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Hasta aquí hemos llegado

Publicada el 25/10/2020 a las 06:00

Agradecí la intervención de Pablo Casado con motivo de la moción de censura presentada por Vox. He leído muchas opiniones escépticas, voces que recuerdan las comunidades autónomas o los ayuntamientos en los que el PP gobierna con la extrema derecha. Comprendo las razones que se esconden en frases como "flor de un día", "pan para hoy y hambre para mañana" o "todo es política".

Pero, en efecto, todo es política, y la política tiene sus consecuencias. Creo que uno de los principales problemas de la realidad mundial es la dinámica de malestar democrático que se ha extendido en nuestras sociedades. La desconfianza en la política es el principal problema de las democracias. La desautorización sentimental de la gestión pública y el funcionamiento de las instituciones es el caldo de cultivo para todo tipo de mentiras y de sentimientos irracionales.

El malestar democrático se ha aprovechado del desamparo que el neoliberalismo impuso sobre las mayorías a través de unas reglas de juego pensadas en favor de las grandes fortunas. El desamparo provoca miedo y favorece las banderas del odio. Frente al sálvese quien pueda, surgen las tentaciones de unas consignas autoritarias, un nosotros engañoso que funda enemigos allí donde sólo hay una parte más del desamparo.

La democracia social se legitima en dos certezas:

  1. La autoridad del Estado debe respetar los derechos cívicos.
  2. Los vacíos del Estado acaban siendo ocupados por la avaricia y la barbarie.

 

Esta enfermedad política llegó también a Europa y se estaba haciendo especialmente grave en España por la dependencia que la derecha democrática había asumido respecto a la extrema derecha. La soberbia de Santiago Abascal expuso sin tapujos en el parlamento un programa basado en la desarticulación de Europa en favor de los nacionalismos autoritarios, el racismo, el machismo y una nostalgia histórica incapaz de comprender la verdadera realidad de la patria que dicen defender.

Todos estos discursos llevan meses haciendo mucho daño. Las mentiras impunes, los insultos como argumento político y los bloqueos conscientes de algunas instituciones generan día a día un clima de peligroso descrédito político. España tiene, además, el grave problema de una degradación periodística que ha dejado de informar para hacer ruido. La cuestión no es sólo que el ruido sea sectario, sino que todo ruido provoca el malestar democrático, la idea de que todos los políticos son iguales, de que no merece la pena respetar las instituciones, de que es mejor acabar con lo que sea y unificar el griterío en una voz de mando. El griterío del malestar democrático no quiere convertirse en conversación, sino en voz de mando.

Ya sé que no van a cambiar los Gobiernos autonómicos de Madrid y Andalucía. Pero creo que es importante el hecho de que los conservadores democráticos españoles acepten los votos extremistas sin perder el pudor y digan "hasta aquí hemos llegado" ante los discursos de unos fanáticos capaces de afirmar que en la dictadura había elecciones y que el Gobierno de hoy es peor que los gobiernos de Franco. Vuelvo a insistir: el problema no es sólo el falseamiento del pasado, sino la falta escrúpulos al anunciar el tipo de elecciones y de gobiernos que quieren imponernos. Del Tribunal de Orden Público de 1963 pasaríamos a los Consejos de Guerra y la quema de libros de 1936 y desde el tercio familiar de las Cortes franquistas alcanzaríamos los Tercios de Flandes como propuesta de futuro.

En una situación de crisis pandémica, mientras la España progresista aprueba medidas para amparar a los necesitados y favorecer la igualdad, la derecha estaba entrando en una dinámica desoladora. No discutía de política, sembraba vientos y tempestades. Que se estén quitando recuerdos públicos a Largo Caballero, Indalecio Prieto, Miguel Hernández o Tierno Galván es para mí no ya un asunto de malestar, sino de angustia democrática.

Por eso celebro el "hasta aquí hemos llegado". Es verdad que el ruido vale para camuflar tremendas herencias de corrupción, pero el ruido y el malestar democrático como sistema de actuación sólo sirven para sacrificar poco a poco a la necesaria derecha democrática de un país en favor de la barbarie ultraderechista. Es un camino que acaba con cualquier democracia y cualquier economía.

Deseo vivamente que el nuevo Pablo Casado tenga suerte y astucia en su andadura. ¿Soy ingenuo? Quizá, pero he aprendido a comprender el suelo que piso. Sus ideas no son las mías, pero sí lo es su país: España.

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63 Comentarios
  • Javier Dominguez Javier Dominguez 01/11/20 15:02

    Me parece importante recalcar lo que dice Gene Sharp sobre el golpe de estado suave: "Su principal característica radica en la apariencia de legalidad que, a partir del apoyo de sectores judiciales, mediáticos y de los servicios de inteligencia, busca convencer a una porción de la sociedad civil y la sociedad internacional de que el gobierno surgido de dicho golpe es legítimo"
    Casado está metido en un golpe de estado suave.

    Los psos son estos según Gene Sharp:

    El autor del ensayo titulado «De la dictadura a la democracia», que describe 198 métodos para derrocar gobiernos mediante «golpes suaves», considera que la estrategia se puede ejecutar en cinco pasos:10​

    La primera etapa es promover acciones no violentas para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.
    La segunda etapa consiste en desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de totalitarismo contra el gobierno en el poder.
    La tercera etapa se centra en la lucha activa por reivindicaciones políticas y sociales y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.
    La cuarta etapa pasa por ejecutar operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de "ingobernabilidad".
    La quinta y última etapa tiene por objeto forzar la renuncia del presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.


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  • pantera pantera 30/10/20 20:25

    Sr. Luis García Montero, para mí es usted un referente como escritor y articulista. Sus análisis son de una honda cultura y tolerancia, poderosamente democrática. Falta nos hace. Los tres últimos párrafos son demoledores por lo que anuncian y por lo que advierten; pero, don Luis, ¿hasta dónde hemos llegado? ¿qué clase de angustia democrática tendremos que llevar a cuestas? ¿cuánto cinismo, corrupción y barbaridades tendremos que sobrellevar para que no nos caiga la amenaza fascista? Tremendo y desolador el suelo que pisamos.

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  • Urdiales Urdiales 27/10/20 11:56

    Al griterío negativo se unió hace poco ese que dice ser y llamarse filósofo J. Antonio Marina que en El Objetivo de Ana Pastor dijo " ¿es necesario este Parlamento?", este cuestionamiento del Parlamento, con todos sus fallos, crispado por la ultraderecha provocadora. Es indecente que a estos personajes de inmerecido prestigio se les de altavoz cuestionando el sistema democrático o haciendo equidistancia de la crispación como si aquí todos fueran iguales dando cancha a los que quieren acabar con este sistema. Muy mal Marina y muy mal Ana Pastor, no todo vale por la publicidad sra. Pastor

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    • pjvila pjvila 27/10/20 17:55

      No he visto el programa referido pero echoven falta la respuesta a la retórica pregunta del filosofo, barrunto que no era una negación del parlamentarismo aunque es posible que renegase de este vociferante y esperpentico parlamento circense que nos sorprende cada día por la zafiedad de algunas intervenciones.

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  • Andrew Andrew 26/10/20 16:32

    Como es posible analizar de forma razonada, la irracionalidad. Y como o porque se instala la irracionalidad entre la población. Los males de la democracia. A quien interesa la irracionalidad. Con ello entenderemos el porque determinados medios dan cobertura a esa sinrazón. Los que apoyan a Casado muestran que le interesa la irracionalidad. Solo que eso le invalidad (de momento) de cara a una UE que desea huir de lo irracional., Ese es su dilema.

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  • Argaru Argaru 26/10/20 04:49

    La práctica del “matonismo” en cualquier ámbito, obliga, a veces, cuando no queda más remedio, a recoger el guante y dar una merecida y rotunda respuesta. La moción de censura fue una bravuconada del “matón” Abascal por hacerse con el “territorio” del “sheriff” Casado. Y, por lo tanto, al líder del Partido Popular no le quedó más remedio que aceptar el “duelo”. Un duelo, por si no se habían dado cuenta, un duelo “a muerte”. O Casado o Abascal. Sólo podía haber un vencedor. El apoyo mediático y social, convirtió este combate en una nueva edición del bíblico Goliat (PP) contra David (VOX), pero esta vez sin la honda. Y como todo el mundo sabe, el pez grande se come al chico, por más que este sea una piraña. Abascal parece que ya no es el pitbul de la derecha, pero seguirá siendo su perrito faldero, ese que ladra siempre pendiente de lo que dice su amo. Los intereses del Partido Popular permanecen intactos y son los intereses del mismo AMO, al que ambos rinden pleitesía. Casado no fue el héroe de la moción de censura, sino el cobarde al que no le quedó otra, cuando, en medio de la batalla, se vio rodeado por todas partes y sin salida. En lo que va de legislatura, nunca se había enfrentado a Abascal, porque este no es su “némesis”, sino su verdadero “alter ego” libre y sin complejos. El líder de VOX hace y piensa lo mismo que Casado, pero lo dice sin ningún tapujo. No se puede luchar contra sí mismo y hasta ahora, Pablo Casado, lo había evitado. Encumbrar a este niñato me parece tan peligroso como pensar que el líder fascista está acabado, porque, lamentablemente, las cosas apenas han cambiado, solamente en las formas. 

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  • whomples whomples 25/10/20 23:47

    Cómo decía esta mañana Juan José Millás, todo el mundo aplaudiendo a Casado por decir que la tierra es redonda...

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  • JPZ JPZ 25/10/20 22:45

    Inocente García Montero, no hay nuevo Casado. Y si es así creo que debería reconocer el error., porque lo que está haciendo el PP es muy malo para la salud democrática

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  • JPZ JPZ 25/10/20 22:27

    El PP NO "ACEPTA" los votos de VOX, el Pp negocia y acuerda los Votos de VOX en l Legislatura, en cada presupuesto y en cada decisión, aceptando lle ar adelante parte de programa de VOS, en ..materia económica y social, también en derechos civiles, también en derechos humanos, también en .Memoria histórica.....es un error que García Montero normalice que el PP normalice a VOX. ESO TRAERÁ muchos PROBLEMAS a nuestra democracia.

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  • Harry Treleaven Harry Treleaven 25/10/20 19:51

    Quisiera creer al Jefe de la “oposición”, Luis. Quizá España, de ser CIERTO su discurso saldría beneficiada, y con ella TODOS los españoles. subrayo TODOS. Considero que ha sido la ESTRATEGIA oportuna.
    Los antecedentes de la empresa Popular no parecen avalarles. Los 140.000 millones de €uros que correspondería gestionar a nuestro gobierno se convierten en el bombón para intentar el asalto a la administración, tras dos años pasando frío alejados del B.O.E. La estrategia de empresa se ve clara: bastantes de los actos que ese presidente realiza fuera de nuestras fronteras van encaminadas a desprestigiar a nuestro país, atacando sin importarle la VERDAD de lo que transmite a sus conmilitones. La derecha europea (supuestamente más civilizada) parece creerle ¿o le escucha sólo por educación? Los “frugales” celebran cada obstáculo que encuentra el gobierno español salido de las urnas el 10 de noviembre de 2019. ¿la pandemia? una nueva oportunidad. Con un poco de suerte, recuperan lo que la sentencia 24/5/2018 les arrebató.
    No soy tan optimista, maestro y créame que lo siento. Y no me extiendo más por no repetir lo escrito por unos cuantos de los comentaristas.
    Salud, mucha salud para la gente decente y periodismo libre (que le escuché pedir a Maraña).

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  • micanuto micanuto 25/10/20 16:06

    " Pero creo que es importante el hecho de que los conservadores democráticos españoles acepten los votos extremistas sin perder el pudor y digan "hasta aquí hemos llegado" ante los discursos de unos fanáticos ". Sr G. MONTERO añada esta otra frase hecha: Obras son amores y no buenas razones ". Con su edad y la formación que se le supone es muy raro ; Vd sabra por que, su aceptacion. Salud

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