La XIII legislatura

IU rechaza exigir a Sánchez entrar en el Gobierno antes de negociar el programa

Alberto Garzón atiende a los medios junto a Pablo Iglesias, hace unos días.

Durante la campaña electoral y, especialmente, tras conocerse los resultados del 28A, los principales dirigentes de Podemos han insistido en un mismo mensaje: su idea es apoyar a Pedro Sánchez para que continúe en la Moncloa, pero a cambio quieren que Unidas Podemos entre en el Gobierno. En los últimos días, la formación morada ha apelado a la "discreción" sobre las negociaciones, pero lo cierto es que estar en el próximo Ejecutivo es uno de sus objetivos principales. Algo que IU no comparte, al menos a priori.a priori La federación considera más urgente alcanzar un acuerdo programático con el PSOE y, aunque no se cierra a participar en el Gobierno, no lo considera una condición necesaria para apoyar la investidura de Sánchez.

Este mismo miércoles, la número dos de Podemos, Irene Montero, insistía en que Sánchez debe contar con su coalición dentro de su gabinete. "Nosotros hemos expresado claramente lo que queremos, un Gobierno de coalición, sobre todo porque entendemos que lo que hace falta en España es estabilidad", aseveró Montero en una entrevista en la Cadena Ser. Hace unos días, la dirigente era aún más clara:el "único escenario" que se plantea Unidas Podemos es el de entrar al Ejecutivo. Y el propio líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha insistido en la misma idea, aunque en las últimas horas de manera más discreta: este martes, tras su reunión con Sánchez, afirmaba que los procesos de negociación son "largos", pero que "las posiciones" de su partido y del PSOE sobre un Gobierno conjunto "son conocidas".

Y es que uno de los mensajes clave durante la campaña de Unidas Podemos fue que la coalición morada, pese a la pérdida de buena parte de sus apoyos, está más cerca que nunca de gobernar, y aunque sus principales dirigentes se han mostrado reacios a considerar su entrada al Ejecutivo como una condición sine qua non para apoyar a Sánchez, Iglesias y los suyos se mantienen en la misma postura. Pero IU, la segunda pata de la coalición, ha sido mucho más escueta a la hora de referirse a su posible entrada al Gobierno: la dirección de la federación no lo descarta, pero no lo considera un objetivo prioritario y, sobre todo, quiere cerrar primero un acuerdo programático antes siquiera de entrar a debatir una posible coalición.

"Las conversaciones con el resto de posibles aliados se realizan con el programa por delante", y "cómo se logre" poner en marcha "medidas útiles" solo se discutirá "si hay acuerdo programático", resumen fuentes oficiales de IU. La dirección federal se limita a señalar que "todas las opciones están sobre la mesa", incluida la coalición, pero también los apoyos puntuales a un Gobierno monocolor de Sánchez, que es precisamente la opción preferida por el PSOE. Y todos los dirigentes consultados coinciden: hasta que no se celebren las elecciones locales, auntonómicas y europeas del 26 de mayo, es muy improbable que se avance en la negociación.

"No tiene sentido adelantar debates"

De hecho, en esta misma línea, la dirección de IU aprobó hace unos días un primer documento de análisis de los resultados electorales al que ha tenido acceso infoLibre y en el que señalaba que "todos los escenarios" posibles "ofrecen más riesgos que oportunidades". "Ahora el PSOE se encuentra en una encrucijada difícil de resolver: gobernar en solitario, gobernar con Unidas Podemos o gobernar con Ciudadanos. Todo parece indicar que la opción predilecta del PSOE es la primera y la opción predilecta de las élites económicas es la tercera. No obstante, la actitud del PSOE parece indicar que el debate real comenzará a partir de junio, buscando garantizar una mínima estabilidad para los siguientes años también a nivel territorial. Afrontaremos el debate de manera sosegada", plantea IU en ese documento.

Como la campaña para el 26M está a punto de empezar, la federación no tiene previsto convocar a sus órganos de dirección para definir su estrategia hasta después de que pasen esas elecciones. Pero las fuentes consultadas por este diario insisten en que no es una prioridad hablar de entrar en el Ejecutivo de Sánchez. "No tenemos una posición a priori, pero lo primero es negocir sobre el programa, y solo si hay concreciones te puedes plantear un acuerdo de legislatura o entrar al Gobierno", sostiene un miembro de la dirección capitaneada por Alberto Garzón, que afirma que "no tiene sentido adelantar debates".

Otro dirigente insiste en el mismo mantra, de inevitable regusto anguitista: "Los acuerdos para la investidura tendrán que ser sobre la base del programa, y para que demos nuestro apoyo la única condición es programática". IU aún no ha decidido qué propuestas considera imprescindibles a la hora de encarar esta negociación, pero fuentes de su dirección mencionan tres medidas que consideran claves a la hora de sentarse a la mesa con el PSOE: la derogación de la reforma laboral, una nueva subida del salario mínimo interprofesional y la reforma de las pensiones.

El precedente de Andalucía

No obstante, a pesar de ser contraria a hablar de una eventual entrada en el Gobierno, dentro de IU existen voces que recuerdan que la federación ha salido escaldada de algunos de sus últimos pactos de este estilo con los socialistas. Y las fuentes consultadas ponen el mismo ejemplo: el Ejecutivo conjunto que compartieron en Andalucía ambas formaciones bajo la batuta de Susana Díaz entre 2012 y 2015. Dicho Ejecutivo, en el que IU contó con tres consejeros –Elena Cortés, Rafael Rodríguez y su anterior coordinador regional, Diego Valderas, como vicepresidente–, estuvo plagado de desencuentros y acabó saltando por los aires tras la convocatoria de elecciones anticipadas por parte de Díaz.

"Por nuestra propia historia, y por precedentes como el de Andalucía, antes de decidir si entras en un gobierno tienes que tener claro para qué", insiste uno de los dirigentes federales de IU consultados, mientras otro lamenta que la organización ya sabe "cómo son los acuerdos con el PSOE" porque lo ha "vivido en Andalucía". "El PSOE tiene pocos problemas en llegar a acuerdos, pero luego al cumplirlos es otra historia", deslizan estas fuentes, que no obstante también plantean una reflexión: "No se puede garantizar un cogobierno sin entrar a gobernar".

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