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Buzón de Voz

El enigma Sánchez

La pregunta más repetida tras la contundente victoria de Pedro Sánchez en las primarias socialistas del domingo es: ¿Tiene arreglo la fractura del PSOE o va hacia la escisión o la irrelevancia? Algunos analistas sostienen esta segunda opción, supuestamente visualizada este martes por la baja voluntaria del exministro José Luis Corcuera como militante. Para muchos de los simpatizantes que le quedan al PSOE probablemente la sorpresa mayor haya sido enterarse de que Corcuera seguía militando en el partido, a juzgar por las opiniones que desde hace años se le venían escuchando en las TDT ultraconservadoras a las que suele acudir. No es el único caso. El tridente formado por Corcuera, Joaquín Leguina y Rodríguez Ibarra sobre asuntos capitales como Cataluña o la aparición de Podemos deja a veces a Rajoy y sus ministros como una pandilla de progres.

Las posibilidades de recuperación del PSOE son directamente proporcionales a la generosidad del ganador y a la humildad de los vencidos, pero sobre todo dependen de la credibilidad política que Pedro Sánchez y su equipo logren acumular a partir de ahora. La contundencia de su triunfo ha confirmado que el relato personificado por Sánchez como representante del "no es no" al PP y de las bases frente a "los notables" del partido es el que una amplísima mayoría de la militancia y de los potenciales votantes según las encuestas comparten.

Asombra la presbicia demostrada por Susana Díaz y los referentes históricos que la han arropado en los últimos meses a la hora de examinar la realidad de lo que piensa y siente su propia gente. Su actitud y sus decisiones en las próximas semanas y meses demostrarán si asumen de forma autocrítica lo ocurrido o si se empeñan en blindarse en la ya asediada y debilitada fortaleza andaluza.

Por su parte, Pedro Sánchez deberá despejar la legítima duda que puede afectar a su potencial electorado: ¿Es el verdadero Sánchez quien ha ganado a Díaz el domingo o se ha subido a la ola de la indignación de las bases como en su día Artur Mas cabalgó la ola del independentismo catalán en el que nunca hasta entonces había militado?

No es baladí la pregunta si recordamos simplemente tres comportamientos de Sánchez durante su anterior mandato.

1. Decapitó en febrero de 2015 a Tomás Gómez en el PSM exactamente de la misma forma que Sánchez relató su propio derrocamiento-dimisión ante Jordi Évole el 30 de octubre de 2016, incluyendo el papel jugado por las presiones del poder económico y del diario El País.

2. El primer viaje de Sánchez tras las elecciones del 20-D y las líneas rojas decididas por el Comité Federal sobre posibles pactos tuvo como destino Lisboa, para escuchar los consejos de António Costas sobre la fórmula de gobierno de izquierdas. Después se produjo el "abrazo" a Ciudadanos y la investidura frustrada, para viajar antes del 26-J a Berlín y escuchar los consejos de Sigmar Gabriel, vicepresidente entonces de la Gran Coalición alemana.

Page declara que "su papel a medio y largo plazo en el PSOE" dependerá de "la foto" del Congreso Federal

Page declara que "su papel a medio y largo plazo en el PSOE" dependerá de "la foto" del Congreso Federal

3. Después del 26-J y antes de irse de vacaciones, Sánchez transmitió a varios interlocutores políticos y a su propio equipo su disposición a abstenerse en segunda votación para evitar unas terceras elecciones. A mediados de agosto convocó a su núcleo de confianza y argumentó su apuesta por el no a Rajoy: "Lo que quieren Susana y compañía es que yo me coma el marrón de la abstención y después liquidarme"*. Es obvio que en esa fecha su prioridad es mantener el liderazgo del partido, no tanto ser coherente con el "no es no" comprometido ante los electores y las bases.

Sostienen desde el entorno de Pedro Sánchez que es "muy consciente" de los errores cometidos y de sus incoherencias, que "ha aprendido", que "ha madurado". Es posible. Pero sobre todo es fundamental si quiere consolidar, esta vez sí, un liderazgo creíble, apoyado en equipos sólidos más que en personalísmos mesiánicos. _________________

* Al fondo a la izquierdaAl fondo a la izquierda, página 340. Editorial Planeta.

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