Carlos Soto Rometo, teniente de navío de la Armada republicana

Benito Sacaluga

Sobre este blog

La AMMD es un movimiento de militares demócratas, antifranquistas y antifascistas, que surge del Manifiesto contra el Franquismo en las Fuerzas Armadas y tiene como objetivo erradicar las ideologías de carácter totalitario y antidemocrático de entre los miembros de las fuerzas armadas y la Guardia Civil.

Muchos, demasiados, son los marinos de la Armada de la República olvidados por la historia. El teniente de Navío Carlos Soto Romero es uno de ellos. En el momento de llevarse a cabo el golpe de Estado y la inmediata rebelión militar de 1936, Carlos Soto estaba cercano a cumplir los 34 años de edad. Fueron los últimos que cumplió. El cinco de noviembre de 1936 los sublevados lo fusilaron en Palma de Mallorca.

El 18 de julio de 1936, el TN Soto se encontraba en Barcelona, a bordo del Torpedero 17 del que era su comandante. El T-17 pertenecía a una clase de buques construidos en Cartagena por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) entre 1912 y 1921 según planos y especificaciones de Chantiers et Ateliers A. Normand (Astilleros y Talleres A. Normand. Le Havre. Francia). Con un desplazamiento a plena carga de 185 toneladas, sus turbinas de vapor Parsons les proporcionaban una velocidad máxima de 25 nudos, su capacidad de combustible les daba una autonomía de 1.000 millas náuticas. Su armamento principal consistía en tres cañones tipo Vickers de 47 mm, y dos tubos lanzatorpedos, uno simple y otro doble. Su tripulación estaba compuesta por 31 marinos. El T-17 que comandaba el TN Soto en 1936 llevaba en activo 19 años. Bajo bandera republicana desde 1931 hasta 1939, sobrevivió a la guerra, en 1949 fue dado de baja y enviado al desguace.

El 21 de julio de 1936, el T-17 llega a Mallorca procedente de Barcelona, concretamente al Puerto de Pollensa. Del buque baja el TN Carlos Soto. Como emisario de la legalidad republicana, su misión era instar la rendición de los alzados y evitar así un derramamiento de sangre. Soto actuaba siguiendo órdenes directas del general Aranguren. Exhibió bandera blanca y se dirigió hacia la base de hidroaviones del mismo puerto. El mando militar de la base le consiguió un coche de alquiler, conducido por el joven Macià Plomer, para cubrir los cerca de 60 kilómetros hasta la capital.