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La intimidad del dolor

Publicada el 17/04/2016 a las 06:00
Leo en este periódico unas declaraciones de Pedro Almodóvar asumiendo su responsabilidad en el escándalo de los papeles de Panamá. Afirma que la ignorancia no le exime de su error. Habla con claridad. Leo también en la prensa que su última película, Julieta, ha tenido durante los primeros días menos público del esperado si se compara con sus estrenos anteriores. ¿Es por culpa del escándalo panameño?

Yo quiero hablar también con claridad: me ha gustado mucho Julieta. No deberían perderse esta reflexión que llega hasta la intimidad del dolor. Ese es el argumento, la trama en la que fija su cámara el director de cine, persiguiendo en el rostro de los personajes el tejido de culpas, malentendidos, soledades y fragilidad que define con mucha frecuencia nuestra vida. A lado del humor que agrieta las convenciones, las mejores películas de Almodóvar encuentran en su sitio las huellas del dolor humano. Y junto a las historias llamativas, raras, neoesperpénticas, suele aparecer su mirada indicativa, su capacidad de crear metáforas, de advertir el sentido de las cosas y de las mutaciones. A Almodóvar le gusta hacernos saber lo que estamos viendo. En Julieta dominan el dolor y la autoridad lenta de la cámara para obligarnos a mirar con atención lo que nos cuenta.

Por eso no sé si la tímida reacción del público se debe sólo al escándalo de Panamá o tiene también que ver con los riesgos que como director ha querido asumir en este caso Pedro Almodóvar de manera consciente. Vivimos en una época que impone la consigna de la felicidad como producto de consumo. Más allá de la alegría y la tristeza del vivir, flota en el arte y en las campañas publicitarias de los grandes almacenes una idea hedonista de la existencia que infantiliza la realidad. Somos eternos adolescentes llamados al espectáculo trepidante, a los efectos especiales, a la llamarada virtual. Elegir la narración lenta del dolor, el deterioro de los cuerpos y de la intimidad supone navegar en contra del viento.

¿Quién vive dentro de nosotros y quién está a nuestro lado? ¿Cómo podemos ser tan injustos con las personas a las que más queremos y cómo llegamos a desconocer tanto a quienes tenemos más cerca? Hay películas que se quedan en la sala de proyecciones, que terminan con el último chiste o el beso final, que cumplen en hora y media con su labor de entretenimiento. Otras películas salen del cine con nosotros, cruzan la ciudad y se vienen a casa. Poco a poco el estado de ánimo se convierte en meditación sobre aquellas cosas que marcan el destino de la gente, que escriben la libertad o la tragedia, porque están en un lugar tan íntimo que no puede ser defendido ni siquiera por la indignación.

Observamos el mundo y encontramos motivos de diversión y sátira en la vanidad, el egoísmo, la ambición, el deseo de poder, el rencor, la avaricia, la lujuria y todas las demás pasiones del patrimonio humano. La indignación y la risa que provocan estás pasiones suelen tener un resultado gaseoso, hojas que se lleva el viento. Todo pasa. Pero hay territorios en los que el diálogo con el amor y la muerte nos emociona y nos enfrentan a destinos de los que no se puede escapar, a la pregunta definitiva: ¿en qué me he equivocado?

Está bien que el cine y la literatura se enfrenten a esa verdad, a ese lugar en el que la emoción roba protagonismo al entretenimiento. Frente al naufragio, la muerte de un hijo, el desamparo y el dolor, la mirada adquiere una dimensión narrativa en la que nuestros pasos conviven con el pasado. Son historias de madres e hijas, o de padres e hijas, o de amantes que caminan por la frontera del abrazo y la soledad sobre las huellas del pasado. Son historias que se llenan de preguntas y se sumergen hasta la intimidad del dolor: ¿qué hice mal?, ¿soy injusto?, ¿por qué sentirme culpable?, ¿cómo no me di cuenta de lo que estaba sucediendo?,¿cómo se puede ser cruel con la persona que se quiere?, ¿existen las segundas oportunidades?

Julieta me parece una película importante. No deberían perdérsela. No hay correos electrónicos, pero hay cartas.
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31 Comentarios
  • rita rita 21/04/16 10:44

    Ayer fui a ver Julieta. Gran, gran película. La disfruté muchísimo. Claro que, como soy una entusiasta del cine de Almodovar a lo mejor peco de imparcialidad...

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  • Liu Liu 19/04/16 09:03

    Sí, me ha parecido una magnífica película que nadie debería perderse, y sí para llevársela a casa, una magnífica Oda a la culpa.

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  • Alfar Alfar 19/04/16 00:12

    Entiendo que Luis Garcia Montero, es seguramente amigo o conocido de Pedro Almodovar, y que por lo tanto quiera echarle una mano, de una manera tan poetica. Tambien se la echaria a Imanol Arias, a Bertin Osborne o al mismisimo Soria? O a ellos como no saben contar historias desgarradoras que les den, por ser poco solidarios?

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    • Bacante Bacante 19/04/16 16:17

      Con interpretación de las intenciones ajenas. ¿No cree que se ha pasado, perdone la redundancia, pasando al ataque personal y asaz rastrero? 

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      • Alfar Alfar 19/04/16 23:36

        Entonces a vd. tambien le parece bien ensalzar a Almodovar y poner de vuelta y media a los demas, cuando todos han hecho lo mismo, o sea escaquear los impuestos? Expliquemelo que no lo entiendo.

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        • Bacante Bacante 20/04/16 08:24

          G. Montero habla  de la película "Julieta". ¿Ha leído el artículo o qué ha leído usted? Es más, algún participante apunta la dicotomía autor-obra. A insultos, pronto se acaba un debate. A reprimir y a censurar. Muy bonito y muy demócratico. 

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          • Alfar Alfar 20/04/16 22:33

            Señaleme donde está el insulto, porque yo no lo encuentro. Además yo no he reprimido ni censurado, porque eso desde mi posición de comentarista es imposible. He dado mi opinión. Yo no coincido con usted algunas veces y no me pongo a cuestionarle con tanta vehemencia.

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            • Bacante Bacante 21/04/16 09:55

              Alfar, la tengo por una excelente posteadora y comentarista y no veo razón para que no discuta conmigo (dicho sea de paso). Mi respuesta ha sido inapropiada y me excuso A mí me parece un insulto interpretar mala intención en la crítica sobre la película y en adivinar lo que supuestamente haría o pensaría el autor en imaginados futuros.  En general, aborrezco los insultos en los debates. Y, en general,  defiendo a los insultados. Yo los he recibido,  feroces,  desde el primer día y salto cuando se repite la situación porque no me quedó más remedio que  tragar. Un saludo, Alfar. 

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              • Alfar Alfar 21/04/16 21:33

                Un saludo para usted también.

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  • MaríaC MaríaC 18/04/16 23:47

    Totalmente de acuerdo con Armando Guinea. Esta peli es un tremendo drama sobre NADA. Una boludita sin auténticos problemas que decide torturarse mucho el coco dando la lata a todo el mundo (padre, marido, hija). pero cuyo personaje ni siquiera está bien construido. Lenguaje cinematográfico de chicha y nabo. Esa Rossy de Palma absurda que no tiene nada que ver con nada en la película, como el ciervo, como el suicida, como una pequeña discusión sobre nada que desencadena que el otro bobo salga a pescar con tormenta. Cuánta ligereza para intentar construir el dolor de existir sin lograrlo...

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  • Armando Guinea Armando Guinea 18/04/16 19:19

    Con todo el respeto: Muy mala. Yo me llevé a casa un agujero negro de incongruencias y desajustes argumentales. Por más que la peli trate un tema interesante e íntimo, no consigue transmitir nada salvo lejanía existencial de los personajes con respecto al espectador. Estéticamente atractiva, como todas las de Almodóvar, pero inasumible con esos tipos urbanos raritos de clase media alta invadiendo zonas rurales marítimas o terrestres. Inexplicable. Me remito a un fragmento de la crítica de Carlos Boyero, con el que en este caso coincido totalmente: "No existe ningún personaje que me resulte verosímil, pero algunos me provocan involuntariamente la risa. Como esa Rossy de Palma ataviada con un estropajo metálico en la cabeza que pretende el simbolismo con la tétrica ama de llaves de Rebeca. O la ceramista cancerosa, a la que el marido adúltero define con un sonrojante “nunca ha habido nada entre nosotros. Solo follamos”. También me pongo rojo cuando una dama recuerda su ruptura con la novia: “Yo me fui a estudiar diseño a Nueva York y ella buscó un refugio espiritual en los Pirineos. Nos volvimos a ver años después en Como”. O el labrador que le explica a su hija cómo conocieron a la señora marroquí que cuida a la madre: “Nos encontramos con ella en el festival de música sacra en Fez”. Y trato de entender qué coño pintan el ciervo o el suicida del tren. Y trato de imaginarme en medio de mi tedio cómo sería Julieta si en vez de ser contenida hubiera optado por la intensidad o el desmadre. Pero no hay que fustigarse eligiendo lo malo o lo peor." Y confío (casi estoy seguro de ello) que su crítica positiva, D.Luis, se deba a su percepción sincera y no a la intención de salvar de algún modo al extraordinario cineasta progresista que ha metido la pata hasta el corvejón en sus actividades societarias off-shore.

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  • Carmen47 Carmen47 18/04/16 12:03

    Agradezco que recomiendes la película por las razones que lo haces. La he visto y me ha gustado mucho. Me ha resultado, además, muy cercana. En cualquier caso, no me gusta perderme ninguna de sus películas, salvo contadas excepciones. Alguien puede dudar de que es uno de (si no el más) los más grandes de nuestro cine? 

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  • MLA MLA 18/04/16 03:49

    Por más que digan que la película merece la pena, no pagaré por ir a verla al cine. No me da la gana que parte de mi dinero se vaya al bolsillo de este listillo por muy artista que sea. Esperaré a que la echen por la tele.

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  • jhgb jhgb 17/04/16 18:46

    Creo que su comentario revosa generosidad.  Gracias, yo ire ver la película, cuando la vea me acordare de usted y de que hay hombres buenos. 

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  • Oslez Oslez 17/04/16 17:50

    Luis: no sé si todos hemos dejado de ir a ver Julieta por el "caso Panamá", pero ¿qué de positivo puede aportarnos un defraudador público?, ¿una persona que no pague a la comunidad todo lo que debe tiene principios y valores éticos, morales o sociales que nos pueda aportar? Creo que esta vez te equivocas.

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    • Bacante Bacante 17/04/16 18:07

      Oslez, ¡cómo entiendo su dilema! En algún foro de Infolibre hemos  mantenido algún debate sobre la cuestión. 

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  • Rosales Rosales 17/04/16 17:48

    Muy buen articulo D. Luis, no he visto la película pero la veré, por su articulo y por que me gusta Almodóvar. Creo Sr. Garcia Montero que no hay equivocación, en todo caso sería el vivir y si que hay segundas oportunidades, eso creo. Salud y Republica

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