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Contra la impunidad de los afectos: la Ley de Violencia de Género

Soledad Murillo de la Vega
Publicada el 27/12/2019 a las 06:00
En el año 2004 formé parte de un gobierno dispuesto a emprender una serie de proyectos legislativos que serían tan polémicos como necesarios. El primero de ellos fue la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. La Ley tuvo su origen en una demanda del Grupo Socialista en la oposición, en el año 2002, que el gobierno de Aznar desestimó, a pesar de la insistente vindicación de manifestaciones de mujeres, que cada 25 de noviembre reclamaban una norma específica. Solo el año anterior a la aprobación de la Ley el saldo de víctimas fue de 71, y a pesar de ello muchos aducían que no era útil, porque ya existía una Ley de Violencia Doméstica (LO 11/2003), además del artículo 173 del Código Penal sobre violencia intrafamiliar. El problema era que aquellas mujeres que no formaran parte del sistema familiar quedaban desprotegidas: jóvenes que sufrían violencia y no convivían con el agresor, como quienes en proceso de divorcio eran amenazadas por su expareja.

Esta focalización en la vida afectiva fue muy controvertida al no incluir otros tipos de violencia que figuraban en la Resolución 48/104 de la Asamblea de Naciones Unidas en 1993: “Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer". Y la opción fue aumentar los mecanismos de protección, a costa de centrarse en las agresiones en el seno de las relaciones sentimentales. Fue extraordinariamente difícil desvincular la violencia de pareja de su interpretación como un asunto privado, ante el cual nunca parecía lícito inmiscuirse. Aún hoy, las denuncias del entorno de la víctima representan menos del 7% del total de las mismas. Así constaba en la Exposición de Motivos de la ley: la violencia no es un problema que afecte al ámbito privado y representa una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres.

De las consultas mantenidas con distintos profesionales, la queja unánime fue la escasez de mecanismos de protección. Con la ley, se crearon juzgados especializados, la primera fiscalía de violencia contra la mujer, las Unidades de Violencia en cada Subdelegación de Gobierno provincial. En el año 2004 carecíamos de datos fiables, estaban dispersos por Comunidades Autónomas y se recurría a una sola fuente, el Ministerio del Interior. El principal objetivo para crear la Delegación Especial contra la Violencia de Género fue homologar datos estadísticos, se quería conocer el alcance del fenómeno y para ello se diseñó un Observatorio estadístico, con las características del crimen. Era urgente disponer de datos periódicos y fiables.

Uno de los aprendizajes más estimulantes fueron las sesiones con profesionales que nos contaron sus dificultades para afrontar este problema. Por ejemplo, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad no entendían porqué las víctimas dudaban sobre los hechos mientras se redactaba un atestado. No parecía la respuesta habitual de otros delitos, porque ante un grave conflicto, una persona tiene la posibilidad de huir, pedir ayuda, o responder a la agresión. Sin embargo, para una víctima de violencia ninguna de ellas parecía ser una opción. La huida es tan difícil, por las dudas y el miedo, que la psicóloga americana Leonor Walker escribió una estrategia de fuga específica para las mujeres maltratadas. Los policías también se extrañaban cuando las propias víctimas deseaban renunciar a la Orden de Protección (Ley 27/2003), que comportaba medidas de alejamiento del agresor. Quiero recordar que antes de esta norma existían sentencias de violencia doméstica que prescribían el arresto domiciliario. Todo un sofisma de la jurisprudencia.

Con la misma perplejidad, el personal médico no comprendía la ocultación de sus pacientes sobre los daños causados, y cómo los atribuían a meros accidentes domésticos. Incluso con lesiones, llegaban a encubrir el maltrato. Para resolver esta contradicción deontológica, entre lo que observaban y el relato de la paciente, se crearon protocolos en atención primaria. Todos estos hechos solo se explican si entendemos que una mujer maltratada no se comporta como otras víctimas de delitos violentos. ¿Conocen alguna víctima que mantenga en secreto su devastadora situación ante su familia y sus amistades, además de confiar en que todo cambie –el promedio de permanencia en una relación sentimental violenta es de 8 años– y, lo más estremecedor, experimente un sentimiento de vergüenza paralizante?

El agresor se percibe legitimado para ejercer el poder sobre ella, no en vano le pertenece. Instituciones Penitenciarias manifestaba que el principal obstáculo, en la terapia con hombres agresores, era reconocer que habían cometido un delito, aunque al mismo tiempo manifestaran su cariño hacia la víctima. El agresor vigilará las relaciones personales de su pareja, porque éstas representan una amenaza para su relación. Justificará sus episodios de violencia como un descontrol puntual y le pedirá perdón, si es necesario. Pero, sobre todo, la amenazará sino acata las reglas. Antes de la Ley, las amenazas y las coacciones no eran constitutivas de delito. El artículo 38 las tipificó y elevó la pena en el caso de que fuera un hombre el que amenazara o coaccionara a una mujer, y no a la inversa. Esto provocó encendidos argumentos, tachándolo de discriminatorio. En aquellos momentos, el robo de un objeto de más de 400 euros, sin intimidación ni violencia, era delito; en cambio, amenazar de muerte a una mujer se saldaba en un juicio de faltas y una multa. Ya nos advirtieron los médicos forenses que las amenazas eran la antesala de las lesiones. En la misma situación de amenaza o de coacción, los hombres pueden sentir ira, agresividad, e incluso mucha vergüenza, pero no un terror que les impida defenderse. En todo momento, se hizo evidente la necesaria formación de los operadores jurídicos, y así se recogía en la ley (artículos 89 y 98), pero hasta el año pasado no ha sido obligatoria en la carrera judicial y fiscal (LO. 5/2018).

Una de las oportunidades perdidas para aumentar la efectividad de la Ley fue la propuesta de la presidenta del Observatorio de Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, Monterrat Comas, de introducir el machismo como un agravante (comparecencia, 20 de julio de 2004), añadirlo a la xenofobia, el antisemitismo, o el racismo (artículo 22.4 del Código Penal). Curiosamente, hace unos días, Miguel Lorente planteó que el Pacto de Estado contra la Violencia de Género debería haber sido “contra el Machismo”. Estoy convencida de que, de haber existido este agravante, no hubiera sido fácil aprobar la Ley sobre la Racionalización de la Administración Local (Ley 27/2013), cuyo ahorro implicó eliminar las competencias de los ayuntamientos en esta materia, como si los servicios a las mujeres víctimas de violencia no fueran tan urgentes como el gasto en alcantarillado. Esta infame decisión, quedaría derogada cinco años después, para poder transferir fondos a los ayuntamientos, como obligaba el Pacto de Estado (Real Decreto-ley 9/2018).

Aún queda pendiente la modificación del artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que exime a los parientes de un procesado de prestar declaración contra él. Si en algunos delitos tenía sentido, para no arrastrar a los familiares por la conducta delictiva de uno de sus miembros, en el caso del maltrato provoca una gran indefensión para la víctima, puesto que priva al Tribunal de la carga probatoria. Hecho que deriva en un sobreseimiento o una sentencia absolutoria. En el año 2013, la fiscal contra la Violencia de Género, Soledad Cazorla, recogió en la Memoria Anual los graves efectos de esta dispensa, puesto que era la principal causa para retirar cargos contra el agresor. Basta una cifra para entender el problema: en el año 2018, 4.455 víctimas renunciaron a declarar. ¿Tendríamos un número tan elevado de mujeres si los jueces les hubieran informado –también– de las consecuencias de acogerse a este precepto?

La Ley sufrió diferentes agravios: la acusación de fracaso al vincular su eficacia con el número de asesinatos de mujeres. Regla que no opera para los casos de fraude fiscal, ante los cuales nadie inhabilita la Ley General Tributaria (Ley 58/2003). También fue la Ley más recurrida de nuestra democracia, a pesar de haber sido aprobada por unanimidad. Lo peor fue introducir la idea de las denuncias falsas en la opinión pública. El informe de la Fiscalía General del Estado del año 2017 evidenció que éstas tan solo representan un 0,01%, del total de denuncias entre los años 2009 y 2016. El mismo informe insta a los funcionarios públicos a cumplir con su deber de denunciar, dado su escaso número por parte de profesionales de la sanidad, o de servicios sociales, o de educación.

Desde el año 2019 la Delegación de Gobierno está incorporando en sus indicadores las violencias sexuales, del mismo modo que el teléfono de emergencia 016 recoge demandas de información sobre esta materia. Es nuestra obligación, dado que España ratificó el Convenio de Estambul en el año 2014, un tratado que recuerda cómo el género constituye un factor de riesgo. Es cierto que una tarea urgente estriba en diseñar una estrategia de prevención de la violencia, pero de todas las violencias, incluidas las sexuales, así como reformas en el Código Penal, como así lo estaba estudiando el Grupo de Codificación del Ministerio de Justicia en los casos de violación.

La tarea de una sociedad decente, como diría Martha Nussbaum, es ofrecer a su ciudadanía las mejores condiciones para desarrollar sus capacidades. Esto se logra si colocamos la igualdad como un derecho que no admite ser negado, tanto en la esfera pública como privada. Nos toca ser intransigentes ante quienes niegan este fenómeno, ante quienes esquivan los datos, porque de consentirlo, en nombre de la libertad de expresión, sería otra forma de violencia sobre las mujeres.
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Soledad Murillo de la Vega es profesora de Sociología en la Universidad de Salamanca. Fue secretaria general de Igualdad en la VIII Legislatura.
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30 Comentarios
  • Antonio Basanta Antonio Basanta 29/12/19 12:54

    Desde aquí Soledad, Sole, aprovecho para mandarte un abrazo porque hace mucho tiempo que no he charlado contigo, hace ya mucho tiempo.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 27/12/19 19:54

    Un par de apostillas. Dice la autora:

    "La Ley sufrió diferentes agravios: la acusación de fracaso al vincular su eficacia con el número de asesinatos de mujeres. Regla que no opera para los casos de fraude fiscal, ante los cuales nadie inhabilita la Ley General Tributaria (Ley 58/2003)." Eso de nadie, vamos a dejarlo. Somos muchos los que echamos pestes de cualquier ley (o de su aplicación) cuyos resultados son negativos o nulos o simplemente se ignoran porque la Administración no recoge o no publica o ambas cosas los datos que permitirían evaluar su eficacia real. Además, el caso del fraude fiscal es muy distinto porque, mientras que los asesinatos son, por desgracia, fáciles de contar (y de ahí se infiere sin ninguna duda que la ley no ha surtido efecto en ese aspecto crucial), el fraude fiscal real se desconoce en número y cuantía (es la propia ley la que tiene que ponerlo de manifiesto) y la eficacia o ineficacia de la ley solo se puede conjeturar.

    Lo que sigo sin entender es para qué hacía falta esta ley en un país con una de las menores tasas del mundo (en casos por habitante y año, que es como se miden en serio estas cosas) de asesinatos de pareja. Por comparación: ¿Se considera la mortalidad infantil un problema en España? No, por cierto, y con razón, ya que es muy baja en comparación con la mayoría del resto de los países del mundo aunque, lo subrayo, no ocupamos en ese ranquin un puesto tan envidiable como en asesinatos "machistas".

    En realidad miento si digo que no entiendo para qué la ley: demasiado la entiendo. Se ha apuntado ya antes aquí mismo aunque sin darse cuenta del fondo del asunto: se trata de hacer propaganda, de que la gente "hable del tema", de "visibilizarlo", pero no con la finalidad de resolverlo sino con la de ponerse medallas electorales, de rentabilizarlo en las urnas. La izquierda actual, ya que es incapaz de resolver los problemas importantes que son su misma razón de ser (salarios, desempleo, pensiones, vivienda, recaudación eficaz de impuestos) trata de ocultar su impotencia con causas tan inanes (en España, ojo: no lo sería en Méjico, Rusia o Arabia Saudí) como la que ahora comentamos.

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    • Orlinda Orlinda 27/12/19 20:35

      Raca raca, raca raca, que son muy pocos asesinatos. Raca raca, raca raca. Que sí, Jorge, que nos hemos enterado de que a ti te parecen pocos. A mí y a millones de mujeres y algunos hombres nos parecen muchísimos y vamos a continuar insistiendo en que se mejore la Ley, te guste a ti o no.
      En estos casos, ya sabes, se voto a quien esté más cerca de lo que queremos. También puedes organizar alguna manifa con una pancarta que diga “Abajo la LVG, en Rusia matan más y no tienen” A ver si así las, los políticos te hacen caso.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 27/12/19 23:46

        ¿Por qué no tenemos un problema de mortalidad infantil y sí lo tenemos de asesinatos machistas, Orlinda, si ocupamos un puesto peor (muy bueno, pero peor) en mortalidad infantil que en asesinatos de mujeres? ¿Por qué, Orlinda? No es lo que yo piense sino lo que ES. (Y yo no he dicho NUNCA que me parezcan pocas mujeres asesinadas: eso es un infundio de tu exclusiva invención).

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        • Antonio Basanta Antonio Basanta 29/12/19 12:52

          Cuando se establecen comparaciones Jorge Plaza, tienen que ser elementos comparables. Si usted pone el caso de la mortalidad infantil de be saber que la mortalidad infantil esta definida por un numero de muertes por población infantil y un numero de muertes porque nadie ha abolido la enfermedad en los niños y porque la labor preventiva puede que no llegue a quien no la quiere como en el caso de las vacunas. En el caso de la violencia machista se define cuando la mortalidad de las mujeres por la violencia machista es 0 muertas. La mortalidad infantil viene definidad como parametro por factores de la naturaleza como lo son las enfermedades, infecciones, etc. La mortalidad de la mujer por violencia machista viene definida por agresiones terribles, por asesinatos viles, etc . Por eso utilice un argumento mejor porque compara lo que es no comparable a ningun efecto. Y si utiliza esa comparación lo que le sale... es que escribe una burrada.

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          • Atea Atea 29/12/19 14:31

            Sorprendida me hallo sr. Basanta con sus comentarios. Creo que es la primera vez que estamos de acuerdo en algo, sea como fuere, bienhallado. Un saludo.

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            • Antonio Basanta Antonio Basanta 29/12/19 20:35

              Oiga, me alegro que le guste. Cuando he hablado del machismo siempre lo he calificado de machismo criminal. En estas páginas siempre he criticado la complicidad de ciertos varones sobre el chiste fácil con resabios machistas. Pero lo que le he recriminado a usted muchas veces es que no suele leer lo que opinan los demás. Lo lee prejuiciosamente, según sus ideas, sus fobias y sus filias y achacando a los demás, cosas que ni se dicen ni se manifiestan. Alguna vez que se pueda hablar de las contradicciones de un varón (historicamente hablando) o de una mujer con los papeles que hayan podido ocupar en las relaciones hombre mujer, usted tiene tendencia a calificar de machista o de cualquier otro epíteto, sin atreverse a penetrar en la psicología humana sin prejuicios. En cualquier caso, si coincidimos en esto bienvenido sea, aunque los matices sean distintos.

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              • Atea Atea 29/12/19 21:16

                Tengo muchísimo cuidado al tachar de machista a alguien, si lo hago es porque así lo manifiesta con los comentarios. Entiendo que la mayoría de quienes comentamos aquí hemos recibido una educación machista, la diferencia está en quienes quieren corregir esos pensamientos inculcados y quienes se reafirman en ellos o los defienden. Negar la violencia machista (no solo en los asesinatos) es negar una evidencia y minimizarla es apoyarla, no hace falta profundizar mucho en la psicología para detectarlos. Hay comentarios desde el desconocimiento y comentarios desde la malicia. Ya ve como usted mismo se ha dado cuenta.

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  • M.T M.T 27/12/19 13:14

    Es de agradecer este artículo de Soledad Murillo, un documento más en su línea de compromiso y activismo en defensa de la Igualdad de género, de los derechos de la mujer en esa Igualdad, activismo y compromiso en contra de la violencia de Género. Loable su trabajo y compromiso, que no es otra cosa que conseguir una sociedad mejor, más justa, de más fácil convivencia.
    Muy útil y necesaria para conseguirlo la educación, una política educativa que cale cada vez más en esa línea de Igualdad.
    Saludos.

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  • luzin luzin 27/12/19 11:15

    No voy a negar el machismo de nuestra sociedad, ni la violencia sexual inmensamente mayoritaria sobre las mujeres, la desigualdad económica, ... son evidencias. ... pero no me voy a mover que es necesario demostrar la culpabilidad para condenar a cualquier ciudadano ... y por supuesto niego el último párrafo, discutir determinadas leyes o medidas que se toman desde el Estado no tiene porque ser una forma de violencia contra las mujeres. ¿O ahora vamos a ser de una nueva comunión diaria?

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 29/12/19 12:59

      Cuando dice que hay que demostrar la culpabilidad de la violencia machista será porque tiene datos que dicen que se ha condenado a alguien sin demostrar la culpabilidad. Pero no dice ningun dato concreto de nadie que la justicia haya condenado al final sin demostrar la culpabilidad. Luzin, se inventa usted eso de que hay casos en que no se ha demostrado la culpabilidad. Pertenece a sus prejuicios o a su ideología o a su machaconería. Su opinión no tiene que ver nada con la realidad juridica

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    • Orlinda Orlinda 27/12/19 20:53

      “Nos toca ser intransigentes ante quienes niegan este fenómeno, ante quienes esquivan los datos, porque de consentirlo, en nombre de la libertad de expresión, sería otra forma de violencia sobre las mujeres.“
      ¿Dónde dice que no se pueda discutir sobre determinadas medidas? Y sí, violencia contra las mujeres es negar la realidad de los datos, relativizarlos e inventar para esquivarlos.

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    • Atea Atea 27/12/19 11:52

      No soy racista pero...
      No soy machista pero.....
      Qué quieres decir con "es necesario demostrar la culpabilidad para condenar a cualquier ciudadano"?, acaso es que se están condenando a inocentes?
      Negar la violencia de género es una manera de taparla. Por supuesto que puedes estar de acuerdo o no en cómo se redacta o implanta una ley, en su dureza o flexibilidad, pero debieras estar de acuerdo en la necesidad de regular las desigualdades existentes y que haya leyes capaces de proteger a las víctimas. That is the question.

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      • luzin luzin 27/12/19 12:08

        Podré poner los peros que me de la gana ... ¿o no? ... podrá haber ciudadanos que piensan que la ley se les aplica de manera desigual ¿o no?... ¿o sólo las mujeres y todas las mujeres lo piensan? ... ¿habrá hombres que han sido tratados como delincuentes sin serlo? ¿o no? ... ¿y sin haber sido juzgados? ¿o no?¿y sin pruebas? ¿o no? ... y me reafirmo, presunción de inocencia ...

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        • Atea Atea 27/12/19 12:22

          Hombres tratados como delincuentes sin serlo, sin pruebas? Como por ejemplo........?
          Las medidas penales se adoptan solo en los casos en los que hay indicios fundados de delito, las órdenes de protección no vulneran en absoluto la presunción de inocencia. Pero si conoces algún caso en el que esos derechos fundamentales de un inocente hayan sido vulnerados, puedes ilustrarnos.

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          • luzin luzin 27/12/19 15:40

            Pues claro que los hay, ciudadanos que han sido llevados al calabozo por una denuncia de maltrato. Medida preventiva tomada por un juez tal como posibilita la ley. De hecho lo he visto en mi familia. Pero puede consultar los periódicos. Incluso gente que ha perdido el contacto con sus hijos. Sobre esto hay bastante literatura, el caso de Infancia Libre ha sido muy seguido.

            Pero lo que no puede ocurrir es que un ciudadano sea considerado culpable, ni siquiera sospechoso, sin aportar prueba. Lo que no impide que se tomen medidas de protección para las denunciantes. Nunca entendí que los cargos políticos en el País Vasco tuvieran escolta (y eran algunos miles) y no se pueda hacer con las mujeres en grave riesgo por amenazas de muerte ...

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            • Orlinda Orlinda 27/12/19 20:55

              Literatura hay de lo más variado. La que tú lees propaganda forocoches.

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            • Atea Atea 27/12/19 16:24

              Según el ministerio del interior y datos de la policía (no lo digo yo), las denuncias falsas son un 0'01%. Aún así, existe pena de cárcel más multa a mujeres que lleven a cabo denuncias falsas, condenas más altas incluso que cuando denuncias falsamente cualquier otro delito. Si el acusado ha perdido incluso la custodia de los hijos, ya te digo que no es solo por la palabra de una contra el otro sino por hechos probados. No hace falta recordarte que en cuestión de violencia de género, la justicia no está exenta de algunos fallos pero de ahí a cuestionarla va un trecho.

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              • jorgeplaza jorgeplaza 27/12/19 19:57

                No vuelvas con el inverosímil dato de las denuncias falsas. En cualquier delito, la proporción de denuncias falsas es del orden del veinte por ciento o por ahí. Salvo porque Dios haya hecho de otra pasta superior a las mujeres denunciantes, que no parece, no veo por qué no iban a mentir exactamente igual que miente otro denunciante, sea hombre, mujer o todo lo contrario sobre un presunto robo o estafa.

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                • Orlinda Orlinda 27/12/19 20:39

                  Los datos oficiales son inverosímiles y los tuyos verdad de la buen. Venga ya, Jorge, que estás muy pesado, obsesivo con esto.

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                  • jorgeplaza jorgeplaza 27/12/19 23:55

                    ¿Yo? ¿Yo estoy muy pesado? ¿Y lo dices tú, que no dejas de leer un comentario mío sobre el asunto - - y de tratar de quedar encima-- ni estando en la UCI? ¡Qué absoluta falta de objetividad!

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                    • jagoba jagoba 28/12/19 02:23

                      ¿Que te han hecho las mujeres yipi?
                      ¿No se dejan que tú les pegues?
                      Cuando les pegas¿Te denuncian?
                      Habrase visto, tamaña ignominia, denunciarte a ti...
                      Total por cuatro golpes dados...

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                      • Antonio Basanta Antonio Basanta 29/12/19 13:03

                        !Como puede ser usted tan bestia adjudicando delitos a los demás contertulios!. Lo que apoyamos la lucha de las mujeres y de muchos hombres contra la violencia machista sabemos que sus comentarios no hacen ningun favor a la lucha contra el machismo asesino.

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                          ¿Antonio porqué crees tú que VOX está obsesionado con la ley de violencia de género?
                          Más de 160000 denuncias al año.
                          Los maltratadores y asesinos les dan muchos votos a VOX.
                          JP nos está dando la paliza, con datos falsos y teorías muy de VOX.
                          ¿Y quieres que sea prudente?
                          Lo intentaré, pero me dan mucho asco esas tesis. Si la ley es insuficiente, tenemos que dotarla de más medios. Jurídicos y económicos. ¡No quitarla, joder!

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                          • Antonio Basanta Antonio Basanta 29/12/19 20:40

                            No meta a VOx en esto, porque que yo sepa usted no ha contestado a VOX, sino a un contertulio, achacándole delitos que usted sabe que ni ha defendido ni ha cometido. Cuando se dice las bestialidades y barbaridades que usted achaca a los demás, usted esta coadyuvando a que las tesis de lo que usted llama VOX se extiendan más, porque ante las barbaridades que dice usted son mas fácil defender otras barbaridades de los extremistas de derecha y de los machistas. Con su falta de finura y de razón favorece usted lo que critica.

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                            • jagoba jagoba 30/12/19 00:50

                              Ya me extrañaba a mi que estuviéramos de acuerdo en algo Basanta. Le contesté, y con educación porque me pareció que arriba hacia una defensa oportuna y cabal de la ley de violencia de género, y la burda comparación que hizo jp. Pero esta claro que no estamos de acuerdo, ni cuando pensamos parecido.

                              En cuanto a insultos y bestialidades, usted y otros se llevan las medallas.

                              Pero cuando os atizan, os ponéis muy cicunspectos, y os rasgais las vestiduras. Sois muy cínicos e hipócritas, y si un señor quiere quitar la ley de violencia de género, es más de VOX, que el Ortega.

                              No te pongas exquisito, Basanta, que ejerceis de Trolls y orkitos cada dos por tres.

                              Y como hacía mucho tiempo que no le leía, volveré a la senda, que no debí abandonar. Paso de ti totalmente. ¡¡Aburres a las piedras!!

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  • paco arbillaga paco arbillaga 27/12/19 07:18


    Aún hay machos intransigentes que no aceptan la violencia de género a pesar del maltrato que sufren cada día algunas mujeres; son tantos esos machos que hasta tienen ya un partido político que defiende sus machistas-salvajes ideas.

    «La tarea de una sociedad decente, como diría Martha Nussbaum, es ofrecer a su ciudadanía las mejores condiciones para desarrollar sus capacidades.» Estamos muy lejos de llegar a alcanzar ese logro; nos queda mucho recorrido para llegar a ser una sociedad decente, mientras no se logre: «De cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad.» Osasuna.

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  • Atea Atea 27/12/19 02:07

    "Diseñar una estrategia de prevención de la violencia" pasa por diseñar un programa educativo que acabe con los roles impuestos y desmonte esos estereotipos tan enquistados, es necesario llevarlo a cabo y que no quede en unos folios guardados en cajones, debería ser una formación obligatoria en primaria y secundaria y no unas charlitas cada seis meses. Afortunadamente los servicios sociales ya pueden acreditar situaciones de violencia de género cosa que agiliza los trámites pero hay que dotar de recursos habitacionales para que al menos pueda cumplirse lo que está fijado por ley. Fomento en Andalucía ha rechazado un millón de euros para ampliar el parque de viviendas para las víctimas de agresiones machistas. Hablamos de protección policial pero cada policía debe proteger a más de cien mujeres. El pacto de estado está muy bien pero hay que dotarlo económicamente para que realmente sirva.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 27/12/19 20:08

      Tú eres de letras, ¿no?, así que, sin más pistas, sabrás de qué trata una obra artística (no digo de qué género) que se llama "Aquiles descubierto por Ulises y Diomedes". Si no lo sabes, con buscarlo en la web, listo. Es por lo del "cambio de roles".

      "Cambiar los roles", dices. ¿Tú crees que es posible "cambiar los roles" así, como el que lava los cacharros? ¿O eres más partidaria de una terapia tan enérgica como la que le aplicaban a Malcolm McDowell en "La naranja mecánica", solo que en vez de a un delincuente concreto, a todo varón nacido de mujer, que ya se sabe que somos todos unos delincuentes? Y menos mal que es difícil "cambiar los roles" (llevan así desde el paleolítico, así que...) porque, si de verdad cambiaran, igual hasta subía el número de asesinatos de mujeres que, no me canso de repetirlo, es en España el menor del mundo. Ojo con intentar cambiar lo que no está tan mal, no sea que vayas a conseguirlo...

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      • jagoba jagoba 28/12/19 09:38

        Estás dando por bueno, 60 asesinatos. Orkito, habla con tu Sauron. Que te reconduzca, que te de otra orden.Lo que dices es burro , hasta para la media de trollitos y orkitos.

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