El futuro de la izquierda
Los comunes piden a Rufián que aterrice su propuesta mientras crece la presión interna para que la lidere
¿La vía Junqueras o la vía Rufián? Los comunes —y prácticamente todo el espacio progresista, a excepción de ERC— quieren que se imponga la segunda. Y ya presionan, tanto en público como en privado, para ello. La presidenta del grupo parlamentario de En Comú Podem, Jéssica Albiach, reclamó este martes al portavoz de ERC en el Congreso que concrete su futuro político en una entrevista en la Cadena Ser. “No podemos jugar con las esperanzas de la gente”, señaló. La dirigente de los comunes admitía así que Rufián ha logrado abrir una expectativa de reagrupamiento de la izquierda alternativa, pero también que ese plan choca de frente con la negativa de la dirección de Oriol Junqueras.
“Lo que me preocupa es que va ganando, o eso es lo que me está pareciendo en los últimos días, la vía Junqueras y no la vía Rufián”, admitió. Así, reclamó al portavoz republicano que aterrice su propuesta. “Lo más importante es que Rufián aclare hacia dónde va”, señaló. A su juicio, “se están generando una serie de expectativas” con los actos protagonizados por el diputado catalán pero ella misma admitió que su partido “no sabe” hacia dónde irá, “porque ERC ya ha dicho que no se mueve”.
Fuentes de la dirección del partido admiten en conversación con infoLibre que ven en Rufián a un dirigente capaz de ensanchar el espacio y conectar con un electorado progresista que está actualmente en la abstención. Una tesis que refrendan las encuestas, que sitúan al portavoz de ERC como el favorito para liderar una candidatura a la izquierda del PSOE muy por delante de cualquier otro candidato. Pero, al mismo tiempo, no quieren quedar atrapados en una operación sin recorrido mientras Junqueras mantiene a ERC en la negativa.
Albiach ha dejado claro que su partido estaría dispuesto a explorar un acuerdo llegado el momento. “Tenemos el espíritu frenteamplista y de unidad en nuestro ADN. De hecho, la misma ‘fórmula comuns’ viene de la confluencia de personas que venían del mundo del activismo, personas como yo que venían del mundo de Podemos, de Iniciativa, de Izquierda Unida... Nosotros lo tenemos clarísimo”, señaló en la citada entrevista.
No hay petición formal, pero sí contactos informales
Los comunes quieren formar parte de ese frente amplio. Según aseguran fuentes de la dirección de Catalunya en Comú no se ha producido una petición formal para que Rufián encabece nada, pero algunas voces del espacio revelan a infoLibre que sí se ha tratado en las reuniones internas la posibilidad de que el portavoz de ERC pueda convertirse en un referente de una candidatura compartida entre comunes y Podemos. Desde el entorno del diputado admiten contactos informales pero reiteran la petición que lanzó el pasado jueves de que tiene que ser ERC la que “escuche” lo que “la gente” pide “en la calle”.
Lo que sí admiten en la dirección de Catalunya en Comú es que Rufián es un activo político evidente, pero consideran que “todavía es pronto” para hablar de cómo articularse de cara a las generales, teniendo en cuenta que el republicano insiste en que cualquier movimiento debe pasar por ERC y su formación sigue rechazando diluir sus siglas o integrarse en una lógica estatal de confluencia. Fuentes de la formación independentista aseguran que Junqueras está “enrocado” en el ‘no’, pero que otras voces del partido no ven con malos ojos la propuesta de su portavoz en Madrid y recuerdan que Junqueras ganó con un estrecho margen en las últimas primarias celebradas en noviembre del 2024. Así, consideran que la presión interna puede ser efectiva para que el líder del partido ceda terreno.
En el acto que Rufián protagonizó junto a la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, en Barcelona, el catalán volvió a defender que ERC debería “liderar e inspirar” una alianza plurinacional de las izquierdas para frenar a la derecha y a la extrema derecha. “Le pido a mi partido que lidere esto y si me va el cargo en ello, me voy a mi casa”, llegó a plantear. Según explican fuentes cercanas al diputado, esto no implica que se vaya a marchar si no sale adelante ese “frente” de izquierdas, pero sí que él no va a dejar de intentarlo. Y, si por el camino, le echan, lo aceptará.
El portavoz independentista está dispuesto a dar la batalla interna, pero sin renunciar a ERC, pese a que la dirección republicana le dio un sonoro portazo solo unas horas a través de su portavoz, Isaac Albert. En un post en X, aseguró que su formación no quiere sumarse a un proyecto de unidad de las izquierdas estatales, por mucho que tengan puntos de conexión en algunos asuntos. "No somos la izquierda del PSOE. Somos la izquierda nacional de Cataluña”, zanjó. Sin embargo, la dirección de ERC sí que ha dado luz verde para pactar con los comunes en algunos municipios catalanes.
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La presión de los comunes sobre ERC responde también a un pulso más amplio por el liderazgo del espacio progresista. La formación de Albiach forma parte de la coalición Sumar y participa del intento de reconstrucción del espacio junto a IU, Más Madrid, Compromís y Chunta, entre otros. En ese marco, defienden la unidad “sin condiciones” y repiten que “no sobra nadie”, pero también quieren asegurarse un papel destacado en la futura arquitectura de las izquierdas. No les interesa que el debate sobre la unidad quede monopolizado solo por Rufián ni que la iniciativa política la capitalice Podemos por un lado o ERC por el otro.
El papel de la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también puede ser clave. Colau lleva meses defendiendo un “frente democrático amplio” y ha valorado positivamente los llamamientos de Rufián a la unidad, aunque se ha desmarcado de las fórmulas de renuncia electoral automática entre partidos. Colau no acudió al acto en la Universitat Pompeu Fabra por problemas de agenda, pero sí escribió al portavoz de ERC en el Congreso para tratar de agendar un encuentro con él, aunque finalmente no fue posible.
La dirección de los comunes, además, intenta equilibrar dos planos. Hacia dentro de Sumar apuestan por liderazgos corales y por una reorganización más colectiva del espacio. Pero al mismo tiempo asumen que, cuando se acerquen las generales, hará falta un nombre que ordene la candidatura. Es ahí donde aparece, entre otros, el de Ernest Urtasun, ministro de Cultura y dirigente de los comunes y uno de los rostros más visibles del proceso de refundación del bloque de Sumar, aunque él mismo ha enfriado por ahora cualquier carrera personal y ha insistido en que no es momento de hablar de candidatos.