moción de censura

Rajoy negocia 'in extremis' para evitar que el PNV apoye la moción de censura

Rajoy responde en la sesión de control al Gobierno de este miércoles.

La sintonía exhibida entre PP y PNV la semana pasada, cuando los cinco diputados nacionalistas vascos votaron junto al partido del Gobierno para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso, se puso esta semana en el congelador. La moción de censura a Mariano Rajoy planteada por el líder de los socialistas, que se debate este jueves y viernes en el Congreso, ha desdibujado un escenario en el que el PP se garantizaba agotar legislatura pintando otro en el que todo huele, en el mejor de los casos para los conservadores, a provisionalidad.

Durante la jornada del miércoles, mientras los nervios cundían en cuadros del PP, el presidente del Gobierno intentaba convencer al PNV de que vote no apoye la moción de censura de los socialistas. Con Ciudadanos al margen, porque exige una convocatoria de elecciones prácticamente inmediata, Sánchez necesita los apoyos de Unidos Podemos, ERC, el PDeCAT, Nueva Canarias, Compromís y los nacionalistas vascos. Como en los Presupuestos, toda la presión se dirige a estos últimos. Y, también como en los Presupuestos, Rajoy y el líder del PNV, Andoni Ortuzar, llevan la batuta de las negociaciones.

Reunión del PNV

Las impresiones no son nada optimistas en el cuartel general de los conservadores, pero creen que todavía no ha llegado el momento de tirar la toalla. Y menos de trasladar una imagen de derrota. Aunque las caras lo decían casi todo. "Hay tiempo", aseguraban. "Hay que ir partido a partido y este todavía no lo hemos perdido", insistían. El reloj se detendrá en la tarde del jueves. La Ejecutiva del PNV se reunirá de manera extraordinaria para decidir "el sentido de su voto" en la moción de censura, "tras escuchar las motivaciones del PSOE para presentar la moción" y conocer "los compromisos que adquiere el candidato Pedro Sánchez".

En la Moncloa negaron de forma categórica haber recibido ya la noticia de que el PNV iba a decantarse por apoyar a los socialistas.

En el PP destacan que sólo pueden ofrecer a los vascos "estabilidad y Presupuestos". La garantía de que esa subida de pensiones ya reflejada en las cuentas públicas seguirá adelante. "Nosotros cumplimos nuestra palabra y el PNV lo sabe, no sé si se puede decir lo mismo de Pedro Sánchez", aseguraban desde la formación conservadora.

Una "decepción" para el PP

Mientras en público los dirigentes del PP y los miembros del Gobierno intentaban medir sus palabras a la hora de referirse al PNV, en privado uno de los argumentos más repetidos era el de que sería una "decepción" que los nacionalistas vascos se pasasen ahora al bloque de Pedro Sánchez.

"Apoyar la moción no entra en la lógica del PNV que yo conozco o que yo he conocido. Otra cosa es que se transforme y quiera entrar en competición con los radicales de Bildu, por ejemplo. Se trata de reproducir la misma mayoría que en el momento de los Presupuestos", resumía un diputado.

En un sentido similar, otro parlamentario subrayaba que, de triunfar la moción con el apoyo del PNV, los nacionalistas vascos estarían incurriendo en una "grave irresponsabilidad". "Euskadi está todavía muy lejos de haber superado la crisis económica y a nadie se le escapa que cualquier cambio va a implicar una mayor inestabilidad", destacaba.

"Tonto el último"

En el PP subrayan que la oposición ha intentado hacer un relato "erróneo" de la sentencia del caso Gürtel, que convierte al partido en la primera formación política que es condenada en España por beneficiarse de las acciones de una trama corrupta. Y que por eso el PNV está tentado a la hora de sumarse a la moción del PSOE en una especie de “Tonto el último”.

"Vista la sentencia, visto que es recurrible y que se va a recurrir no tiene mucho sentido todo lo que está ocurriendo, la verdad", comentaba una diputada en los pasillos del Congreso.

En todo caso, sí hay dirigentes del PP que se muestran más comprensivos y que, poniéndose en el lugar de los nacionalistas vascos, no ocultaban el "miedo" a que el resto de partidos les tachen de haber sido "los salvadores" de un PP acosado por los escándalos de corrupción y con un futuro muy negro si se tiene en cuenta que el próximo gran episodio judicial será el de los papeles de Bárcenas.

Incertidumbre y especulaciones

La incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir a partir de este jueves, cuando se debate la moción, ha hecho que se disparen todo tipo de análisis sobre los escenarios que se abren. En el PP y en la Moncloa niegan con rotundidad que Rajoy haya pensado en dimitir para frenar la moción. A última hora de la tarde, desde el Gobierno insistían: no a va a retirarse. "Asistirá con toda normalidad al debate de la moción de censura", subrayaban.

Una dimisión de Rajoy haría que la moción de censura decaiga, según informan fuentes parlamentarias. Dejaría al Gobierno en funciones y se iniciaría el mismo proceso que cuando culminan unas elecciones para la propuesta de un candidato a la investidura.

Hay dirigentes del PP que creen que quizá ese sería el "mal menor" y que sería la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, quien asumiría la Presidencia en funciones, a la espera de que el rey consultase con los portavoces de los partidos y comunicase a la presidenta del Congreso un candidato para la nueva investidura.

Pero los más fieles a Rajoy consideran que la moción no es contra él, sino contra el PP y que seguiríamos en el mismo bucle, salvo que antes se garantizasen los apoyos de Cs y PNV. "Rajoy no sería Rajoy si ocurre esto. Pero estamos en una situación tan endiablada que tiene que poner muchas cosas en la balanza", admite un veterano dirigente.

¿Presupuestos en riesgo?

Sí se ha sugerido, desde sectores conservadores, que con el PP con mayoría absoluta en el Senado, estarían en riesgo los Presupuestos. La Cámara Alta puede aprobarlos, vetarlos o enmendarlos y, en los dos últimos supuestos, volverían a un Congreso. Se trata de un intento de lanzar un mensaje a la desesperada a los nacionalistas vascos. Cuestión de estrategia.

Otro de los rumores que corrió este miércoles por los pasillos de la Cámara Baja es la posibilidad de que Rajoy estuviese negociando con PNV y Ciudadanos un adelanto electoral para mayo, haciéndolo coincidir con las municipales, autonómicas y las europeas. Sería una solución intermedia intentando contentar a sus dos socios de Presupuestos: a Albert Rivera, que pide elecciones, y al PNV que no las quiere de forma inmediata, sobre todo porque el subidón que lleva meses experimentando en las encuestas Ciudadanos le hace temer que conquisten la Moncloa y se ponga en riesgo el cupo.

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