Elecciones 20-D

PP y PSOE ocultan qué bancos financian sus campañas

Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en el debate del lunes.

Los partidos, conscientes de que importan tanto las propuestas como la forma en que estas se publicitan, echarán el resto en la carrera hacia el 20-D. También en el plano financiero. Aunque algunas formaciones tratan de reducir su dependencia de los bancos experimentando con otras formas de ingresos, lo cierto es que los créditos bancarios siguen constituyendo una parte fundamental de la financiación electoral de los partidos. Al menos, hasta que llegan las subvenciones públicas. 

El PP es el único partido que oculta cuándo dinero se gastará en la campaña y si ha pedido para ello algún préstamo bancario. El PSOE invertirá alrededor de nueve millones de euros, si bien el partido de Pedro Sánchez declina explicar cómo pretende sufragar ese gasto y si ha solicitado algún crédito a entidades financieras. 

La diferencia entre nuevos y viejos partidos –para Ciudadanos y Podemos son las primeras elecciones generales– no solo radica en el volumen de los gastos previstos, sino también en la forma de financiarse. El partido de Albert Rivera ha pedido un préstamo de cuatro millones de euros al Banco Popular, aunque también ha lanzado una campaña de donaciones con la que, además de obtener fondos, quiere fidelizar a los votantes ofreciéndoles algunas ventajas. 

La formación liderada por Pablo Iglesias ha sido tajante desde su creación en el rechazo a la financiación de préstamos bancarios. De hecho, aseguran que ni un solo euro de sus campañas procede de entidades financieras. Con la campaña Yo no tengo un Bárcenas, Podemos ha recibido a través de microcréditos a interés cero –que van de 100 a 10.000 euros– un total de 1.231.000 euros, que serán devueltos en junio de 2016 cuando el partido reciba la subvención correspondiente a los resultados electorales.

Más modesta es la campaña de IU, que gastará 2,5 millones de euros. Esa cantidad se corresponde al anticipo del 30% de la subvención recibida en 2011 que le corresponde a la formación por la representación que obtuvo en las generales de ese año. No obstante, hasta que llegue ese dinero será el Banco Popular el que se lo preste. UPyD, por su parte, tiene un presupuesto de 221.000 euros que financiará con las cuotas de sus afiliados, donaciones, así como con los remanentes que mantiene de subvenciones electorales.

Subvenciones públicas

La ley electoral establece subvenciones tanto por los resultados como para los envíos de propaganda electoral y papeletas. Los partidos que obtuvieron representación en similares elecciones anteriores –en este caso, las generales de 2011– tienen derecho a percibir en concepto de adelanto el 30% de la subvención recibida entonces. No obstante, tienen que devolver esos adelantos después de las elecciones en el caso de que superen el importe de la subvención que finalmente les haya correspondido.

De acuerdo a lo publicado en el BOE del pasado 31 de octubre, el Estado subvencionará con 21.167,64 euros cada escaño del Congreso y del Senado, lo que supone 465,69 euros menos que en los anteriores comicios. Se subvencionará, además, con 0,81 euros cada uno de los votos obtenidos por cada candidatura al Congreso, siempre que al menos uno de sus miembros obtenga escaño de diputado. En el caso de la Cámara Alta, la subvención será de 0,32 euros por cada uno de los votos obtenidos por cada candidato que obtenga escaño de senador.

Por otra parte, el Estado abonará a cada partido 0,18 euros por elector en cada una de las circunscripciones en las que haya presentado lista al Congreso y al Senado –siempre que obtenga el número de votos preciso para constituir un grupo parlamentario– en concepto de gastos electorales originados por el envío directo y personal a los electores de sobres y papeletas o de propaganda y publicidad. 

PP

El Partido Popular oculta cuánto dinero se gastará en la campaña –bajo el nombre España en serio– con la que intenta lograr que Mariano Rajoy permanezca en la Moncloa cuatro años más, así como qué entidad o entidades la financiarán. infoLibre se puso en contacto este lunes con el departamento de prensa para solicitar esta información, pero no obtuvo respuesta. La semana pasada, en rueda de prensa, el director de campaña de los conservadores, Jorge Moragas, ya declinó aportar detalles al respecto y se limitó señalar que darían la información de forma "transparente" después del 20-D. "Vamos a hacer una campaña limpia y económica", aseveró. 

Se desconoce si con "económica" lo que Moragas pretendía dejar caer es que la formación gastará este 2015 menos dinero que en la campaña de las generales de 2011. En el informe de fiscalización de la contabilidad de esos comicios elaborado por el Tribunal de Cuentas [consultar en PDF, aquí] figura que el PP gastó en total 21,9 millones de euros, incluyendo tanto los gastos por operaciones ordinarias (14,8 millones), como por los envíos de propaganda electoral (7 millones).

Esa cifra incorpora también el gasto incurrido en los territorios en los que el PP se presentó en coalición con otros partidos (Aragón, 582.447 euros; Extremadura, 524.919 euros; y Navarra, 297.498 euros) aunque el tribunal fiscalizó las cuentas de forma independiente. Para financiar esta inversión, el PP pidió, en conjunto, créditos por valor de 13,8 millones de euros, tal y como consta en el informe del órgano fiscalizador en el que se no detalla, no obstante, con qué entidad o entidades financieras se suscribieron. 

PSOE

Los socialistas estiman gastar en esta campaña –que se desarrolla bajo el lema Un futuro para la mayoríanueve millones de euros. Así lo avanzó la semana pasada el secretario de Organización del PSOE, César Luena, en rueda de prensa. infoLibre preguntó este lunes a la formación cómo pretendía financiar ese dinero y si se había solicitado algún crédito a entidades financieras, pero tampoco obtuvo respuesta. 

En las pasadas elecciones generales el PSOE invirtió un total de 22 millones de euros incluyendo el gasto en que incurrió el PSC –que se fiscaliza por separado– y sumando los gastos en operaciones ordinarias (14,6 millones) y el envío de propaganda electoral (7,4 millones). En la partida de operaciones vinculadas se incluyen los gastos de publicidad exterior, así como los generados por los anuncios en prensa y radio. Para financiar estos gastos, los socialistas pidieron préstamos por valor de 13,1 millones de euros, aunque tampoco se detalla con qué entidad o entidades. 

Ciudadanos

Ciudadanos pretende gastar durante esta campaña electoral –la primera en elecciones generales para el partido naranja– alrededor de cuatro millones de euros, que financiarán gracias a un crédito que la formación ha pedido al Banco Popular. No obstante, en el partido calculan este presupuesto de cuatro millones se podría incrementar hasta en un 10% debido a los cambios o variaciones que hubiera que realizar durante los 15 días de campaña. Esta previsión de gasto se hizo sobre la estimación de que Ciudadanos obtendrá al menos sesenta diputados el próximo 20-D, lo que les permitiría ingresar alrededor de seis millones en subvenciones y devolver así el dinero solicitado. 

Por otro lado, el partido probará en esta campaña por primera vez con el sistema de micromecenazgo colectivo crowdfunding. Ciudadanos lanzó este fin de semana una campaña de donaciones bajo el nombre Donantes de ilusión –en alusión al lema de la propia campaña: Con ilusión– con la que, además de obtener fondos, la formación quiere fidelizar a los votantes ofreciéndoles ventajas similares a las que tiene un club de socios. Hasta este lunes la campaña de crowdfundig había conseguido recaudar 10.200 euros. Para donar es necesario identificarse con nombre, DNI o pasaporte.

Las aportaciones van a partir de los diez euros y las recompensas que se reciben aumentan conforme crece la cantidad donada. Así, por cualquier donación igual o superior a 20 euros se entra en un sorteo para participar en uno de los spots del partido spots ; si la donación es de 200 euros o más, el donante puede participar en el mismo sorteo y en otro en el que se rifa una plaza para un trayecto en el bus de campaña del partido. Por cualquier aportación igual o superior a los 500 euros el simpatizante podrá acceder al backstage de algún acto de la campaña electoral junto al equipo de Ciudadanos y participar en un spot sin pasar por ningún sorteo. 

Podemos

1.970.499 euros. Esa es la cantidad que Podemos pretende gastar en la campaña para el 20-D –bajo el lema Un país contigo, Podemos– tal y como detalla la formación en su página web. En sus estatutos el partido de Pablo Iglesias se compromete a renunciar a financiación bancaria y a sólo depender "de las aportaciones voluntarias de la ciudadanía". La formación lanzó a mediados de noviembre la iniciativa de microcréditos Yo no tengo un Bárcenas con un vídeo en el que el responsable de Finanzas y Transparencia, Segundo González, pedía la colaboración de los simpatizantes para poder financiar la campaña del 20-D. 

De hecho, los microcréditos son la principal vía de financiación. Cada particular puede ofrecer entre 100 y 10.000 euros, que serán devueltos en junio de 2016 cuando el partido reciba la subvención correspondiente a los resultados electorales. Desde el pasado 28 de octubre se han recibido por esta vía 1.231.000 euros. Además, a 30 de junio, el partido tenía un superávit de algo más de 50.000 euros, según su portal de transparencia.

Por otro lado, el envío postal de papeletas es otra de las patas de esta campaña, para la que se pretenden recaudar otros 150.000 euros a partir de microdonaciones. El objetivo de la formación es llegar a unos cinco millones de hogares, sobre todo de personas mayores y habitantes de pequeñas localidades. Por cada euro donado se financian siete envíos postales de papeletas. Por ahora se han recaudado –en microdonaciones que van desde los cinco euros– un total de 102.765 euros. 

IU

Izquierda Unida –que concurre a los comicios del 20-D en la coalición Unidad Popular– baraja un presupuesto de 2,5 millones de euros para esta campaña, tal y como confirma a infoLibre la secretaria de Comunicación de IU, Clara Alonso. Este importe, asegura, se corresponde al anticipo del 30% de la subvención recibida en 2011 que le corresponde a IU por la representación que obtuvo en esos comicios. 

Aunque la ley establece que los adelantos se dispondrán a favor de los administradores electorales a partir del 29 día posterior al de la convocatoria (en este caso el 24 de noviembre), lo cierto es que no suelen llegar a los partidos hasta después de los comicios. Así que para financiar la campaña IU pedirá un préstamo al Banco Popular que devolverá íntegramente cuando obtenga ese dinero.

En las pasadas elecciones generales la coalición en la que estaba integrada IU, La Izquierda Plural, invirtió en la campaña un total de 8,9 millones de euros sumando los gastos en operaciones ordinarias (1,3 millones) y el envío de propaganda electoral (7,5 millones). En la partida de operaciones ordinarias se incluyen los gastos de publicidad exterior, así como los generados por los anuncios en prensa y radio. Para financiar estos gastos, el grupo pidió préstamos por valor de 5,4 millones de euros.

UPyD

Más modesta está siendo la campaña de UPyD. El partido tiene un presupuesto de 221.000 euros, según confirma a este periódico una portavoz del partido. La formación magenta financiará esta cantidad con el dinero de las cuotas de sus afiliados, a través de donaciones de a partir de diez euros, así como con los remanentes que mantiene de subvenciones electorales. 

Este presupuesto está muy lejos del gasto en que incurrió UPyD en 2011, cuando invirtió 1,7 millones de euros incluyendo los gastos en operaciones ordinarias (1 millón) y el envío de propaganda electoral (718.760 euros). Para financiar este presupuesto, el partido pidió préstamos por valor de 1,3 millones de euros. En esas elecciones UPyD obtuvo 1.140.242 votos y cinco diputados, mientras que las expectativas de lograr escaños en los comicios del 20-D son muy bajas.

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