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Aquí me cierro otra puerta

Contra Felipe González

Publicada el 21/07/2020 a las 06:00 Actualizada el 22/07/2020 a las 12:56

Siempre fui muy precoz en lo que se refiere a la conciencia política e incluso a mi amor por el periodismo. Con 14 años comparaba el periódico de información general, cosa que evidentemente no era muy normal ni siquiera entonces. Era el principio de los 90. Como siempre estuve ideológicamente a la izquierda del PSOE, crecí en cierta manera odiándolo. Hoy tengo claro que sé por qué.

El porqué tiene nombre y apellidos: Felipe González Márquez. Yo soy hijo de la España de los GAL y de la corrupción sistémica del arranque de esa década, sentía que el presidente (y todavía hoy lo siento) era el cabecilla de una manga de ladrones y comandante en jefe de lo que llamaban, en el mayor eufemismo posible, la guerra sucia. Vivía aterrorizado por ETA, era de esa gente que jamás soñó con ver su final. Estaban ahí. En mi país se mataba. Como soy de Vallecas y un par de veces cayó cerca (un día estaba en el Polideportivo de Palomeras y oímos un estallido tremendo; resultó ser un paquete que le explotó a un Tedax en un polígono cercano y lo mató) odié el terrorismo y a ETA, y me llenaba de angustia que desde el Estado se respondiera con la misma moneda. Yo no quería ser eso. Y me hacían sentirme parte, la parte ejecutora, por ser español. No hay nada peor que un terrorista. No hay nada peor que ser el capataz del miedo.

Y luego estaba lo de la corrupción. Era un sistema extractivo de dinero tan organizado y tan sistémico, que la expresión “fondos reservados” me sigue llevando a día de hoy a un revoltijo en mis tripas. Es muy duro ver que se lo llevan, pero si te considerabas progresista, de alguna manera se lo llevaban “los tuyos”. Porque aunque estuviera claramente posicionado más a la izquierda, yo era un adolescente que ve la ideología a brochazos gordos. Y, en cierta manera, sentía que el jefe de la banda era de “los míos”. Por suerte, Felipe González se encargó de dejarme claro que yo no era de los suyos con ese odio visceral y atávico por Julio Anguita e Izquierda Unida. Ya saben, lo de son “la misma mierda” y esas cosas. Tal era el estado de la nación en mi cabeza, que en las elecciones de 1993, en las que el PSOE ganó contra pronóstico (aquellas en las que Felipe González dijo haber entendido el mensaje, aunque luego se demostró que lo había entendido por los cojones) yo pensaba que el país estaba idiota perdido. Sentía, a mi manera poco elaborada ideológicamente, que Felipe se tenía que ir y que nada era peor que él. La realidad es que, a día de hoy lo pienso, a mediados de los 90 ese no era un mal análisis.

El caso es que siento que ese adolescente no se equivocaba con Felipe González. Él se ha encargado de demostrarlo en los últimos 20 años. Últimamente ha abierto la boca para defender la presunción de inocencia del rey emérito (ha dicho que se enfrenta a “lo que diga una señora”, que como es bien listo no ha dicho “una fulana”, aunque posiblemente lo piense) y para afirmar que él no cree que Jordi Pujol robara y que, aunque se esté planteando juzgar a esa familia como una banda criminal, mantiene que todo es para proteger a sus hijos, que sí que son unos manguis y que el padre de la patria, con el que Felipe construyó algunos telones de impunidad en los 80 y los 90, es un hombre molt honorable. Con las mismas, ha afirmado, con esa ironía que maneja con maestría, que alguien tiene que explicarle para qué quiere Pablo Iglesias saber las cositas del CNI. Es decir: presunción de inocencia para JCI y Jordi Pujol, presunción de culpabilidad para el Vicepresidente Segundo de un gobierno encabezado por el PSOE. En ambos casos me temo que el razonamiento para defender ambas cosas es el mismo: que le salpique lo menos posible a su figura. Nada más.

No tengo pruebas pero tampoco dudas de que para Felipe González es más deseable Pablo Casado que Pablo Iglesias. Incluso diría que preferiría a Santi Abascal, que al fin y al cabo votó en contra de que le investigaran en el Congreso por los GAL. Con las mismas, no albergo demasiadas dudas de que se sentiría más cómodo con Albert Rivera o Inés Arrimadas que con Pedro Sánchez.

Y justo por esto, creo que en mi generación debemos dejar de aplicar el odio felipista al actual PSOE. Para nosotros, el PSOE representa un mal que ya no existe. Sí, es un partido con una veta neoliberal evidente. Sabemos hasta dónde no llegará nunca, hace tiempo que aprendimos a no esperar nada de él y así no decepcionarnos. Vale que tiene un presidente que afirmó que no dormiría tranquilo con mi voto representado en un gobierno, que es de las cosas más insultantes que puede decir un progresista de una persona que esté a su izquierda, y que es un ser humano capaz de decir una cosa por la mañana, la contraria a mediodía y llegar por la noche a una entente cordial entre lo que declaró por la mañana y lo que afirmó al mediodía. Pero ese odio, ese Pablo Iglesias (en el que me vi absolutamente reflejado) hablando de la cal viva en el Parlamento cuando ni tocaba ni era justo, creo que es propio de otro tiempo. No le voy a dar amor al PSOE, pero no creo que se merezca ese odio desde las tripas de mi yo adolescente de los 90.

Eso sí: que esto no impida ver que Felipe González es de la clase de personas a las que hay que confrontar siempre. Esa gente que, en última instancia, cuando se dibuja una raya en el suelo y en un lado están los poderosos y en la otra los desposeídos (pongamos ‘descamisaos’, por utilizar su jerga), claramente se va a colocar en defensa de los que lo tienen todo. Y esa es, al final del día y sin matices, la línea que divide a la gente que merece la pena de la que no.

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270 Comentarios
  • Gabrielon Gabrielon 03/08/20 19:10

    Me representas, Quique, con este artículo. Mi adolescencia fue en los 80, en los que también fui un precoz interesado por la política, como tú. Desde el principio Felipe me dio mal rollo, aunque en los 80 me parecía un factor de cambio positivo de forma global. Mi primer voto: a favor de la OTAN, por convicción personal de que no teníamos elección, aunque espantado ante la hipocresía, caradura y manipulación mediática del González que entonces ya defendía también el sí. Luego me arrepentí incluso de pensar eso, y no porque no se hicieran cosas positivas, sino porque nos las vendieron como izquierda cuando en realidad era una puesta al día guiada por la CEE, que tenía que hacerse sí o sí. Y esas cosas buenas (expansión del estado del bienestar) tuvieron la contrapartida a largo plazo de nuestra desertificación industrial, y del enquistamiento de todo un régimen que vampirizó nuestra democracia. En el lote iban la monarquía juancarlista y sus jeques de manga ancha, las cloacas del estado, el estado de las autonomías considerado como un reparto de cortijos, empezando por el gobernador de la Tarraconensis. El señor X sirvió primero para domesticar la lucha de clases de la transición, y luego ya vino lo que cuentas.
    El ejército se fue suavizando; dejaron de oírse los vivas a Franco en los entierros de víctimas de ETA, y el ruido de sables se acalló progresivamente. Un haber en la cuenta de González, sin duda, pero tampoco fue gratis: me pasé la juventud oyendo hablar de informes de Amnistía Internacional en los que, indefectiblemente, España seguía registrando torturas en sus cuarteles de policía. Nadie hacía ni caso, por supuesto. Dices que el PSOE ya no se merece nuestro odio, y estoy de acuerdo. Hay que pasar página, con Franco, con Bildu, con el PSOE... pero el asco de que quisieran tratar de tú a tú a ETA, con su misma moneda, pero por España... eso no hay que olvidarlo. Yo personalmente tuve un "orgasmo parlamentario" el día que Iglesias mencionó la cal viva. Creo que le hacía falta a nuestro Congreso que alguien rompiera ese tabú, sin más. No sería útil pero fue un alivio moral. La CIA dice ahora que el señor X era González. Al menos Ternera pisó la cárcel

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  • Anibal Espaloma Anibal Espaloma 31/07/20 22:31

    Sobre la ignorancia solo queda la enseñanza y no hay peor derechista que un "progre" con pretensiones de conocedor. Al ilustrado articulista le suenan los servicios secretos del franquismo y la triple A, etc. tras el asesinato, sí asesinato es la figura, del almirante Carrero Blanco y como elementos contraterroristas y que con nombres diferentes iguales actuantes siguió con Fraga y con Rosón y con Martin Villa y si paso a denominarse GAL lo que ya exista y con conexiones con elementos de la Seguridad del Estado más personales que estructurales como respuesta a los asesinatos indiscriminados de ETA y los silencios de ciertos entornos nacionalistas vascos y sí, con Barrionuevo finalizó esa red terrorista contraterrorista de ETA como dato cierto y más allá de la implicación de éste, según la sentencia por mayoría del Tribuna, que no unanimidad y además mayoría ajustada, del ilegal secuestro de Marey y nadie ha establecido judicialmente implicación alguna de Felipe González con los GAL y menos aun con sus nombres anteriores de la misma cosa. Nadie salvo el ilustre señor de este artículo y ese Sr. Iglesias Turrion tan abogado del desastre de Venezuela con Maduro, se equivocó, como con el entusiasta apoyo a SYRIZA hasta que las cañas se hicieron lanzas.
    Se puede estar de acuerdo o no con el Sr. González que parece poco tener que ver con aquel Felipe de las mayorías del 82 y 86 incluso 89, pero de eso a imputarle ciertas cosas, solo un "progre" es capaz junto a la extrema derecha donde abunda tanto progre disfrazado de izquierdoso

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  • råfaga råfaga 27/07/20 14:08

    Coincido casi al 100% con Quique pero también entiendo qué en aquel momento el único que tenía la oportunidad de hacer algo era Felipe. Evidentemente impresentable los GAL y la corrupción que fueron el principio del fin de un socialismo al que hoy la derecha llama buenista y que nunca debió dejar de serlo. Felipe le abrió las puertas al juego sucio y en esa suciedad se ha estado revolcando el socialismo hasta que apareció por el empuje de las bases ese exquisitamente anómalo presidente que desde su zapatería comenzó a remendar siempre desde la talantería los rotos y descosidos hasta entonces ignorados opor el PSOE oficial.

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  • yokin yokin 26/07/20 12:07

    Apreciado Quique, parece que por aquí hay puertas que se están cerrando, lo siento, la verdad es que me caes bien, y no veo en tu comentario-relato, de tus experiencias políticas, nada que me haga pensar en cerrarte ninguna, la primera vez que voté en mi vida, lo hice por el Psoe, sabía que el pc, no tenía nada que hacer, y pensaba que en ese momento, nos convenia a todos que la izquierda gobernara, y lo de ” Otan de entrada no” era muy ilusionante, pero resultó que “de entrada si” y ahí comprendí que lo importante son los hechos, no las palabras, que caducan en cuanto aparece un nuevo eslogan captador de votos, es innegable que el Psoe ha hecho muchas cosas buenas, y como a los que gobiernan ahora, los de siempre, no dejaban de poner palos en las ruedas, negarlo es ver las cosas de forma partidista, si algo está bien, está bien, aunque lo haga un partido contrario a mis ideas, la razón y la verdad, nunca son absolutas, y no son patrimonio de nadie, dicho esto, no dejo de lamentar las oportunidades perdidas cuando tuvieron mayorías para cambiar cosas muy importantes como, laicismo total del estado y lo público, como dice la constitución, educación, sanidad, privilegios inaceptables, (inviolabilidad,aforamientos) y otras muchas, que de haberlas cambiado, seriamos sin duda una mejor sociedad, pero eso es pasado, y lo que importa es el presente, y en él deberíamos centrarnos, para cambiar lo que no se cambió en su momento, podríamos empezar por olvidarnos del eterno “cainismo” de la izquierda, y valorar más lo que nos une que lo que nos separa, por eso, yo, aunque no esté de acuerdo en todo lo que dices, apreciado Quique, no te cierro mi puerta. Saludos.

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  • Tibetano 52 Tibetano 52 25/07/20 11:34

    Tengo 68 años. Mi apreciación de lo que Felipe G. Fue y es coincide al 100% con la que manifiestas en este magnífico artículo. Nunca me engañó. "Hombre blanco hablar con lengua de serpiente". Qué grande Javier Krhae.

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  • Nicasso Nicasso 24/07/20 22:27

    Aportando. Las elecciones de 1993 fueron el principio de una enorme ilusión y esperanza que se fue diluyendo y fue frustrante pronto con la cortina de humo de Rumasa. El camión de decretos que traían,...no encontró el camino y se despeñó muy pronto, el socialismo fue pronto un socialismo contenido, en el marco europeo conservador y de derechas, cada congreso un retroceso significativo: marxismo fuera, "OTAN de entrada NO", Gal, odio de tripas a las izquierdas,...Cada legislatura dejaban unas migas, unas gotas de "novedad" para permanecer en el poder, reservándose otras para la siguiente y así andaban, pensando permanecer por siempre y sin desmontar las estructuras del franquismo-fascismo-clientelismo. Destrozaron la izquierda, mientras se iban deslizando hacia la derechización del partido con la excusa de la centralidad llegando a "socialismo-liberalismo". Felipe, gurú y artífice de entonces, es un sucedáneo de mala calidad de su llamado "socialismo felipista"; frustrante. Si la izquierda actual, no cae en guerras cainitas, puede ser que abra a una nueva esperanza a que el socialismo que hasta ahora nunca fue socialismo como tal. Ahora con Podemos,que viene a ser el socialismo que el Psoe nunca llegó a ser y que castró Felipe González, y con otras fuerzas de izquierda negociando y salvando sus peculiaridades, podríamos empezar a confiar con perspectivas. ¡Ojalá! Las fuerzas reaccionarias, dentro del mismo Psoe, siguen trabajando para que las cosas no sean así. Y, en Podemos, como no trabajen para unirse todas las corrientes, mareas,...perderán su oportunidad y perderemos todos;...y volveremos al desierto.

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  • SRF SRF 24/07/20 20:03

    Gran artículo, pienso lo mismo que tú en un 99% y ojo, tengo 73 años !!!!!

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  • GRINGO GRINGO 24/07/20 17:25

    Enhorabuena Quique, lo has petado !!!!!?

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  • Esplugues Esplugues 24/07/20 17:10

    Ser precoz no implica ser maduro, ni garantiza que el paso del tiempo lo favorezca . Un articulo ¿una opinon? maniquea sectara simplista y, sobre todo, sectaria. Muchas cosas pueden decirse sobre el pasado del PSOE y de Felipe Gonzalez (en las negativas, probablemente , coincidiariamos en muchas, pero no citar siquiera, sea por desconocimiento o mezquindad, la epoca historica, las dificultades y, especialmente, los avances que se asentaron refleja una posicion politica y una actitud de enorme cerrajon mental, del clasico simplismo que oscila entre "blanco o negro, conmigo o contra mi". En conjunto, un escrito que se aparta del raciocinio analitico. ¡De pena!

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    • Dver Dver 24/07/20 19:14

      Mire ustedEsplugues; estoy de acuerdo en que cada hecho hay que contemplarlo en su contexto histórico, pero las cloacas del estado siempre han sido las mismas, desde el cuaternario, y quienes las han utilizado se han creído impunes ante la historia, jueces y aprte, pero a escondidas. Alejandro Magno, por citar un ejemplo, no dejaba piedra entera sobre las ciudades por las que pasaba, y si el jerarca que dejaba al mando se le soliviantaba, retrocedía en su avance y le hacía el cuello, y asaba a los habitantes. Pero la diferencia no solo está en el contexto, sino en que Alejandro iba el primero al frente de sus tropas, con sus más queridos amigos. Era el primero en jugarse la vida, y la perdió. Sin embargo F.G acabó siendo el señor X, y sus amigos a la trena. Las cloacas tienen eso, huelen a podrido, al revés de los fragantes vientos que ondulaban los cabellos de Alejandro. Y por ir al grano. F.G. lo privatizó todo porque sus amigos alemanes se lo mandaron. La Reconversión Industrial fue un asolamiento de industrias punteras en el mundo en tecnología y producción (la naval), y otras que podían haberse reconvertido, como hicieron los del norte. Cerró, con mucho dinero, todo lo que hubiese podido competir con la Europa industrial y nos dejó el sol y el ladrillo. Que casualidad que los estados europeos, Alemania, Francia, Italia, etc., posean, vía acciones, vía derecho de voto, el control estratégico de los sectores claves en lo económico. El energético el primero (EON, EDF, ENEL, por ponrr unos ejemplos); el automovilistico (el 20% de la WW es de la Caja de Ahorros del Estado de Baviera), el farmaceútico, etc. Y todo eso a pesar de la extrema presión (no me cabe duda) del capital neoliberal. Pues no, aquí se privatizaron hasta los adoquines, y en una jugada paradigmática, la antigua ¿Hidroelectrica Española? ha ido a parar enterita a manos de ENEL (Ente Nazionale per la Energía Electrica) de la cual el estado italiano posee a día de hoy el 25,5% de las acciones. España no participa en ninguna empresa energética (lo de Red Eléctrica Española es ya de chiste), pero el estado italiano es propietario de ¿FECSA?. Perdone los interrogantes, pero no tengo tiempo de rebusc

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 23/07/20 22:26

    Arkiloco, no te puedo leer con la mejor atencion porque acabo de conducir 7 horas el autobus pero basicamente me parece correcto lo que apuntas de los GAL y todo lo que conlleva alrededor que efectivamente no es poco.

    Pero el articulo del señor Peinado es acerca de FG y creo de verdad que la mejor y mâs valiente aportacion de FG es su lucida conciencia de que la situacion geopolitica de España se encuentra obligatoriamente en el ambito europeo y atlantico.

    Sin embargo me parece que he dicho una tonteria. Uno que no se enteraba de la imposibilidad de la neutralidad estrategica española era yo cuando al final de manifa escuchaba a Javier Sadaba. En cambio creo que Vasquez Montalban se enteraba de esta imposibilidad. En el fondo Manuel Vasquez Montalban sabîa que FG tenîa razon pero no podîa decirlo porque le habrîa significado perder muchisîmos de sus lectores. Y veo normal que no querîa suicidarse profesionalmente.

    Vi un reportaje acerca de el en Barcelona, parecîa un hombre muy divertido y simpatico. Me gustô Asesinato en el comité central y encontrê Los mares del Sur muy muy bella. Pero en cuanto a una posible neutralidad española, creo que Manuel Vasquez Montalban "se hizo el loco" como se dice.

    En fin veo un paralelismo entre De Gaulle y FG. De Gaulle engañô a la derecha francesa haciendo creer que venîa para guardar la Argelia francesa y FG engañô a la izquierda española haciendo creer que la neutralidad de España era posible. No me gustan los engaños pero creo que en esos dos casos muy extremos por la carga afectiva, no podîan hacer otra cosa tanto el uno como el otro.

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    • Dver Dver 26/07/20 19:56

      En Italia calificarían sus comentarios como "progetti sul tavolino". Por cierto, que De Gaulle estuvo cuatro horas huido de París en mayo del 68. ¿Algo serio pasaba, no? Porque De Gaulle no era ningún chiquilicuatre como F.G. No veo ningún paralelismo entre un personaje que aguantó en la II Guerra y un Felipe que se vendió a una Europa ya neoliberal. De Gaulle, cuyas ideas son distintas a las mías, fue un personaje con cuatro cojones.A Felipe, le faltaron los cuatro para defender en Europa el futuro industrial de su país, y nos dejó sol y playa, lo que los neoliberales alemanes y otros querían.

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