El caso tiene un cóctel de ingredientes perfecto para PP y Vox. Una compañía aérea presuntamente ligada al Gobierno de Nicolás Maduro en cuyo rescate habría sido crucial José Luis Rodríguez Zapatero, ese expresidente socialista que, desde la óptica de la derecha y la ultraderecha se habría vendido al chavismo. La imputación de Zapatero en el caso que investiga el rescate de Plus Ultra no ha hecho más que confirmar ese mantra difundido durante años. Pero el sumario que instruye el juez José Luis Calama refleja una realidad muy diferente. El presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, no solo buscó influencia en el Gobierno de Sánchez para sacar adelante los intereses más turbios de la aerolínea. En su círculo más íntimo, eminentemente conservador, se encontraban dos importantes figuras de ese sesgo. De un lado, uno de los jueces más señalados por su cercanía a la derecha, Manuel García-Castellón. De otro, el principal empresario de la comunicación del entorno de Vox, Julio Ariza, expropietario de Intereconomía y uno de los pesos pesados de El Toro TV. De los chats intervenidos en la causa, a los que ha podido acceder infoLibre, se deduce que ambos habrían recurrido a su poder para ayudar a la compañía.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama mantiene imputado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por, supuestamente, interceder a favor de Plus Ultra con el Ejecutivo de Pedro Sánchez para engrasar el rescate de 53 millones de euros que finalmente le fue concedido a la aerolínea en marzo de 2021. El instructor se basa en las conversaciones de Sola y algunos de los directivos y el empresario amigo de Zapatero Julio Martínez Martínez, dueño de Análisis Relevante, la firma para la que el expresidente asegura que solo hacía trabajos de consultoría. También en un contrato de Martínez Martínez con la aerolínea en el que éste se aseguraría un 1% del importe del rescate en caso de que se consiguiera. El tercer indicio que maneja el juez es el flujo de fondos detectado por Hacienda desde Plus Ultra (entre otras empresas) a Análisis Relevante y de ahí a Zapatero y a la empresa de sus hijas, WhaTheFav. El exlíder del PSOE, según el relato judicial, actuaría como una suerte de conseguidor al más alto nivel en España y Venezuela para Plus Ultra. Algo de lo que, hasta el momento, el instructor no ha conseguido una prueba directa de ello.
Las chats de mensajería de Rodolfo Reyes intervenidos en 2021 por el Homeland Security Investigations (HSI) –el cuerpo policial dependiente del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos– y facilitados a la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) de la Policía cuatro años después, en marzo de 2026, y el resto de conversaciones volcadas por orden de los dos jueces españoles que han intervenido –Calama y la jueza 15 de Madrid, Esperanza Collazos– reflejan que las gestiones para lograr acceso directo a las máximas instancias del poder económico y político también se hicieron a través de personajes más vinculados con la derecha y la ultraderecha, que les sirvieron, presuntamente, para facilitar gestiones en los bancos, para frenar la ofensiva judicial de la derecha y la ultraderecha contra la compañía en los tribunales y para poner en marcha una campaña de lavado de imagen tras meses de asedio político y mediático por el rescate y el proceso judicial que cuestiona, todavía hoy, su legalidad.
Es en esas conversaciones en las que aparece, por ejemplo, Manuel García-Castellón, exjuez del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional muy cuestionado por los partidos de izquierda, no solo por abrir una causa a Podemos por supuesta financiación ilegal basada en informes prefabricados y que quedó en nada. También por su gestión en la investigación abierta contra el comisario jubilado de Policía José Manuel Villarejo de cuyas grabaciones, todas ellas incautadas por la Policía, todavía se desconoce la totalidad de su contenido. O por excluir del caso Kitchen de espionaje a Bárcenas a la ex secretaria general y exministra del PP María Dolores de Cospedal, que en uno de esos audios aparece pidiendo a Villarejo que acabe con la documentación del extesorero que probaría los sobresueldos de cargos del PP y la implicación directa del partido. Gracias a García-Castellón, entre otros, la acusación solo se ha dirigido al exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, su secretario de Estado, Francisco Martínez y el polémico comisario jubilado. Cospedal solo compareció como testigo en el juicio.
Mientras estuvo en activo en la Audiencia Nacional (dejó de estarlo en septiembre de 2024 al jubilarse), Plus Ultra habría recurrido a este juez para que les prestara su ayuda en algunas gestiones financieras y procesales. Como explicó el propio García-Castellón a infoLibre el pasado 4 de junio, el exmagistrado es "íntimo amigo" del presidente de la compañía, Martínez Sola, "desde hace 30 años". Esa es la razón por la que, al dejar la Audiencia Nacional, el exjuez fijó en la sede social de Plus Ultra en Alcobendas (Madrid) su dirección al darse de alta como abogado porque, según afirmó, "no quería poner su domicilio". Desde allí dio una entrevista al programa Buenos días Madrid de Telemadrid el 13 de noviembre de 2025 para hablar del juicio que se seguía en el Supremo contra el fiscal general del Estado y criticar las supuestas presiones del Gobierno de Sánchez a los jueces por utilizar términos como "prevaricación" o "lawfare". La relación entre ambos es tan estrecha que, cuando Martínez Sola fue detenido el 11 de diciembre de 2025 pidió que le comunicaran el arresto y el lugar donde lo condujeran a su amigo magistrado. En los chats del caso se refiere siempre a él como "Manolo".
Según se deduce de las conversaciones entre los directivos de Plus Ultra, García-Castellón habría realizado dos gestiones en favor de la aerolínea presidida por su amigo mientras todavía estaba en activo en su juzgado de la Audiencia Nacional. La primera fue, presuntamente, poner en contacto a la cúpula de la compañía con la entonces consejera delegada de Bankinter. "Hablé con Manolo por si conocía a alguien importante de Bankinter por nuestro problema. Conoce a Dolores Dancausa, consejera delegada [ahora presidenta no ejecutiva]. Llamó. Me acaba de confirmar que me va a llamar Rocío P., de legal de Bankinter, para reunirse con nosotros. Asistiremos Santiago, Roberto y yo", escribió el 26 de mayo de 2022 en aquel grupo el presidente de Plus Ultra. A la entidad financiera no le constan esos contactos.
Seis meses después, Martínez Sola escribió a Rodolfo Reyes, el entonces máximo accionista de Plus Ultra, ahora huido de la justicia. "Hola. No estaría de más. Escribe a Manolo y ponle 'Gracias por tus gestiones en Bankinter', solo eso. Nos han liberado 3,7 millones". "Coño Julio que bueno" (sic), responde el empresario venezolano una hora más tarde. "Tienes su móvil?", insiste Martínez Sola unos segundos después. "Manolo privé", zanja Reyes Rojas. Solo unos meses antes, el 7 de abril, el presidente de la aerolínea había remitido al máximo accionista de la misma un contacto con ese nombre: "Manolo Privé". Era el nombre con el que García-Castellón aparecía en la agenda del presidente de Plus Ultra. Bankinter asegura que sus operativas responden exclusivamente a criterios técnicos dentro de estrictos protocolos de control.
Maniobras en la ultraderecha
La segunda supuesta gestión de García-Castellón que se deduce de las conversaciones fue ante Vox. "El próximo jueves Manuel García-Castellón cena (privada) con Santiago Abascal de Vox. Se ha ofrecido a hablar de nuestro tema. Quiere un resumen de lo que tiene que decir, aunque mucho ya lo sabe", dijo Martínez Sola en uno de los chats de directivos de Plus Ultra. Vox asegura que ese encuentro con su presidente nacional no se produjo, pero según se deduce de las conversaciones entre la cúpula corporativa de Plus Ultra, la reunión con García-Castellón dio resultados. A primera hora de la mañana del día siguiente a la cena (que se celebró supuestamente el 24 de marzo de 2022, Martínez Sola volvió a escribir en el chat: "Después os cuento, muy bien el tema de Vox". Lo que la compañía quería de la formación ultra era que, una vez que se produjera el archivo de la causa, Vox no lo recurriera. Ese objetivo se logró. García-Castellón no ha querido hacer ningún comentario sobre ambas supuestas gestiones, prohibidas para un magistrado en activo.
Martínez Sola tenía otro as en la manga para frenar la ofensiva de la formación de Abascal en los juzgados. Otra de sus amistades "íntimas" como la califica en sus mensajes, era el empresario de la comunicación Julio Ariza, expropietario de Intereconomía y hoy una de las caras más visibles de El Toro TV. Uno de sus hijos, Gabriel Ariza, es, además, uno de los asesores de cabecera de Santiago Abascal y, por lo tanto, con pleno acceso a él. Seis meses antes de que se produjera el archivo de la causa, decretado por la juez Esperanza Collazos el 5 de enero de 2023, Martínez Sola dijo al secretario del consejo de Plus Ultra, Santiago Fernández Lena: "Me acaba de llamar Julio Ariza. No van a recurrir. Vox. Le he dicho que daba igual, pero que gracias por la información". Siete días después del archivo, el 12 de enero de 2023, el presidente insiste: "Me acaba de llamar Ariza. Vox no recurre".
Tal como Martínez Sola sostiene en los chats que le había dicho Ariza, Vox no recurrió el archivo del caso. Su actuación procesal terminó semanas antes del archivo, cuando pidió la nulidad del error formal de la instructora –se le había pasado el plazo de 12 meses para llamar como imputada a Plus Ultra– que condujo inexorablemente el caso al sobreseimiento provisional. El Gobierno, la Fiscalía y la aerolínea sí recurrieron el carpetazo de la jueza, pero para pedir que fuera definitivo, algo que la Audiencia Provincial de Madrid rechazó. En su auto, el tribunal madrileño afirmaba que ni la formación ultra, ni el PP, que acusaban en el caso, habían impugnado el recurso de las defensas.
De todas las conversaciones volcadas por la Policía se deduce una relación muy estrecha entre Martínez Sola, el entonces juez de la Audiencia Nacional García-Castellón y el empresario Julio Ariza, los cuales viajaron juntos a Cartagena de Indias en noviembre de 2022, según informó Público. "Voy a hablar con Julio Ariza. Íntimo amigo", escribía el presidente de Plus Ultra en 2024 a Federico Lledó, quien fuera administrador de otra aerolínea con relacionada con Plus Ultra. Martínez Sola, García-Castellón –"Manolo"– y Julio Ariza aparecen en varios mensajes cenando juntos o de visita en casa del presidente de la compañía. Según se deduce de lo que el presidente y el resto de directivos dicen en los mensajes intervenidos, eran amigos de los buenos. De los que lo dan todo por echarte una mano.
El caso tiene un cóctel de ingredientes perfecto para PP y Vox. Una compañía aérea presuntamente ligada al Gobierno de Nicolás Maduro en cuyo rescate habría sido crucial José Luis Rodríguez Zapatero, ese expresidente socialista que, desde la óptica de la derecha y la ultraderecha se habría vendido al chavismo. La imputación de Zapatero en el caso que investiga el rescate de Plus Ultra no ha hecho más que confirmar ese mantra difundido durante años. Pero el sumario que instruye el juez José Luis Calama refleja una realidad muy diferente. El presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, no solo buscó influencia en el Gobierno de Sánchez para sacar adelante los intereses más turbios de la aerolínea. En su círculo más íntimo, eminentemente conservador, se encontraban dos importantes figuras de ese sesgo. De un lado, uno de los jueces más señalados por su cercanía a la derecha, Manuel García-Castellón. De otro, el principal empresario de la comunicación del entorno de Vox, Julio Ariza, expropietario de Intereconomía y uno de los pesos pesados de El Toro TV. De los chats intervenidos en la causa, a los que ha podido acceder infoLibre, se deduce que ambos habrían recurrido a su poder para ayudar a la compañía.