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Verso Libre

Leer es un riesgo


Publicada 25/09/2016 a las 06:00 Actualizada 24/09/2016 a las 18:28    
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La primera lección que debe enseñarle un profesor de literatura a sus alumnos es que los libros son algo más que un temario académico. Los escritores no hacen su trabajo para que alguien se examine sobre ellos. Un profesor de anatomía o de cálculo de estructuras no se ve en la obligación de recordar que su disciplina tiene repercusiones en la realidad más allá de las aulas. En la sociedad que vivimos, la literatura, como la filosofía o la historia, corren el peligro de quedar reducidas a un trámite académico (paso previo para su desaparición definitiva de los planes de estudio).

Si nos tomamos en serio las humanidades, el riesgo de la lectura supone algo más que la posibilidad de un suspenso. Los libros no ambicionan desembocar en una cartilla de notas o en un currículum, pero sí en una identidad, una conciencia y una educación sentimental. Los libros decisivos forman o deforman, hacen o deshacen y se quedan para siempre con nosotros. La burocracia académica que busca crear un ejército de profesionales, mano de obra barata para acomodarla en el mercado, considera innecesarios los estudios humanísticos. Y los profesores de humanidades se convierten en los mejores aliados de la mediocridad cultural, más peligrosa que el analfabetismo, cuando olvidan que sus disciplinas y sus libros son algo más que una asignatura.

Se acaba de traducir en España el último libro del ensayista italiano Alfonso Berardinelli, Leer es un riesgo (Círculo de Tiza, 2016). Su mirada personal, educada en la estirpe de Elsa Morante, Pasolini, Simone Weil, Orwel, Eliot o Gramsci, se toma en serio y en profundidad la enemistad con la burocracia académica de la lectura. Reivindicar la lectura como un ejercicio de conciencia y libertad individual es más importante que esforzarse en confundir el conocimiento humanista con una metodología científica parecida a las leyes de la física y de la química. Las teorías literarias que han querido explicar los libros con el rigor de una ciencia exacta, olvidándose del tejido flexible de la mano que escribe o de los ojos que leen, han borrado lo que en rigor puede aportar la literatura a su sociedad: la libertad, el peso histórico de la experiencia personal y la responsabilidad comprometida de la mirada individual. Los literatos que caen en la superstición científica ayudan a que los científicos y los técnicos se olviden de la parte de poesía que tienen sus disciplinas, es decir, de su compromiso colectivo con la dignidad humana.

Alfonso Berardinelli nos invita a detenernos en palabras como soledad, progreso, verdad y manía.

La soledad es un riesgo cuando uno quiere ejercer su propia conciencia sin abandonarse a las modas y a las corrientes de opinión. En la época de la neovanguardia, el crítico se negó a compartir la idea de que la calidad literaria dependía de la oscuridad, cuando “inventar y transgredir equivalía a sabotear la lectura y arrasar la lengua común”. Ahora se niega a aceptar el populismo poético que confunde el arte con el lenguaje publicitario y la superficialidad adolescente. Ilegible es también aquello que resulta inútil haber entendido perfectamente.

La concepción lineal del tiempo convirtió la producción vertiginosa y el progreso en banderas de la felicidad moderna. Lo nuevo ocupó el espacio de lo bueno. Pero después de haber vivido La Gran Guerra, la Segunda Guerra Mundial, las cámaras de gas y la bomba atómica, tenemos derecho a tomarnos en serio el riesgo de la melancolía y a vigilar con inquietud un espíritu productivo que amenaza con la liquidación del planeta de los humanos. Es difícil no sentir miedo por las posibilidades de control, homologación, rumorología y tachadura de la libertad que han abierto las nuevas tecnologías bajo su himno de futuro y esperanza.

Escribir la palabra verdad con minúsculas es un riesgo también para los que prefieren acomodarse a cualquier tipo de dogma. La lectura que propone Berardinelli invita a pensar con el espíritu de la verdad, pero no a sentirse en posesión de la verdad. Cualquier verdad con voluntad de dominio representa un peligro para la libertad.

En estos ejercicios de pensamiento cumplen su función incluso las obsesiones y las manías. La exageración de alguien que mira con sus ojos la realidad, sin el apoyo de los lugares comunes, abre perspectivas y genera discusiones fértiles. En su queja contra la homologación capitalista en las sociedades de consumo, Pasolini llegó a proponer como remedio abolir la televisión y la enseñanza media obligatoria. Sin duda hay en esa propuesta un juego intelectual con las obsesiones personales y con la exageración. Pero ese juego ayuda a meditar sobre los sistemas educativos, sobre las formas de control en los Estados modernos, y nos sitúa en un viejo debate, central todavía en nuestra realidad: ¿cómo se articula la libertad democrática en una sociedad de masas? Quien está convencido del poder manipulador de las grandes cadenas de televisión, controladas por las élites económicas, no puede mirar con inocencia a la gente que se comporta de forma mayoritaria como un producto televisivo. Pasolini nos obliga a asumir una doble tarea: no perder la voluntad democrática, no cerrar los ojos ante los códigos reales de una democracia.

Leer a Alfonso Berardinelli es un riesgo. Invita a pensar por uno mismo y a responsabilizarse de los sentimientos propios, costumbres incómodas en los tiempos que corren. Pero hay riesgos que merece la pena asumir.
EL AUTOR


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17 Comentarios
  • sapere_aude sapere_aude 29/09/16 22:59

    Muy buen artículo Luis y muy buen libro el que recomiendas. Reflejas sabiamente y con voz actual la necesidad que hay de atreverse a pensar para afrontar una vida plena y peligrosamente humana. Ese es el peligro y la recompensa. Como dijo Horacio .... "Dimidium facti, qui coepit, habet: sapere aude, incipe" (Quien ha comenzado, ya ha hecho la mitad: atrévete a saber, empieza) 

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  • esfera esfera 26/09/16 18:15

    Empezar a Leer entraña el riesgo de " "engancharse á los libros ". En periodos de in definición, sufrir trastornos de ansiedad, depresión, insatisfacción personal, que nos lleva á retomar imperiosamente la lectura, para tratar de calmar y agudizar el deteriorado espíritu anímico. Mil gracias por la ayuda que me habéis otorgado. Gracias a Luis, por supuesto.

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    • M.T M.T 26/09/16 18:25

      Sin duda, ese beneficioso enganche a la lectura cuántas depresiones o bajadas de estado de ánimo evita.

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  • Bacante Bacante 26/09/16 10:59

     Hubo un tiempo en el que me decía que mientras hubiera un libro por leer la felicidad estaba asegurada. Y no es cierto y da igual.  Al que piensa y actúa a su aire  le van a llover los problemas,  pero estará acompañado siempre con un libro y sabrá acompañar a los demás.  Recuerdo a  S. de Beauvoir: "si falleciera mi hermana,  yo moriría;  si lo hiciera Sartre,  me mataría".  Yo lo hubiera sustituído por : sin Música moriría de pena y sinsentido;  sin libros me suicidaría por desesperación. Luego supe que ni la Música ni la Literatura son la felicidad, mientras te conducen a ella,  te van señalando dónde está y qué hacer para obtenerla (para lo que vas a necesitar nuevos libros).  En el bus, en el gimnasio y en el AVE hay mucho güasapeo y conversaciones por móvil en voz alta (hasta el punto de haberse inventado el "coche en silencio"),  pero no seamos cenizos,  también hay muchos lectores de í-book o libros de papel. Los hay que se llevan una pequeña plataforma para apoyar mejor el libro en la bici del gimnasio y que luego colocan para reposar  las cervicales trabajando en el suelo su abdomen. Veo muchas lectorAs tomando café en el bar  y detrás del monstrador de lugares públicos. Yo creo que esta gente es el contrapeso a la idiocia generalizada por las televisiones  y nuestro futuro (esperanzado).  

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    • Bacante Bacante 26/09/16 11:11

      Ya,  mostrador,  entre otras cosas...

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  • Lunilla Lunilla 26/09/16 09:40

    ......"La impotencia ante los medios puede darse de dos formas" ...-"La gente hace cosas para  captar la atenciòn..-y no lo consigue". / ...-"Sin buscarlo son los medios los que se encargan de sacra a la luz y de exponer a una perfsona como 'chivo expiatorio' para tener de que hablar"./  "Nadie escapa al castigo de su censura y desagrado si atenta contra la moda y la opiniòn  de ls compañias que frecuenta [....] no hay uno entre diez mil lo suficientemente firme e insensible como para soportar el desagrado y la censura constantes de su spropio circulo. Muchos hombres han buscado la soledsad y se han acostumbrado a ella, pero nadie que tenga el menor entendimiento o sentido humano puede vivir en sociedad con la continua aversiòn  de los familiares y las personas con las que trata, es un peso demasiado grande para poder sufrirlo".    Molete.

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  • MASEGOSO MASEGOSO 26/09/16 06:56

    "CUALQUIER VERDAD CON VOLUNTAD DE DOMINIO" SR. García Montero, en esa sola frase Ud. ha descrito la información que hoy se difunde a través de TV, radio, prensa impresa y medios oficiales. Información manipulada a las necesidades del poder en la sombra que, con su inagotable dinero, compra voluntades y vida. ¿Podemos fiarnos del "buenos días" que nos da el locutor de radio o tv.? ¿Son fiables las manipulaciones de los artículos firmados por "periodistas" tales cómo: Marhuenda, Inda, Rojo, Beaumont y toda esa cohorte de charlatanes de feria? Del mismo modo que los ríos se encauzan por las pendientes montañosas estos indeseables encauzan la información por las laderas que sus "amos" les marcan. Gracias a Ud., a infoLibre y a sus articulistas que, por ahora, informan de modo veraz. Saludos.

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    • Bacante Bacante 26/09/16 19:43

      MASEGOSO,  a mí me ha recorrido un escalofrío, columna vertebral arriba,  con estas palabras: "... y a vigilar con inquietud un espíritu productivo que amenaza con la liquidación del planeta de los humanos. Es difícil no sentir miedo..."  Es verdad que el futuro pinta ominoso y negrísimo y que cada uno/a tendremos que hacer aquello que creemos debemos hacer. Sin excusas.  Me he quedado con la cabeza entre las manos un buen pedazo de tiempo y debo decir a Luis que creo haberlo aprovechado. Estos artículos hay que repasarlos, guardarlos y releerlos.  Gracias por ellos, Luis,  y gracias a todos por escribír  y compartir vuestras ideas en est foro. 

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  • Lunilla Lunilla 26/09/16 05:56

    "Leer alo igual que escribir, es saber entrar en comunicacion con los grandes pensadores de todos los  tiempos; Leer es antes que nada, establecer un diàlogo con el autor, comprender sus pensamientos, descubrir sus propòsitos, hacerle preguntas y tratar de hallar las respuestas en el texto. Leer es tambien relacionar, criticat o, superar las ideas expresadas, no implica acetar tàcitamente cualquier proposiciòn ,pero exige del que va a crriticar u, ofrecer otra alternativa una comprension cabal de lo que esta valorando, cuestionando o viceversa. Actualmente gran poarte de la informaciòn, (Ademas de la que estamos utilizando en estos momentos) la recibimos mediante fuentes escritas, pedriodicos, revistas, recibos, solicitudes, propaganda,carteles, etc. etc.. Esto nos obliga a interactuar con los textos para comprenderlos e interpretarlos y, sobre todo utilizarlos en las distintas actividasdes de nuestra vida. Normalmente todos estamos dispuestos a creer aquello que nos gustaria que fuera cierto, una creencia no es simplemente una idea que la mente posee; por esa causa hay mucha gente que no cree en nada, pro que tiene miedo de todo, solo aceptamos a creer lo que se acomoda a nuestros deseos. El corazòn del hombre necesita creer en algo, hsta puede llegar a creer mentiras cuando no encuentra verdades en que creer".     Molete.

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  • Inocencio XIV Inocencio XIV 26/09/16 00:01

    El vértigo del que quiere saber.  La renuncia a la comodidad de lo supuestamente conocido. El amor a a ese abismo que es asumir la ignorancia. Leer? Bueno, quizá finalmente valga la pena. Si se lee a García Montero (gracias, sin afán de comparar) o a Pier Paolo o Pavese o...

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  • Germana Germana 25/09/16 21:21

    Respecto de la veneración a los libros, ...a algunos libros, que comparto y entiendo, por cuanto todas esas sensaciones de tacto, olor e imagen, van ligadas emocionalmente a la conmovedora experiencia que nos provocó su contenido.  ...me gustaría compartir tambien que por lo que tengo largamente observado, hay un tipo de lectores que guardan memoria de lo leido pero no se advierte que lo hayan "sincronizado"solo lo refieren o incluso lo veneran, pero de forma bastante impermeable. Y hay otros que ante la experiencia que el autor les transmite, ocurre en su interior una resonancia de identificación al haber previamente incorporado a su conciencia "un algo similar", o  una resonancia de revelación que les lleva a intuir en ese momento que "eso es así",  pasando no a incorporar en ese momento a su consciencia, ese conocimiento llegado de fuera, sino el correlato que ermerge en él en resonancoa con lo leido, o sea no como cosa tomada del otro , sino como cosa que está latente en mí y despierta por resonancia. En fin ...me he enrollao.

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    • irreligionproletaria irreligionproletaria 30/09/16 12:37

      Comparto el comentario 25 de Inocencio XIV. Germana, desde sus esplendidos comentarios 19 y 23 en este foro ¿Cómo se corresponde su comentario 2, en el foro "Milicia y Democracia" indicando a la edil del ayuntamiento capitalino, que "los madrileños la hemos votado para hacer cosas que contrariarán a la derecha..." respecto a los cambios en nombres de calles que aparecen "honrando" personajes franquistas y, que a su entender, aparecía bajo "una irresponsabilidad narcisista, pretendiendo que todos la queramos, como una especie de abuelita ye-ye"? Quizá no la he entendido en el foro de referencia... Tampoco entiendo a D.I. Domínguez: " Carmena, ocho años después encargó a la Cátedra de la Memoria Histórica de la UCM...ante tal cumulo de disparates, no se le ocurrió a Carmena otra cosa que crear el Comisionado de la Memoria Histórica..."

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    • paco arbillaga paco arbillaga 26/09/16 06:38

      Diría que te has enrollao muy bien, que has definido lo que para mí es la comunicación: entender lo que te transmite otra persona, incluso de una lectura o conversación lejana, aunque a veces no estés de acuerdo con todo. La comunicación tiene que ser siempre bidireccional, debe ser un entendimiento mutuo con tu interlocutor y no la admisión de un mensaje porque lo haya dicho Pepita o Fermintxo y menos aún porque lo haya emitido la autoridad competente, sea esta cultural, política, religiosa o la vecina del segundo. Otra tema sería hablar de información, de manipulación o sencillamente de órdenes o mandatos. (¡Cada día encuentro este digital más info y más libre!) Osasuna y República.

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    • Inocencio XIV Inocencio XIV 26/09/16 00:02

      Usted piensa. Me equivoco? Saludos. 

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  • José González José González 25/09/16 20:15

    Porque estoy totalmente de acuerdo con el señor García Montero, detesto tanto la educación recibida. Por eso mismo me parece tan preocupante la que aún se sigue impartiendo. Debe ser por eso por lo que, además, siento tanta repugnancia por la capacidad de influencia de los curas en la educación de nuestros jóvenes. Y lo peor es que no soy nada optimista respecto a nuestro futuro inmediato.

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    • MASEGOSO MASEGOSO 26/09/16 06:43

      La educación que hemos recibido en España no tiene nada que ver con la verdadera educación y forja de las mentes juveniles. La Escuela pública se ha visto desde 1939 coartada por la política de lavado mental de una población que, necesitaba ser regida desde el Movimiento, para evitar tendencias ideológicas que le hiciesen sombra. Sí la enseñanza, en lugar de derivar al lado religioso-político se hubiese mantenido libre, la educación de los nacidos tras la victoria franquista se hubiese basado en las experiencias aportadas por la Institución de Enseñanza Libre, Giner de Los Ríos y l@s maestr@s que, en la II República enseñaron sin cricifijos en los muros de las aulas. Saludos.

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  • Dossy Dossy 25/09/16 19:34

    GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS. Un abrazo

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