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Imputada la exsecretaria de organización de C's en Madrid tras una denuncia por suplantación

Begoña Villacís recurre a Saramago para analizar las estructuras de poder

Una juez de Madrid ha citado como imputada para el 13 de enero a quien hasta el pasado verano ocupó en la capital el cargo de secretaria de organización de Ciudadanos, Patricia Ocaña. La exdirigente local del partido de Albert Rivera abandonó la formación -y, de momento, la política- en septiembre por un turbio caso de presunta suplantación de personalidad, que es el que finalmente le ha costado acabar imputada por la juez de instrucción número 53 de Madrid.

Presuntamente, Ocaña usurpó la identidad de la portavoz municipal de Ciudadanos en Madrid, Begoña Villacís, quien también denunció los hechos ante la Policía. Valiéndose también presuntamente de ese engaño, la exdirigente local de Ciudadanos lanzó una falsa oferta laboral a un economista que, tras abandonar su empleo en Londres para incorporarse como asesor al equipo de la concejala, comprobó que no había ningún contrato esperándole en el Ayuntamiento madrileño.

La denuncia del perjudicado, Antonio López, es la que ha derivado en la imputación de Ocaña. En septiembre, portavoces oficiales de Ciudadanos aseguraron a infoLibre que el partido había puesto el caso en manos de la Policía. Al igual que López, también su novia dejó su trabajo en Londres para retornar a Madrid. Ambos sostienen que no han vuelto a tener noticias del equipo de Villacís, pero este diario ha verificado que la portavoz de Ciudadanos en el consistorio madrileño denunció lo sucedido ante la Brigada Central de Seguridad Informática de la Policía. 

Lo único que hasta la fecha ha verificado Antonio López es que ni el contrato existía, ni había existido nunca el supuesto nombramiento como asesor que recibió en papel con membrete del consistorio y aparente rúbrica de la portavoz municipal, Begoña Villacís. Villacís tampoco maneja la cuenta de correo electrónico desde la que alguien escribió el pasado día 3 de septiembre a Antonio López un caluroso email de bienvenida al equipo.

"Espero -decía el correo recibido por López desde una dirección que pretendidamente pertenecía a Villacís- que la semana que viene en el pleno municipal (estamos a la espera de la confirmación oficial de fecha) se apruebe ya y puedas incorporarte físicamente al equipo el próximo 14 de este mes".

Cuando infoLibre contactó en septiembre con el equipo municipal de Ciudadanos en Madrid para recabar su versión sobre lo sucedido, una portavoz oficial afirmó que el grupo ya había puesto el asunto en manos de la Policía y de los servicios jurídicos del Ayuntamiento.

En su conversación con este diario, la citada portavoz minimizó la importancia orgánica alcanzada por Patricia Ocaña, quien entre julio de 2014 y el mismo mes de este año desempeñó el cargo de secretaria de organización local. 

El cargo que desempeñaba la ahora imputada ya no existe: el crecimiento de Ciudadanos condujo a que la agrupación de Madrid capital fuese sustituida por 21 organizaciones de distrito. No hay ya, por tanto, una sola junta directiva local.

El engaño a Antonio López –ni siquiera Patricia Ocaña niega que lo hubo, pero se declara utilizada por terceros aunque sin aportar un solo dato en esa dirección- fructificó por un factor clave: la exsecretaria local de organización de Ciudadanos había sido compañera de trabajo de López en la misma empresa de móviles, él en Londres y ella en Madrid. Y ambos habían establecido una relación de amistad.

No tenía por tanto ningún motivo para desconfiar de la veracidad de unos papeles que su antigua colega profesional le estaba enviando. Que le ofrecieran cobrar 57.000 euros al año operó como un atractivo cebo para quien estaba deseando volver a España.

“La Policía está investigando el caso”, dijo en septiembre una portavoz de Ciudadanos. Y ofreció el siguiente dato: en cuanto Villacís tuvo la semana pasada noticia de lo sucedido “se abrió un expediente de expulsión” a Ocaña. La antigua dirigente local, según la cual nadie del partido ha contactado con ella, ha abandonado ya Ciudadanos. "Pero porque me di de baja, no por expulsión", sostuvo en una conversación telefónica con este diario el pasado 22 de septiembre.

Lo que se perfila ya como caso que pone en evidencia los controles internos partidarios ha dejado al economista Antonio López con lo puesto y sin saber a ciencia cierta cuándo podrá cobrar el desempleo en España.

“Aquí, presuntamente, se han falsificado documentos, se ha suplantado la personalidad de Villacís y la de otros dos políticos de Ciudadanos y, sobre todo, se me ha engañado, porque yo soy el principal damnificado”, se lamenta Antonio López.

Asturiano de cuarenta años, dejar atrás sin retorno un empleo remunerado “con unas 22.000 libras al año” en el departamento financiero de una compañía de móviles y haberlo dejado “para nada” ha disparado su sentimiento de impotencia: “Mi novia abandonó como yo su trabajo en Londres, imagínate cómo estamos los dos”.

Pero López no solo muestra impotencia. También, ira: “Han utilizado un correo electrónico de Ciudadanos para mandarme papeles que eran falsos; cuando yo trabajaba en el departamento de atención al cliente de la compañía de móviles, tenía que meter una clave hasta para decirle a un cliente el saldo que le quedaba pero aquí nadie ha controlado nada”. “Yo –apostilla- quiero un resarcimiento”.

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