Podemos quiere que se siga tirando del hilo en relación a la rocambolesca investigación por narcotráfico que se realizó de manera secreta en 2016 alrededor del exeurodiputado Miguel Urbán. Tres días después de la insustancial y desmemoriada declaración en la Audiencia Nacional del denunciante que puso en marcha el montaje de la cocaína, un asunto que se está investigando en la causa de la guerra sucia contra el partido, la formación morada ha decidido mover ficha y solicitar nuevas diligencias de investigación a la vista de la "radical negativa" del hombre a "colaborar" con la Justicia. En un escrito al que ha tenido acceso infoLibre, Podemos pide, entre otras cosas, que se investigue "si existen constancias" de que el delator "hubiera sido receptor de pagos con cargo a los fondos reservados".
La operación Cardenal, que quedó registrada oficialmente con la matrícula C00360/16, fue una de las primeras investigaciones puestas en marcha alrededor de Podemos. Se inició pocos días después de la apertura de la XI Legislatura, la primera del partido morado en las instituciones. Y tuvo como punto de partida, según reveló infoLibre en diciembre de 2024, una nota reservada que envió a la Fiscalía Antidroga el entonces director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco), José Luis Olivera, que actualmente se sienta en el banquillo de los acusados de Kitchen. En ella, se daba cuenta de un posible tráfico de 40 kilogramos de cocaína en el que estaría implicado el entonces eurodiputado de Podemos. Un inexistente caso de narcotráfico montado en base al relato de un delator llamado Hugo.
Diez años después de aquello, las secretas Diligencias de Investigación 04/2016, que se archivaron en apenas seis meses ante la falta de un solo indicio, forman parte de la investigación sobre la guerra sucia contra Podemos que se está desarrollando en el Juzgado Central de Instrucción nº5 de la Audiencia Nacional. La existencia de la misma salió a flote cuando un inspector de la Brigada Central de Estupefacientes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) relacionó con la citada operación las búsquedas en bases de datos policiales que había hecho sobre el exlíder de Podemos Pablo Iglesias. En un primer momento, el instructor, Santiago Pedraz, se negó a abrir esta nueva línea de investigación. Pero la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional le obligó a hacerlo.
La pasada semana compareció, en relación con estos hechos, Hugo C., quien suscribió las declaraciones con la rocambolesca historia de Urbán intercambiando cocaína procedente de Venezuela por dinero en un pub del madrileño barrio de Malasaña, esparciendo la droga sobre la barra y gritando que la operación era para financiar a Podemos. En su comparecencia como testigo, el hombre dijo que no recordaba prácticamente nada. Sí que reconoció su firma en las declaraciones. O que Antidroga no le presionó para ratificar su testimonio. Y también negó haber cobrado dinero por su colaboración. Pero poco más. Cuando le preguntaron sobre lo que contó a la Policía o si esta le condicionó, respondió que no se acordaba. Y tampoco fue capaz, siquiera, de precisar la apariencia del eurodiputado.
"Actuación espuria orquestada desde estructuras policiales"
Para Podemos, dicha comparecencia, lejos de "arrojar luz" sobre los hechos, genera "mayores incógnitas" sobre la "verdadera motivación e influencias del testigo al realizar sus manifestaciones originales". En un escrito remitido este lunes al Juzgado Central de Instrucción nº5 de la Audiencia Nacional, denuncia la "radical negativa" del hombre, "disfrazada de una pretendida amnesia, además de naturaleza selectiva", a "colaborar" con la Justicia: "[Esto] refuerza los indicios de que nos encontramos ante una actuación espuria orquestada desde estructuras policiales con fines ajenos al interés social".
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En base a esto, la formación morada solicita al magistrado, por un lado, que se vuelva a citar al delator, pero esta vez en calidad de investigado. "La posición procesal como testigo resulta a todas luces insostenible y podría conculcar su derecho de defensa, dado que existen evidentes indicios de que su actuación en 2016 podría ser constitutiva de un ilícito penal"; resalta en su escrito. Y, por otro lado, pide que se oficie a la Unidad de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía para que elabore y remita un "informe detallado" sobre el hombre y sobre las circunstancias que "rodearon" su "papel como 'confidente' o 'testigo".
"Es imperativo determinar si actuó espontáneamente o si, por el contrario, fue un instrumento –voluntario o no– en la investigada operación de 'guerra sucia' política", lanza el abogado de Podemos. Entre otras cosas, se pide que se analicen sus "antecedentes penales y policiales", la "relación de denuncias que hubiera interpuesto ante cualquier instancia policial" o que se identifique a todos los agentes que hubieran consultado sus datos en las bases policiales entre septiembre de 2015 y julio de 2016, indicando, si constara, la fecha o el motivo de la consulta realizada.
Y también que se indague si existen "constancias" de que Hugo C. "hubiera sido receptor de pagos con cargo a los fondos reservados" del Ministerio del Interior en ese mismo periodo temporal. "Estas diligencias creemos que son indispensables para contrastar las afirmaciones realizadas por el testigo en sede judicial y para esclarecer la verdadera naturaleza de su colaboración con la trama policial investigada", completa el escrito remitido. Ahora, la pelota está de nuevo en el tejado del instructor.
Podemos quiere que se siga tirando del hilo en relación a la rocambolesca investigación por narcotráfico que se realizó de manera secreta en 2016 alrededor del exeurodiputado Miguel Urbán. Tres días después de la insustancial y desmemoriada declaración en la Audiencia Nacional del denunciante que puso en marcha el montaje de la cocaína, un asunto que se está investigando en la causa de la guerra sucia contra el partido, la formación morada ha decidido mover ficha y solicitar nuevas diligencias de investigación a la vista de la "radical negativa" del hombre a "colaborar" con la Justicia. En un escrito al que ha tenido acceso infoLibre, Podemos pide, entre otras cosas, que se investigue "si existen constancias" de que el delator "hubiera sido receptor de pagos con cargo a los fondos reservados".