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El pensamiento único se esconde en el algoritmo

Publicada el 12/02/2018 a las 06:00 Actualizada el 11/02/2018 a las 17:58
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Una idea empieza a cobrar fuerza en ensayos y reflexiones: perplejidad, desconcierto, incomprensión. Tanto si se trata de describir el paisaje después de la crisis como de entender las noticias cotidianas, nos sentimos cada vez más inseguros, perplejos e incapaces de aprehender la realidad con fuerza suficiente para entenderla y explicarla. Hace unas semanas citaba aquí mismo el libro de Antón Costas El final del desconcierto, unos días después participaba en la presentación del número 12 de la revista Crisis con un especial sobre Desconcierto presente y futuro, y recientemente he sabido que Daniel Innerarity publicará el 21 de febrero un nuevo ensayo bajo el título Política para perplejos.

¿A qué se debe semejante despiste? Podría decirse que el momento de cambio, incertidumbre y nacimiento de nuevos paradigmas en que vivimos acarrea inevitablemente esa inseguridad, y probablemente así sea, pero merece la pena ir deteniéndose en algunos de los hechos concretos que generan esta sensación. Esta semana, uno ha tomado protagonismo: el algoritmo. Es decir, un sistema de toma de decisiones resultante de cálculos automáticos en ordenadores sin más intervención humana que su programación. No es que sea nuevo, ni mucho menos, pero hemos visto cómo se ha convertido en el blanco de todos los que intentaban explicar el batacazo del Dow Jones y del resto de los índices bursátiles.

Con la intención de hacer comprender ese Frankenstein en que se han convertido las Bolsas, se nos dice que, en previsión de la subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, el algoritmo se puso a funcionar y en apenas unas horas provocó un terremoto que ha hecho cerrar la semana con una bajada en torno al 5%, la mayor caída porcentual desde 2011.

Pero, ¿qué fue lo que activó esta reacción del famoso algoritmo? Un razonamiento en cadena fundado en expectativas y especulaciones: el incremento del empleo llevaría a un mayor consumo y una subida de los tipos de interés, coincidiendo además con la incertidumbre que genera la entrada en escena de un nuevo presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Así dicho, no me extraña que el fenómeno genere desconcierto y perplejidad. O sea, ¿que un incremento del empleo hundió la bolsa? Sin embargo, la cosa cambia cuando se empieza por explicar que hace años que aproximadamente la mitad de las operaciones bursátiles del mundo son "operaciones a corto" realizadas por unas máquinas cuya programación se basa en comprar y vender en cuestión de nanosegundos con el único objetivo de especular en esas operaciones y obtener así beneficios sin mayor aportación a la economía real. A esto, otros analistas añaden más elementos como puede ser la previsible subida del dólar a consecuencia de la posible repatriación de 400.000 millones de dólares de las compañías estadounidenses, o el efecto de "mal de altura" que sufrió el Dow Jones tras un mes de enero en que se había revalorizado un 30%, etc... Y posiblemente, las causas habrá que buscarlas en todos estos elementos y alguno más que ahora se nos escapa.

Sea como sea, el algoritmo lo que hace es reflejar decisiones tomadas por humanos que apuestan por una economía especulativa alejada de cualquier anclaje en la economía real. Son los expertos los que programan el algoritmo de acuerdo a unas decisiones de marcado carácter ideológico. ¿O acaso el modelo económico por el que se opta no lo es?

Me atrevo a aventurar que el debate es de fondo y no lo resolveremos en dos días. De hecho, la BBC ha difundido un reportaje donde recoge "5 algoritmos que ya están tomando decisiones sobre tu vida y que quizá tú no sabías". Presta atención a programas encargados de filtrar los curriculum de candidatos a un empleo, –estimando que en EEUU el 70% de las solicitudes de empleo son filtradas por un algoritmo antes de ser analizadas por un humano– en base a criterios que no son conocidos; nombra sistemas que rastrean nuestras compras en Internet como indicador para decidir si el banco debe darnos un crédito en función de lo que compramos; y alerta de que en 10 estados de EEUU los jueces utilizan para dictar sentencia un programa llamado COMPAS, un algoritmo de evaluación de riesgos que dice predecir las probabilidades de que un individuo cometa un crimen, y en el que, por cierto, alguien ha decidido que los negros tienen más probabilidades de delinquir que los blancos.

Los criterios para que un candidato sea idóneo para un puesto de trabajo, merecedor de un crédito bancario o más propenso a delinquir son variables programadas de forma opaca de acuerdo a valoraciones subjetivas de una persona humana o un grupo de ellas.

Si se quiere profundizar en el tema, Christopher Steiner en su Automate This. How algorithms took over our markets, our jobs, and the world, explora muchos de los campos en los que estos algoritmos están operando, llegando a predecir, por ejemplo, la capacidad de liderazgo de un sujeto mediante un análisis sintáctico de sus correos electrónicos. Y si se le quiere poner un poco de humor, aquí se describe cómo el algoritmo llevó a Tesla a incrementar su capitalización bursátil en 100 millones de dólares al no saber interpretar una broma en forma de anuncio.

Pensar que un algoritmo, en base a un número de variables codificadas puede predecir estos comportamientos de personas, de grupos humanos o de mercados mediante valoraciones neutras, objetivas e irrebatibles, no deja de ser otra forma de pensamiento mágico.  Resulta fácil echarle la culpa al algoritmo y obviar que el bicho en cuestión obra de acuerdo a órdenes programadas por humanos con intención, ideología y opciones propias, como no podía ser de otra manera.

Más que mirar al algoritmo, podríamos empezar a sospechar que el pensamiento único ha encontrado la manera de convencernos de que lo es. O como decía aquel, "Si no creo en el Dios verdadero, cómo voy a creer en los demás".
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48 Comentarios
  • DrNick DrNick 15/02/18 06:53

    Hay un elemento ideológico a la hora de proporcionar los datos de los que se sirve para obtener un algoritmo. De hecho, él aspirante al puesto, ya está elegido previamente. Si el número de datos a aportar se hace casi infinito, será más fácil intervenir en varios de ellos para inclinar el fiel hacia el resultado elegido. Vemos como grandes empresas que compiten ente ellas se ponen de acuerdo a la hora de tomar medidas que achacan a algoritmos.
    "órdenes programadas por humanos con intención, ideología y opciones propias"

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  • Copito Copito 14/02/18 09:46

    Agradezco mucho este artículo y la información que aporta. Reconozco que no tenia ni idea de este tema y me parece muy importante ser consciente de esta realidad.

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  • Mainichico Mainichico 13/02/18 15:13

    Con razón habla Emilio Carrillo en sus charla sobre "Economía y Consciencia) (Youtube) del cocodrilo (que mata sin tener hambre) como el animál símbolo de esta fase histórica de la economía con target en la optimización cortoplacista de las ganancias.

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  • Coronel Dax Coronel Dax 13/02/18 08:54

    Voy a intentar hacérselo todavía más sencillo de entender con un ejemplo. Un algoritmo sencillo es “vende si la cotización actual supera en un 10% a la cotización que tuvo al cierre del 31 de enero”

    Y, al menos para quienes hayan utilizado una Hoja de Cálculo, van a poder ustedes confeccionar ese algoritmo en su ordenador en su casa. Para ello no tienen más que abrir un programa de hoja de cálculo (Excel, Openoffice u otro) y abrir una página en blanco.

    En la casilla A1 escriben “Cotización actual =”, en la A2 “Cotización cierre 31 enero =”, y en A3 escriben “Resultado =”.

    En la casilla B1 escriben un valor para la cotización actual de la acción, por ejemplo, 20,2. En la casilla B2 escriben el valor de la cotización cierre a 31 de enero, por ejemplo, 18,5.

    Ahora en la casilla B3 escriben:

    =SI(B1/B2>1,10;”VENDE”;”NO VENDAS”)

    Esta expresión se escribe así en Excel y Openoffice, puede ser diferente si usan otra hoja de cálculo.

    Es una expresión condicional que dice “si la expresión matemática siguiente es cierta das como resultado lo que viene después del primer punto y coma; y si es falsa, das como resultado lo que viene después del segundo punto y coma”.

    La expresión matemática es B1/B2 >1,10, es decir valor de casilla B1 dividido por valor de casilla B2 es mayor de 1,10. Traducido a lenguaje común, “si la cotización actual (casilla B1) ha subido más de un 10% respecto de la cotización del 31 de enero (casilla B2)”. Si sube más de un 10% aparecerá en B3 la palabra VENDE, en caso contrario aparecerá “NO VENDAS”.

    En el caso actual nos dirá “NO VENDAS”, pero si cambiamos el valor de A1 a 21,0, manteniendo constante el de A2, entonces nos dirá “VENDE”.

    Es evidente que se puede usar, en lugar de los dos datos de este sencillo programa, un montón de datos de entrada, no sólo la cotización actual y la de 31 de enero, así como expresiones matemáticas más complicadas y encadenar las expresiones lógicas del condicional con otras expresiones lógicas. Cualquier programa de ordenador no es más que una sucesión de expresiones como la que hemos escrito. Con un poco de práctica cualquiera puede hacer programas de ordenador.

    Un saludo.

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    • Coronel Dax Coronel Dax 13/02/18 09:08

      Disculpen el error. Donde digo cambien A1 por B1 y A2 por B2.

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      • Coronel Dax Coronel Dax 13/02/18 09:17

        Los duendes de la informática han hecho desaparecer la frase que había puesto entre corchetes, que es el antepenúltimo párrafo. Disculpen de nuevo.

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  • Birth 2 Birth 2 13/02/18 01:17

    Me ha entretenido el foro. Mi referencia algoritmica viene de la lectura de una sección llamada "Malgoritmos" de mi revista favorita. Se basa en recoger los continuos fallos del sistema algorítmico en la colocación de anuncios cercana a artículos que atraen la clientela apropiada. Ejemplos dados de "malgoritmos" son por ejemplo la publicidad de hoteles en el mismo sitio donde se da información de que acaba de producirse terrible terremoto o erupción volcánica, o el anuncio de posibilidad de tranferir dinero rápido, fácil y seguro cuando la información del artículo se refiere a la subasta de personas. Uno reciente fue el anuncio que venía al lado de la información de que Trump confirmaba que USA reconocía a Jerusalem como capital de Israel. Se predecía que esta decisión inflamaría tensiones...Al lado se anunciaba la perfecta vacación: explorar Tel Aviv...por una vez en la vida.

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    • itnas itnas 13/02/18 08:26

      ¿Subasta de personas? No sé si entiendo, ¿o es un ejemplo más de algoritmo?

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      • Birth 2 Birth 2 13/02/18 11:42

        Itnas, se trataba de una trata humana llevada a cabo por isis, creo recordar. Uno de los úlimos malgoritmos se trataba de un artículo sobre racismo en el dormitorio en los que se decía que los hombres negros tienen la idea de que son supersexis y mejores en cama por la largura de sus penes. El anuncio publicitario a su lado decía: talla pequeña, grandes ideas, con la fecha de salida de un periódico en talla más pequeña.

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  • peregrino peregrino 12/02/18 21:51

    Excelente artículo. Efectivamente, ya está todo manipulado y no de acuerdo con la realidad, sobre todo en Economía.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 12/02/18 19:04

    No por usar palabras rimbombantes se está más cerca de la verdad. Los algoritmos no están fundados en argumentos marcadamente ideológicos sino, más llanamente, en la intención de ganar (o no perder) dinero. Que acierten o no depende en buena medida del comportamiento del resto de participantes en el juego en cuestión (en este caso, las bolsas mundiales). Un problema de la bolsa es que trata de reflejar no lo que pasa sino lo que va a pasar y, con o sin ideología, es cierto que si suben los sueldos, a igualdad de lo demás tenderá a subir la inflación y eso, dado que los Bancos Centrales tienen entre sus misiones la de controlarla, hará que suba el precio del dinero, lo cual hará que las acciones y valores similares sean menos rentables y, si uno se quiere anticipar a esa cadena, venderá ahora en vez de mañana (o dentro de un segundo en vez de dentro de uno y medio, si compite con un algoritmo). Cuando muchos actores hacen lo mismo a la vez, que es lo que tienen que hacer siguiendo una lógica individual, es posible que el colectivo salga perjudicado: no es tan distinto del clásico dilema del prisionero de la teoría de juegos elemental.

    Pero antes de criticar todo este tinglado "capitalista", téngase en cuenta que es muy probable, a poco que uno haya ahorrado algo de dinero y lo haya invertido en un fondo de inversión, que uno mismo, aunque sea en una ínfima proporción, esté participando en esta noria de las ventas y compras vertiginosas, puesto que los gestores de su fondo tratarán de no quedar como los más tontos del negocio... y usarán los célebres algoritmos. O, peor aún, se habrán limitado a replicar en sus inversiones algún índice de los miles que hay y estarán a expensas de los algoritmos de otros.

    El sistema comete excesos que, creo yo, no se han atajado lo suficiente desde la crisis de Lehman-Brothers, pero las expresiones pomposas del tipo "capitalismo depredador" o "algoritmo ideológico" (esta me la acabo de inventar, pero viene a ser lo que dice la autora) no solo no explican nada sino que tienden a oscurecer un asunto de por sí poco claro.

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  • aguililla aguililla 12/02/18 14:56

    Gracias Itnas.

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  • phentium phentium 12/02/18 13:41

    Despues de leer todos los comentarios (13:40) pienso que se impone una explicacion comprensiva de que caray es (poner carajo quedaria feo) un algoritmo.

    . itnas ¿Nos hace ud. el honor?.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 12/02/18 19:18

      Un algoritmo es un conjunto de reglas que conducen en un número finito de pasos a un resultado único a partir de unos datos. Por ejemplo, el procedimiento habitual de sumar o multiplicar dos números (usando las tablas de sumar y multiplicar y "llevándose" lo que haya que llevarse) son algoritmos que se efectúan a mano o con una calculadora simple: a partir de los números dados, se obtiene la suma o la multiplicación de manera única y en un número finito de pasos. Otro más complicado (yo lo aprendí en Preu) pero todavía elemental es el algoritmo de Euclides para calcular el máximo común divisor de dos números. Cuando se habla de los algoritmos financieros del artículo se está hablando de programas de ordenador que, a partir de determinados datos (que se pueden intuir pero que no suelen ser públicos porque hay pasta de por medio) determinan de la manera más rápida que sea capaz el programador si hay que vender o comprar, a qué precio y en qué cantidad determinados valores financieros. Esos programas contienen no uno, sino muchos algoritmos encadenados en los los resultados de unos sirven de entrada a otros. En estos programas, aparte del número finito de pasos, es esencial la rapidez, para hacer antes que los competidores lo que sea que el programa determine que hay que hacer.

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    • itnas itnas 12/02/18 14:38

      Encantado, lo intento, advirtiendo de que si no lo entiendes, me debes 1€, y si lo entiendes te debo yo 10€. En primer lugar el DLE, que dice 'conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema' y que me ha hecho cierta gracia (en el buen sentido) pues ya me explicarán cómo se come 'un conjunto ordenado e INFINITO de operaciones... '. Mediante algoritmo nombramos rimbombantemente a una sucesión de instrucciones que una máquina ejecuta para lograr un objetivo. Por ejemplo, si hablamos de una máquina como una persona y un objetivo como el cortejo del sexo opuesto, el algoritmo 'conseguir que Pepit@ caiga rendid@ a los pies de Juanit@ dado su inagotable atractivo' consistirá en la sucesión de movimientos conductuales (llamadas telefónicas, invitaciones a cenar, teatro y/o cine, paseo romántico por la vera del río (mar, parque botánico, etc,... ), visita a la variada y selectiva biblioteca de Juanit@, etc.) que permitan que la razón de Pepit@ quede anulada. No sé si me explico si añado que una consecuencia es no sólo hacer notar su atractivo conductual. Saludos.

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      • phentium phentium 13/02/18 07:53

        Me debes 10 € ¡¡¡.

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      • Orlinda Orlinda 12/02/18 15:27

        Muy bueno, Itnas.
        El caso es que como somos humanos y no máquinas, por muchas variables que introduzca el programa el éxito no está asegurado. Puede ser que aún sabiendo que a esa Pepita concreta le gusten los insistentes, resulte que en esta ocasión la tercera llamada de Juanito se produce en un día en el que por muy diversas circunstancias impredecibles ella la percibe como indeseable, inoportuna, y el plan se va a hacer puñetas.

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        • itnas itnas 12/02/18 15:50

          No, ojo Orlinda, me refiero a Pepit@ que en la Red, en general, puede ser bien Pepita bien Pepito, evitando así discriminaciones. El resto de tu comentario es razonable, esta máquina no artificial llamada human@ es, hoy, demasiado compleja para 'algoritmizarla'; sólo se consigue para ciertas actividades, pero fíjate que hablo de algoritmos estocásticos y, por tanto, que 'el plan se vaya a hacer puñetas' no está descartado. Saludos.

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          • Orlinda Orlinda 12/02/18 16:25

            Hoy por hoy el programa sería muy diferente según fuese para ligar a Pepita o a pepito.
            Por ejemplo, se considera socialmente positivo que un hombre sea insistente, es una muestra de galantería, de verdadero interés... De una mujer insistente se dice que no tiene dignidad. Bueno, variables de los programas, una cuestión al margen de lo que hablamos por dónde yo no iba.
            La cuestión relevante para mí es ¿Se podrá “algorimizar” el comportamiento humano?

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            • itnas itnas 12/02/18 17:02

              Bueno, ya sabes, en el parque zoológico en el que nos movemos hay variada gente no siempre digna del respeto que implica dicho nombre (aplico el término en el sentido del admirable cazador  descrito en el film Dersu Uzala de A. Kurosawa, que a cualquier animal lo llamaba gente). Por ejemplo, en general y en mi opinión, al majadero que no capta las señales que le hacen para indicar que basta de insistir, yo le denominaría indigno; sin embargo, siempre en mi opinión, a la señora que insiste debería agradecérsele semejante conducta probablemente debida a la carencia de luces del majadero objeto de insistencia. Digamos que creo oportuno aplicar en este caso la discriminación inversa o positiva. Esto, a su vez, implica que no estamos lejos de 'algoritmizar' la conducta humana pues, claramente, a la vista de que cualquier cosa es posible en dicha conducta, también cualquier estúpido y simple algoritmo puede describir al menos una parte de esta conducta. 

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      • M.T M.T 12/02/18 15:13

        ¡ Chapeau, Itnas! Gracias por la explicación.

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  • marije marije 12/02/18 11:31

    Me ha encantado  el articulo. Me ha proporcionado contexto a una experiencia laboral personal .
    Trabajo en Educacion Especial en la escuela publica y estos ultimos años, los estamentos de la administracion a la hora de justificar la asignacion de recursos humanos para el trabajo con los alumnos de necesidades educativas especiales y ante nuestra critica de su insuficiencia invocan a un programa informatico que objetivamente lo estudia y asigna. Por supuesto quien ha diseñado ese programa , que variables ha tenido en cuenta.....nos es totalmente opaco.
    Lo mas penoso es que esas referencias aparecen a veces como innovaciones tecnologicas queriendo hacernos creer que aportan mayor fiabilidad a las decisiones,mayor credibilidad a los que deciden recortes en los recursos y nos venden que va aportar eficencia a nuestro trabajo.
    La estrategia es clara.
    No al pensamiento magico! Que no nos engañen! 

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    • Coronel Dax Coronel Dax 12/02/18 16:24

      Pues su anécdota me ha recordado a mí otra anécdota. Hace ya bastantes años años trabajé para una empresa donde su jefe me confesó que la promoción interna del personal la hacían del modo siguiente:

      Escogían a dos o tres personas como candidatos al puesto vacante y se llamaba a una empresa de consultoría de recursos humanos. Esta empresa les hacía un test y de ahí se determinaba el candidato escogido para el puesto. Lo que no sabían los candidatos era que el escogido no provenía del resultado del test, sino que era quien el jefe había determinado previamente.

      De esa forma, parecía que el escogido era aquel al que un “método científico” había determinado como el más idóneo para el puesto, y no el escogido por el designio personal del jefe, quien así podía saltarse el escalafón y no quedar mal ante el perjudicado.

      Yo no descartaría que en su caso el algoritmo que les han señalado sea algo similar, a saber, el que han determinado los microchips que se alojan en los redondos órganos fabricantes de espermatozoides.

      Un saludo.

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