulces que han aumentado ventas de manera exponencial (helados, postres, etc), nos hacen pasar un rato de placer durante el cual se van la mayoría de las tensiones. Es una droga con satisfacción inmediata y el problema es cuando se empieza desde niños porque entonces ya lo tienen de por vida. Decía Judith Mascó en una entrevista hace bastantes años en la televisión, respondiendo a cómo hacía para no engordar: "no como chucherías", pero esta guapísima modelo tenía y tiene una disciplina que le ha dado las suficientes satisfacciones para poder mantenerse ahí. Toda la razón tenía Judith Mascó pero habrá que poner todas las circunstancias de cada cual para ver cómo recuperamos nuestra dieta mediterránea y ponemos límites a la invasión de comidas perjudiciales.

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    • phentium phentium 08/04/16 11:32

      Dieta de Montanyac amigo mío. Es fácil y barata. Y se pierde peso de forma gradual. Sabes que vas a comer cada día de la semana en las cinco comidas que vas a hacer. Si la sigues bien incluso te puedes dar algún que otro capricho de tanto en tanto. Yo lo tuve que hacer ya que la día etes me impedía practicar mi hobby preferido. Hay que buscar como premiarse de forma alternativa y en mi caso era la pérdida de peso pero ante todo ver cómo los valores de glu osa iban decreciendo. Los empecé a valorar como penalizaciones igual que los kilos de más y a la comida basura me mentalicé que era veneno para mi organismo. 

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      • MASEGOSO MASEGOSO 08/04/16 11:47

        Te agradeceré enormemente que me indiques donde encontrar la dieta de Montanyac. Lo he intentado y no he hallado nada. Gracias

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        • phentium phentium 08/04/16 17:08

          Quizás la haya escrito mal. Mándame privado a phentiun arroba gmail punto com y te pasó escaneada.

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  • MLA MLA 07/04/16 21:59

    En terminología médica, pensaba que el término "epidemia" se refería estrictamente a enfermedades infecciosas. Vaya sorpresa ante las acepciones que tiene el DRAE. Parece ser que la diabetes es a la comida alta en grasas y azúcares, lo que el cáncer de pulmón o de lengua, si fumas pipa,  al tabaco. La aparición de esta enfermedad vuelve a depender en parte a las decisiones que toma cada uno en sus hábitos de vida. Personalmente, tengo varios familiares con distintos tipos de diabetes y estoy concienciada sobre el problema, pero creo que en general la gente ha descuidado bastante sus hábitos alimenticios.

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  • R12 R12 07/04/16 10:22

    Si pensamos en nuestra alimentación desde un punto de vista evolutivo, vemos que esta ola de diabetes y enfermedades que padecemos cobra sentido. Estas enfermedades son "culturales", debidos a nuestros estilos de vida (otras enfermedades son la caries, miopía o incluso el cáncer). El ser humano siempre a ido en busca del azúcar (también la sal, pero ese es otro tema - o quizás no). Antiguamente lo podíamos encontrar en frutas, verduras y, en su forma más pura, en la miel. El truco estaba en que el azúcar que consumimos en la fruta y verduras viene acompañada de una buena dosis de fibra... y más antiguamente, donde una manzana se parecía más a una patata de ahora que a una manzana (requería mucho tiempo para masticarla). Gracias a esta fibra, el azúcar era suministrado de forma lenta a nuestro organismo (sobre todo a nuestro hígado), de forma que podía ser procesado correctamente. Hoy en día el azúcar que consumimos viene en un estado más puro y en grandes cantidades, haciendo que el hígado no sea capaz de procesarlo y forzando al páncreas en la producción de insulina. Cuando esto se produce de forma continuada durante largos períodos de tiempo, el cuerpo humano puede resistirse a la acción de esta insulina, haciendo que ésta no sea suficiente para procesar todo el azúcar. Es entonces cuando se habla de diabetes del tipo 2. Tenemos que cambiar nuestros hábitos alimenticios para equipararlos a los que hemos tenido en el pasado, porque nuestro cuerpo no está hecho para soportar la forma de alimentarnos que tenemos hoy en día. Existe una gran divergencia entre cómo ha evolucionado nuestro cuerpo y cómo lo ha hecho nuestra cultura, haciendo que ambos mundos colisionen y provoquen estas enfermedades.

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  • R12 R12 07/04/16 09:01

    Creo que el tema de la alimentación es el gran olvidado en los sistemas educativos existentes, incluido el nuestro. Tenemos una cultura alimenticia poco saludable y hemos creado un entorno de alimentación alrededor de nuestros hijos que hace que en el futuro tengan una esperanza de vida 10 años menor que la nuestra. Dos terceras partes, a día de hoy en EEUU, son estadísticamente obesos, o tienen sobrepeso. La comida rápida ha inundado nuestra sociedad. Hace 30 años, la mayor parte de la comida era fresca y se cultivaba en forma local. Ahora la mayoría esta procesada y llena de aditivos. El etiquetado es un gran problema donde el estado debería meter mano (por ejemplo, suelen etiquetar un producto como "bajo en grasas", haciéndonos pensar que es saludable, cuando realmente está saturado de azúcar - el gran problema). Las grandes corporaciones alimenticias tiene su porción de responsabilidad: etiquetado, falta de ética, lobbies... Ejemplo: las patatas fritas están consideradas en EEUU como verduras! Otro gran problema lo encontramos en el hogar: antes solía ser la cocina el centro donde se heredaba la cultura alimenticia entre generaciones, y hoy ya no es así, ya no existe esa transmisión de conocimientos de padres a hijos porque ya apenas se cocina en casa. Empleamos poco tiempo para comer, nuestros hijos comen en los comedores de sus colegios, donde adolecen de recursos para proporcionar una alimentación adecuada. Creo que en la escuela se debería enseñar cultura alimenticia: creo que nuestros hijos deberían salir de ella sabiendo cocinar algunos platos (al menos), qué es saludable y qué no, sabiendo qué es una Col, de donde vienen las lechugas, naranjas, los filetes, etc. Y lo que es más importante: creo que debemos fomentar esta educación en casa con nuestros hijos. Yo lo hago en casa con mi hija de cuatro años, haciéndola participar en muchas de las comidas que cocinamos en casa, y se divierte.

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  • Copito Copito 07/04/16 08:59

    Tienes toda la razón en lo que dices. Hay estudios muy interesantes y premiados por la comunidad científica como los del Dr.David Perlmutter, que hablan sobre ello. Como en casi todo, el poder de las multinacionales es muy fuerte e instalan sus hábitos de comida basura, pese a quien pese. Dar a conocer el hecho de esta grave manipulación y de que fácilmente nuestra vida puede ser mejor, no sólo más larga, cambiando nuestros hábitos, es el primer paso.Incluso nuestra salud mental se ve afectada por la alimentación intoxicante que llevamos. Gracias por tu artículo.

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  • Maria garcia Maria garcia 07/04/16 08:11

    Hace 500 años la Sagrada inquisición campaba en estos lares, precursora del IS en todo. Dentro de menos seremos veganos los occidentales. Y si no al tiempo..

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    • Copito Copito 07/04/16 09:11

      Al parecer no se trata ni mucho menos de volvernos veganos, sino del excesivo consumo de azúcares y de trigo. Por lo que he leído, nuestro ADN no ha cambiado y seguimos siendo básicamente carnívoros y omnívoros, pero no estamos preparados genéticamente para asimilar tanto trigo y azúcar como consumimos gracias a la reconversión del hombre en recolector. Este consumo excesivo nos produce inflamaciones, diabetes e incluso trastornos psicológicos y neurológicos. Como puedes suponer, esto no lo digo yo sino investigadores muy recientes, como añado en mi comentario anterior, pero es sólo una aportación porque cada uno puede y debe vivir como le dé la gana.

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  • carmapeCar carmapeCar 07/04/16 07:35

    Pienso que la educación en nutrición es algo muy importante, comemos durante toda la vida, nos enseñaron cosas, en la escuela, que no hemos usado nunca, y esto tan importante y necesario salvo esfuerzos contados, que son  agradecer, esta totalmentee relegada. Con decir que tenemos la dieta mediterránea todo está dicho 

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