Es una mañana distinta en el Claudio Moyano de Zamora, un instituto público que puede no parecerlo a primera vista. Catalogado como centro histórico, rodeado de jardines, con techos altísimos y espacios señoriales, el gran instituto del centro de Zamora con casi 900 alumnos está de celebración: una alumna, Zhishan He, ha sacado la mejor nota de la PAU en las nueve provincias de Castilla y León, una comunidad conocida por tener una de las selectividades más exigentes del país. Un 9,975 que, a pesar de lo improbable que resulta conseguirlo, no ha sorprendido a sus profesores ni a compañeros.
Zhishan He es hija de un matrimonio chino que emigró de Fuzhou a Zamora cuando ambos rondaban la treintena y que regenta un restaurante. Es la tercera de cuatro hermanos, de 23, 21,17 y 16 años. Empezó a ser una alumna brillante en la ESO. “En primaria no tanto, sobre todo por el idioma. Porque como en casa hablaba chino, se me dificultaba un poco; pero bueno, a partir de secundaria todo fue mejorando”, cuenta a infoLibre sentada en la escalera exterior de la fachada principal, bajo el letrero que recuerda que el edificio cumplió un siglo en 2019.
La niña que batalló con una lengua escolar que no era su lengua materna ha sacado en la prueba de acceso a la universidad un redondo 10 en Lengua Castellana y Literatura, cuando la nota media en el distrito de la Universidad de Salamanca, al que pertenecen también Zamora y Ávila, ha sido un 6,87. ¿Qué es necesario para alcanzar ese nivel de excelencia? “Está claro que tiene que haber una capacidad de base mínima, pero el esfuerzo yo creo que es la respuesta. Su esfuerzo, su trabajo incansable y su constancia”, explica a infoLibre Ana, su profesora en esa materia. Y lo ilustra: “Le pones cinco textos y, a los dos días, con total tranquilidad y humildad te dice: Ya los he acabado, ¿me das alguno más si puedes, por favor? ¿Me corriges? Ósea, magnífica”.
Zhishan He asegura que ella nunca se propone la meta de sacar el 10, sino que intentar dar lo mejor de sí misma es simplemente su manera de actuar. Siempre ha vivido el hecho de ser hija de migrantes “con bastante normalidad”. “No me ha afectado ni nada, pero yo creo que ha sido un factor importante porque el hecho de que mis padres se hayan esforzado tanto en venir hasta aquí y en trabajar tantísimo me ha hecho querer esforzarme yo también y poder conseguir, pues bueno, todo lo que he conseguido”, reconoce.
La “prioridad nacional” de Vox topa con la realidad demográfica
La noticia de que la mejor PAU de Castilla y León pertenece a una alumna hija de migrantes llega en la misma semana en la que el PP ha sellado su segundo Gobierno con Vox en la comunidad. Lo ha hecho con un pacto que eleva aún más la retórica antiinmigración del partido de ultraderecha mediante la llamada "prioridad nacional", que plantea discriminar por origen en el acceso a ayudas y servicios públicos.
El presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, ha pasado por el aro, como sus compañeros de partido en otras comunidades, aunque su narrativa intenta marcar otro tono: Castilla y León acoge a todo aquel que desee trabajar y contribuir. La llegada de migrantes de otros países es, de hecho, una de las últimas esperanzas demográficas de una de las zonas más despobladas de Europa, con más de un millón de personas nacidas en la comunidad viviendo fuera.
Zhishan He está a punto de pasar a engrosar esa cifra. Como ha ocurrido históricamente, ella y su impresionante expediente académico se trasladan a Madrid en cuanto suena la última campana del instituto. Siempre ha querido estudiar Ingeniería Biomédica y, aunque se puede cursar en la Universidad de Valladolid, ella busca las ventajas que pueden darle la Carlos III o la Politécnica. “Allí tienes más oportunidades de hacer intercambios y de convenios con empresas”, argumenta. Podrá vivir en una residencia de la capital gracias a sus padres y lo tiene muy presente: “Mis padres me ofrecen esta oportunidad y yo pienso aprovecharla al máximo”.
La alumna autoexigente que describen sus profesores lo tiene todo previsto: “Me gustaría inventar algo, fabricar algún dispositivo, a lo mejor dedicarme a la investigación, pero en España casi no hay oferta laboral para esta carrera, según dicen”. No descarta irse después a algún país europeo con más empleo en su campo. El inglés lo maneja ahora mejor que el chino natal de sus padres. Ha sacado un 9,9 en la PAU y tiene el B2 de la Escuela Oficial de Idiomas. “La verdad que el inglés no es problema”, dice con la humildad serena con la que la describen docentes y compañeros.
La escuela pública como “igualadora”
El elegante Claudio Moyano puede no parecer un instituto público a primera vista, pero lo es y sus profesores lo llevan a gala. Álvaro Gallego, jefe de estudios de Bachillerato y profesor de Biología de Zhishan He, defiende que el mensaje fundamental de esta historia de éxito es que "la enseñanza pública garantiza la igualdad de todos los alumnos". "Aquí una de las premisas que tenemos todo el profesorado es que nuestro alumnado es igual independientemente de su procedencia", cuenta a infoLibre.
Los institutos de Castilla y León son cada vez más diversos, aunque aún hay una brecha entre la ESO y el bachillerato. “Puede quedar mucho por hacer, pero cada año se va logrando más. En los primeros cursos hay más diversidad de alumnado y se atienden, cuando hay, necesidades específicas, problemas de aprendizaje o de idioma, que suele pasar muy a menudo”, explica.
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Zhishan He no es una excepción. El año pasado, el centro tuvo una alumna de origen marroquí con matrícula de honor. “Es decir, la escuela pública ejerce el papel de igualador y da oportunidades a todos independientemente de su nivel económico, social o su procedencia. Ese es el gran reto y también la gran esperanza”, considera, emocionada, Ana, la profesora de Lengua.
Zhishan He se ha sentido siempre bien acogida en su instituto como hija de inmigrantes. “Sobre todo en Zamora, yo creo que la acogida es bastante buena, a lo mejor en otras localidades cambia, pero en Zamora yo creo que no hay mucho problema”, comenta junto a Rodrigo, su amigo desde los tres años.
“Siempre la recuerdo muy buena estudiante, aunque lo de que fuera la mejor nota ni lo había barajado. Sí estaba preocupado por que entrara en la carrera que quería y estoy muy contento de que lo consiga”, relata, antes de que ambos se vayan a comenzar el verano irrepetible de los 17 años, cuando todo está por escribir.
Es una mañana distinta en el Claudio Moyano de Zamora, un instituto público que puede no parecerlo a primera vista. Catalogado como centro histórico, rodeado de jardines, con techos altísimos y espacios señoriales, el gran instituto del centro de Zamora con casi 900 alumnos está de celebración: una alumna, Zhishan He, ha sacado la mejor nota de la PAU en las nueve provincias de Castilla y León, una comunidad conocida por tener una de las selectividades más exigentes del país. Un 9,975 que, a pesar de lo improbable que resulta conseguirlo, no ha sorprendido a sus profesores ni a compañeros.