El ascenso de Ignacio Garriga

El hombre fuerte de Vox, un integrista en la órbita del Opus vinculado a un antiguo cabecilla neonazi

Ignacio Garriga, en una manifestación contra la amnistía en noviembre de 2023.

En 2018, en una entrevista en El Español, Ignacio Garriga se declaraba harto de ser "el negro de Vox". "He leído de todo. El negro de Vox, el ecuatoguineano… Y eso es mentira. Yo soy español porque soy nacido en Barcelona", explicaba. En efecto, la tez oscura de Garriga –mulato por el origen ecuatoguineano de su madre– ha servido en ocasiones para criticar las posiciones xenófobas de Vox. Y a Garriga, que considera que la inmigración ha convertido barrios catalanes en "estercoleros multiculturales", esto le parece "racista". El hombre se resiste a cualquier etiqueta que no sea la de español y católico.

A partir de este fin de semana, además, Garriga llevará otra etiqueta, la de hombre fuerte de Vox.

Ignacio Garriga Vaz de Conceição (San Cugat del Vallés, 4 de febrero de 1987), odontólogo, casado y padre de cuatro hijos, será el número dos indiscutible del partido de Santiago Abascal, que este sábado celebra su Asamblea Nacional para elegir a una nueva dirección. La propuesta que lleva el líder del partido coloca a Garriga como secretario general, cargo que ya ostentaba, pero además le da el de vicepresidente, que no tenía. Además, pasa a ser el único vice, cuando antes había tres. Su rostro aparece arriba en el organigrama publicado. Junto a Abascal, a su misma altura. Por encima de Jorge Buxadé. No hay dudas. Es el hombre al que más galones entrega el presidente del partido.

Con Garriga llega al viceliderazgo de Vox un católico integrista en la órbita del Opus Dei, antiabortista hasta el extremo de las posiciones más duras del republicanismo de Estados Unidos, que tiene como rutina política la vinculación de la inmigración con la delincuencia, singularmente con la violación. Asciende el principal referente de Vox en Cataluña, comunidad donde la huella de Josep Anglada y su PxC endurece aún más al partido. Y coge poder un hombre que tiene entre sus próximos a Jordi de la Fuente, histórico cabecilla de la derecha neonazi, que le dirigió la campaña de las autonómicas de 2021.

"El Corazón de Jesús está contigo"

El rasgo dominante de la trayectoria vital y el perfil político de Garriga es el fervor católico, como acredita el periodista especializado en extrema derecha Ignacio Rius en dos investigaciones en formato libro: Els ultres són aquí y Vox, el retorno de los ultras que nunca se fueron. Garriga creció en el seno de una familia devota que vivía en una casa del barrio de Mirasol, en Sant Cugat, al lado de una parroquia. Monaguillo en su infancia, Ignacio desarrolló un especial fervor por el Sagrado Corazón de Jesús. "El joven llevaba en la muñeca una pulsera de protección con [...] el dibujo del Corazón de Jesús y la inscripción 'Detente. El Corazón de Jesús está contigo'. El mismo Corazón de Jesús y el mismo 'Detente' que llevaban los requetés catalanes y navarros en la Guerra Civil para desviar las balas de las tropas republicanas", expone Rius.

El investigador ancla en la infancia de niño "tímido" y tantas veces mirado "de reojo" de Garriga su especial inclinación por buscar seguridad entre las sólidas paredes de una iglesia. Y también sitúa en estos orígenes, siempre cerca del confesionario y en aroma de incienso, la forja de una identidad en la que lo español está intrínsecamente vinculado a lo católico. A juicio de Garriga, las pretensiones de resignificar el Valle de los Caídos son sobre todo censurables por su dimensión anticatólica. "Franco no era el problema, iban a por la Cruz", declaró ante la exhumación del dictador en 2018. Sobre la Guerra Civil, ha celebrado que hubiera "valientes" que "nos libraran del yugo comunista".

"¡Que Dios os bendiga y bendiga a España!", suele repetir Garriga, a la manera del típico "God bless you and God bless the United States of America!" de los políticos estadounidenses. El énfasis cristiano de Garriga no es de la misma naturaleza que el del clásico polemista de derechas que extiende su guerra cultural contra lo progre al terreno religioso pero luego no tiene la menor vivencia espiritual. No. En Garriga el cristianismo adquiere notas de moralismo restrictivo y pasión grandilocuente. Rius, en su observación del personaje, concluye que se cree lo que dice.

El investigador sostiene en sus dos libros, publicados en 2021 y 2023, que Garriga es miembro del Opus Dei, la organización católica ultraconservadora de histórica –y presente– influencia en los salones del poder político, militar, judicial y económico. infoLibre lo preguntó por escrito a través del Vox, pero no hubo respuesta. Garriga tampoco aceptó la solicitud de entrevista para este perfil.

Lo comprobable es que su vida se ha desarrollado en el área de influencia del Opus. Garriga estudió en La Farga, colegio concertado vinculado a La Obra. Luego trabajó en el centro en 2009 y forma parte de la comunidad organizada de antiguos alumnos. Tras terminar su carrera de Odontología, fue profesor en la Universitat Internacional de Catalunya, donde la atención de la capellanía corre a cargo del Opus. En su cuenta de X, antes Twitter, Garriga ha dejado mensajes como este.

Valores ofendidos

Siguiendo el ejemplo de su madre, Clotilde Vaz de Conceição, conocida como "La Cloti", dueña de una papelería y militante del PP en Sant Cugat, el joven Garriga también tenía el carné del partido de Mariano Rajoy. Pero los acontecimientos iban a poner a prueba su compromiso, en un escoramiento a la derecha marcado por las convicciones religiosas.

A finales de los 2000 hubo una fuerte conmoción en el PP catalán, cuando Montserrat Nebrera peleó por el liderazgo con Alicia Sánchez-Camacho. Nebrera perdió y montó un nuevo partido, Altenativa de Govern. Y Garriga se sumó. La salida de Garriga del PP venía sobre todo determinada por lo que a su juicio era "poca beligerancia" en su oposición al aborto y el matrimonio gay, según Rius.

Así que Garriga se subió al barco de Nebrera esperando mayor contundencia en el terreno moral. La decisión le costó un disgusto. Garriga y su entonces prometida, Violeta Prat, que iban en la lista de Nebrera, se sintieron "engañados" por el falso "vídeo porno" con el que Nebrera intentó ganar protagonismo mediático durante la campaña, en el que se oían jadeos y se jugaba con la idea sexual, sin mostrar nada en realidad. Fue una ofensa al "ideario ultracatólico" de Garriga, escribe Rius. El vídeo se puede ver pinchando aquí.

En coalición con Familia y Vida

Con Vox, partido nacido a finales de 2013, llegó al fin la horma del zapato de Garriga, que empezó a militar en 2014. Pronto sobresalió y fue el cabeza de lista en las municipales de 2015 en San Cugat, donde consiguió 482 votos, el 1,32%. Garriga presentó a Vox en coalición con el Partido Familia y Vida, una formación en la tradición nacionalcatólica, con las prioridades centradas en el rechazo al aborto y a la supuesta "demolición de la familia". Garriga comparte estas visiones rigoristas. "En el momento en que el esperma fecunda al óvulo hay vida. Todo lo que pasa después [es] aborto", ha manifestado. Estas son posiciones en línea con las más duras del Partido Republicano en Estados Unidos.

El fracaso de 2015 en San Cugat no desanimó a Garriga, que mantuvo su militancia y en junio de 2018 fue protagonista junto a Abascal, Jorge Buxadé, Rocío Monasterio y Ortega Smith de un acto, la presentación del partido en Cataluña, que fue el más multitudinario celebrado por Vox hasta entonces, con 2.000 asistentes al hotel Barceló Sants. Visto en perspectiva, fue el preludio del éxito de Vistalegre de tres meses después.

Desde entonces todo ha sido ascenso para Garriga. Cabeza de lista de Vox en las dos generales de 2019 –abril y noviembre–, le correspondió la defensa de la moción de censura de Abascal en octubre de 2020. Era un momento intenso para Garriga. Su madre había fallecido poco antes. Y él había sido elegido ya para ser cabeza de lista en las elecciones catalanas que se celebrarían en febrero de 2021. El día antes de su defensa de la moción, pasó el día de retiro en el Cerro de los Ángeles, donde le rezó a un emblemático cristo que fue objeto de un ataque durante la Guerra Civil. Desde allí, fotografiado junto a la inmensa escultura, publicó un mensaje en Instagram: "No tengáis miedo al mundo ni al futuro, el Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia".

La herencia de Anglada y el primo Joan

El ascenso de Garriga es el ascenso de una figura política cristalizada en un ecosistema político muy particular. A la existencia de un nacionalismo catalán que pone a la inmigración en la diana se suma, ya dentro del campo españolista, la conmoción que en todo el tablero ultra supuso la irrupción, a principios de siglo, de Plataforma per Catalunya, que tuvo como principal líder a Josep Anglada y que fue un gran ensayo de uso sistemático de la xenofobia para conseguir un bocado electoral. PxC, que llegó a lograr concejales en casi 40 municipios y a punto estuvo de entrar en el Parlament, anunció su disolución en 2019 para entregar armas y bagajes a Abascal y los suyos. Ese trasvase determina allí una naturaleza más xenófoba de Vox.

De Plataforma X Catalunya sale un personaje fundamental para Garriga: su primo hermano Joan Garriga, "católico provida", padre de cinco hijos, un clásico de la derecha catalana, también una máquina de lanzar mensajes vinculando inmigración y delincuencia. El primo Joan es clave en la vida personal de Ignacio –le pagó parte de la carrera, según Rius– y sobre todo en la política. A diferencia de Ignacio, Joan, que fue figura destacada del sector de Nebrera en las guerras del PP catalán, se sumó a PxC. Como tantos otros en las filas de Anglada, acabó en Vox. En su caso, cayó de pie.

La dirección nacional puso a Joan Garriga a dedo como presidente de Vox en Barcelona en 2019, cuando su primo Ignacio ya era diputado en el Congreso. Por entonces Joan estaba procesado por un delito de odio a los inmigrantes por su campaña “primer els de casa”, en la que se repartía un supuesto cheque a un musulmán, figura identificada con la mafia y el acaparamiento de ayudas y puestos de trabajo. Aunque un juez de instrucción veía desbordados por esta campaña los límites de la libertad de expresión y señala un golpe al "núcleo de la dignidad humana", el caso fue archivado finalmente en 2022. Joan se sienta ahora junto a su primo como diputado en el Parlament de Catalunya. Ignacio es presidente del grupo. Joan, portavoz.

Ignacio Garriga ha incorporado el discurso anti-inmigración de su primo –y de PxC–, que ya es tan protagonista en su repertorio como el esencialismo nacionalista en clave religiosa. Garriga utilizó en septiembre de 2020, antes de que lo hiciera Abascal en la moción de censura de octubre, la expresión "estercoleros multiculturales". Sus mensajes no pueden ser más explícitos: "O fronteras seguras o violadores en nuestras calles". "Hay que echarlos [al Gobierno] por meter a ladrones y violadores entre nuestros hijos". "No queremos que Cataluña se convierta en Argelia".

El histórico cabecilla neonazi

El caldo de cultivo de PxC ha facilitado la llegada a Vox en Cataluña de perfiles con trayectoria neonazi. infoLibre, en un repaso realizado en noviembre, destacó dos: 1) El excandidato del neonazi y antisemita Movimiento Social Republicano (MSR) Alejandro Fernández, ahora único concejal de Vox en el Ayuntamiento de Barberà del Vallès, municipio de Barcelona de algo más de 33.000 habitantes. 2) Jordi de la Fuente, dirigente de Vox en la provincia de Barcelona, concejal en Sant Adrià de Besòs (más de 35.000 habitantes) y único representante del partido en la Diputación, que es un antiguo líder del MSR. El rechazo de De la Fuente a Israel era tal que llegaba incluso a apoyar a Hezbolá. En Vox SA, el periodista Miguel González cita a De la Fuente como ejemplo de la apertura de puertas del partido a la "ultraderecha abiertamente antisemita" [ver aquí una información en detalle sobre De la Fuente, incluidas sus explicaciones, que subrayan que ni el programa ni los estatutos del MSR recogían que fuera "neonazi", a pesar de que así lo consideran diversos analistas e investigadores].

El caso de De la Fuente, que además acredita una trayectoria de propagandista de Vladimir Putin, gana relevancia por su relación de proximidad a Ignacio Garriga. De la Fuente, que tras el MSR pasó por PxC, entró en Vox en 2019. A pesar de su mochila, se encontró las puertas abiertas de par en par. Nunca fue un militante más. El partido sacó provecho de un cuadro tan radical como formado: es licenciado en Ciencias Políticas y tiene un posgrado en Comunicación Política.

En febrero de 2021, en plena campaña de las catalanas, La Marea le puso el foco con esta información: "El asesor neonazi de Ignacio Garriga (Vox) y admirador de Hezbollah". El lobby proisraelí ACOM llegó a pedir a Vox su expulsión. Pero nadie hizo nada para para moverlo. Ni entonces, ni después. La publicación de la información en 2021, que añadía un vídeo en el que se le ve haciendo el saludo fascista en un concierto, sólo movió a De la Fuente a publicar una aclaración, según la cual a lo largo de su vida había vivido una "evolución". En efecto, ahora De la Fuente evita los mensajes contra Israel y se centra en el ataque a los inmigrantes africanos.

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infoLibre preguntó tanto a De la Fuente, que se identifica como "politólogo en guerra cultural", como a Vox por la relación entre el antiguo dirigente del MSR y Garriga, hoy secretario general del partido. No hubo respuesta. Lo inocultable es el rastro de su colaboración. En su perfil de Linkedin, De la Fuente se identifica como director de la campaña electoral de las elecciones catalanas de 2021, en las que fue candidato el propio Garriga. Sí, al nuevo hombre fuerte de Vox le dirigió su campaña autonómica un antiguo cabecilla neonazi.

Del trabajo "codo con codo" –palabras de De la Fuente– del antiguo dirigente del MSR junto a Garriga en aquella campaña hay múltiples pruebas gráficas. Garriga siempre es el protagonista; De la Fuente, el hombre en la trastienda. Pero la relación es tanto anterior como posterior a aquella campaña. Ya en 2019 los dos primos Garriga y De la Fuente eran los tres representantes de Vox en una reunión con el movimiento de familias numerosas de Cataluña. Y después de las elecciones, De la Fuente ha seguido formando parte de la camarilla que acompaña a Garriga en visitas organizadas, por ejemplo a barrios con problemas de inseguridad y drogas.

En diciembre de 2023, durante un acto contra la amnistía en Cornellá de Llobregat, aparece –como se ve en el tuit de arriba–en la misma primera fila que los dos Garriga y Rodrigo Alonso, secretario general del sindicato Solidaridad.

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