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El futuro del PSOE

Sánchez mide su liderazgo interno en la consulta a una militancia desmovilizada

Sánchez mide su liderazgo interno en la consulta a una militancia desmovilizada

Ibon Uría

La militancia del PSOE está llamada a votar este viernes y sábado el acuerdo alcanzado por los socialistas con Ciudadanos. La consulta, anunciada por el secretario general Pedro Sánchez el 30 de enero e ideada como herramienta para hacer frente a las reticencias de los barones a un posible pacto con Podemos, se empleará finalmente para algo bien distinto: medir el apoyo de las bases a un documento suscrito con los de Albert Rivera que, además, no reúne los votos suficientes para investir a Sánchez como presidente. El resultado de la votación se leerá fundamentalmente como un termómetro del liderazgo interno del propio Sánchez. Y, por ahora, tanto la dirección del partido como las federaciones admiten que albergan dudas sobre la participación de las bases.

El primer indicador del nivel de movilización es el dato de los militantes que han pedido pedido votar a través de Internet. Los interesados en esta opción tuvieron que solicitarlo entre el 16 y el 24 de febrero de acuerdo con las bases que aprobó la Ejecutiva, y podrán pronunciarse desde casa tanto el viernes como el sábado. Pues bien, de los 189.167 afiliados que tenía el PSOE a 30 de enero de 2016 –casi 9.000 menos que apenas año y medio antes, cuando Sánchez accedió a la Secretaría General–, apenas 13.697 cursaron la solicitud para ejercer el voto telemático. La cifra representa al 7,24% de la militancia. El restante 92,76% únicamente tendrá la opción de votar en urna y durante un solo día, el sábado, en las agrupaciones del partido.

La referencia más inmediata de una consulta similar está en las primarias que en julio de 2014 llevaron a Pedro Sánchez a la Secretaría General. Entonces votaron 132.850 de los 198.123 militantes que tenía el PSOE, el 66,76% –y Sánchez ganó con 64.116 votos, el 48,67%–. Fuentes socialistas de Ferraz admiten que, "inevitablemente", esa cifra "estará presente" a la hora de valorar los resultados y admiten que "probablemente esta vez va a votar menos gente". Entre los motivos que esgrimen para justificar esa menor movilización están que "la gente da por hecho que el acuerdo saldrá adelante". Otras voces próximas a la dirección socialista coinciden en que la "clave" a la hora de valorar el éxito o el fracaso de la consulta "son las primarias".

En un intento por revertir la aparente apatía de las bases, el secretario general, dirigentes de la Ejecutiva federal y miembros de la comisión negociadora protagonizarán actos con el objetivo de movilizar a los militantes socialistas. El partido sostiene que está prevista la celebración de más 500 reuniones informativas en todo el territorio nacional. El evento central se celebrará a las 11:30 de este viernes en Alcalá de Henares, y acudirán Pedro Sánchez; la secretaria general de los socialistas madrileños, Sara Hernández; y el alcalde de la localidad, Javier Rodríguez. César Luena, número dos del partido, hará campaña en La Rioja, y Óscar López, portavoz en el Senado, acudirá a una reunión con militantes en Las Palmas de Gran Canaria.

Los socialistas, además, difundieron este jueves un vídeo donde el propio Sánchez pide a la militancia que participe en la consulta. En la grabación, el líder socialista aparece posando ante un retrato del fundador del partido, Pablo Iglesias, y pide el 'sí' a un acuerdo "construido desde la negociación, el diálogo y el entendimiento". "Te pido que el próximo sábado 27 votes sí por el cambio, votes sí por el progreso, votes sí por un gobierno socialista", concluye.

Problemas con el voto por internet

En paralelo, sin embargo, varias federaciones consultadas por infoLibre señalan que el sistema de voto online está provocando más de un quebradero de cabeza. Fuentes de los socialistas valencianos afirman que hay "muchos problemas" para ejercer el voto telemático y critican que "no hay estrategia" para difundir la consulta en redes sociales. La federación andaluza coincide: "Hay problemas informáticos serios". Estas mismas voces recuerdan además que la votación en Internet no durará tres días –como inicialmente aprobó la dirección del partido– sino apenas 44 horas: de las 00:00 del viernes a las 20:00 del sábado. Ferraz asegura que aplazó el inicio de la consulta a la espera de que se pudieran cerrar nuevos acuerdos con partidos como Coalición Canaria o PNV, que finalmente no se produjeron.

En definitiva, en la dirección y en las federaciones hay serias dudas sobre la participación en la consulta. Ferraz espera que los votos sean "mayoritariamente" a favor del acuerdo y que "muy pocos" sean en contra el pacto con Ciudadanos, que defiende a capa y espada. "Hemos demostrado ser capaces de sumar y, aunque no da para la investidura, el pacto es una suma de voluntades. El 20-D teníamos 90 votos y ahora 130. ¿Alguien más puede decir eso mismo?", señala una fuente que espera que, si finalmente hay que repetir elecciones, "a Podemos le pase factura". Además, y aunque se admite que "habrá compañeros que harán campaña en contra", se confía en que será una corriente "minoritaria", en palabras de un parlamentario próximo a Sánchez.

Más que votos en contra, el peligro que las fuentes consultadas por este diario coinciden en señalar es una alta abstención. Algunas federaciones consideran, en ese sentido, que el hecho de que el socio con el que finalmente se ha pactado sea Ciudadanos y no Podemos hace incrementar ese riesgo. "En Cataluña va a costar explicar este pacto", afirma un miembro de la dirección del PSC. "El contenido del acuerdo no nos parece mal y no creo que vaya a haber muchos votos en contra, pero un pacto con Podemos habría generado mucha más ilusión", comenta. Ahora, en cambio, asegura que el clima es de "apatía" y de "silencio sorprendente". "No hay ningún entusiasmo". Este mismo cargo pronostica que, si finalmente hay que pasar de nuevo por las urnas, los socialistas catalanes perderán votos por culpa de ese acuerdo.

Los socialistas valencianos coinciden con esa visión: "Hay compañeros que ven bien el acuerdo con Ciudadanos, pero la verdad es que son lo menos", apuntan fuentes próximas a la dirección del PSPV-PSOE, que auguran que en la consulta "saldrá el sí", pero únicamente porque prevalecerá el deseo de ver a Pedro Sánchez un paso más cerca de la Moncloa. Sin embargo, describen un ambiente de "escasa movilización" entre la militancia. "Aquí la referencia era el acuerdo del Botánico –pacto de socialistas, Compromís y Podemos que aupó a Ximo Puig a la Presidencia regional–  y las bases están más por el acuerdo con Podemos, así que hay algo de incógnita o incertidumbre en cómo va a acabar todo esto", aseguran.

Indicador del apoyo a Sánchez

En definitiva, comenta un cargo regional, la consulta es "una demostración de confianza hacia el secretario general y hacia el equipo de negociadores". "Al final lo ha intentado, se lo ha trabajado...", resume. "La consulta es un voto de confianza hacia Pedro [Sánchez] y su equipo", coincide un alto cargo del PSC. "Cubrirse las espaldas con la votación es la manera de Sánchez intentar evitar un Comité Federal duro", añade. Precisamente ese órgano se reunirá el lunes 29 de febrero para ratificar el resultado de la consulta, que sobre el papel no es vinculante. Y en esa cita, "a no ser que en la consulta saliera un no muy claro al acuerdo propuesto por la dirección", zanja un dirigente de la cúpula de los socialistas catalanes, "los barones no estarán legitimados para criticar la estrategia de Sánchez".

La federación más poderosa a nivel interno, el PSOE de Susana Díaz, guarda silencio por ahora. Fuentes próximas a la líder andaluza apuntan que "no hay mucha movilización" de cara a la votación y niegan que vayan a hacer campaña en contra de los planes de Pedro Sánchez. Aunque tampoco la harán a favor. "No va a haber consigna oficial", dice un dirigente del PSOE-A en conversación con este diario. "La gente va a votar en libertad, y no sé cuál será el resultado", apunta. Sobre el dato de participación, añade: "Mi olfato me dice que no será muy alta, porque el pacto ni siquiera es para gobernar. No va a haber un nivel de movilización como el que hubo con las primarias de 2014". 

Sí al cambio

Críticas de fondo

Al margen de las dudas sobre la consulta, el fondo del pacto con Ciudadanos sigue provocando reticencias entre los barones críticos con Sánchez. La supresión de las diputaciones es el punto que mayor controversia causa. Las críticas que este miércoles esbozaron en privado algunas de las federaciones más poderosas, como la de Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha, se visualizaron este jueves en público. El presidente de la Diputación de Sevilla, el socialista Fernando Rodríguez Villalobos, defendió por ejemplo el "imprescindible" trabajo de esa institución y anunció que, como presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, convocará al resto de dirigentes provinciales andaluces para rechazar su supresión.

En esa misma línea se pronunciaron otros cargos socialistas. El presidente de Aragón, Javier Lambán, dijo que en su etapa como presidente de la Diputación de Zaragoza "jamás" sintió que su trabajo fuera "prescindible". El vicepresidente de la Diputación de Huelva, José Luis Ramos, aseguró que eliminar las diputaciones es "un ataque directo a los pequeños municipios". Y la presidenta de la Diputación de Cáceres, Rosario Cordero, anunció su voto contra el acuerdo con Ciudadanos. Fuentes de los socialistas andaluces aseguraron a infoLibre que la supresión o transformación de las diputaciones debería haber quedado más "matizada" en el pacto con Ciudadanos y reivindicaron la "enorme utilidad" de esas instituciones.

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