Investigación

Amancio Ortega encarga desde una sociedad de Malta un nuevo superyate de 180 millones que estrenará en 2024

Imagen del 'Drizzle', matriculado en Malta y que costó 95 millones, yate actual de Amancio Ortega.

Amancio Ortega prevé estrenar nuevo superyate. Y será el tercero que matricule en Malta. El año pasado, su sociedad maltesa Claritas Company firmó un contrato con el astillero holandés Feadship para la adquisición de una embarcación de recreo, que tendrá un coste de 180 millones de euros y deberá ser entregada al fundador y principal accionista de Inditex en 2024, según los documentos oficiales a los que ha tenido acceso infoLibre. Esta cifra casi dobla el precio de su actual barco, el Drizzle, que ascendió a 95 millones.

Amancio Ortega se convertirá así en dueño de uno de los yates más valiosos del mundo. En este momento hay una veintena de barcos que alcanzan los 180 millones de euros. Los cuatro más caros superan incluso los 500 millones. Forbes sitúa al empresario gallego como la undécima persona más rica del planeta en 2021, con una fortuna aproximada de 65.000 millones de euros.

Como desveló ayer infoLibre, Ortega decidió crear en 2008 en Malta una estructura societaria para abanderar la embarcación de lujo que adquirió aquel año. Un lustro después usó dicha estructura para adquirir un segundo yate. Y ahora ha cerrado su tercera compra. El país mediterráneo es, desde hace años, uno de los lugares preferidos por los multimillonarios para matricular sus barcos. De hecho, en noviembre de 2020, el Gobierno maltés presumió de que su “registro de superyates” era el “más grande” del mundo. Para ello es determinante su régimen fiscal, que resulta especialmente ventajoso para los barcos de recreo con más de 24 metros de eslora.

A preguntas de este periódico, un portavoz del magnate gallego explicó que la decisión de abanderar sus dos primeros barcos en Malta no obedeció a razones fiscales, sino al objetivo de “poder navegar por el Mediterráneo con la mayor discreción y privacidad posibles”. Este lunes, infoLibre contactó de nuevo con dicho portavoz para preguntarle si la “privacidad” seguía siendo una razón determinante a la hora de adquirir el nuevo yate de 180 millones también desde una sociedad maltesa. La respuesta fue la siguiente: “La protección de la privacidad fue la razón principal por la que en 2008 se decidió situar un barco de recreo fuera del territorio español, pero la elección en concreto de Malta estuvo también relacionada con las ventajas de carácter operativo que ofrece este país, y que facilitan mucho la gestión de los movimientos de un barco que navega tanto por aguas internacionales como por diferentes países del Mediterráneo. De hecho, Malta es el principal mercado de embarcaciones privadas dentro del territorio de la Unión Europea”.

Además, dicho portavoz destacó que “el régimen fiscal que ofrecía en 2008 Malta no era muy diferente del que se podía encontrar en otros muchos países de la UE. En este momento ese régimen fiscal ya no es aplicable a embarcaciones que navegan por la Unión Europea, por lo que no hay diferencia alguna desde el punto de vista tributario entre Malta y España en la adquisición de una nueva embarcación”.

Claritas Company informó sobre la adquisición del nuevo superyate en las cuentas correspondientes al ejercicio 2020, publicadas hace unos días en el Registro Mercantil de Malta. En dicho documento especifica que “la empresa suscribió una línea de crédito con el beneficiario del fideicomiso por valor de 180 millones de euros, para financiar la construcción de un yate a motor. Esta línea de crédito, no garantizada y sin intereses, se liquidará en un plazo máximo de seis años a partir de la fecha del contrato de crédito”. El beneficiario del fideicomiso es Amancio Ortega.

La sociedad también indica que, en 2021, la compañía ya pagó 29,5 millones de euros en concepto de “primer plazo” por la compra del buque. El astillero que recibió el encargo, Feadship, está especializado en yates de lujo de alta gama y ya construyó las otras dos embarcaciones que Ortega matriculó en Malta.

Cuentas de la sociedad maltesa Claritas Company, correspondientes al año 2020, donde informa sobre la adquisición del nuevo yate.

LAS DOS ÓPTICAS TRIBUTARIAS

La cuestión tributaria siempre se puede analizar desde dos ópticas: la del contribuyente y la de Hacienda.

Desde el punto de vista de Amancio Ortega, existe un triple ahorro al abanderar sus barcos en Malta y no en España, pese a ser este su país de residencia: en el impuesto de matriculación, en el IVA por el uso de la embarcación y en la cotización empresarial por la tripulación.

En el caso de su actual embarcación, Ortega desembolsó por los dos primeros tributos 5,2 millones en la isla mediterránea, frente a los 28,5 millones que habría pagado si tuviese bandera española. Un ahorro que consiguió en parte al beneficiarse del régimen fiscal especial para superyates vigente en Malta cuando la compra se realiza mediante leasing. A ello hay que sumar al menos 50.000 euros de ahorro al año por la cotización de los 18 tripulantes [puedes ver los detalles en esta información]. Antes ya tuvo otro barco en Malta, que le costó 50 millones de segunda mano, en cuyo caso el ahorro fiscal total para el empresario gallego se situó cerca de los ocho millones.

Es imposible, lógicamente, saber cuál será el sistema tributario de ambos países en 2024, cuando el dueño de Inditex matricule su nuevo barco. Pero suponiendo que sea el mismo que el actual, y que Ortega no se acoja esta vez a ningún régimen fiscal especial, una diferencia esencial será el impuesto de matriculación: en España es del 12% (21,6 millones para un yate de 180), mientras que en Malta se paga una cuota de registro casi simbólica (12,5 céntimos por tonelada al ser nuevo). También seguirían existiendo diferencias en el IVA por la utilización del barco (el 21% aquí y el 18% en la isla mediterránea) y por las cotizaciones sociales de los trabajadores, que son el triple más altas en España.

Desde la óptica de la Hacienda española, en los 13 años transcurridos desde que Amancio Ortega matriculó en Malta su primer yate, ha dejado de ingresar unos 40 millones de euros: 17,7 por el impuesto de matriculación –6 del primer Drizzle y 11,4 del segundo Drizzle–, más de 20 millones por el IVA y unos dos millones por las cotizaciones sociales de la tripulación. Una cuenta que crece año a año –en lo que se refiere al IVA y a las cotizaciones de la plantilla–, y que experimentará un salto importante en 2024, al no ingresar los 21,6 millones del impuesto de matriculación.

En Malta desde hace 13 años

La historia de las sociedades maltesas de Ortega se inicia en el primer semestre de 2008, cuando decidió adquirir una embarcación para navegar por el Mediterráneo. Al final compró un barco de segunda mano que se llamaba Twizzle, de 55 metros de eslora y que le costó 50 millones de euros. El dueño de Inditex rebautizó el barco como Drizzle –llovizna en inglés– y lo matriculó en Malta. Para esto último recurrió a una de las principales sociedades maltesas dedicadas a crear estructuras fiduciarias: Mamo TCV Advocates.

El 14 de abril de 2008 se constituía Crespusculum Holding Company Limited y un día después esta sociedad creó una filial, Drizzle Yachts XXI Limited. Como accionista de Crespusculum en el Registro Mercantil de Malta figura la firma TCV Management Trust Services Limited, parte del grupo Mamo TCV Advocates. Pero los malteses son meros testaferros, el dueño de Crepusculum siempre ha sido Amancio Ortega.

A principios de 2012, el empresario gallego vendió la embarcación a un empresario japonés, que la rebautizó como Issana. Pero antes había adquirido un buque nuevo, al que también llamó Drizzle, que tenía 67 metros de eslora y le costó 95 millones.

La compañía encargada de adquirir este segundo superyate de Ortega fue de nuevo Drizzle Yachts XXI, pero el empresario coruñés decidió constituir una nueva sociedad en Malta para transferirle la propiedad. Así nació Claritas Company en 2013, también creada como una filial de Crespusculum Holding. Claritas es la dueña del Drizzle desde julio de 2014. Y es la firma que ha encargado ahora el barco que le deben entregar en 2024.

En todo caso, la financiación de la estructura societaria maltesa corre íntegramente a cuenta de Amancio Ortega, que envía el dinero a Crespusculum y esta firma luego lo inyecta en Claritas. El empresario gallego afronta de esta manera no solo el pago por la adquisición de los superyates, sino también su mantenimiento. Claritas declaró unos gastos de funcionamiento de 9,34 millones en 2020 y de 9,48 millones en 2019.

Además del superyate en Malta, Amancio Ortega tiene desde hace décadas otra embarcación más pequeña abanderada en España para navegar por aguas de Galicia. La actual la adquirió en 2018, se llama Valoria B –una alusión a la localidad natal de su madre, Valoria la Buena (Valladolid)– y también fue construida por Feadship. Tiene 47 metros de eslora y su precio fue de 30 millones de euros.

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