Plus Ultra, la trama venezolana de blanqueo en la que el PP y Vox quieren implicar a Zapatero

Fue una operación polémica. La concesión de un rescate a la aerolínea hispanovenezolana Plus Ultra el 9 de marzo de 2021 por el Consejo de Ministros de 53 millones de euros con dos préstamos –de 19 y 34 millones– fue muy discutida por la oposición. En primer lugar por la procedencia del capital social de la compañía, en parte venezolano, pero también por el cuestionamiento de la necesidad real de ese apoyo estatal derivado de la crisis de la covid y por el reducido tamaño de la empresa. La compañía aérea ya arrastraba problemas económicos en 2019, antes de que se desatara a nivel mundial la pandemia del coronavirus, lo que en teoría la inhabilitaba para recibir los fondos. El Gobierno, por boca del exministro de Transportes José Luis Ábalos (ahora en prisión por el caso Koldo), justificó la ayuda como estratégica por la escasez de vuelos con América Latina.

El caso llegó a los tribunales pocos meses después, en junio de 2021, de manos de Vox. La formación ultra se querelló en el Supremo contra el consejo gestor de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI) que concedió la ayuda y contra el presidente del Gobierno y las ministras de Industria –por entonces Reyes Maroto– y Hacienda, María Jesús Montero. El tribunal rechazó de plano el caso y lo archivó por estar basado en recortes de periódicos, pero afirmó que los hechos que contenía –que la querella calificaba como prevaricación y malversación– y que se reducían básicamente a la concesión de la ayuda, eran "relevantes en el sentido penal del término" y aseguraba que podrían ser investigados por tribunales inferiores, aunque descartaba el más mínimo indicio contra los querellados y acusaba a la formación ultra de usar a los jueces para hacer política.

Tres años después, en 2024, la Fiscalía Anticorrupción presentó una denuncia ante el Juzgado Central de Instrucción 2 de la Audiencia Nacional. El objeto principal de investigación, según esa fiscalía especial, no era en sí la concesión del rescate, sino la actividad una organización internacional dedicada al blanqueo de capitales instalada en Francia, Suiza y España y formada por ciudadanos peruanos y venezolanos que habían adquirido la nacionalidad española, un socio de los Países Bajos y un abogado español. Plus Ultra aparecía como una de las vías a través de las cuáles ese entramado internacional lavaba sus fondos ilícitos. El origen de estos últimos procedía "de actos de malversación cometidos por funcionarios públicos en Venezuela de muy alta cuantía", procedentes del programa de estatal de alimentos de ese país (los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP) y ventas de oro del Banco de Venezuela.

El mecanismo de blanqueo denunciado por Anticorrupción fueron los pagos realizados por Plus Ultra, gracias a la inyección de 53 millones concedida por el Gobierno, a tres sociedades pertenecientes a la organización criminal. La aerolínea hispanovenezolana figuraba como receptora de unos préstamos de esas sociedades implicadas en las ventas de oro. Plus Ultra habría utilizado la ayuda del Ejecutivo de Sánchez para devolver el dinero de esos supuestos préstamos. La denuncia de Anticorrupción se generó tras la recepción de las fiscalías francesa y suiza de sendas solicitudes de cooperación internacional para registrar domicilios en Madrid, Pozuelo de Alarcón (Madrid), Tenerife y Mallorca.

Los denunciados, por sí mismos o a través de sociedades, recibían dinero procedente del extranjero "con el objeto de adquirir bienes inmuebles". Además, esas personas eran las que estaban detrás de la suscripción de los préstamos que Plus Ultra devolvió tras recibir los fondos del rescate. Anticorrupción recogía en su escrito una "venta de oro por importe de 30 millones de euros a una sociedad de Emiratos Árabes Unidos" por parte de la misma sociedad que concedió los préstamos a la compañía aérea. La venta de relojes de lujo era otra de las herramientas para lavar dineros de procedencia ilícita.

Análisis Relevante y los informes de Zapatero

Pese a la gravedad de los hechos el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional rechazó la competencia para investigarlos. Su decisión fue respaldada, además, por la Sala de lo Penal de ese mismo tribunal, cuya sección tercera invitó a Anticorrupción a llevar el caso al Juzgado de Instrucción. El caso fue finalmente al Juzgado de Instrucción 15, que dirige la juez Esperanza Collazo. Bajo su dirección, la policía arrestó al presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, y al consejero delegado, Roberto Roselli, y se registró la sede de la compañía, además de sus domicilios, el pasado diciembre. Fue en las pesquisas desarrolladas desde entonces por esta instructora, que aún permanecen secretas, en las que apareció Análisis Relevante, la consultora para la que el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, elaboró informes de consultoría. Un amigo suyo, Julio Martínez Martínez, era su administrador único. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, ahora sí, ha asumido este martes la causa tras la inhibición de su compañera.

El exlíder del Ejecutivo explicó este lunes en la comisión de investigación sobre el caso Koldo en el Senado que efectivamente, como consultor, realizó informes para Análisis Relevante y cobró por ellos. En el trato con la sociedad de Martínez estaba que también recibieran fondos sus hijas, a través de su compañía, que realizó trabajos de comunicación y marketing. En los seis años que trabajó para la sociedad de su amigo ganó 463.000 euros, cantidad que fue declarada a Hacienda en cada uno de los ejercicios. Sobre los detalles de su relación con Análisis Relevante, explicó que los informes los hacía él junto a Sergio Sánchez, ex asesor de comunicación del CNI también ligado a la consultora y actual directivo de Movistar+. Después los mandaban a What the fav, la empresa de las hijas de Zapatero. El exdirigente socialista negó por activa y por pasiva haber recibido un solo euro de Plus Ultra en todos estos años. También rechazó las acusaciones de haber mediado con el Gobierno de Sánchez para que se aprobara el rescate de la aerolínea, incluso que hubiera hablado con el actual presidente sobre ello en esas fechas.

Sin embargo, ni el PP ni Vox fueron capaces este lunes de sustraerse al cóctel de Venezuela, Maduro, corrupción, Aldama, Ábalos, Plus Ultra, Air Europa... La portavoz de los ultras, Paloma Gómez Enríquez, ametralló al expresidente a preguntas, mezclándolo todo, sin dejarlo contestar y propagando bulos e informaciones sin comprobar e incluso acusándolo de delitos sin la más mínima evidencia y con un tono insultante. La senadora dio por sentada una relación estrecha de Zapatero con Aldama, el conseguidor del caso Koldo, una persona con la que, en las intervenciones inmediatamente anteriores, el exlíder del Ejecutivo había asegurado que había coincidido una vez en un avión durante una hora y media. También le interrogó sobre el encuentro del exministro Ábalos con Delcy Rodríguez en el aeropuerto de Barajas, en el que Zapatero no tuvo ninguna responsabilidad, y dio por sentado que cobraba de Maduro, algo que él rechazó. Le acusó, sin ni siquiera escucharle, de estar en el centro de la trama intentando que solo se oyeran sus preguntas, no las respuestas. El presidente de la comisión, el popular Eloy Suárez Lamata, pese a alguna llamada de atención, no interrumpió el lamentable espectáculo.

Fue una operación polémica. La concesión de un rescate a la aerolínea hispanovenezolana Plus Ultra el 9 de marzo de 2021 por el Consejo de Ministros de 53 millones de euros con dos préstamos –de 19 y 34 millones– fue muy discutida por la oposición. En primer lugar por la procedencia del capital social de la compañía, en parte venezolano, pero también por el cuestionamiento de la necesidad real de ese apoyo estatal derivado de la crisis de la covid y por el reducido tamaño de la empresa. La compañía aérea ya arrastraba problemas económicos en 2019, antes de que se desatara a nivel mundial la pandemia del coronavirus, lo que en teoría la inhabilitaba para recibir los fondos. El Gobierno, por boca del exministro de Transportes José Luis Ábalos (ahora en prisión por el caso Koldo), justificó la ayuda como estratégica por la escasez de vuelos con América Latina.

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