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Desde la casa roja

No es país para la ultraderecha

Publicada el 01/05/2019 a las 06:00 Actualizada el 01/05/2019 a las 11:15
El domingo votamos en un barrio que ya no es el nuestro dentro de un país que sí lo es. Un tipo vestido de legionario y apoderado de la extrema derecha nos indica que podemos pasar directamente sin hacer cola si traemos los sobres. No entiendo el rictus de soldado ni el disfraz. Parece que vaya a cuadrarse a nuestro paso. La mujer que está delante en la fila dice que ella tiene las papeletas readys en el bolso, da un saltito hasta el legionario y nos deja atrás. El padre que espera ahora de espaldas a nosotros le explica a su hija que si Pedro Sánchez gana, pactará con Podemos, la adolescente lanza un suspiro de susto, y el padre añade con tono de aparición del lobo en el cuento: y con los independentistas. No, susurra la cría, llevándose las manos a la boca. Y el hombre le confiesa que aún tiene dudas entre dos de las derechas. Finalmente, me fijo después, votará al Partido Popular.

Mi hijo de tres años, que a veces hace constar que no está por aquí solo de paso y respira a su aire, sabe desde hace días que hay que elegir un presidente, –allí siguen descoloridos los carteles electorales con los candidatos en la valla de la escuela infantil–, y suelta en alto y espontáneo que él quiere votar al señor de coleta y una pareja que pasa cerca se detiene, ella le acaricia el pelo, le sonríe y dice: ay, qué ocurrencia. Él no entiende nada del proceso de meter sobres en urnas, claro, no hace falta que sepa de esto, sus intereses van desde las patas de las hormigas a las estrellas de la sopa en la cena. Tampoco le contamos que ese domingo votamos más que nunca contra algo, con más arrojo que convencimiento, y que lo hacemos por nosotros y lo hacemos por él.

Con este paisaje temprano temí durante el resto del día que el domingo dejara de ser domingo electoral para transformarse en triste jornada histórica. Me equivoqué al intuir una distopía donde se llevan cargadas las armas y la testosterona. Pero ni el Brasil de Bolsonaro, ni la América de Trump, ni la Hungría de Orbán, ni la tibia felicitación de Marie Le Pen a los “defensores entusiastas” de la nación vecina encontraron la victoria que esperaban de ese país al que exhortan por mucho que se hayan hecho con un rincón del Congreso. Y no la van a encontrar porque hace muchos años que ese país dejó de existir.

Lo que queda es una fisura, una ranura por la que a veces se cuelan canciones, aletean ciertos pájaros y se ve cómo se ponen firmes los cuerpos, cuanto más viriles, mejor. Tendríamos que haberle puesto bien su nombre y apellido en la placa de la pared, señalar las partes que responden a una quimera desfasada, identificar los símbolos que recortan las libertades y, tal vez, sabríamos cómo no repetirlo. Solo nos queda tapar con memoria, memoria y memoria esa grieta por la que se escapa el tufo del retroceso.

Pero que el optimismo de los días siguientes no se coma los números: dos millones y medio de españoles han votado por una opción de ultraderecha. La explosión de alegrías porque no han conseguido formar parte del Gobierno no va a borrar su “campamento base”, esos veinticuatro sillones desde los que intentarán hacernos oír sus ideas heroicas de esa gesta “Por España”, pero nunca por los españoles. No es lo mismo prender la estopa de una masa ya convencida que exponerse en un hemiciclo con algo de altura. En ningún caso representan a una mitad silenciada de ningún país que yo conozca, de ningún país en el que yo viva, por mucho que a esa mitad aludan en sus mítines. Y ese mundo rural que ellos dibujan debe ser solamente el que se recorta por la ventanilla del cuatro por cuatro cuando salen de caza.

No es nuevo, llegan desde un gran olvido bien premeditado. Ellos se llaman “la resistencia”, y lo son: son los nietos de una dictadura que no ha sido archivada como corresponde.

El domingo no pasaron.

Y no pasarán.
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12 Comentarios
  • joam49 joam49 03/05/19 18:46

    Me duele en el alma disentir del artículo. Quisiera que este país fuera un país donde la igualdad, la solidaridad y la libertad fueran banderas reconocibles en las conversaciones familiares, en las laborales, en la barra de un bar, en un paseo, en la fila de un cine, en el bar de la facultad y en el del barrio... También quisiera que la crispación y la obcecación no sustituyera al argumento razonado. También me agradaría que el insulto, la calumnia y la mentira no formara parte del discurso político, y en su caso que la ciudadanía fuera capaz de detectarlo y contradecir razonablemente al político de turno... En consecuencia me gustaría que mis deseos fueran una realidad y fueran un denominador común de nuestras conversaciones y disquisiciones, pero no creo que sea así. Si nos fijamos en los votos conseguidos por el pp, ciudadanos y vox, verá que son una barbaridad de votos, pero no tanto me preocupa ese numero como el hecho de que el discurso de la campaña electoral ha sido vomitivo y ninguno de sus cabezas (no) pensantes tiene ningún tipo de carisma ni formación ni credibilidad.
    Un país con esos dirigentes capaces de arrastrar tantos votos es un país sobre el alambre.
    Si además creo que hay mucho voto en el psoe y en los partidos nacionalistas cuyo nivel argumentativo se puede considerar alejado de los ideales de igualdad, solidaridad... pues ya me dirá qué panorama hay.
    Respecto de Podemos me preocupan los fans de esa organización y la nula capacidad autocrítica de esa organización. Tanto los teenager como los autoensalzados son enemigos de ver otras opciones excepto las suyas.
    La izquierda independentista, vasca como catalana, otro tanto. ponen su bandera como irrenunciable, con lo cual lo que hacen es tapar sus ojos, y ya se sabe que un ciego no ve.

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  • Sorcière Sorcière 01/05/19 11:15

    Señora Moreno, flower power

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  • Sorcière Sorcière 01/05/19 11:13

    En la desigualdad, la pobreza y la injusticia anida el fascismo. Saquemos conclusiones.
    Por algo la feminista Botín pide un gobierno con el facha Rivera. 

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  • Fernandos Fernandos 01/05/19 09:03

    La derecha ha perdido las elecciones, un batalla, que no la guerra, ahora empiezan los voz de cuello blanco su labor de zapa, solo queda la esperanza de que el PSOE, por una vez le eche huevos y pacten con podemos.

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  • MASEGOSO MASEGOSO 01/05/19 08:46

    No Sra. Moreno, no son pájaros inocentes que se cuelan por una grieta del tiempo tal como Ud. nos apunta.
    Son buitres que no han saciado su apetito de carroña y pretenden, con sonrisas corderiles y al ondeo de sus banderas retornar más de ochenta años en el transcurso de la vida de los españoles.
    ¿Masacrarnos? Posiblemente eso quisieran como hicieron en un pueblo de la provincia de Toledo colgando una ristra de conejos muertos en un cartel de UP. Solo entienden eso.
    Molinera, en su comentario a este mismo artículo nos dice que ya sabemos su número.
    Paco Arbillaga nos dice que en Pamplona, los mismos que ayudaron a Mola a conspirar, han gando las elecciones con ayuda de C's y un diario que sigue siendo el más léido de Pamplona.
    Baja Chico alude a lo mal pactado en la Transición.
    A ellos les digo que sigo creyendo en el final de su artículo NO PASARAN; NO HAN PASADO.
    Por el bien de nuestros hijos y nietos espero que nunca más lo intenten.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 01/05/19 07:18


    «Tampoco le contamos que ese domingo votamos más que nunca contra algo, …», y es lo que voto cuando lo hago: votar contra esta derecha que padecemos y que cada vez se extrema más, como podemos comprobar en Navarra con representantes de UPN, o del PP de Navarra, y que han ganado estas elecciones con el apoyo de C's.

    En esta tierra, antes de 1936 la derecha le dio la mano a Mola para preparar la sublevación contra la República, y desde entonces, con ayuda de la Iglesia oficial, y del diario (que aún es el más leído por aquí) que ayudó a preparar la sublevación, esa derecha sigue teniendo mucho poder y mucho apoyo del pueblo, aunque en estos últimos cuatro años está perdiendo algún respaldo.

    Aquí el domingo sí pasaron. Espero que no pasen más; buen día el 1 de Mayo para reivindicarlo. Osasuna y República Libertaria.

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    • Coronel Dax Coronel Dax 01/05/19 13:31

      Estimado Paco, que fueran el primer partido no quiere decir que "pasaran". Las izquierdas superan ampliamente en votos a las derechas en Navarra. Posiblemente sea la C. A. donde más apreciable es esa diferencia, desde luego en votos, algo menos en escaños.

      Un saludo.

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      • paco arbillaga paco arbillaga 01/05/19 16:11


        Coronel Dax: Aquí las derechas tienen «casi» todo el poder, aunque últimamente está perdiendo algo del poder político. Además de que cuentan con una clientela fiel, no hay que olvidar la influencia que aquí tiene el Opus Dei y que es, sin hacer ruido, muy importante en la ciudad. (Decirte que tus comentarios me resultan muchas veces muy interesantes.) Osasuna2 salu2.

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    • HEREJE HEREJE 01/05/19 12:12

      Paco, mi primer contacto con Navarra fueron tres días en Pamplona jugando una fase de los campeonatos universitarios de basket. Nunca en mi vida había oído tantas campanas y supuse que había iglesias hasta debajo de las camas. Luego, una parte de la familia de mi mujer que ha vivido mucho tiempo allí, nunca se despegan de "El gato al Agua" de Intereconomía ni de la COPE y sus vía crucis. Es una tierra muy proclive al nacionalcatolicismo, cuna de meapilas facciosos. Tenéis un duro trabajo por hacer, pero torres más altas se han desplomado... Osasuna, NO PASARÁN.

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      • paco arbillaga paco arbillaga 01/05/19 13:08


        HEREJE: Es como dices; aquí debemos tener más conventos e iglesias por metro cuadrado que en ningún lugar del mundo aunque, todo hay que decirlo, cada vez las iglesias tienen menos asistentes, y la mayoría de los que van a ellas, o tienen el pelo muy canoso, o unas calvas considerables.

        ¿Que no pasarán?, ¡pero si aún no se han ido!; aunque suena bien, lo mismo que el pueblo unido jamás será vencido, y que por lo visto o el pueblo no se ha unido nunca, o jamás ha ganado. ¡Que sigamos herejiando! Osasuna2 salu2.

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  • baja chico baja chico 01/05/19 05:43

    Como tú bien remarcas al final, Aroa, ese gran olvido bien premeditado y que yo califico de vergonzante de aquellos SuárezCarrillos de la mal llamada MODÉLICA TRANSICION.
    !NO PASARÁN!

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  • Molinera Molinera 01/05/19 00:59

    Ahora sabemos el número aproximado de los ultra pero como usted bien insinúa en su artículo estos siempre estuvieron,bien camuflados dentro del PP, pero estaban y estarán y esto no podemos ni debemos olvidarlo.
    Señores Diputados ahora pónganse a currar y a hacer política, política de pactos de acuerdos,de soluciones a los problemas reales del pueblo (,no de sus problemas de imagen y postureo) .
    A trabajar y que mejor que empezar el día 1 de mayo.

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