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Plaza Pública

Sin recetas mágicas: el fenómeno Corbyn

Rodrigo Amírola y Emma Álvarez Cronin Publicada 29/06/2017 a las 06:00 Actualizada 28/06/2017 a las 22:38    
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El pasado 8 de junio las elecciones británicas nos depararon un resultado paradójico: Corbyn perdía las elecciones con un 40% de los sufragios, pero levantaba en el imaginario colectivo un proyecto alternativo de país para el 99% de la población y lograba ganar en el segmento de votantes menores de 25 años por un 67%.

La brecha generacional se manifestaba así también en Reino Unido tras hacerlo en otros países, pero además se sentaba un nuevo precedente: es el primer país de Europa donde las fuerzas reaccionarias, que hasta el momento eran la vía principal de canalización del descontento social, han sido sustituidas por una alternativa popular y democrática.

Si bien Corbyn no ha logrado tantos apoyos electorales como para conquistar el Palacio de Westminster, sí ha sido capaz de presentar una alternativa de gobierno que ha enterrado al blairismo y la Tercería Vía de su partido y, al mismo tiempo, ha disputado de forma efectiva al thatcherismo 2.0 con tintes xenófobos de May y los tories los elementos fundamentales del sentido común de época. Los principales promotores del Brexit duro desaparen del mapa –UKIP se queda sin representación parlamentaria– aunque con una gran victoria: lograr la mutación del partido conservador, obligándole a asumir una buena parte de su discurso xenófobo. Sin embargo, estos ha sido incapaces de representar el cambio o dibujar un horizonte de futuro mínimamente esperanzador.

May fracasó estrepitosamente en su objetivo de reforzar su mayoría para pilotar el Brexit, perdiendo credibilidad a raudales durante la campaña y viéndose necesitada de un pacto con los reaccionarios Unionistas Demócratas de Irlanda para lograr continuar en el poder.

En resumen, Corbyn ha sido el gran vencedor de estas elecciones, a pesar de no obtener una mayoría parlamentaria pero, ¿qué explica esta increíble remontada? Muchos han premiado su coherencia: es un hombre que lleva defendiendo lo mismo desde los años 70, nunca ha cambiado su opinión, ni vendió su alma a la Tercera Vía.

Sin embargo, no es la pureza de sus valores y la capacidad de desvelar grandes verdades o contradicciones en el seno del sistema capitalista lo que explica su éxito. Corbyn empieza a conquistar el sentido común con un discurso perfectamente arraigado en la realidad cotidiana, que atiende a su complejidad, se adapta y reformula, y que es capaz de proyectar futuro para su país. En lugar de mirar con nostalgia una foto fija de “aquello que fuimos” cuestiona y derriba algunos de los pilares discursivos más potentes del thatcherismo, poniendo en el centro problemáticas actuales como la precariedad laboral, los efectos sociales de la austeridad, el endeudamiento juvenil, etc.

Y, en este contexto, rescata las viejas conquistas del laborismo, en crisis de legitimidad desde la época de Thatcher, para reenmarcarlas: los servicios públicos esenciales, prestaciones sociales, la nacionalización de sectores estratégicos de la economía, etc.

El “prólogo” de estas elecciones había sido la campaña del referéndum en torno al Brexit que tuvo fundamentalmente dos pilares, dos mensajes que fueron claves a la hora de movilizar el voto por el entonces inesperado leave. Uno, sin duda, fue “recuperar el control sobre nuestras fronteras”, con el objetivo de frenar una supuesta inmigración descontrolada, que habría generado el caos en la nación y pondría en riesgo los valores británicos. Pero también, y no menos importante, la promesa de que la salida de la UE permitiría recuperar los servicios públicos fundamentales. De hecho, uno de los lemas más polémicos de toda la campaña fue “enviamos 350.000 M por semana a la UE, financiemos en su lugar la sanidad pública (NHS)”.

En definitiva, el leave tenía al menos en apariencia una innegable dimensión social, que le hacía resultar atractivo para amplias capas de la sociedad golpeadas por la austeridad encarnada en Bruselas y su gestión de la crisis económica.

Del mismo modo que los servicios públicos fundamentales –la educación y la sanidad básicamente–, el Estado del Bienestar en su conjunto como el suelo social de la nación y la sociedad británicas, fueron un elemento central para la movilización del voto y objeto de la campaña durante el referéndum del Brexit lo han sido también en estas últimas elecciones. Sin embargo, se ha observado un giro característico decisivo: si para los partidarios del abandono de la UE el colapso del sistema sanitario y del conjunto de las prestaciones públicas se debían a un abuso por parte de los inmigrantes y a la detracción de demasiados recursos por parte de la UE, en esta ocasión Corbyn ha sido capaz de redirigir el foco trasladando la responsabilidad a las élites, a la minoría privilegiada, compuesta por privatizadores y especuladores, que han recortado, privatizado e impuesto la lógica de la mercancía sobre los ya mermados derechos esenciales del pueblo británico.

Con su magnífico lema de campaña For the many not the few [Para la mayoría, no para unos pocos] plasmado en un programa-manifiesto tremendamente exitoso, inspirado en el laborismo tradicional y con el principio de la redistribución radical de la riqueza por bandera, Corbyn se ha presentado como un auténtico outsider, que se ha enfrentado al estabilshment, representado fundamentalmente en esta elección por el partido conservador de Theresa May.

Desde que ésta asumió el mandato de sacar a su país de la UE también hizo suyo el discurso más reaccionario a favor del Brexit más duro, que buscaba generar miedo y culpar al vecino – preferentemente, de otro color de piel – de todos los grandes problemas de la sociedad británica. Y lo mismo hizo durante esta campaña, combinando el nacionalismo chovinista con la defensa de un liderazgo “fuerte y estable”, que se demostró con los pies de barro, pero que debía proteger los valores y los intereses británicos a la hora de afrontar el Brexit.

Sin embargo, May fue incapaz de encarnar una idea de futuro tangible, deseable y sobre todo creíble, cosa que sí hizo Corbyn como ha señalado Paul Mason de forma convincente, primero, con su programa-manifiesto y, posteriormente, con una remontada capaz de movilizar, como decíamos al principio, un voto joven sin precedente, además de hacer una alianza estratégica entre una base social muy transversal (exvotantes UKIP, verdes y liberales centristas).

Corbyn ha sido capaz de imponer el marco de disputa y al mismo tiempo ha escapado del lugar donde le quería su adversario. Por un lado, un discurso anti-establishment y anti-austeridad que le ha permitido vencer a May incluso en aquellos campos que debían haber sido, en principio, más favorables a los tories. En este sentido, un ejemplo claro es la seguridad y la lucha contra el terrorismo, cuando tras el atentado en Londres Corbyn señaló los recortes en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y, en particular, de 20.000 policías, que había implementado May como Secretaria de Estado. Lejos de una posición izquierdista tradicional, se situaba a la ofensiva y más allá del eje libertad-seguridad tan recurrente en estos casos.

May no habría garantizado ni la seguridad ni la libertad de sus compatriotas al meter la tijera donde no debía.

Por otro lado, un programa-manifiesto con multitud de medidas concretas y viables sobre preocupaciones transversales de la ciudadanía británica como la educación, la sanidad, que existan prestaciones con garantías para asegurar que todos, y sobre todo los y las más vulnerables, tengan una vida digna (véase I, Daniel Blake de Ken Loach), la recuperación de empresas estratégicas privatizadas durante el período thatcheriano, como el correo o los ferrocarriles, medidas para mejorar las perspectivas de futuro de los jóvenes más allá del endeudamiento masivo… En definitiva, propuestas que anunciaban los contornos de un nuevo país, que podía ser ganado en esta última elección.

Como creemos que puede desprenderse de nuestro análisis, las razones del fenómeno Corbyn son múltiples y difícilmente puede esquivarse, más allá de ciertos rasgos comunes con otros fenómenos de cambio en diferentes países, su carácter particularmente británico: el “prólogo” del referéndum por el Brexit, la situación de Escocia y el hecho de que “lo nuevo”, aquello que rema a favor del cambio político y social aparece representado por un antiguo partido de larga tradición como el Labour, quizás con el programa de reformas más avanzado en lo que a la redistribución de la riqueza se refiere. Sin embargo, en España vemos que se impone desde diferentes sectores una lectura demasiado simplificada y, sobre todo, poco útil: las claves del fenómeno Corbyn serían “decir la verdad” y la autenticidad de un liderazgo fuerte y honesto.

Tememos que esto no sea suficiente y no vaya más allá de un autocomplaciente “teníamos razón”, que no nos ayude a la comprensión y a sacar lecciones útiles de esa experiencia para el futuro. ¿Por qué parte de la izquierda parece resistirse a sacar lecciones de la especificidad de los nuevos fenómenos y, en particular, del fenómeno Corbyn? Si queremos entender y sobre todo aprender de los distintos procesos de cambio que se han abierto en algunas potencias centrales y países del sur, tenemos que empezar por reconocer la multiplicidad de factores que entran en juego, así como la capacidad de adaptación de los actores políticos a contextos locales o nacionales muy complejos, donde no son los únicos que entran en el terreno de la disputa hegemónica.

Y donde han tenido que hacer autocrítica, cambiar sus hipótesis y adaptar sus estrategias. Quizás es hora de entender que la realidad nos suele sorprender, y que no tenemos lista desde siempre una receta mágica.
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Rodrigo Amírola y Emma Álvarez Cronin son miembros de la Secretaría de Ánalisis Estratégico y Cambio Político de Podemos


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20 Comentarios
  • Birth 2 Birth 2 29/06/17 22:25

    Desearía mencionar que incluso Owen Jones, activo laborista, puso en cuestión el liderazgo de Corbyn este año, influido, creo por el ambiente pesimista. Tras los resultados electorales tuvo que rectificar : " I wasn´t a bit wrong, or slightly wrong, or mostly wrong, but totally wrong" Se considera que si Corbyn hubiera recibido el apoyo incondicional de los suyos hubiera logrado la mayoría. Quien sabe. Desde luego los medios de información tradicionales no supieron. Y si el objetivo de May fue aniquilar al partido laborista y forzar la dimisión de Corbyn no lo consiguió. Mi enhorabuena por el artículo a sus autores Amírola y Älvarez Cronin. No fue magia, pero casi.

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    • Galeno1 Galeno1 29/06/17 22:39

      Dices: "incluso Owen Jones, activo laborista, puso en cuestión el liderazgo de Corbyn... Se considera que si Corbyn hubiera recibido el apoyo incondicional de los suyos hubiera logrado la mayoría."

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      • Galeno1 Galeno1 29/06/17 22:47

        Dentro de Podemos, ocurre lo mismo respecto a Errejón y lo que representa, y no es que le apoyen, no le apoyen, o permanezcan indiferentes a ello, sino que le llegan a atacar en los momentos "álgidos" incluso con máquinas del fango, bien en grupo o mediante la brunete mediática (Monedero, Verstrynge, Monereo) como si les fuera la vida política en ello.

        Saludos cordiales.

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        • Birth 2 Birth 2 29/06/17 23:04

          No creo que se puedan comparar los casos. Ni en los sujetos, ni en las formas o en el fondo. Saludo.

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          • Galeno1 Galeno1 29/06/17 23:20

            Es comparable en el sentido que apunta Jones:

            - Corbyn hubiese ganado si los que están a piñón fijo anclados en las recetas del pasado o en sus recetas teóricas particulares, le hubiesen apoyado.

            Con Errejón se hubiese ganado, y se demostró en Vista Alegre I (finales de 2014) donde su proyecto político (nada de partido viejo con traje nuevo; nada de sopa de siglas; nada de activistas políticos haciendo política estética para si mismos; sí a todo el que a título individual quiera arrimar el hombro, sin preguntarle el carné.) ganó con el 80% de 120.000 votos, lo que llevó a Podemos a liderar las encuestas.

            La división es una sangría de votos, tanto interna como externamente, y el atarse al eje izquierda derecha y exclusivamente a lo que hay a la izquierda del ala izquierda del PSOE, es otra sangría de votos.

            Saludos cordiales.

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            • Birth 2 Birth 2 30/06/17 01:23

              Pero Galeno, Corbyn no tenía ni tiene competidor. Corbyn ganó dos primarias con casi 70 por ciento. En las primeras se presentaron 4 candidatos más. En la segundo él y otro Owen (no Jones!). Tenía la base a su lado. A los que no tenía era a lo que en España y en relación con el psoe llamamos barones que en Westminter son l@s diputad@s de la época de Blair que le han hecho dificil la vida parlamentaria. Eso por empezar. El argumento era que los nuevos derroteros del líder no les iba a dar posibilidades de gobierno. Cuando se han dado cuenta de que estar bajo Corbyn no les quita el puesto de trabajo, pues se afilian a los nuevos presupuestos laboristas. Tan contentos. Eso si que es una visión surrealista: el ver por ejemplo al Peter Mandelson alabar a Corbyn.

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              • Galeno1 Galeno1 30/06/17 14:38

                ¿Qué te parece esto?:

                Iglesias está en una huida hacia adelante ante el "triunfo auge" de Corbyn en RU y de Sánchez en España.

                Saludos cordiales.

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                • Galeno1 Galeno1 30/06/17 14:49

                  "¿Pero es el movimiento de recuperación laborista un fenómeno tan solo británico? No solo. Tiene trascendencia europea e internacional y en esto confluye con Sanders y los activistas negros más a la izquierda del Partido Demócrata de los EE.UU que también vive una convulsión interna. Otros partidos socialistas también están comenzando a vivir debates y transformaciones internas al objeto de recuperar su papel en la sociedad. No tienen porqué buscarlo fuera, simplemente con que vuelvan al socialismo, hay suficiente. Tal vez se debiera trabajar como hacen los británicos en construir movimiento socialista de diversas fuerzas y corrientes socialistas en lucha contra la austeridad.

                  Cuando Corbyn emerge el establishment organiza una fuerte campaña en toda Europa contra él. Los capitalistas y los medios de comunicación de su propiedad lanzan toda suerte de descalificaciones en su contra y lo presentan como un populista perdedor, en lugar de presentarlo como lo que es, un socialista fabiano ligado a la clase trabajadora y los sindicatos británicos. Algo parecido le ocurre a Hamond el candidato francés del PSF aunque, en este caso si logran los poderes financieros destruir al socialismo francés pues desean instalar a un neoliberal ortodoxo, Macron, en la presidencia de Francia y para ello han de destrozar el socialismo heredero de Jaures.

                  En España la operación anti-Pedro Sánchez, fracasa y las bases socialistas logran evitar el golpe de estado neoliberal en el PSOE y el viejo aparato felipista, el PP y la corona son derrotados. Pero Sánchez tiene que demostrar muchas cosas que Corbyn ya ha demostrado. Entre otras que los laboristas han logrado unir toda la izquierda británica en torno a ellos. Es cierto que lo tienen más fácil por la propia idiosincrasia política británica y la propia estructura del Trabajo [Labour: partido Laborista] pero si el PSOE desea consolidarse como lo que fue, el partido de la clase trabajadora y del cambio social, deberá estudiar muy de cerca lo que ha hecho y hace su partido hermano laborista y por qué no, también el renacido socialismo democrático de los EE.UU dentro y fuera del Partido Demócrata."

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                  • Galeno1 Galeno1 30/06/17 14:51

                    "El efecto Corbyn o el pánico del sistema a que el socialismo vuelva a sus raíces"

                    https://www.diariocritico.com/noticia/511366/el-efecto-corbyn-o-el-panico-del-sistema-a-que-el-socialismo-vuelva-a-sus-raices.html

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              • Galeno1 Galeno1 30/06/17 14:34

                ¿Que te parece esto?:

                - Corbyn y Erejón son comparables en el sentido de que hubiesen ganado electoralmente si los que están a piñón fijo anclados en las recetas del pasado o en sus recetas teóricas particulares, les hubiesen apoyado.

                Saludos cordiales.

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  • Birth 2 Birth 2 29/06/17 22:01

    Salvo algunas imprecisiones en las que no me detengo, el arlo da buena información, pero no logra trasladar al marco mental español el impacto de las elecciones que se comentan y cómo ha afectado la vida política del Reino Unido. Es dificil porque no existe parangón. Como en el caso del brexit, todo el aparato institucional, cultural y mediático esperaba otro resultado. El único objetivo de la convocatoria por parte de May fue la fullminación de la oposición laborista. Siete semanas y media antes del 8 de junio se estimaba que Corbyn, al aceptar las elecciones, iba a un suicidio partidista. Sobre todo por la aversión del establishment laborista contra Corbyn. Se confiaba que un fracaso total haría que presentara su dimisión como lo hizo Ed Milliban hace dos años. Una buena idea lo puede dar la lectura de la revista "Private Eye", n. 1446, pag. 6 y 7. En un especial de la sesión: "Street of Shame" se recoge, sin más, párrafos provenientes de columnas, editoriales y artículos de toda clase y color de periódicos, incluido el Fianancial Times, con firmas de los más reconocidos comentaristas políticos y no políticos, emitidos durante la campaña. Es de bochorno el cómo se equivocaron y en los términos en que lo hicieron. Se incluye en la sesión los mea culpa. Jon Snow (!no el de Game of Thrones!), un brillante director de los informativos de Chanel 4 dijo al conocerse los resultados: "Buenas noches. No se nada. Nosotros, los media, los entendidos, no sabemos nada"...El arlo Amirola y Alvarez no habla de Momentum, tremendamente interesante, instrumento esencial en el desarrollo de la campaña. Ha sido chocante cómo el haber quedado a unos ochocientos mil votos de diferencia con el partido conservador, el personaje de Corbyn ha dejado de ser un payaso y un descastado. Ha dejado sin razones a los barones y a l@s diputad@s que ahora le aplauden y se desdicen de lo que decían e hicieron. La acogida de Corbyn en el escenario del famoso festival musical de UK, Glastonbury, es una evidencia más del cambio de ruta que sigue la política en este país. Mientras tanto las viñetas sobre May son vivo retrato del estado en que las elecc han dejado al partido conservador.

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  • Galeno1 Galeno1 29/06/17 21:50

    "En lugar de mirar con nostalgia una foto fija de “aquello que fuimos” cuestiona y derriba algunos de los pilares discursivos más potentes del thatcherismo, poniendo en el centro problemáticas actuales como la precariedad laboral, los efectos sociales de la austeridad, el endeudamiento juvenil, etc."

    Errejonismo.


    Saludos cordiales.

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  • Isabelle0651 Isabelle0651 29/06/17 19:01

    Excelente artículo y muy muy esperanzador. Aquí hay que echar antes a estos carcamales de la política y a sus valedores que no por más jóvenes, dejan de ser carcamales top ten. Poco a poco se abrirán las ventanas de nuestras instituciones para airear el tufo a rancio que dejarán las hordas de apoltronados elegidos a dedo y asalariados de la política rancia. Quiero creerlo.

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    • Josuevg Josuevg 29/06/17 21:53

      Soy de la misma opinión y sentimiento, Isabelle. Hay que empujar con esperanza para vencer el miedo y el desánimo producido por esa fauna patria. Saludos.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 29/06/17 12:47

    Confieso que no entiendo una palabra del artículo. Para empezar, Corbyn ha perdido. No es el gran ganador como se afirma con absoluto desprecio de la realidad. No lo es aunque May no haya cumplido sus propias expectativas. Exagerando, se puede decir que May es la gran derrotada, pero de ninguna manera eso es sinónimo de que Corbyn haya ganado. Lo repito porque, aunque es obvio, parece que no se quiere ver: Corbyn ha perdido. Por menos de lo esperado, pero ha perdido. No podrá intentar realizar su programa pero May sí. May gobernará y ya tiene el acuerdo con los Unionistas para hacerlo. Que la inesperada alza de los laboristas vaya a más y se consolide es posible, pero está por ver. Me recuerda este discurso al Podemos anterior a las elecciones de junio de 2016, cuando se iba a zampar crudo al PSOE y puede que hasta a ganar las elecciones: no fue ni lo uno ni lo otro y ahí tendremos a Rajoy otros tres o cuatro años en el machito salvo cataclismo catalán. En lo que sí estoy de acuerdo, mira tú, es en lo del "imaginario colectivo". Sobre todo, en lo de imaginario.

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    • Birth 2 Birth 2 29/06/17 22:48

      Entiendo su punto. Theresa May ha llegado a un acuerdo con DUP, que entre otras virtudes no cree en la necesidad de cuidar del medio ambiente, es antiaborto, anti homosexual, y creacionista. Le ha costado al país un billón de libras el respaldo necesario porque lo que May tenía antes de las elecciones: una mayoría suficiente para gobernar en solitario, sin dificultades hasta 2019, ya no lo tiene. El acuerdo es de dos años. Esto significa que el DUP conocido por su fuerza en las mesas negociadoras, repetirá la operación. Los diputad@s conservadores están que arden. Incluso denuncian este acuerdo en el congreso. Puesto que si no hubiera habido elecciones la situación laborista hubiera seguido siendo desesperada y ahora lo es la conservadora, podríamos decir que May perdió la partida. El laborismo ganó más de treinta diputad@s y un vuelco de imagen cuando no lo hubieran podido hacer sin la intervención arrogante y arriesgada de May.

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    • Galeno1 Galeno1 29/06/17 22:14

      "Jeremy Corbyn se quedó a sólo 2.227 votos de distancia de la posibilidad de ser Primer Ministro"

      "Siete asientos, disputados en el filo de la navaja que se decantaron del lado tory, de haberse ganado, podrían haber puesto al líder laborista en Downing Street."

      Saludos cordiales.


      Nota:

      "Jeremy Corbyn was just 2,227 votes away from chance to be Prime Minister"

      Winning seven Tory knife-edge seats could have put Labour leader in Downing Street

      http://www.independent.co.uk/news/uk/politics/corbyn-election-results-votes-away-prime-minister-theresa-may-hung-parliament-a7782581.html

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      • jorgeplaza jorgeplaza 29/06/17 22:26

        Sí: y si mi tía tuviera ruedas, bicicleta. Pero no las tiene, así que se queda en mi tía. Corbyn y los laboristas perdieron. May ganó, aunque no como a ella le hubiera gustado. Cuándo serán las siguientes elecciones y qué pasará en ellas, nadie lo sabe. ¿Ganarán los laboristas? Puede, pero eso no es hoy más que un "wishful thinking". Los electorados están gamberros, volubles, imprevistos: han encumbrado a un desconocido en Francia y, de paso, aniquilado a los socialistas y dejando muy tocada a Le Pen: no era un resultado previsible hace tres meses; en Italia, en cambio, la debacle en las municipales ha sido para los "5 estrellas" y Berlusconi resurge (¡Berlusconi!); en la pérfida Albión, los mismos gamberros (u otros, pero gamberros en todo caso) pasan del Bréxit a aniquilar al partido del Bréxit y casi se cargan a May, pero eso no significa que se haya establecido ninguna tendencia. Los autores del artículo, sin llegar al delirio, hacen poesía lírica: hablan de lo que les gustaría que hubiera pasado como si fuera lo que ha pasado, pero...

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        • Galeno1 Galeno1 29/06/17 22:56

          Es la realidad del resultado descrita por los propios de RU, ya que ganar es ocupar el gobierno y tener mayoría que le apoye.

          Esa realidad descrita de esa forma, avala lo que se argumenta en el artículo que comentamos. En concreto avala esto:

          "Si bien Corbyn no ha logrado tantos apoyos electorales como para conquistar el Palacio de Westminster, sí ha sido capaz de presentar una alternativa de gobierno que ha enterrado al blairismo y la Tercería Vía de su partido y, al mismo tiempo, ha disputado de forma efectiva al thatcherismo 2.0 con tintes xenófobos de May y los tories los elementos fundamentales del sentido común de época."

          Saludos cordiales.

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  • vianero vianero 29/06/17 09:25

    Una bella Aurora nace por la pérfida Albion.

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