El futuro del PSOE

Los candidatos temen que una baja participación desacredite el proceso

Los candidatos temen que una baja participación desacredite el proceso

Ibon Uría

Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias han pasado el corte: han conseguido los avales necesarios para competir por la Secretaría General del PSOE. El logro se daba por hecho en el caso de los dos diputados, que han medido por primera vez sus fuerzas, y ha sido un reto hasta el último minuto para el miembro de Izquierda Socialista. A falta de su proclamación oficial como candidatos el próximo día 2, la carrera para suceder a Alfredo Pérez Rubalcaba entra en su recta final decisiva.

La campaña no va a estar, sin embargo, exenta de incertidumbre. Este viernes, en la misma noche en la que concluía el plazo para la entrega de avales, se respiraba una sensación similar en los equipos de los tres aspirantes: dudas, preocupación y expectativas por confirmar. La gran incógnita es saber cómo responderán los 197.468 militantes del PSOE, PSC y Juventudes Socialistas, llamados a elegir a su próximo líder en las urnas por primera vez el 13 de julio.

Cuestionados por infoLibre, los tres equipos destacan la ilusión que han detectado estas semanas, y confían en que se mantenga. "Esperamos una participación importante, queremos que participe mucha gente", señalan fuentes del entorno de Madina. "Ha habido mucha gente en los actos, mucha movilización", añaden los colaboradores de Pérez Tapias. El círculo de Pedro Sánchez se muestra igualmente satisfecho con la respuesta de los militantes a la hora de avalar a los precandidatos.

En total, han participado más de 80.000 afiliados, si se suman las 46.000 rúbricas de Sánchez, las 26.000 de Madina, las 10.000 de Tapias y las 5.000 que dijo haber recabado el cuarto en liza, Alberto Sotillos. El recuento no será oficial hasta hoy sábado, y lo comunicará Ferraz.

A tientas

Pero tan pronto como las preguntas se acumulan, los silencios se multiplican. ¿Cuántos militantes van a votar? "No lo sé", es la respuesta en los tres casos. "Creemos que la gente participará porque ha querido avalar, pero no hay precedentes y es una fecha complicada, un domingo de julio cuando ya habrá gente de vacaciones", reflexionan en el equipo del diputado madrileño Pedro Sánchez, quien ha presentado el mayor número de avales.

El día elegido para la elección preocupa a los tres aspirantes: ven en él más aspectos negativos –la votación tendrá lugar en pleno verano, el día de la final del Mundial de fútbol– que positivos –es un domingo–. "No hay muchas experiencias anteriores, es toda una incógnita –agregan los cercanos a Madina–. La gente está pensando en la elección Josep Borrell-Joaquín Almunia pero ahora, con las redes sociales, la situación ha cambiado mucho y el contexto es completamente diferente. Esas referencias no sirven".

En aquel momento, 1998, el escrutinio resultó sorpresivo: había logrado más avales el secretario general, Almunia, bendecido incluso por el patriarca del PSOE, Felipe González, y buena parte de los aparatos regionales, pero en las urnas venció el exministro Borrell

También en el terreno de las dudas está la cuestión de los avales. Ahora que Sánchez se presenta como nuevo favorito en detrimento de Madina, ¿se relajarán los partidarios del diputado madrileño pensando que está todo hecho? "No me atrevo a hacer pronósticos, en los avales nos ha ido bien y espero que se repita", expresa una persona de su confianza. ¿O bien se movilizarán el resto de candidaturas? "Está todo muy abierto", sostienen en la campaña de Madina.

Pelota de partido

Entre los aspirantes hay sintonía a la hora de conferir un efecto balsámico a una elevada participación: "Serviría para garantizar el éxito, la renovación de un partido un poco en decadencia que necesita dar idea de fortaleza y músculo", señalan cercanos al diputados por Bizkaia. "Todo el proceso se ha cambiado porque lo ha querido la militancia", recuerdan fuentes vinculadas a Sánchez. "Cuanta más gente vote, mejor para todos", sintetizan los partidarios de Tapias.

Además, coinciden en que si los afiliados al PSOE no respondieran, todo el mecanismo quedaría en entredicho. ¿Y qué se entiende por escasa afluencia? La que cayera, en principio, por debajo del 50%. "Una baja participación empañaría la imagen del proceso, aunque el elegido tendrá legitimidad sí o sí", dice el equipo de Tapias, que se muestra partidario de abrir el partido pero dice no poder hablar por el resto preguntado por si existiría la tentación de no repetir una experiencia de elección de secretario general abierto a la militancia.

Quizá el entorno en el que la preocupación resulta más palpable es el de Madina. "Edu abrió el congreso, es inevitable asociarlo a él porque se la jugó, se jugó un poco el cuello", aseguran sus próximos al recordar el 28 de mayo, cuando el diputado vasco supeditó su candidatura a que se permitiera el voto directo de los militantes. "En el resultado del proceso le va mucho", zanjan.

Encuestas y precedentes

De encuestas y experiencias anteriores tampoco se fían los aspirantes a la hora de hacer pronósticos. Las primeras no sirven, aseguran en el círculo próximo a Madina, porque se han basado en las respuestas de los votantes y no de los militantes. "La media de edad de los militantes socialistas es de 56 años, los votantes son diferentes. Puede que se comporten de la misma forma y puede que no". Sobre otras primarias, señalan que no son comparables.

En el historial de primarias socialistas hay dos grandes grupos. Las elecciones abiertas a los ciudadanos (Valencia, Baleares, Barcelona) y las cerradas a los militantes (Aragón, Murcia y Cantabria). Entre las últimas figuran, por ejemplo, las primarias abiertas del PSPV, en las que se impuso el secretario general, Ximo Puig, al alcalde de Faura (Valencia), Toni Gaspar, y en las que participó el 82,8% de los censados.

También recientemente, el PSC programó elecciones ciudadanos a dos vueltas y sin censo previo para elegir al candidato a la alcaldía. En la primera ronda cayeron tres de los cinco aspirantes. En la segunda, el favorito y el más cercano al aparato, Jaume Collboni, se impuso por estrecho margen a la concejala en la capital catalana Carmen Andrés (54% a 46%). Aquí la participación fue muy baja: en segunda ronda votaron 5.534 personas, y en la primera 7.463, sobre un cuerpo electoral teórico de 22.000 electores. Finalmente, en Baleares, la ya secretaria general Francina Armengol se impuso a la exalcaldesa de Palma Aina Calvo. En las islas, eran 2.587 los militantes y 11.985 personas sin carné, y votaron 11.818, el 80,3%.

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