Antonio Ruiz Valdivia: “Si Sánchez no se hubiera plantado, hoy España podría estar en una guerra ilegal en Irán”

Antonio Ruiz Valdivia: “Si Sánchez no se hubiera plantado, hoy España podría estar en una guerra ilegal en Irán”

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Antonio Ruiz Valdivia es corresponsal político de infoLibre. Colabora con otros medios de comunicación audiovisuales aportando sus análisis. Almeriense, nacido en 1983, es licenciado en Periodismo. Defensor del periodismo local, señala que “el poder municipal es más peligroso algunas veces que el poder estatal”. El periodista pide también que no se olvide ni a las mujeres ni a las periferias a la hora de buscar los nuevos liderazgos de la que denomina ‘izquierda transformadora’.

Análisis del ciclo electoral

“El Partido Popular quiso ese ciclo electoral; Extremadura, Aragón, Castilla y León y vamos a Andalucía. En España hablar de ciclos es algo demasiado grande en el sentido conjunto, porque cada comunidad autónoma es un universo, pero sí podemos sacar una serie de tendencias. El Partido Popular ha ido ganando por ahora estas tres elecciones, pero no consigue el efecto que iba buscando Alberto Núñez Feijóo de unas mayorías holgadas, incluso absolutas, que supongan una presión hacia el Gobierno central y hacia Pedro Sánchez para convocar unas elecciones generales de manera anticipada. El PP depende ahora todavía más de la ultraderecha. Vox va subiendo, pero no ha roto una barrera psicológica, la del 20% que ellos tenían como meta. Santiago Abascal quería poder ser incluso primera fuerza, como en otros países, por ejemplo en Francia. Ahora se enfrentan a la gran pregunta de qué quieren ser de mayores. Qué consejerías quieren gestionar. Estar en un gobierno es lo que más te desgasta. Y Vox está subido en una ola, pero no está gestionando. ¿Qué sería hoy de Vox si hubiera tenido que gestionar la dana en la Comunidad Valenciana o los incendios en Castilla y León? Creo sinceramente que no estaría en estas cotas tan altas en los sondeos”.

Voto autonómico vs. voto en generales

“Creo que el partido va a ser diferente en unas elecciones generales, no solo es una creencia, tenemos datos. Los resultados autonómicos del PSOE son inferiores respecto a unas generales.  Por ejemplo, ¿qué pasó en las últimas autonómicas en Andalucía, la comunidad que reparte más escaños en España? El Partido Socialista tuvo apenas un 24% de apoyo. ¿Qué pasó en unas generales en Andalucía muy poco después? Pedro Sánchez llegó al 33%. El Partido Popular tiene mayor fidelidad de voto en el caso de sus barones que en el de Alberto Núñez Feijóo. Feijóo tiene un problema gravísimo para unas generales en estos momentos: el desplazamiento de voto desde el PP a Vox. Más de un millón de votantes del PP el 23 de julio dicen hoy que cogerían la papeleta de Santiago Abascal. Otro factor muy importante es que unas generales implican hablar de gestionar el Gobierno de la nación y, por ejemplo, en estos momentos estamos viendo un debate importantísimo en la sociedad española con el "No a la guerra". La postura es mayoritaria en la sociedad española. En los procesos autonómicos hay ecosistemas mediáticos mucho más cerrados. Los presidentes están más protegidos en sus comunidades que cuando hablamos de un debate general [en el ámbito nacional]. Y, por supuesto, tendrá una importancia absoluta lo que pase con la izquierda transformadora. Si consigue canalizar con unidad y con proyecto un sentir que también está en la calle, podemos estar hablando de un resultado diferente a la dinámica que hemos visto hasta ahora”.

Reformulación de las izquierdas

“Una de las reflexiones principales que hacen en Moncloa y en Ferraz es que de nada sirve que el Partido Socialista sea competitivo si no tiene una izquierda transformadora lo suficientemente potente y competitiva con la que poder pactar. Donde ha ido mejor la izquierda en este ciclo ha sido en Extremadura, con una lista de unidad: de Podemos-Izquierda Unida, y Sumar desde fuera apoyando. La unidad per se no es el factor determinante para que la izquierda pueda tener un excelente resultado, pero es necesaria. La izquierda también necesita sentir que esa unidad se transforma en alegría, en simpatía, en apoyo de los ciudadanos. Los egos se tienen que apartar. Hemos visto esa actitud de Yolanda Díaz de no querer ser candidata y anunciarlo con tiempo suficiente para allanar el camino. Por supuesto, se tiene que hablar de proyecto político. La izquierda tiene que poder ofrecer a los ciudadanos una vía o un instrumento para mejorar su vida. Y es verdad que estamos viendo que el descontento en muchas ocasiones se está yendo hacia la ultraderecha, pero yo creo que esa batalla no se puede dar por perdida. La izquierda transformadora es en estos momentos la que está dando unas propuestas con mayor alcance. Quien dé con la tecla de la vivienda arrasará en este país en unos años. Hay iniciativas que se están sacando desde ministerios como los de Yolanda Díaz, Pablo Bustinduy o Mónica García que empujan al Partido Socialista a poner en marcha medidas más transformadoras”.

Posible liderazgo en la izquierda, Pablo Bustinduy

“Pablo Bustinduy es uno de los referentes más sólidos, tanto intelectualmente como en términos de gestión, que tiene ahora mismo el espacio de la izquierda. Llevan mucho tiempo tentándolo compañeros de ese espacio para que sea el candidato. Él se resiste. Ha sido muy valiente en algunos de los pasos que ha dado desde el Gobierno: de enfrentarse a plataformas especuladoras inmobiliarias, como por ejemplo Airbnb, a defender los derechos de los ciudadanos frente al dueño de Ryanair. Tiene una cosa también muy buena a su favor, que gusta. Y eso lo vemos en los barómetros del CIS. En la valoración suele ser el ministro mejor valorado junto a Carlos Cuerpo y algunas veces Margarita Robles. Ha demostrado esa capacidad intelectual que tiene con medidas que, por cierto, en algún caso no se han podido llevar a cabo por resistencia del Partido Socialista, pero que serían un avance brutal en nuestro país, como la prestación universal por hijo o abordar la pobreza infantil que existe en España”.

Poso del acto de Rufián y Delgado

“El calado que ha tenido dentro de la izquierda el acto de Gabriel Rufián y de Emilio Delgado en Madrid es comparable con lo que supuso el medio tiempo de Bad Bunny en la Super Bowl. Ha dado alegría, ha dado esperanza, ha revuelto el tablero, ha sido el equivalente a decir: "Aquí estamos. Podemos". Hay un componente psicológico que muchas veces se nos olvida. La derecha tiene una cosa muy buena para ellos, que es que todos sus simpatizantes votan de manera férrea y habitual. La izquierda es mucho más serpenteante, el votante de izquierdas necesita para salir del sofá esa ilusión, esas ganas, esa esperanza de 'voy a cambiar el mundo'. Esa necesidad de dejar atrás la melancolía. Hay también un debate muy analítico que tanto Delgado como Rufián están poniendo sobre la mesa: la necesidad de llegar al público joven, donde presumiblemente Vox está arrasando. Es verdad que, en algún análisis postelectoral, como el de Logoslab para infoLibre después de las elecciones de Aragón, en base a las encuestas electorales del CIS, se ve un brote verde. Por ejemplo, entre los menores de 24 años, Chunta Aragonesista, con Jorge Pueyo, fue la opción preferida por encima de la ultraderecha. No está perdida esa generación como algunos quieren vender, sino que se puede llegar a ellos como hay que llegar. Ahora mismo estamos viendo que todos los proto candidatos de los que se habla son hombres* y creo que la izquierda no puede permitirse que no haya mujeres en posiciones de decisión dando la cara y exponiendo los problemas también de las mujeres”.

Ataques a personalidades progresistas

“Cuando pongamos el foco en esta época que estamos viviendo, una de las cosas que más nos impactarán y más impactarán a otras generaciones es ver el nivel de odio instalado en el debate político, mediático y social. No es algo simétrico. Se proyecta sobre el ámbito progresista. Y hay un mensaje muy claro cuando se orquestan este tipo de campañas, que es "no te metas en esto, no te merece la pena, tu vida y tu vida familiar va a ser imposible para ti, el camino tiene tantas piedras que es mejor apartarte y que lo hagan otros". Esos otros siempre corresponden a ámbitos de la derecha. Estoy bastante preocupado con la sensación de impunidad que tienen muchas personas, con la normalización de la violencia. Estamos en una fase de mucha violencia en redes, verbal, pero de ahí a la violencia física hay una delgada línea roja. Están Rita Maestre, Ione Belarra, Antonio Giraldo... aunque he de decir que esta violencia se ceba con todo el espacio progresista, pero especialmente con las mujeres. Hay que poner coto en las redes, hay que poner coto a la forma de actuar de los tecnoligarcas, que están apoyando principalmente a movimientos de la ultraderecha. Tienen que actuar tanto los gobiernos como la Unión Europea. Políticos de la derecha están alimentando esta situación. Se habla de libertad, pero lo que estamos viendo son amenazas. Yo tengo ataques constantes en redes sociales, he tenido que cerrar algunas, y mensajes directos en los que hay amenazas. Me preocupa muchísimo el anonimato que se permite en las redes sociales. Para mí debería estar legislado y prohibido”.

Política exterior de Donald Trump

“El mundo, desde que llegó por segunda vez a la Casa Blanca, es mucho más peligroso. Lo que está haciendo Donald Trump es ir a un nuevo orden mundial. Aunque lo que menos tiene es orden, dado que es un absoluto desorden, movido por intereses económicos ya no digo de Estados Unidos, sino de sus grandes amigos multimillonarios. Además, su estrategia es ninguna. Lo estamos viendo con el desastre de la guerra de Irán, que él pensaba que podía durar 24, 48 horas y ha desestabilizado muchísimo más Oriente Medio, reforzando sectores del abominable régimen iraní. Y, por encima de todo, está a las órdenes de Netanyahu en una supuesta operación para cargarse al régimen iraní, que lo que tiene como principal objetivo es destruir un país para que Israel tenga la preeminencia sobre Oriente Medio. Por supuesto que lo que hacen los ayatolás es algo execrable, que tenemos que condenar, que masacran a su pueblo. Pero lo que están haciendo tanto Donald Trump como Netanyahu es avivar todavía más una situación desesperante e intentar arruinar el orden internacional. Se ha bombardeado un colegio con 160 niñas. Estamos viviendo uno de los peores momentos desde la Segunda Guerra Mundial en el orden internacional”.

Postura internacional de Pedro Sánchez

“El 'No a la guerra' no es un simple movimiento partidista electoral, como quiere vender aquí la derecha, el "No a la guerra" es un sentimiento mayoritario aquí. España es un país con una profunda carga pacifista. Por eso es tan doloroso escuchar al expresidente José María Aznar, que nos envió a una guerra ilegal en Irak, defender la guerra de Irán, es aberrante. Pedro Sánchez ha sido el único dirigente internacional que ha tenido la valentía de decirle a Donald Trump, el presidente más poderoso de este mundo, que los ciudadanos de este país no queremos participar en guerras ilegales, que queremos la paz, que queremos que vuelva la diplomacia y que vuelvan las mesas de negociación. ¿En qué mundo estamos en este 2026 para que parezca revolucionario que una persona diga que no quiere una guerra y que los países tienen que buscar vías diplomáticas? Hay que poner en valor que la postura de Pedro Sánchez ha hecho que se muevan el resto de países, porque cuando comenzó el ataque en Irán, a las pocas horas teníamos a Francia, Alemania y Reino Unido emitiendo mensajes de que estaban dispuestos a ir al conflicto armado. Y fue precisamente la postura de España, de Pedro Sánchez, la que fue modulando al resto de países. Ya se materializa en que los grandes Estados le han dicho a Donald Trump que no a una operación en el Estrecho de Ormuz. Y algo importante: Sánchez ha recuperado el orgullo como país, porque el orgullo de ser español no es llevar una banderita. Ha puesto voz no solo a lo que pensamos los ciudadanos españoles, sino a lo que piensan millones de ciudadanos europeos. Tras sus palabras, hemos visto el fenómeno de Turquía y cómo Giorgia Meloni, aliada de Trump, está cinco días en silencio, y cuando lo rompe afirma que no va a participar en la guerra usando como argumento lo que ha dicho España. A lo mejor si Pedro Sánchez no se hubiera plantado ante todo el escenario internacional, hoy España estaría en una guerra ilegal en Irán. Pero es que además Europa estaría en esa guerra ilegal también”.

El techo de Vox

“En los gobiernos autonómicos Vox no ha tocado su techo porque sigue subiendo, como ha pasado en Castilla y León. Lo que sí vemos es que empieza a otear ya la cima de la montaña. Llegaron con el objetivo de barrer por encima del 20%, incluso del 25% y se han quedado un poquito más arriba del 18%. Oye, es un porcentaje altísimo para la ultraderecha, el mayor en todas las autonomías, pero las expectativas han jugado en contra de ellos. Vox tiene ahora el desafío de la entrada en esos gobiernos autonómicos y de demostrar si sabe gestionar o no. Hasta ahora hemos visto que no. Lo único que les importa son ciertas iniciativas de carácter simbólico, reaccionario y en contra de los derechos, como intentar lo del latido fetal en Castilla y León o derogar la ley de memoria democrática en Baleares. Pero a Vox le da miedo gestionar. Salió de los gobiernos porque se estaba quemando y estaba poniendo a personas ultra al frente de consejerías que no sabían manejar. Creo que empieza a pasarle factura su acercamiento a Donald Trump y a Milei. Porque hoy los ciudadanos españoles pagan más cara a la gasolina y no es algo que hayamos decidido nosotros ni que sea culpa del Gobierno. Es por culpa de Trump y Vox lo está apoyando. Aunque se quiera crear el imaginario de que la ultraderecha va a arrasar y de que los españoles están hartos, España es un país que durante las últimas décadas ha tenido más gobiernos progresistas que conservadores. Y la calle no es ultra, la calle no es xenófoba, la calle no es racista, la calle no es machista, la calle no está contra las personas LGTBI. Lo que pasa es que ellos crean una especie de ecosistema ayudado por muchos medios de comunicación que lleva a creer que buena parte de la sociedad española es así”.

La enmarañada agenda judicial del Partido Popular

“El Partido Popular tiene muchísimos frentes abiertos, lo que pasa es que muchas veces no ocupan los mismos espacios mediáticos que los relacionados con el mundo de la izquierda. Su votante es muy fiel, menos autocrítico y le desgasta menos este tipo de casos. El Partido Popular tiene una doble vara de medir y una manera hipócrita de enfrentarse a estos asuntos. Han llevado hasta la extenuación los supuestos casos machistas de Paco Salazar en el Partido Socialista, pero en Móstoles no han hecho nada con la denuncia tan brutal de la exconcejala, y hemos conocido que pidió auxilio en multitud de ocasiones tanto a la dirección nacional como a la dirección del PP de Madrid. Es un escándalo brutal en este país lo que ha pasado con las viviendas protegidas en Alicante, cómo familiares vinculados al Ayuntamiento y al Partido Popular de Alicante se han repartido de manera impune esas viviendas levantadas en suelos públicos y convertidas luego en viviendas de alto standing. Yo creo que eso merecería una mayor atención mediática”.

Deterioro del ecosistema de la información

“Vivimos en un ecosistema mediático cuya balanza se inclina de manera abrumadora hacia posiciones conservadoras, en este país y a nivel general. Se habla de la muerte del periodismo, de la crisis del periodismo con las redes sociales, con el papel de los influencers, muchos de ellos desinformando. Pero yo creo que los periodistas somos más necesarios que nunca. Con el tiempo se verá esa capacidad de resistencia del periodismo serio, del periodismo riguroso, del periodismo que contrasta. Se verá con el tiempo cómo en estos momentos tan convulsos, tan difíciles y con tanta desinformación, se consiguió aguantar, y mantener el espíritu crítico y ese, ya no te digo amor, respeto a la verdad. Luego se pueden ver los ángulos, pero esa es la base. Me da miedo ver cómo muchos compañeros no tienen ese respeto a la verdad. Pero, a pesar de este mundo tan convulso y oscuro en el que a veces vivimos, creo que al final el periodismo, como ha pasado en otras épocas, se va a mantener porque el buen periodismo siempre sale a flote. Cuando se ponga más coto a las redes sociales, a la desinformación, veremos que la labor periodística que se está llevando a cabo ahora, en estos tiempos de amenazas y de odio, ha sido imprescindible para poder mantener una buena salud democrática que está todos los días amenazada”.

*Esta entrevista se grabó antes del anuncio del acto conjunto entre Gabriel Rufián e Irene Montero en Barcelona.