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El mundo será algo más tranquilo con Biden

Publicada el 06/11/2020 a las 18:53 Actualizada el 06/11/2020 a las 22:30

No es demasiado arriesgado predecir que, si de él depende, el mundo será algo más tranquilo con Joe Biden en la Casa Blanca. Su aspecto patricio expresa bastante bien su carácter, tan opuesto al de Donald Trump. Biden es tranquilo, educado, cauteloso y respetuoso del sistema. Hará pocas cosas novedosas en su país y en el mundo. Pero con no ser Donald Trump ya aportará cierta serenidad y previsibilidad a un planeta convulso.

Nacido en Scranton (Pensilvania) el 20 de noviembre de 1942, Biden va a poder celebrar su 78 cumpleaños como el próximo presidente de Estados Unidos. Su Estado natal se encamina a darle los votos que precisa para alcanzar la mayoría mínima necesaria de 270 compromisarios en el Colegio Electoral. Los que todavía pueda sumar en otros Estados le reforzarán ante las marrullerías con que Trump intentará mantener la idea que ya expresaba antes de que votaran los norteamericanos: él ha ganado los comicios de 2020 y todo el que diga lo contrario es mentiroso y fraudulento.

Los comicios estadounidenses del martes ya nos han aportado unas cuantas certezas. He aquí algunas.

1.- Más que ganar Biden, ha perdido Trump. No echaremos de menos a Donald Trump. Al contrario, siempre recordaremos sus cuatro años en la Casa Blanca como una pesadilla. Una pesadilla a la que el pueblo de Estados Unidos está poniendo fin en unos comicios reñidísimos y un agónico escrutinio de los votos. Aviso, sin embargo, a los incautos navegantes de la prensa, la demoscopia y el centroizquierda rosita: Trump ha mejorado los resultados que en 2016 le dieron la victoria frente a Hillary Clinton. Ha obtenido unos 6 millones de votos adicionales. Solo ha perdido porque la participación ha sido inmensa y el rechazo a su persona tan masivo que Biden ha cosechado muchísimas más papeletas que Hillary Clinton hace cuatro años.

Es lo que tiene apostar por la mentira, la demagogia y la chulería practicadas por Trump e imitadas por tantos seguidores suyos de ultraderecha. Estos trucos sucios pueden ser eficaces para la conquista del poder en unas elecciones democráticas celebradas en países en crisis, pero no lo son tanto para su conservación. A no ser que des un golpe de Estado como el de Hitler con el incendio del Reichstag. O como aquel con el que sigue soñando Trump y que de momento no tiene el suficiente seguimiento. Las cadenas de televisión ya le cortan cuando suelta trolas en directo. Algunos gobernadores, senadores y jueces republicanos se desmarcan de sus desvaríos.

Es también lo que tiene arrojar gasolina al fuego de la crispación política siguiendo a gurús como Steve Bannon. Movilizas, sí, a los tuyos, pero también a los que te tienen miedo. Y, por supuesto, es lo que tiene plantear una elección como un plebiscito sobre tu persona. No te falta el apoyo de los tuyos pero tampoco el rechazo de ninguno de los que te consideran un peligro para la libertad y la convivencia. Trump se metió con demasiada gente, pisó demasiados callos, y eso acabó pasándole factura. Bien podría decirse que no ha ganado Biden, que ha perdido Trump.

La derrota de Trump es particularmente humillante si se recuerda que lo habitual es que un presidente de Estados Unidos sea reelegido. Lo consiguieron Bill Clinton, Georges W. Bush y Barack Obama. El último en no hacerlo fue el primer presidente Bush, en 1992.

2.- Estados Unidos deja al descubierto su lado cutre. El retraso y las disputas sobre el recuento de los votos (que proseguirán en los próximos días y semanas) han sorprendido a mucha gente en todas partes, les ha transmitido una imagen de república bananera. Y es que Estados Unidos está sobrevalorado. Estados Unidos tiene un excepcional lado tecnológico, el de la NASA y Silicon Valley, y una formidable cultura del entretenimiento, la de Hollywood. Pero no es precisamente Suiza, ese país donde los trenes salen y llegan a su hora. Existe un Estados Unidos cutre y chapucero, casi tercermundista. Viven allí millones de pobres o muy pobres; los crímenes con armas de fuego son cotidianos; su sanidad pública es enclenque; sus prisiones tienen tantos o más residentes que el Gulag estalinista y el racismo persiste en esas ejecuciones policiales de negros que han despertado al movimiento #BlackLivesMatter.

Tampoco es que sus servicios policiales y de espionaje sean eficacísimos: no impidieron los asesinatos de los hermanos Kennedy y Martin Luther King, ni se olieron los atentados yihadistas del 11 de Septiembre. En cuanto al Pentágono, perdió las guerras de Vietnam e Irak. Y su sistema electoral nos deparó en 2000 la prolongación hasta Navidad de la incertidumbre sobre si había ganado Al Gore o George W. Bush.

3.- El factor emocional. Biden es soso, oficialista, poco ingenioso, pero esta vez el factor emocional también ha jugado a su favor. No por la ilusión, el entusiasmo o la esperanza que él despierta personalmente, sino por el rechazo visceral que provoca Trump entre decenas de millones de estadounidenses (y cientos de millones no estadounidenses, pero estos no votamos el pasado martes). Los demócratas estadounidenses, cuya cúpula se empeñó en promover a Biden en detrimento de un Bernie Sanders al que consideran “radical”, debe tener muy en cuenta que el martes perdieron apoyos entre los negros y latinos, sin llegar a reconquistar a gran parte de los obreros blancos. Biden despierta poca esperanza entre los desesperados.

4.- Biden tiene condiciones para ser un pacificador. Biden tiene muy difícil disminuir las brechas internas de Estados Unidos. Para empezar, las socioeconómicas, agravadas por la crisis de Lehmans Brothers y la actual pandemia. Tampoco se resuelven de un plumazo las desigualdades raciales. Ni las divisiones políticas fomentadas por Trump que han ido acercando al país al precipicio guerracivilista.

Biden tiene poco margen para hacer grandes cambios, y probablemente tampoco tenga voluntad de hacerlos. Parece que los republicanos seguirán siendo mayoritarios en el Senado, y dos tercios de los jueces del Tribunal Supremo son conservadores o ultraconservadores. Pero, precisamente por ser gris y calmoso, Biden puede ir cicatrizando heridas. Hijo de un vendedor de coches usados, diplomado en Derecho, político profesional desde 1970, víctima de dolorosas desgracias familiares, Biden ha venido a proponer en esta campaña un regreso a los buenos viejos tiempos. Cuando en 2008 Obama lo eligió como su aspirante a la vicepresidencia, lo hizo, precisamente, porque Biden no aspiraba a cambiar el curso de la historia. Era un buen complemento para su figura, tenía lo que a él le faltaba: era blanco, tenía reputación de moderado y contaba con décadas de experiencia como senador, especialmente en política internacional.

Biden intentará hacer un traspaso de poder cortés e institucional. No acusará de traidores a los derechistas y ultraderechistas que hayan votado a Trump, pero tampoco estigmatizará como delincuentes a los que desean mayor justicia social y racial. Pero Biden no es Bernie Sanders ni Alexandria Ocasio-Cortez, aunque el ala izquierda del Partido Demócrata le haya apoyado sin la menor vacilación. No impulsará políticas contra las desigualdades socioeconómicas que afecten demasiado al bolsillo de las grandes empresas y las grandes fortunas.

5.- Alivio para el planeta. La victoria de Biden es una buena noticia para los demócratas de todo el planeta. Cabe esperar que se atenúe la crispación a la que Trump nos ha sometido a todos con sus políticas migratorias, sus guerras comerciales, sus declaraciones machistas y xenófobas y sus amenazas a cualquier cosa que no le gustara. Biden lo hará diferente en dos importantes asuntos: la lucha contra el cambio climático –Estados Unidos regresará a los acuerdos de París– y las relaciones con Irán en materia nuclear –volverá a optar por los acuerdos arduamente negociados por la comunidad internacional con los ayatolás en tiempos de Obama-.

Por el contrario, es improbable que Biden termine de un plumazo con la actual política comercial proteccionista de Estados Unidos, que tiene un amplio apoyo en la sociedad estadounidense, incluida el ala progresista del Partido Demócrata. También que se entregue a una luna de miel con China.

En cuanto a los conflictos de Oriente Medio, Obama no pudo hacer gran cosa en sus ocho años en la Casa Blanca. Pero tuvo el mérito indudable de que, a diferencia de su predecesor, George W. Bush, no metió a Estados Unidos y al mundo en nuevos líos como el de Irak. De Biden cabe esperar una sensatez parecida.

6.- Distensión con la Unión Europea. La Unión Europea no tendrá que considerar al Estados Unidos de Biden como un poderoso rival del que no se sabe muy bien qué esperar. Ha expresado su voluntad de volver a considerar a los europeos como aliados. Es, sin embargo, improbable que vuelvan los viejos tiempos transatlánticos de vino y rosas. Añadidos al Brexit, los cuatro años de Trump le han abierto a la Europa continental ventanas para actuar en la escena global con más autonomía y contundencia en la defensa de sus propios valores e intereses. Es quizá lo que ha querido decir Josep Borrell con la frase de que Europa debe aprender rápidamente a “hablar el lenguaje del poder”. No me gusta esta fórmula, que sugiere autoritarismo e imposición, pero estoy de acuerdo en que la voz europea debe hacerse oír y respetar. Por ejemplo, frente a los desvaríos de Erdogan. Europa puede y debe convertirse en un agente más activo de un mundo multilateral.

Biden va a ser la persona de mayor edad en alcanzar la Casa Blanca, superando a Ronald Reagan. No es descartable que no pueda terminar un primer mandato o, de hacerlo, presentarse a un segundo. En Kamala Harris ha escogido un buen perfil como su vicepresidenta y posible sucesora. Harris no es blandita; al contrario, fue una fiscal de gran dureza en California. Pero su condición femenina y su origen multirracial la hacen atractiva para amplios sectores progresistas.

En fin, no es este un fin de semana para anticipar problemas, es un fin de semana para empezar a respirar aliviados.

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20 Comentarios
  • coldovika coldovika 08/11/20 16:47

    De ilusiones vive el Hombre........................ Cada cuatro años

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  • Federico Aguilera Klink Federico Aguilera Klink 08/11/20 13:24

    Estimado Javier,
    La desmemoria sobre las hazañas bélicas del dúo guerrero Obama-Biden sigue haciendo estragos. O sea que Biden es un pacificador.......................me dan ganas de borrarme de Infolibre con tanta desmemoria

    Aquí les dejo una muestra del mundo más tranquilo que nos viene y que nos dejó esta pareja estelar...
    https://caitlinjohnstone.com/2020/11/07/us-murder-machine-now-under-competent-management/


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  • SantyPucela SantyPucela 08/11/20 07:44

    Todos sabemos que el pueblo estadounidense en su conjunto no es demasiado culto, tampoco tengo yo muy claro que sean muy inteligentes, pues la inteligencia la importan de otros países, es difícil de comprender como un votante de raza negra o un hispano vote a un fascista y racista como Trump, la democracia de EEUU yo no la veo como tal, en un país en el que no gobierna el candidato más votado, o que no tiene más que dos candidatos, no se puede considerar muy demócrata, tienen leyes electorales de más de dos siglos, en España a las pocas horas de cerrar las urnas, ya tenemos un resultado, en EEUU se pueden estar horas o semanas contando votos, ¿Cómo es posible que el país que trajo internet, tarde lo que tarda en tener resultados? Dan una imagen pésima al mundo, lo bueno que saco de todo esto es que han sacado a un loco de la Casa Blanca, cuando salió elegido muchos tuvimos muchos temores de que nos metiera en una guerra, afortunadamente este monigote saldrá por las buenas o por la malas de la Casa Blanca, este no se va a ir ni con agua hirviendo, habrá que sacarle, ya que nunca ha estado en su sano juicio, la cordura en EEUU se ha impuesto.

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  • HEREJE HEREJE 07/11/20 18:35

    Afortunadamente, hasta los americanos se han visto obligados a echar al payaso. Trump puede probar en la Comunidad de Madrid porque hasta lo de Bolivia se le ha puesto complicado.

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  • José Luis53 José Luis53 07/11/20 18:03

    Biden gana: una puerta de esperanza para el mundo.

    Gracias a los que la han abierto.

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  • Excomulgado Excomulgado 07/11/20 13:21

    Excelente descripción de EEUU :" Y es que Estados Unidos está sobrevalorado. Estados Unidos tiene un excepcional lado tecnológico, el de la NASA y Silicon Valley, y una formidable cultura del entretenimiento, la de Hollywood. Pero no es precisamente Suiza, ese país donde los trenes salen y llegan a su hora. Existe un Estados Unidos cutre y chapucero, casi tercermundista. "

    Creo que la inmensa mayoría de los estadounidenses forman parte de ese EEUU cutre y chapucero. Es un país en el que sólo se ensalza al primero, y se olvida de los otros 400 millones y el resto del mundo.
    Definitivamente está muy lejos de mi ideal de vida.

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  • Larry2 Larry2 07/11/20 12:08

    Me ha gustado el artículo . EEUU un pais o una potencia mundial muy contradictoria, con muchas desigualdades, de un racimos exagerado todavía, un continente, un sálvense quien pueda, y que no envidio por vivir allí, solo por estar un mes recorriendo gran parte del país e ir conociendo como otra parte cualquiera del planeta. Ciudades interesantes, gente amable, pero sus presidentes son siempre personas bastante previsibles salvo este señor que es posible que tenga que dejar la casa blanca, que es un sinvergüenza, machista, misógino, narcisista, mentiroso, y que con la cantidad de armas que se manejan por allí, pone en peligro la vida de los ciudadanos americanos. De Biden, pues ya se ha dicho, parece tranquilo, en lo importante no cambiará mucho la vida de los americanos,m pero por lo menos parará la crispación, y el odio entre ciudadanos. En resumen EEUU , sociedad desigual, poderosa, que impera el capital, y el día a día es lo que importa, por lo demás contento de que desaparezca el Sr Trump, que además parece ser que tiene cuentas pendientes con la justicia fiscal americana, agur.

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  • Ambon Ambon 07/11/20 11:47

    El discurso de Trump ha sido, es y será inaceptable para cualquier demócrata, pero los hechos de algunos presidentes del partido demócrata, incluido Obama, son igualmente inaceptables para los que creemos en el derecho internacional como herramienta de paz y justicia. Trump ha sido el matón de patio de colegio que controla el recreo por miedo, amenazando insultando pero sin pegar ninguna paliza, alguno de los demócratas han sido los pacificadores que terminan manipulado para que se peguen los demás y después llegar el a poner orden.

    Estoy encantado de que desaparezca ese matón del patio, pero estoy preocupado porque tengo la impresión de que los demócratas van a seguir defendiendo un sistema político injusto, imperialista, creador de desigualdades entre las gentes y entre las naciones, un sistema que se vende como el único liberador y es el responsable de las enormes injusticias sociales que padecemos por no hablar de su enorme responsabilidad en la destrucción del planeta de todos.

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    • BASTE BASTE 08/11/20 08:46

      Totalmente de acuerdo, solo cambia el envase,el producto sigue siendo el mismo.

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  • GRINGO GRINGO 07/11/20 10:52

    Creo que todavía muchos estamos en shock desde 2016, y empezamos a asumir que éste mal sueño va a acabar, veremos !!.

    A mí me costó asimilar que en los EEUU eligieran a un personaje que podría ser equiparable a nuestro Jesús Gil, ultrafacha, trafullero en mil negocios, bocazas y muchas más cosas que le acercan a "ese señor naranja", que parece que va a abandonar la Casa Blanca "por las malas".

    Para que se vote a un individuo así, cómo tiene que estar la "oferta política" de ese país, y cómo lo han debido de hacer los anteriores...

    "De Biden no se espera demasiado", pues que bien, se alegrará toda esa gente que vive con unas condiciones equiparables al tercer mundo, sin sanidad y con un futuro peor que el nuestro, que ya es decir.

    Pues si eso era lo que se esperaba de éstas elecciones, sólo que se fuera Trump, vaya panorama...

    Biden tiene mucho que hacer si es que el Partido Demócrata quiere salir de ese atolladero en el que se encuentra, y en el que vive gracias a que el ala izquierda le sigue apoyando, consiguiendo que sea, como se dice aquí, un Partido de Gobierno.

    Quizás sea hora de que haya una escisión y se constituya un partido con vocación social más que de gobierno, y empiecen a hablar al pueblo americano de forma clara.

    Quién sabe, quizás con el tiempo gobiernen gracias a los apoyos de esa sociedad que es para la que dicen trabajar, ellos lo necesitan y nosotros también.

    Dice Javier, con toda la razón, que los EEUU no son lo que parecen, estoy de acuerdo, nos trasladan una imagen muy "hollywoodiense" que mucha gente se cree, su sociedad es muy desigual, en muchos capítulos son tercer mundo, pero nos tratan de engañar con su "American way".

    "Tampoco es que sus servicios policiales y de espionaje sean eficacísimos: no impidieron los asesinatos de los hermanos Kennedy y Martin Luther King, ni se olieron los atentados yihadistas del 11 de Septiembre", quizás fueron "demasiado eficaces".

    "En cuanto al Pentágono, perdió las guerras de Vietnam e Irak", EEUU no genera guerras para ganarlas, la generan unos cuantos "para forrarse".

    Biden puede hacer muchas cosas y deberá intentarlo, aunque, si aquí hay un entramado perverso, allí todavía es peor.

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  • Toreador Toreador 07/11/20 09:43

    Creo que es un buen artículo y que nos abre los hojos sobre el mito norteamericano y los pone en el sitio que les corresponde en el mundo. Esta claro que EEUU no es el país maravilloso que nos quieren vender y Trump con su chulería y comportamiento ultraderechista y mentiroso nos lo a puesto de manifiesto al mundo. Salud y Republica.

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