Entrevista

Juan Lobato: "Mi proyecto del PSOE en esta nueva etapa es diferente al del PSOE a nivel nacional"

El portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Juan Lobato

Juan Lobato (Madrid, 1984) es el secretario general del Partido Socialista de Madrid, un puesto que ocupa desde hace escasos meses. Fue alcalde del municipio madrileño de Soto del Real desde 2015 hasta 2021. Un cargo al que renunció para presentarse a las elecciones de mayo del pasado año donde, tras la renuncia de Ángel Gabilondo y Hana Jalloul, pasó a ser portavoz en la Asamblea. Pese a que se trata de un candidato semidesconocido frente a la mediática Isabel Díaz Ayuso, a Lobato no le preocupa. "Quiero ser el presidente de la Comunidad de Madrid. Representamos a un equipo de gente nueva, más profesionales que políticos, que aspiramos a cambiar esta región de una forma muy ambiciosa", destaca en entrevista con infoLibre. Su proyecto, asegura, difiere del que tiene el PSOE a nivel nacional en algunas cuestiones, como la fiscalidad.

Es la primera vez que el PSOE no es, siquiera, el líder de la oposición en Madrid. ¿Qué está haciendo para tratar de recuperar la iniciativa?

Yo creo que el líder es el que tiene la fuerza, la iniciativa y las ganas de presidir la Comunidad de Madrid y yo, definitivamente, las tengo. Ya lo he dicho públicamente, y además lo he dicho muy claro, que quiero ser presidente. No para insultar más ingeniosamente que Ayuso ni para gritar más que ella, sino para reabrir las urgencias, para que los jóvenes de Madrid tengan FP y para que las familias vivamos con más seguridad y tranquilidad de la que nos da el Partido Popular. Y yo creo que el reto está ahí, el PSOE es un partido que representa la mayoría social de progreso que hay en Madrid, pero no hemos tenido la capacidad de motivar e ilusionar. Quiero que los madrileños vean que tenemos hambre, ilusión y brillo en los ojos.

¿Cuáles han sido los errores del PSOE madrileño en el pasado?

En los últimos veinte años ha pasado una cosa en Madrid y es que la sociedad ha ido muy deprisa, hay mucha gente que entra y sale, mucho dinamismo cultural, social, demográfico y económico y el PSOE ha ido mucho más lento que la sociedad. Al final el PSOE es un partido de progreso, de futuro, de ambición, pero si vas más lento que la propia sociedad es imposible avanzar. El reto del PSOE no es solo tener la capacidad de acompañar a la sociedad, el reto del PSOE está en poner retos que ni siquiera la sociedad se ha planteado. Pasó, por ejemplo, con el matrimonio igualitario. Ahí la sociedad todavía no estaba demandando eso, pero fue un partido ambicioso el que lo puso encima de la mesa. 

¿A qué se refiere? ¿En qué ha ido el PSOE más lento que la propia sociedad?

Ha habido épocas en las que la oposición que hemos hecho frente a problemas y circunstancias que se venían produciendo no ha tenido la inmediatez, la contundencia que se esperaba. Es difícil poner ejemplos concretos, pero creo que se entiende. También hemos tenido unos liderazgos un poco diluidos, una persona era la secretaria general y otro era el portavoz, después venía un candidato a última hora… y yo el modelo que he propuesto a mis compañeros y compañeras es otro totalmente distinto. Apuesto por que tengamos unificado el liderazgo político, el institucional y el orgánico en una misma persona, para que así seamos mucho más eficaces también en la acción política y comunicativa. 

"El PSOE madrileño no ha tenido la inmediatez o la contundencia que se esperaba para afrontar problemas"

Ha dicho que el que tiene el liderazgo de la oposición es quien es proactivo. ¿Eso quiere decir que le falta iniciativa a la líder de Más Madrid, Mónica García?

Sí, claro que tiene iniciativa y compartimos en muchos casos posición política. Pero es verdad que ella tuvo un momento, con la pandemia, en el que tuvo un protagonismo incluso personal por sus orígenes sindicalistas y su profesión como sanitaria. En ese contexto, en el que el PSOE estuvo en su peor momento y ellos en su mejor, empatamos, creo que fue 0,01% de diferencia entre uno y otro, pero evidentemente esta es otra etapa. Y yo creo que todo el equipo que tenemos, en el que hay mucha gente del PSOE pero otra mucha que no lo es, se está volcando. Hay gente independiente a la que hemos ido a pedir ayuda para construir esa mayoría progre-demócrata que hay en Madrid. Nosotros somos el único partido presidenciable con capacidad de cambio y, afortunadamente, están respondiendo.

¿ Y veremos más perfiles independientes de cara a las elecciones?

Sí, lo estamos viendo ya en los equipos de trabajo. En la propia dirección política que yo encabezo se ha incorporado gente como el secretario de sanidad, que es un cardiólogo del Hospital Puerta de Hierro, o la secretaria de digitalización, una ingeniera de 29 años. Son perfiles que antes no había tenido el PSOE, gente más profesional de fuera de la política que militantes en el sentido clásico.

Con lo denostada que está la política, ¿es difícil atraer a este tipo de perfiles? Porque desde fuera se percibe como un lugar hostil

Precisamente por eso es por lo que somos más ambiciosos. Hay que decirle a esa gente que está desencantada que les necesitamos para que la política suba el nivel. Yo esto ya lo he hecho en mi municipio, del que fui alcalde 6 años, y era incluso mucho más complejo que Madrid porque era mucho más conservador y tenía otras dinámicas. Pero al final conseguimos que un premio Goya se sumara y acabara siendo el concejal de Cultura, que un vicerrector de la Autónoma se sumara y acabara siendo el vicealcalde.

¿Cómo se hace oposición a Isabel Díaz Ayuso? Una persona que eclipsa hasta a los políticos de su propio partido.

Con sentido común y con contundencia todos los días. 

¿Pero no cree que su estilo de hacer política empequeñece un poco al resto?

Empequeñece a la política y la acabará empequeñeciendo a ella. Al final las grandes virtudes por las que algunos líderes de este tipo, que son líderes a corto plazo, lo que les eleva tanto, acaban siendo los grandes problemas que les hacen fracasar. Y el tono de Ayuso siempre con el insulto, siempre con el ataque, le ha generado un liderazgo a corto plazo muy espumoso, pero debajo del cual no hay nada, no hay proyecto, no hay medidas, no hay nada para los madrileños. Hay un momento en el que los focos la están atendiendo, pero en el momento en el que la gente se cansa del insulto y del ataque permanente y ve que no hay nada detrás, eso se derrumba y es el tipo de liderazgo que tiene Ayuso. En el corto plazo y en una situación única de cabreo, de frustración, que teníamos todos con la pandemia, pues tuvo ese éxito momentáneo y temporal, pero ahora estamos viendo cómo se le están cayendo todos los apoyos.

¿Sostiene entonces que su victoria responde a un fenómeno coyuntural?

Fue un momento único en la historia de esta comunidad. Se votó en unas elecciones separadas del resto de autonomías por primera vez. Y, sobre todo, fue el momento. Veníamos de una pandemia en la que estamos todos hartos de estar encerrados y de las mascarillas. La señora Díaz Ayuso supo leer ese hartazgo que teníamos entonces y yo no voy a justificar ningún voto que fue para ella, pero sí los puedo entender perfectamente. Es que la situación psicológica a la que estábamos sometidas las personas en esta región era límite y ella, sin nada detrás, supo ofrecer una especie de luz y mucha gente vio esa luz y dijo: ‘Vamos por ese camino’.

"No justifico que ningún voto se fuera a Ayuso, pero entiendo perfectamente los motivos"

¿Si mañana hubiera elecciones, no tendría ese resultado?

Por supuesto que no. De hecho las encuestas que se publicaron hace unos meses reflejan que baja respecto a lo que obtuvo el pasado año. Es decir, que tocó su techo en ese momento y ahora el tema es la velocidad a la que está perdiendo el apoyo de sanitarios, profesores o taxistas. Hay muchos sectores que en ese momento la apoyaron ampliamente y que, hoy por hoy, se han dado cuenta de que detrás no había nada.

Hemos visto en los últimos días muchas protestas, sobre todo en el sur de la región, por el estado de la sanidad. ¿Cree que le va a pasar factura? 

En 10 días he estado en 15 municipios visitando centros de salud y tres hospitales. Durante la pandemia, el gobierno de Ayuso tenía la excusa, pero ahora todos conocemos a un familiar, a un amigo o a un vecino que le han dado cita para 2023-2024. El otro día un vecino de Parla, Felix Martín, que tiene un bulto en un riñón con sospecha de cáncer, me dijo que le habían dado cita para hacerse el TAC en noviembre y con el urólogo en diciembre. Y me decía: ‘Me voy a morir antes o voy a llegar ahí y me van a decir que ya es tarde’. No puede ser, eso está pasando en Madrid en pleno 2022 y claro, la gente no es tonta. 

Lo que obliga es a acudir a la sanidad privada, ¿no?

Sí, pero tampoco acaba funcionando. Porque en la privada también se está produciendo una saturación y los seguros premium, en los que la gente paga 60 euros y piensa que está cubierta, no funcionan. Cuando llega un problema de verdad te fuerzan a pagar 350 euros. El sistema se está rompiendo.

Lo que alega la derecha es que si la izquierda llega al poder en Madrid la inversión privada desaparecerá y será poco menos que un caos. ¿Qué responde ante eso?

Mira, eso mismo dijeron en mi municipio. Cuando fui elegido alcalde, por cierto, por 11 votos de diferencia, eliminamos el total de la deuda pública, bajamos el impuesto de bienes inmuebles al mínimo que permite la ley y cumplimos con todos los compromisos de servicios de infraestructuras que queríamos poner en marcha. Y llegaron las elecciones y triplicamos en votos al Partido Popular, porque los socialistas tenemos una sensibilidad clara pero también somos gestores. 

¿De cara a las próximas elecciones quiere apoyarse en lo que ha hecho el Gobierno de España estos últimos años o centrarse más en la Comunidad de Madrid?

Las dos cosas. Tenemos un proyecto de país muy claro, un proyecto de país que se concreta en la subida del salario mínimo, en la subida de las pensiones, en la reforma laboral, en el sistema de becas. Pero becas de verdad, no becas para ricos. Pero es verdad que Madrid tiene unas condiciones económicas, sociales y demográficas únicas. Y por eso en Madrid el proyecto del PSOE en esta nueva etapa es un proyecto diferente al del PSOE a nivel nacional.  Queremos influir como federación importante y yo, personalmente, soy el barón más joven del PSOE, quiero pedir que vayamos por determinados caminos que creo que son importantes.

¿Por ejemplo?

Tenemos una propuesta de reforma fiscal muy ambiciosa. Tenemos la capacidad de bajar los impuestos a una población muy alta, al 95%, más de lo que se los baja el Partido Popular, que es un engaño de reforma fiscal. El Partido Popular le baja 4.500 euros en cheque regalo cada año al 2% de la población y al 90% restante le baja el 0,5%, lo que equivale a 11 euros.

Creemos que a la mayoría de madrileños se les puede bajar los impuestos más de lo que lo hace el Partido Popular, pero hay un pequeño porcentaje de población que tiene unas rentas y unos patrimonios muy altos a los que les vamos a pedir un esfuerzo de solidaridad para financiar esos servicios públicos y esa calidad de vida, que queremos generar en Madrid. Ese tipo de medidas son propias del partido en Madrid.

A la mayoría de madrileños se les puede bajar los impuestos más de lo que lo hace el Partido Popular

Es cierto que ese discurso contrasta con el que se mantiene a nivel nacional de redistribución y subidas de impuestos.

Somos un partido que cree en la economía de mercado, pero que también cree en la generación de oportunidades. El mercado funciona muy bien si ayudamos al talento a crecer y el talento crece con oportunidades. Eso es lo que tenemos que hacer en Madrid, en vez de dejar a 25.000 chavales sin poder hacer FP. Necesitamos que haya talento para que las empresas dispongan de ellos y para que los jóvenes tengan buenos sueldos. Y eso lo hacemos financiado con impuestos que son redistributivos.

¿Cree que el Gobierno ha errado en su política de redistribución de ayudas a las comunidades autónomas?

Sí, y yo ahí mantengo una posición también diferenciada y que no sé si la he dicho públicamente alguna vez, pero te la voy a decir ahora. Yo creo que el Gobierno de España debería aspirar a que la financiación de las apuestas estratégicas del país, como por ejemplo la FP, tuvieran un peso de corresponsabilidad en las comunidades autónomas como se hace en Europa. Lo que no puede ser es que estemos dando dinero a regiones que dejan de apostar por ese eje estratégico o que, directamente, quitan recursos de ese eje estratégico y que eso lo cubren y malamente con lo que les viene de otro lado. No, si queremos hacer corresponsables a las administraciones públicas pidámosles que se mojen en esos objetivos estratégicos y ahí Madrid tendría un potencial enorme.

¿No cree que entonces Ayuso potenciaría un discurso victimista?

No, todo lo contrario. Imagínate lo que está pasando con la atención primaria y Ayuso quejándose de que el Estado no da suficiente dinero para cubrirla. Pero hombre, si es ella la que tiene las competencias, es ella la que debería estar pagando el 100% de la atención primaria y la tiene abandonada. Eso yo creo que le daría una seriedad al debate político, que es lo que Ayuso no tiene.

Ahora que comentaba lo de la FP, Madrid es la única autonomía que da becas públicas a centros privados… ¿Qué imagen se traslada con eso?

Ellos aspiran a defender a sus interesados, que es un 4% de la población y ya está. El resto son mano de obra barata y consumidores precarios. La política de gasto público de la Comunidad de Madrid se resume en coger los impuestos de todos para transferirlos, a través de becas, a quienes llevan a sus hijos a centros de lujo. Esto es beneficiar con el dinero que pagamos todos los contribuyentes a ese 4%. No tiene ningún sentido.

La política de Ayuso consiste en beneficiar, a través de becas, a quienes llevan a sus hijos a centros de lujo

Otro de los principales problemas es el tema de la vivienda. ¿Qué se puede hacer con esos precios desorbitados, tanto para alquilar como para comprar?

Hay dos cosas que se pueden hacer: una puntual y muy concreta, que es poner en marcha la medida del Gobierno de España del bono de alquiler joven. El dinero ya está a disposición de las comunidades y Madrid no lo ha puesto en marcha. Además, creo que en este caso también hay que aplicar nuestra propuesta concreta de subir ese bono en 100 euros de complemento. Con todo cariño, en Madrid no es suficiente dar 250 euros. En Madrid tenemos que dar un mínimo de 350 euros para que ese bono tenga utilidad.

Pero el tema claramente y definitivo es la falta de vivienda pública. En la región tenemos un 1% de vivienda pública frente al 20% de media en Europa en grandes regiones y ciudades. Pero esto no te lo dice un socialista que cree en el progreso, esto te lo dicen los grandes lobbies y las grandes empresas inmobiliarias. El mercado está mal, no hay ni siquiera un equilibrio lógico de mercado. Madrid tiene que aspirar a tener un parque de vivienda pública que aspire a llegar al 20% para dar estabilidad a las clases medias trabajadoras, a esos jóvenes que quieren arrancar la emancipación en sus primeras etapas profesionales y que necesitan ese salto para poder acceder al mercado privado más adelante.

La propia presidenta madrileña dijo en una entrevista que no podía permitirse comprarse una casa..

Cobrando más de 100.000 euros al año es una falta de respeto absoluta a muchísimos madrileños, a esas familias sin recursos, a esas parejas jóvenes que no pueden tener hijos porque no pueden tener ni una nevera. Que la presidenta Díaz Ayuso hable así de la vivienda, cuando además es su competencia y no hace nada para resolverlo…

Con un perfil tan mediático como el de Ayuso, ¿qué está haciendo usted para proyectar su imagen?

Dentro de algunos estudios que hemos hecho de situación, me parece que hay mimbres para que esa mayoría de progreso se pueda sumar a un cambio que representamos este equipo de gente nueva, más profesionales que políticos, que aspiramos a cambiar Madrid de una forma muy ambiciosa. Lo que necesitamos es generar conocimiento y que se sepa que existimos y que tenemos esta nueva forma de hacer las cosas. Y por eso la intensidad de trabajo que tenemos, porque yo he elegido ser secretario general en el momento más complicado de la historia de esta organización y con muy poco tiempo por delante. 

¿Es agotadora la vida del político profesional?

Yo tengo claro que esto es solo una etapa de mi vida. Yo tengo mi trabajo como técnico nacional del Estado y mi plaza en Colmenar Viejo, a 7 kilómetros de mi casa, con horario de 8 a 15, vacaciones y fines de semana. No tengo teléfono y no tengo mail fuera del horario de oficina. Esa es mi vida. Ahora arranco el día y muchos días llego a casa pasadas las 23 horas. Yo fui alcalde y disfruté muchísimo 6 años en la alcaldía y creí que tenía que asumir la responsabilidad, coger la bandera con fuerza para levantar esto. Al final pierdes calidad de vida y, en mi caso, también dinero. Pero creo que compensa. Yo disfruto de lo que hago, pero en el futuro también me gustaría trabajar en la empresa privada o en el extranjero. Pero ahora estoy enfocado en levantar esto.

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