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El futuro de Cataluña

El TC condiciona la investidura de Puigdemont a que esté presente con permiso del juez

El pleno de investidura convocado para el martes a la tres de la tarde que debe decidir si elige president a Carles Puigdemont ha quedado suspendido cautelarmente. El Gobierno central ha logrado que el TC paralice la sesión dando por hecho que el candidato no se presentará. Fuentes del Tribunal Constitucional confirmaron a infoLibre que sus magistrados han decidido este sábado, por unanimidad y tras un intenso debate de cuatro horas, la suspensión cautelar de las resoluciones del presidente y de la Mesa del Parlament de Cataluña que permitían la investidura de Carles Puigdemont.

Los magistrados, sin embargo, consideran posible la investidura de Puigdemont siempre que acuda personalmente a la Cámara y que para ello obtenga previamente la autorización del juez que tramita el proceso penal en el que se ha acordado su detención. El TC suspende también la posibilidad del voto delegado desde el extranjero.

El Tribunal admite la personación de los diputados de Junts per Catalunya (JxCat), incluido Carles Puigdemont, “a los solos efectos de que en este procedimiento puedan defender sus derechos e intereses legítimos a título particular”.

El Pleno ha decidido también posponer su decisión sobre la tramitación del procedimiento con el fin de pronunciarse previamente sobre las dudas de admisibilidad planteadas por los diputados electos JxCat. Para ello, todas las partes disponen de 10 días de plazo para formular sus alegaciones. Eso sí, apercibe a todas las partes, incluido el presidente del Parlament, de las eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudieran incurrir en caso de no atender este requerimiento.

Fuentes del Gobierno congratulan de que no se pueda celebrar “un pleno fraudulento para investir a Puigdemont por delegación o por vía telemática” y subrayan que la decisión del Tribunal pone en valor el propio Reglamento del Parlament de Cataluña frente al “fraude” que supondría la investidura a distancia.

El TC, subrayan las mismas fuentes, ha evitado esa “burla a la ley, al propio Parlament de Cataluña y al resto de grupos políticos, cuyos derechos serían claramente vulnerados con una investidura sin presencia del candidato”. Y destacan especialmente que Puigdemont no podrá presentarse en el pleno a menos que previamente obtenga una autorización judicial mientras siga vigente la orden judicial de busca y captura e ingreso en prisión.

El presidente Mariano Rajoy señaló a través de un apunte en su cuenta de Twitter, implícitamente dirigido al responsable del Parlament, Roger Torrent, que “todos los demócratas tenemos la obligación de respetar las decisiones de los tribunales. El Gobierno de España seguirá cumpliendo, además, su deber de defender la ley y los derechos de los catalanes y del conjunto de los españoles”.

Puigdemont por su parte, escribió también en Twitter: “Hasta el TC ha rechazado el fraude de ley que pretendía la Moncloa. Más de uno tendría que pensar en rectificar y hacer política de una vez. Y si no es capaz de eso, dejarlo y dejar paso”.

La sesión plenaria del TC se interrumpió a las 2.30 de este sábado y siguió a las 4 durante toda la tarde. Fuentes de este órgano señalaron a Europa Press que durante toda la mañana la sesión consistió en escuchar al ponente de la propuesta, Juan Antonio Xiol, que era contrario a la admisión del recurso. Con el ponente y los letrados, fueron tres las voces, junto a la del Consejo de Estado, que se opusieron a rechazar la candidatura del presidente autonómico.

Los once magistrados que integran el tribunal de garantías —Andrés Ollero no acudió por enfermedad— tenían también sobre la mesa la petición de los diputados electos de Junts per Catalunya, entre los que se incluye Puigdemont, para ser parte en el procedimiento. 

El Gobierno pedía la nulidad de la candidatura a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña firmada por el presidente del Parlament y publicada en el Boletín Oficial del Parlamento autonómico.

El Ejecutivo recurrió a TC contra la candidatura firmada por Roger Torrent el pasado día 22 y publicada el 23 de enero a pesar de contar con el criterio discrepante del Consejo de Estado, que ya se se había pronunciado en contra.

La resolución de Constitucional deja ahora en manos de Torrent la responsabilidad de decidir si el martes permite investir a distancia a Puigdemont, como el candidato pretende, o acepta el criterio de Constitucional y no acepta esta posibilidad. Si elige la primera opción, ya sabe que el TC anulará la sesión y se arriesga a asumir responsabilidades legales. Si decide no permitir la investidura a distancia, tiene  todavía margen para convocar una nueva sesión de investidura con otro candidato que sí pueda acudir al Parlament porque el plazo legal no vence hasta la medianoche del miércoles.

También puede dirigirse al juez instructor del Tribunal Supremo que ordenó la detención de Puigdemont para pedirle que autorice su presencia en el Parlament, tal y como exige el Constitucional.

Si finalmente Torrent decide cumplir la resolución del TC, como adelantó infoLibre el viernes, abrirá un escenario que amenaza con dinamitar la delicada unidad del independentismo construida, desde la convocatoria de las elecciones del 21D, en torno a la idea de “restituir” al president al frente de la Generalitat.

Esquerra, según fuentes republicanas, mantiene oficialmente que sigue apoyando la propuesta del líder de JuntsxCat, pero no está dispuesta a desobedecer al Tribunal Constitucional. Y cuenta con que al menos una parte importante del PdeCAT, el partido que sirvió de base a JuntsxCat, la candidatura que el president destituido confeccionó a su medida, esté de acuerdo en que se acerca el momento de prescindir de Puigdemont y buscar una salida que evite la prolongación del artículo 155, ponga en marcha la legislatura e impida la celebración de nuevas elecciones.

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