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Miguel Hernández también debería ser de la derecha española

Publicada el 23/02/2020 a las 06:00

El hombre acecha es un libro de especial importancia en la obra de Miguel Hernández. Escrito durante la guerra, destaca en él una preocupación humana emocionante. No se trata ya de defender las ideas por las que se lucha o denunciar al enemigo, sino de mirarse a las propias manos. Aunque se tenga la razón, es peligroso que las injusticias ajenas, el rencor y el odio nos conviertan en una fiera. Miguel Hernández se miro las manos; tuvo miedo de verlas convertidas en garras por culpa de la crispación: "Garras que revestía / de suavidad y flores, / pero que, al fin, desnuda / en toda su crueldad".

La dedicatoria a Pablo Neruda explicaba el sentido de este libro: "Tú preguntas por el corazón, y yo también. Mira cuántas bocas cenicientas de rencor, hambre, muerte, pálidas de no cantar, no reír: resecas de no entregarse al beso profundo…". Por eso apostó por el amor en el último poema: "El odio se amortigua / detrás de la ventana". Por eso terminó con una petición clara: "Dejadme la esperanza". Y por eso, ya perdida la guerra, prisionero y condenado a muerte, escribió uno de los libros más cargados de humanidad en la poesía contemporánea: Cancionero y romancero de ausencias.

"El herido" es uno de los poemas de El hombre acecha en los que se apuesta por la esperanza. Es verdad que se combate, se dispara, se sufren heridas, pero merece la pena el dolor si se trata de luchar por algo digno: "Para la libertad sangro, lucho, pervivo". Los mutilados pueden tener la esperanza en un mañana donde los valores de la vida venzan sobre la venganza y la muerte: "Porque soy como el árbol talado, que retoño: / porque aún tengo la vida".

Este poema fue elegido por el colectivo Memoria y Libertad, formado por los descendientes de víctimas del franquismo en Madrid, para recordar en un espacio democrático el sacrificio de los condenados por la dictadura franquista. Es una vergüenza, pero sobre todo una verdadera desgracia, que el Ayuntamiento de Madrid decida censurar y borrar los versos de Miguel Hernández. Más que rabia y garras, siento una desolación profunda.

Vivimos el mes de febrero de 2020. Hace 81 años que terminó la guerra, 42 años que se alcanzó por acuerdo político y apoyo de los españoles en las urnas una democracia constitucional. Cientos de estudios universitarios muy serios, en los que no cabe la equidistancia ante la responsabilidad de un golpe de Estado y una alianza con el nazismo y el fascismo, han explicado con detalle la raíz y las consecuencia de la página más negra de nuestra historia. O alguien está muy loco o es imposible confundir el amor a España con el respeto político a los desalmados que la hundieron en 1936. Después de todo lo que se ha sufrido en España, Europa y el mundo, ¿de verdad que se puede mantener como proyecto político la invitación al odio?

No me avergüenza confesar que lo que más envidio en este momento es la derecha democrática que tiene Alemania. Bueno, también la derecha de Euskadi. Se pueden tener ideas socialistas o neoliberales, se puede discutir sobre la educación o la sanidad pública, se pueden mantener ideas diferentes sobre los derechos laborales, pero no hay justificación ninguna en la España de hoy para sentirse herederos de uno de los dictadores más crueles del siglo XX, que no sólo justificó el terror como orden oficial de actuación durante la guerra, sino que ejerció la violencia y la ferocidad durante 36 años y medio de mal llamada paz.

Hasta que el PP no comprenda que el antifranquismo y la democracia son tan suyos como de la izquierda, nuestro país tendrá un problema muy grave. Y algo más: Miguel Hernández, uno de los grandes poetas españoles, también debe formar parte de su capacidad de admiración. Otro de los poetas que más estimo y al que he estudiado como filólogo con mucho respeto se llama Luis Rosales, alguien que formó parte de las personas que prepararon el golpe de Estado en mi ciudad. Pero se puede admirar su obra poética e, incluso, se puede comprender, aunque no se comparta, la situación personal y familiar que lo llevó a apoyar el franquismo. A mí, por ejemplo, me pareció muy bien que el alcalde de Cádiz, un político de Podemos, se negara a borrar el nombre de José María Pemán de sus calles. Fue un intelectual muy reaccionario y no tan buen poeta como Miguel Hernández o Luis Rosales; pero se trata de alguien que forma parte de la literatura española y no puede confundirse con la imagen de un militar golpista o torturador, por mucho que apoyase al franquismo.

No es un chiste: la derecha española debe aprender a pensar en España, sus intereses y su patrimonio. Tendremos un problema grave mientras la derecha utilice a Miguel Hernández, o a Venezuela, o al terrorismo ya vencido, o al independentismo catalán, sólo para meterse con la izquierda y arañar un voto, sin pensar en los verdaderos intereses y en la imagen de España. De todo corazón, señores de la derecha democrática (eso sí, democrática): la poesía de Miguel Hernández también es suya.

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42 Comentarios
  • currante currante 15/03/20 16:27

    Luis Garcia Montero ,gracias por estar y recordarnos que los poetas escribieron para el pueblo pensaramos como pensaramos , por mucho que les cueste entender a esta derecha tan patriota de nuestro pais que nos...….. QUIEREN para OIR,VER Y,CALLAR ...

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  • Nuñez Nuñez 25/02/20 22:26

    Es muy triste que la incultura esté (de momento) instalada en el ayuntamiento y la comunidad de Madrid

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  • Medina Medina 24/02/20 10:30

    Miguel Hernández ha sido por un manotazo duro… de la Almudena eliminado. Como un rayo que no cesa, de un golpe brutal silenciado…
    Tanta tristeza se acumula en mi alma… que ya me duele hasta el aliento… por expresar con palabras la tristeza y lamento… las consecuencias de una Transición que es un ejemplo de cómo un país, una sociedad decide deliberadamente olvidar su memoria y pasado, enterrar el honor de los muertos debajo de la alfombra -el primero-, y en fosas vergonzosamente olvidadas… a los segundos.
    Nos quedan sus poemas… lo que ellos trasmiten y podemos compartir, del poeta que cantaba nanas con olor a cebolla para mitigar el hambre y la crueldad de la prisión.
    No debemos olvidar a los niños que, más pequeños que un grano de avena… esperan al corazón de los hombres jornaleros. Los que se están manifestando por una dignidad y un trabajo que al de Orihuela le llevaría… de su afrenta desamortajado y regresado. Miguel… Regresarás a tu huerto y a tu higuera… en los colegios tu poesía recitada… pues tenemos aún tiempo para escucharte… ¡Compañero del alma… compañero!

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  • Rey cuervo Rey cuervo 24/02/20 08:13

    Propongo empapelar Madrid con poemas de Hernández.
    ¡Qué narices! ¡Empapelemos España con ellos!

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  • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 23/02/20 23:55

    Querido profesor: la cabra siempre tira al monte, aunque sea joven y se haya criado en ciudad.
    En la Comunidad y Ayuntamiento
    los cachorros nos demuestras
    que son capaces de anular
    a la historia y al pensamiento.

    Y aquí lo dejo.

    DEL LIBRO “CUANTO SE DE MI” DE JOSÉ HIERRO
    TITULO: EL ENEMIGO

    Nos mira. Nos está acechando. Dentro
    De ti, dentro de mí, nos mira. Clama
    Sin voz, a pleno corazón. Su llama
    Se ha encarnizado en nuestro oscuro centro.

    Vive en nosotros. Quiere herirnos. Entro
    dentro de ti. Aúlla, ruge, brama.
    Huyo, y su negra sombra se derrama,
    Noche total que sale a nuestro encuentro.
    Y crece sin parar. Nos arrebata
    Como a escamas de octubre el viento. Mata
    más que el olvido. Abrasa con carbones
    inextinguibles. Deja desbastados días de sueños.
    Malaventurados los que le abrimos
    nuestros corazones.


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  • Irenepaz Irenepaz 23/02/20 20:26

    Lo harán por maldad, o por ignorancia. No hay más que oírlos hablar, para saber qué les faltan luces. Un buen artículo.

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  • maimdt maimdt 23/02/20 19:35

    Tienes toda la razón, y hay que enseñar al que no sabe, aparte de discrepar, por supuesto, pero hay una derecha, la española, la actual, que no es democrática ni quiere serlo, por eso la otra derecha, la extrema derecha, la está adelantando por su mismo lado, y ya veremos cómo acaba esto. La derecha, o sea el PP, está perdiendo la identidad propia. No olvidemos que VOX procede íntegramente del PP, un partido fundado por Fraga, ministro de la dictadura de Franco y tan franquista como Franco. Por eso, no me extraña que el alcalde Almeida haya hecho esa aberración nada más llegar al ayuntamiento. Podría perfectamente estar integrado en VOX en vez del PP.

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    • Taver Taver 26/02/20 19:14

      El que nace burro, no puede morir caballo!

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  • bidebi bidebi 23/02/20 19:26

    Sobre lo que llamamos arte (literatura, poesía, música o cine) habría mucho que me gustaría escuchar porque no todo el mundo está de acuerdo en su sentido como herramienta de expresión individual e ideológica. Pero no creo que sea el caso.
    (Aunque sí estoy seguro que TODOS tendemos a leer, ver u oír aquello que previamente creemos coincide con nuestro pensamiento).
    En el caso de la censura al texto de Miguel Hernández por parte de los demócratas conversos que dirigen Madrid, me parece probable que la mayoría ni lo han leído.
    No se trataría de una censura al texto por considerarlo “rojo”, se trataría de censurar e intentar matar al SÍMBOLO que, por lo menos en su imaginario, representa Hernández.
    En un país muy inculto y con una derecha bárbara no se atacan ya las ideas, porque ni sabrían como atacarlas desde su paletismo, se trata de MATAR los símbolos del enemigo que es el mismo que el de 1936. El nivel cultural es tan bajo, la cultura les interesa tan poco, que se dedican a la simbología en la que no es necesario leer nada y basta con la porra. No les demos categoría de ideólogos del fascismo en guerra porque solamente son unos primates con corbata o con maquillaje caro.

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  • bidebi bidebi 23/02/20 19:24

    Me quedo con las “garras humanas” de ITNAS, que son mucho más crueles que las irracionales. Y me quedo con el comentario de TAJO que comparto.
    “No hay justificación ninguna para sentirse heredero del dictador”. Se podría contestar con la pregunta : ¿La derecha española de quién más se va a sentir heredera?. ¿Qué derecha civilizada ha existido en España para sentirse heredera?.
    Tropezamos una y mil veces en la misma piedra y no nos corregimos.
    Queremos hacernos trampas a lo solitario de nuestro pensamiento pero la realidad es muy tozuda y nos desmonta todos los días nuestro optimismo gratuito. Queremos pensar que el franquismo es cosa del pasado que nada tiene que ver con nuestra realidad actual.
    Ese sí que hubiera sido el milagro español si la sagrada transición hubiera convertido a fascistas de la noche a la mañana en demócratas. No ha pasado nunca en la historia humana, pero estamos empeñados en creer que en España sí. Y muchos llevan más de cuarenta años repitiéndolo, pero ni por esas, inasequibles al desaliento. Semana tras semana, o día tras día, nos dan la ostia que corresponde para que despertemos.

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  • Tajo Tajo 23/02/20 14:50

    Con todo mi respeto Luis, creo que su magnífico artículo puede resumirse con "no hay justificación ninguna en la España de hoy para sentirse herederos de uno de los dictadores más crueles del siglo XX". Creo inútil cualquier intento o deseo de que la derecha española (por cierto, se define y la definen sus medios, como centro derecha), pueda cambiar de ideología franquista y homogenizarse con la alemana o vasca. Esta derecha extrema derecha es fiel heredera del fascismo falangista y franquista que hundieron España en un mar de sangre desde 1936 hasta la muerte del dictador, su "caudillo". La transición significó una ley de punto final y amnesia legal y social de los crímenes del fascismo franquista. El Ayuntamiento de Madrid sigue en esa misma trinchera contra la memoria y reconocimiento de sus víctimas como de las decenas de miles tiradas en fosas comunes y cunetas. Y es que la derecha extrema derecha española sigue la dialéctica de los puños y las pistolas del fundador de la falange, y "cuando oigo hablar de cultura, echo mano a mi pistola".

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