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    <title><![CDATA[infoLibre - Siete artículos para leer en la jornada de reflexión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/suplementos/7-articulos-leer-jornada-reflexion/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Siete artículos para leer en la jornada de reflexión]]></description>
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      <title><![CDATA[¡Último día!: Hazte socio de infoLibre y consigue gratis un ejemplar firmado y dedicado de 'Al fondo a la izquierda', el libro de Jesús Maraña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/club-infolibre/ultimo-dia-hazte-socio-infolibre-gratis-ejemplar-firmado-dedicado-fondo-izquierda-libro-jesus-marana_1_1169248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/262ca411-d3e5-4b7b-9954-155832398bf2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Último día!: Hazte socio de infoLibre y consigue gratis un ejemplar firmado y dedicado de 'Al fondo a la izquierda', el libro de Jesús Maraña"></p><p>En medio del ciclo electoral más abierto e incierto de la etapa democrática, es oportuno conocer cómo hemos llegado hasta aquí: qué pasó en las anteriores elecciones, <strong>por qué no hubo acuerdo con Podemos tras los comicios de diciembre de 2015 para un gobierno de Pedro Sánchez</strong>, qué <strong>presiones políticas, económicas y mediáticas</strong> llevaron de nuevo a las urnas y <strong>cómo fue defenestrado Sánchez al frente del PSOE</strong> para resurgir después en unas primarias contra la candidata <em>oficialista</em> <strong>Susana Díaz</strong>.</p><p>El relato de toda esa etapa, incluyendo conversaciones personales con los principales protagonistas políticos de la misma, es el que recoge el libro <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-al-fondo-a-la-izquierda/203933" target="_blank">Al fondo a la izquierda</a>, escrito por el director editorial de <strong>info</strong><strong>Libre</strong>, <strong>Jesús Maraña,</strong> y publicado en dos ediciones por Planeta en 2017.</p><p>Quienes entonces no lo leyeron tienen ahora la oportunidad de recibir gratis el libro en su domicilio <strong>si deciden apoyar un periodismo independiente</strong>. Los lectores que se den de alta como socios anuales de <strong>info</strong><strong>Libre</strong>+<strong>tinta</strong><strong>Libre</strong> <strong>entre este 12 de abril y el próximo 31 de mayo</strong> o que ya lo sean de otras modalidades pero mejoren su suscripción pasándose a la versión anual que incluye nuestra revista mensual en papel <strong>recibirán gratuitamente un ejemplar firmado y dedicado</strong> por el autor de <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-al-fondo-a-la-izquierda/203933" target="_blank">Al fondo a la izquierda</a>.</p><p>La suscripción anual de <strong>info</strong><strong>Libre</strong>+<strong>tinta</strong><strong>Libre</strong>, que tiene un precio de 75 euros –60 euros para jubilados, estudiantes y parados–, incluye el acceso a todos los contenidos de <strong>info</strong><strong>Libre</strong> y el envío a domicilio de la revista en papel <strong>tinta</strong><strong>Libre</strong>.</p><p>En caso de que todavía no formes parte de la comunidad de socios de <strong>info</strong><strong>Libre</strong>, <strong>puedes completar el trámite en pocos minutos </strong>haciendo clic en <a href="https://www.infolibre.es/index.php/mod.usuarios/mem.detallesuscripcion" target="_blank">este enlace.</a></p><p>Si ya eres socio de <strong>info</strong><strong>Libre</strong>, y quieres conseguir el libro, escribe a <a href="//mailto:socios@infolibre.es" target="_blank">socios@infolibre.es</a> haciendo constar que deseas participar en un sorteo para conseguir uno de los <strong>50 ejemplares</strong> que hemos reservado para la ocasión.</p><p>¿Tenía decidido Pedro Sánchez a principios de verano de 2016 abstenerse en segunda votación para evitar terceras elecciones? ¿Dio algún paso para intentar formar un gobierno alternativo? ¿Qué hilos internos y externos se mueven para <strong>forzar la dimisión de Pedro Sánchez que condujo a la abstención del PSOE para que gobernara Rajoy?</strong> A partir de conversaciones inéditas y exclusivas, Maraña dibujó el cuadro de una izquierda situada ante una nueva y compleja encrucijada. <strong>Una obra imprescindible para entender qué pasó y cómo hemos llegado hasta aquí.</strong></p><p>Aquí puedes leer dos capítulos del ensayo: <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/05/13/fondo_izquierda_65036_1012.html" target="_blank"><em>Alguien miente, Pedro o Pablo</em></a> y <a href="http://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/05/27/visperas_del_estallido_65589_1012.html" target="_blank"><em>Vísperas del estallido</em></a>.</p><p>Jesús Maraña (Sahagún, León, 1961) tiene una<strong> amplia trayectoria en el periodismo político </strong>que se inició en el diario <em>Informaciones</em>, el programa<em> Si yo fuera Presidente</em> (TVE), Antena 3 Radio, las revistas <em>Tiempo</em> y <em>Tribuna de Actualidad</em> y el periódico <em>El Mundo</em>. Ha sido director de los semanarios <em>Interviú</em> y <em>Tiempo</em> y del diario <em>Público</em> durante su última etapa en papel. En marzo de 2013, junto a compañeros del desaparecido diario <em>Público</em> y periodistas procedentes de distintos medios, puso en marcha el periódico digital <strong>info</strong><strong>Libre</strong> y el mensual en papel <strong>tinta</strong><strong>Libre</strong>. Maraña participa desde hace años en distintos programas de <strong>debate político</strong> <strong>en radio y televisión</strong>. Encabeza su perfil en Twitter (@jesusmarana) con este lema: "Me equivoco, pero no miento".</p><p>______________</p><p>Para hacerte socio de infoLibre, <a href="https://www.infolibre.es/index.php/mod.usuarios/mem.detallesuscripcion" target="_blank">pincha aquí</a>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infolibre]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Mariano Rajoy,Pablo Iglesias Turrión,Periodismo,PP,Prisa,PSOE,Política,Ciudadanos,Albert Rivera,Democracia,Susana Díaz,Pedro Sánchez,Podemos,Jesús Maraña,28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[A las urnas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/democracia-pixelada/urnas_1_1169804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Este domingo votamos en una <strong>encrucijada histórica</strong>. Toda mi vida, desde que nací, las citas electorales en España habían sido muy monótonas: dos partidos acaparaban en torno al 70% de voto y ningún otro se acercaba siquiera al 10%. La única excepción la protagonizó Anguita en el año 96, cuando surfeó la ola del hundimiento de Felipe González, quien había presidido durante catorce años. IU rebasó entonces el 10% y aunque yo aún no podía votar, recuerdo que aquello generó esperanzas en la izquierda. Por desgracia, fueron muy fugaces.</p><p>Durante toda la vida electoral de mi generación, en torno a <strong>la cuarta parte de los electores no acudía a votar</strong>. Las fuerzas a la izquierda del PSOE lograban sólo un peso testimonial y los partidos nacionalistas ejercían su <strong>papel de lobby</strong>, completando el equilibrio estable de fuerzas que dimos en llamar <em><strong>Régimen del 78</strong></em>. El Estado del Bienestar se iba desmontando año tras año y la precariedad iba creciendo con nosotros. Ante las urnas, <strong>nos tocaba elegir entre el voto menos malo y el voto idealista</strong>, en ambos casos sin grandes esperanzas de cambio. Ni siquiera la <strong>crisis económica de 2008</strong> había alterado significativamente ese esquema bicolor, que se repitió de nuevo en 2011.</p><p><strong>La indignación toma las plazas, el final del largo bostezo bipartidista </strong></p><p>Ese mismo año, el estallido del <strong>15M</strong> inauguraba un tiempo nuevo. Su rechazo transversal “populista” al sistema de partidos fue correctamente leído por los analistas que fundaron Podemos (hoy todos ya fuera del partido), que supieron <strong>conectar con la indignación</strong> hasta llegar a dominar los pronósticos oficiales a mediados de 2014. Sólo unos meses después de su nacimiento. Tanto crecían, que la banca dio una voz de alarma: “Hace falta urgentemente <strong>un Podemos de derechas</strong>”.</p><p><strong>Albert Rivera acudió raudo </strong>a la llamada, y logró rozar el 14%, pero Podemos sorprendió con una remontada histórica superando el 20% en sus primeras elecciones generales. <strong>El muro bipartidista comenzaba a ceder</strong>. Desde entonces, PP y PSOE no han vuelto a acaparar más de la mitad de los votos en casi ninguna cita electoral. La situación sigue siendo por tanto de<strong> impasse</strong> abierto, de incertidumbre y <strong>volatilidad </strong>máxima, aunque a los más jóvenes les parezca ya repetitiva. No sabemos qué dos fuerzas dominarán el futuro del país, pero sí podemos calcular que el sistema electoral español, diseñado para crear mayorías estables, no tolerará esta fragmentación multipartidista por mucho tiempo.</p><p>Mucho ha llovido en estos cuatro años, políticamente más densos que las cuatro décadas anteriores. La reluciente superficie de los nuevos partidos se ha descascarillado rápidamente, erosionada por el fuego mediático y por sus propias torpezas.<strong> Podemos y Ciudadanos perdieron su transversalidad</strong> y se fueron escorando respectivamente a izquierda y derecha, <strong>mientras PP y PSOE se readaptaban</strong> para resistir el envite. Los efectos devastadores de los <strong>recortes</strong>, la fiscalidad irresponsable y la <strong>corrupción</strong>, se han ido tapando con banderas catalanas y rojigualdas. Guste o no guste, <strong>el juego dominante hoy es de nuevo el de la construcción nacional</strong>. Entretanto vamos <strong>naturalizando la precariedad</strong> omnipresente.</p><p>En ese caldo de cultivo, donde <strong>lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir</strong>, aparecen los monstruos. Surge una fuerza nueva entre las que rompen el techo del 10%. Mejor dicho, no una, sino dos: la desbordante <strong>abstención</strong> se perfila como el <strong>agente de mayor impacto</strong>. Si en 2016 ya había superado el 30%, en las recientes andaluzas se disparó hasta un escalofriante 43,4%.</p><p>Por culpa de ese creciente desapego a las urnas, en Andalucía circulan hoy <strong>listas negras de funcionarias</strong> que temen perder su puesto si cumplen con las políticas de igualdad, el neofranquismo preside la Comisión de <strong>Memoria Histórica</strong>, se bajan impuestos a los más ricos en una reforma fiscal regresiva, y algunos <strong>derechos consolidados como las pensiones, la sanidad o el aborto</strong> se ven abiertamente amenazados. Un oscuro invierno se acerca a las puertas del pueblo andaluz.</p><p>Viendo pelar las barbas de mi vecino, no me andaré con rodeos: estas elecciones tienen una trascendencia histórica e incluso global. La prioridad es frenar a estas derechas siamesas enloquecidas por su tricefalia. No nos engañemos, <strong>Vox no es una fuerza “rebelde” o “popular”</strong> en sentido alguno, son otros hijos más de Esperanza Aguirre, se formaron cantando <strong>odas a la privatización</strong> mientras vivían a expensas de lo público. Pero han encontrado su hueco en la ultraderecha, y eso tira de <strong>sus mellizos hacia ese extremo</strong>, descabalando como nunca antes el imaginario político nacional. <em>Winter is here</em>.</p><p>Ante la amenaza de polarización extrema, cuatro ideas</p><p>Frente al riesgo de<strong> una derecha asalvajada como no veíamos hacía mucho tiempo</strong>, no me limitaré a pedir el voto. Quienes leéis <strong>infoLibre </strong>sois ya mayoritariamente votantes, pero <strong>somos aún esa minoría social que lee prensa</strong>. <strong>Debemos multiplicarnos</strong>. La petición es que <em>saquéis a todo vuestro mundo </em>a votar, y lo que vote cada cual, si me permiten la confianza, no es lo que toca hablar a estas alturas. Os pido que convoquéis cuanto antes, al terminar de leer esta columna, a la familia, a los conocidos del barrio, compañeros de trabajo, del gimnasio, del AMPA, <strong>a todas y a todos</strong>, a un café o un vermú junto al colegio electoral pasado mañana. Será <strong>el reencuentro más saludable en mucho tiempo</strong>. Escribidles el domingo para aseguraos que votan, ya pediremos perdón por haber sido pesados el lunes.</p><p>Pero, ¿que voten a quién? Francamente, bajo la amenaza actual, hace <strong>falta un antifascismo amplio</strong>, no estamos para idealismos en el campo progresista. Yo votaré a Unidas Podemos, porque voto en Madrid y la historia me ha enseñado que <strong>el PSOE necesita un fuerte contrapeso a su izquierda</strong> para no dejarse arrastrar hacia políticas económicas de derechas. En las comunidades uniprovinciales (Madrid, Navarra, Murcia, Asturias, Cantabria) así como en las periféricas (Cataluña, País Vasco, Galicia, Andalucía, Comunidad Valenciana y en las islas), Podemos tiene en general opciones claras de lograr representación. En casi todas las provincias que reparten más de cuatro escaños, porque en virtud del sistema <strong>D’Hont</strong> el primer escaño de Podemos es más fácil de lograr que el tercero del PSOE.</p><p>Pero mentiría si dijera que no tendría un dilema serio<strong> si me tocara votar en otras provincias</strong> de la meseta. En las dos Castillas, Aragón o Extremadura, por ejemplo, las opciones de UP son más escasas (con excepción de Zaragoza y, quizá, Badajoz), y en algunas <strong>Vox amenaza con colarse gracias al voto oculto</strong>, por lo que el riesgo que implica no convertir voto en escaños se agrava. A nadie sorprenderá demasiado que el partido morado baje significativamente en <strong>la España vaciada</strong>. De los motivos ya hemos hablado y hablaremos la semana que viene.</p><p>Ante esa realidad, ¿quiénes somos los izquierdistas de Carabanchel, de Triana, Ruzafa, Torrero u Hospitalet, para regañar a los de esas provincias si deciden votar PSOE a nariz tapada, sólo para restarle escaños al Partido Popular? ¿Son ‘pusilánimes’, o ‘poco auténticos’, o ‘alienados’, por votar al partido del Artículo 135 pese a sentirse de izquierdas, para evitar que sumen las derechas? Yo no lo creo. No seré yo quien les juzgue así, y me <strong>preocupa ver cuán arraigada está esa lectura</strong> en ciertos círculos y redes digitales.</p><p><strong>Votar tan a la defensiva no es plato de buen gusto</strong>, pero tampoco lo será arrepentirse después si al final nos gobierna la triada histriónica, cuando empecemos a sentir las consecuencias. Desde luego, ese votante tiene mi respeto <em>en tanto que votante de izquierdas</em>, aunque anteponga la responsabilidad a sus principios y apetencias, o precisamente por ello.</p><p>Es más, creo que no hay tarea política más urgente que la de construir un hogar político común a ese izquierdista urbanita que puede ‘cómodamente’ votar a su opción ideal, y <strong>al progresista de la España vaciada</strong> que lleva toda una vida votando a la defensiva. Y también a varios <strong>segmentos abstencionistas desapegados de la dinámica electoral</strong>, especialmente los más jóvenes. Para construir esos puentes, las identidades cerradas, históricas, ‘duras’ y regañonas, sirven de muy poco. Y las cuentas pendientes y gestos de superioridad, aún menos.</p><p>Un espacio político fragmentado no necesita activistas arrogantes que impartan lecciones, sino una fuerza que ejerza de Gran Conciliadora, capaz de acoger las muy diversas quejas y demandas inatendidas en un relato de futuro esperanzador, abierto pero realista. Sólo un espacio relativamente novedoso y poco recargado, tendencialmente vacío, de fronteras lábiles, podría llenarse con retazos de ese <strong>mosaico de identidades</strong>, y a partir de ellas tejer una nueva, construir país, <strong>articular un pueblo hoy fracturado</strong>. Dejen pues los activistas principistas de mirar desde arriba al votante pragmático o al abstencionista desencantado, y hablemos de <strong>cómo haremos para seducirles de nuevo</strong> en el ciclo que se avecina.</p><p>Pero ese es un debate para después del lunes, centrémonos ahora en <strong>convocar los cafés y vermús de este domingo</strong>. Literalmente, sobre todo en el caso de las mujeres, nos va la vida en ello.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Miguel Álvarez Peralta]]></author>
      <media:title><![CDATA[A las urnas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Extrema derecha,Prensa,Derecha,El futuro de la izquierda,28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Tiene que llover a cántaros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/muros-sin-fronteras/llover-cantaros_1_1169709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hoy, jueves, es 25 de abril. Hace 45 años de 1974. Un día que nos llenó de ilusión, y esperanza de un pronto final de la <a href="https://www.elmundo.es/internacional/2018/04/25/5adf8338e5fdea342e8b468a.html" target="_blank">dictadura franquista</a>. <strong>En Portugal echaron al dictador con armas y claveles; aquí murió en la cama</strong>; eso sí, torturado por su yerno al frente del equipo médico habitual. <strong>Ninguno de los dos países ha tenido una ruta fácil hacia la democracia</strong>. Faltaba cultura política y una estructura económica productiva.</p><p><strong>Portugal </strong>lo ha hecho mejor en muchos aspectos, con menos reconocimiento y autobombo. La diferencia estuvo en la Revolución de abril. Pese a las decepciones posteriores propició una limpieza de las instituciones, sobre todo en la policía y en las Fuerzas Armadas. <strong>Hubo un despertar ciudadano porque el pueblo se sintió protagonista del cambio.</strong> Es un sentimiento de propiedad que perdura.</p><p>¿Recuerdan la escena del Parlamento cuando se debatían los recortes? Fue en febrero de 2013. Pueden verlo en el vídeo que sigue. Resulta ejemplar la calma de la presidenta de la Cámara, sin aspavientos ni amenazas. También, la del primer ministro, el conservador <strong>Pedro Passos Coelho</strong>, y la de la traductora de signos. Es un cuadro que dice mucho, y bien, de Portugal.</p><p><strong>Aquí se pactó amnesia general</strong>. <strong>No hubo reparación ni memoria, tampoco justicia.</strong> Ni siquiera hubo una Comisión para la Verdad y la Reconciliación, como en la Sudáfrica de <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/nelson_mandela.html" target="_blank">Nelson Mandela</a> y Desmond Tutu. Nos dejamos atrás, enterrados en las cunetas, los muertos y la dignidad de una democracia que no se atrevió a sentirse heredera de la <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/segunda_republica_espanola.html" target="_blank">II República</a>.</p><p>Los defectos de nuestro sistema, más visibles que nunca, proceden en parte de ese silencio. Lo he citado varias veces y lo volveré a citar. El escritor checo <a href="http://www.acantilado.es/persona/ivan-klima/" target="_blank">Iván Klima</a> me dijo en su casa de Praga: <strong>"Un pueblo que padece 40 años de dictadura sufre una pérdida colectiva de honestidad"</strong>. Nosotros no la hemos recuperado del todo, de ahí la corrupción política y que los ciudadanos sigan votando a sinvergüenzas.</p><p>Quedaron más o menos intactas las estructuras del régimen franquista, y <strong>quedó subyacente su cultura, que es la que ha permitido el resurgimiento de una extrema derecha que se declara no democrática</strong><a href="https://www.eldiario.es/cv/politica/director-campana-Vox-Alicante-democratico_0_889961558.html" target="_blank">democrática</a>(en eso se diferencia de <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/marine_pen.html" target="_blank">Marine Le Pen</a>). Estaba callada dentro del <a href="https://www.infolibre.es/tags/partidos/pp.html" target="_blank">PP</a> y ahora se expresa en dos voces, las de <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/santiago_abascal.html" target="_blank">Santiago Abascal</a> y la de <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/pablo_casado.html" target="_blank">Pablo Casado</a>. No meto en el mismo paquete a <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/albert_rivera.html" target="_blank">Albert Rivera</a> porque a él le mueve otra cosa: el ansia desmedida de poder. En política, los oportunistas son peligrosos.</p><p>Ni siquiera estamos de acuerdo en cuánto duró la Transición. Nicolás Sartorius sostiene que tres años, desde la muerte del dictador a la aprobación de la <a href="https://www.revista80dias.es/libros/cronica-secreta-de-la-constitucion-de-soledad-gallego-diaz-y-bonifacio-de-la-cuadra/#.XLuPnqZS9hE" target="_blank">Constitución</a>. En esos años se hizo lo que se pudo. <strong>No había alternativas realistas con unas Fuerzas Armadas ideológicamente intactas.</strong> Aquí no hubo guerras coloniales en Angola y Mozambique que crearan un sustrato de rebeldía.</p><p>El fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y, sobre todo,<strong> la victoria del PSOE en octubre de 1982 con una mayoría absoluta de ¡202 diputados!</strong><a href="https://www.infolibre.es/tags/partidos/psoe.html" target="_blank">PSOE</a>, debieron haber impulsado un cambio en la letra y en el espíritu de los supuestos pactos de la Transición.</p><p>Los gobiernos de <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/felipe_gonzalez.html" target="_blank">Felipe González</a><strong> no aprovecharon el clima para una limpieza discreta de la judicatura y la policía</strong>. Siempre pensamos que la institución que mejor lo había hecho eran la Fuerzas Armadas, y ahora vemos cómo generales que han tenido mando en misiones importantes en Irak y Líbano se alinean con las tesis de Vox y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dTa8Bqrm-sk" target="_blank">defienden al dictador</a>.</p><p>Algo hemos hecho mal y la responsabilidad es de <a href="https://elpais.com/politica/2012/11/30/actualidad/1354310942_093638.html" target="_blank">todos</a>, no solo de los políticos timoratos; también de la sociedad que prefirió sumergirse en el boom económico que defendía Carlos Solchaga a preguntarse por los cimientos del chiringuito. <strong>En la mitificada Transición murieron entre 600 y 700 personas</strong><a href="https://elpais.com/elpais/2018/09/08/hechos/1536407739_283790.html" target="_blank">Transición</a>.</p><p>Rodolfo Martín Villa fue ministro de la Gobernación (Interior) entre julio de 1976 y abril de 1979, época en la que fueron asesinados tres estudiantes en pocos días: <strong>Carlos González, Mari Luz Nájera y Arturo Ruiz</strong>. Lo recuerdo porque estuve en las tres manifestaciones. Martín Villa, experto en puertas giratorias, <strong>mandó quemar todos los archivos de grupos afines a la Falange</strong>. Hay un vacío documental del periodo de mayor represión tras la victoria franquista.  Y está la matanza de los abogados de Atocha.</p><p>Nuestro 28 de abril, el día de las <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/elecciones_generales.html" target="_blank">elecciones generales</a>, no tiene que ver con la efeméride portuguesa. No salimos de ninguna dictadura, pero sí está vinculada a esta Transición que ha envejecido mal, igual que nuestra democracia, necesitada de un rehabilitación a fondo. <strong>Es necesario un nuevo impulso, como lo fueron 1982 y el 15M. </strong>Es necesaria una reforma ética y una regeneración de las instituciones.</p><p>Nada de eso va a surgir de las urnas este domingo. Para esa regeneración es necesaria otra derecha, un papel al que renunció <a href="https://www.infolibre.es/tags/partidos/ciudadanos.html" target="_blank">Ciudadanos</a> abrasado por el <a href="https://www.elmundo.es/opinion/2019/04/19/5cb86dc8fc6c83884c8b4681.html" target="_blank">cortoplacismo táctico de su jefe</a>. Desde la <strong>moción de censura</strong> está en busca de un norte que no termina de encontrar.</p><p>Si ganara el <strong>trifachito</strong>, como ha bautizado la izquierda a un eventual gobierno a la andaluza con apoyos del PP, Ciudadanos y VOX, sería un retroceso democrático, una situación peligrosa porque detrás de la operación sigue estando el odio, y <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/jose_maria_aznar.html" target="_blank">Aznar</a>, ya saben, el hombrecillo insufrible, un hombre enfermo de rencor. Me gustó este tuit de <a href="https://twitter.com/52municipios/status/1118561638687367168" target="_blank">@52municipios</a>: “A José María Aznar le quitas la guerra de Irak, la foto de las Azores, sus altos cargos imputados o en la cárcel, las mentiras del <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/11_m.html" target="_blank">11-M</a> y del <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/yak_42.html" target="_blank">Yak-42</a>, la burbuja del ladrillo, las privatizaciones y comisiones por venta de armas, y te queda un personaje político del carajo”. Pues eso, estamos <strong>educados en la desmemoria</strong>.</p><p>Hemos pasado <strong>de la utopía del cambio a la utopía del mal menor</strong>. No toda la izquierda se ha enterado del riesgo. Han abundado los dirigentes menores que han primado su puesto en las listas sobre el bien común. Hay <strong>dos corrientes de voto útil </strong>en marcha: la principal beneficia al PSOE, que recuperará parte de los votos perdidos ante Ciudadanos y los cedidos a <a href="https://www.infolibre.es/tags/partidos/podemos.html" target="_blank">Podemos</a> en 2015 y 2016. El segundo afecta al partido de <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/pablo_iglesias_turrion.html" target="_blank">Pablo Iglesias</a> –que podría ayudar a maquillar un desplome en escaños--. Trata de concentrar el voto de las izquierdas para evitar un posible pacto PSOE-Ciudadanos. Unidas Podemos depende del voto de la izquierda quisquillosa que se quedó en casa en 2016. <strong>Los debates televisivos podrían ayudar a Iglesias, sobre todo el segundo.</strong></p><p>La campaña no invita a la ilusión: unos hablan de ETA pese a que ya no exista, de golpistas (pese a que no haya sentencia) y de pederastas (Cortés <a href="https://www.huffingtonpost.es/entry/juan-jose-cortes-pedro-sanchez-se-sienta-a-la-mesa-con-asesinos-criminales-violadores-y-pederastas_es_5cb588e0e4b082aab08b4cae" target="_blank">dixit</a>) y los otros un blablablá de frases hechas y promesas vacías. <strong>¿Cómo vamos a movilizar a los jóvenes si nadie habla en serio de sus problemas?</strong> Otra política era posible. Hoy, otra política es urgente.</p><p><strong>Portugal regresa al final de este texto como ejemplo de colaboración entre fuerzas de izquierda dispares con un solo objetivo: ser útiles, gobernar, cambiar cosas concretas.</strong> Las políticas seguidas contra el rigor el déficit, sin salirse en exceso del corsé --porque Bruselas vigila--, ofrece resultados en un clima económico general cada vez más adverso por las guerras comerciales de <a href="https://www.infolibre.es/tags/personajes/donald_trump.html" target="_blank">Donald Trump</a> y la sensación de que la crisis de 2008 aún no ha quedado atrás del todo. Los que propiciaron la catástrofe siguen al mando de las soluciones.</p><p>Lo anterior es una excusa para decir:<strong> votad, con todas las pinzas que queráis en la nariz, pero votad</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ramón Lobo]]></author>
      <media:title><![CDATA[Tiene que llover a cántaros]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me preocupa (y mucho)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/buzon-de-voz/preocupa_1_1169728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Escribo estas líneas después de contar hasta mil. Tan convencido de que <strong>es más importante que nunca en las últimas décadas acudir a las urnas</strong> para frenar la ola reaccionaria que nos envuelve como<strong> preocupado por el doble bochorno que he sentido ante los debates electorales</strong> de los cuatro principales candidatos. No creo que haya un ganador y un perdedor de cada debate, porque es obvio que <strong>la prioridad de cada cual era la disputa del voto indeciso entre sus inmediatos competidores</strong>. Coincido en la impresión extendida de que en el primer debate fue <strong>Albert Rivera</strong> quien ganó puntos en el ala derecha con un histrionismo que dejó a <strong>Pablo Casado</strong> desdibujado; y también con la conclusión de que en el segundo debate sólo <strong>Pablo Iglesias</strong> escapó del fango al que Rivera arrastró a Casado y al propio <strong>Pedro Sánchez</strong>, pero sobre todo a sí mismo. (<a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/04/24/debate_stresmedia_28a_94261_1012.html" target="_blank">Ver aquí</a>). Confieso que me preocupa más cada día la degradación de la calidad democrática, convencido de que <strong>la ciudadanía española es muchísimo mejor</strong> que lo que la política-espectáculo y el periodismo-espectáculo se empeñan (o nos empeñamos) en reflejar.</p><p>  </p><p>   </p><p>   </p><p>   </p><p>   </p><p>   </p><p> Los expertos en comunicación política tienen más criterio y argumentos para valorar en fondo y forma los dos debates (ver <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/04/23/un_empate_partido_ida_que_sanchez_hubiera_firmado_94229_1012.html" target="_blank">aquí</a> y <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/04/24/los_expertos_juzgan_sanchez_sale_vivo_casado_asienta_rivera_desata_iglesias_modera_94264_1012.html" target="_blank">aquí</a>). Parece claro que,<strong> salvo errores enormes, no suelen mover sensiblemente el voto</strong>. Pero vivimos instalados en la incertidumbre, el ruido, la desinformación, la indecisión o el voto oculto. Resulta curioso que asistamos a <strong>una especie de recuperación de la fe en las encuestas precisamente cuando más mentiras circulan en la conversación pública</strong>. ¿Acaso no engañarán los encuestados, aunque lo hagan en un porcentaje inferior al del engaño al que los someten sus representados? Lo sabremos el domingo. Nos jugamos bastante más que el éxito o fracaso de opciones y candidatos. Se trata de pulsar el botón acertado en este cambio de época que nos toca vivir. <strong>“La libertad, la igualdad, la justicia y la bondad son valores imprescindibles para un progreso social que no puede humillarse ante la mentira, el insulto, el racismo, el machismo y la avaricia”</strong>, reza un manifiesto intergeneracional titulado ’<em>28 de abril. Tú decides</em>’ (<a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/04/23/personajes_cultura_las_letras_piden_llenar_las_urnas_bondad_democratica_28a_94258_1012.html" target="_blank">ver aquí</a>). Yo lo he firmado. Y actuaré en consecuencia. Me preocupa mi país y no me perdonaría dejar a mis hijas una democracia tan espectacular como vacía.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[86bc81cc-ca3e-405a-b9a3-edb4f79ccac0]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Apr 2019 12:38:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Jesús Maraña]]></author>
      <media:title><![CDATA[Me preocupa (y mucho)]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Extrema derecha,Pablo Iglesias Turrión,Albert Rivera,Democracia,Santiago Abascal,Pedro Sánchez,Pablo Casado,28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones: los sueños viables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/desde-la-casa-roja/elecciones-suenos-viables_1_1169697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>No sé quién gana los debates electorales</strong>. Al día siguiente, jamás hay acuerdo en la prensa. No me parece buen síntoma. Pero casi siempre los perdemos los ciudadanos. Apenas alguna frase queda para la historia de la televisión: esa niña está en mi cabeza, buenas noches y buena suerte, tiene usted menos sensibilidad social que una almeja (todo es real). Primer round. Esperábamos poco de estas noches de abril cuando cuatro hombres vestidos de azul aparecieron en nuestras pantallas. El formato impide que se miren a los ojos unos y otros. Pero nada evita que respondan a las preguntas y no lo hacen: cuántas veces en esa primera noche preguntó Pablo Iglesias a Pedro Sánchez si pactará con Ciudadanos. Nadie les prescribe que no esquiven de una vez los <em>claims</em> repetidos con voracidad y nos hablen de cara. <strong>Que se enroquen cada uno en su fuerte</strong>. Que el debate produzca debate. Aunque peor resulta cuando clavan la mirada a cámara y en un último monólogo sobreactuado nos lanzan un mensaje final que alguien les habrá escrito hace algún tiempo. Que otro alguien habrá estudiado y revisado mil veces. Ahí miramos hacia atrás, sentados en nuestro sillón: Albert, ¿es a mí? Y entonces nos preguntamos <strong>en manos de quiénes está, además, la retórica</strong>. No digo que sea fácil.</p><p>Quedan cuatro días para las elecciones y anoche hubo segundo round. Malas caras. Cansancio. Subieron las fuerzas, se hablaron peor, hubo propuestas, pero también teatro, cambiaron libros, <strong>el respeto se fue apagando</strong>. Usted, usted y usted. ¿De dónde vienes? Manzanas traigo. No se dejaron mucho asunto por tocar. Pero incomoda el manejo de las palabras. <strong>Las voces sobre las voces</strong>. La ironía y el cinismo donde debería estar la verdad. Las formas sin fondo. El tono de voz reconocible y repetido de los miembros de cada partido. La fricción personal entre algunos. La media sonrisa de animal en reposo. Pablo Casado ignorando hieráticamente toda la noche al hombre que está a su izquierda. Esos cuatro señores, salvo algunos destellos –ese momento en que encajan dos piezas y vuelven a separarse casi inmediatamente, la empatía–, no me han dicho mucho durante estas dos noches. Respondiendo al editorial que lanzó hace un par de días la periodista Pepa Bueno en la radio:<strong> no, ellos no me hablaron a mí</strong>. Ellos querían, simplemente, ganar el debate.</p><p>La tensión aparece desde el principio y se agudiza cuando es convocada. Porque nada exalta más hoy que quedar como el verdadero patriota, el más patriota, al menos, de los presentes:<strong> medir sentimientos en torno a identidades </strong>sigue arrojando damnificados, pero eso da igual, cuando se habla del territorio, muchas veces se olvidan sus habitantes y sus problemas. <strong>Me sorprende que solo Pablo Iglesias incluya en su relato un “nosotros”. Y pida seriedad. Y se agradece</strong>.</p><p>La posible<strong> irrupción de la extrema derecha</strong> tras estas elecciones nos ha dejado articulados en torno a una falsa diatriba que nos quiere divididos entre el España, sí o España, no. <strong>No sé cuántas veces Albert Rivera habló ayer de liquidar España</strong>. Y no se trata de destrucción o de salvarla por apropiación indebida. De si la unimos o la rompemos. Si la desintegramos. O la vitoreamos bajo la bandera grande de Colón para hacernos una foto. Si se trae su unidad o fractura a todos los foros, debería traerse también la voluntad firme y real de encontrar una salida política para este callejón en el que nos encontramos. Por favor, <strong>“formúlese una respuesta/ en sueños viables”</strong>, son versos de la poeta <strong>Ida Vitale</strong>, quien ayer, Día del Libro, entre combate y combate, recibió con humildad el premio Cervantes en Alcalá.</p><p>Dentro de las estadísticas, de esos semicírculos coloreados que veremos los próximos días, dentro de los recuentos que se produzcan tras estas elecciones, no solo estarán ellos, los cuatro hombres que son la cara visible de algunas de las opciones políticas, allí adentro también sumaremos nosotros. <strong>Las encuestas intuyen un ganador, pero no tanto un Gobierno</strong>. Si estos debates no resultan tan decisivos como prometen, estas elecciones generales sí lo pueden llegar a ser. Porque entre todas las opciones existe la que coloca a la extrema derecha como parte del juego: armas, muros, deportaciones,<strong> mujeres que no pueden decidir sobre sus cuerpos</strong>, sesgo ideológico en las escuelas, recortes en la libertad de prensa, olvido histórico. Por algo o contra algo. Voten. Es lo que tenemos para cambiar las cosas. Para subir la altura de próximos debates.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Aroa Moreno Durán]]></author>
      <media:title><![CDATA[Elecciones: los sueños viables]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Pablo Iglesias Turrión,Albert Rivera,Pedro Sánchez,Pablo Casado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si se dan las condiciones, Ciudadanos intentará apoyar a Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/si-dan-condiciones-ciudadanos-intentara-apoyar-sanchez_1_1169634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Ciudadanos pretende superar al PP como principal partido de la derecha. Para robarle votantes al PP, ha renunciado a sus principios liberales y ha optado por presentarse ante el electorado principalmente <strong>como un partido nacionalista español</strong> (hace unos meses hablé de esto <a href="https://www.lavanguardia.com/opinion/20181229/453794696979/el-imposible-liberalismo-espanol.html" target="_blank">aquí</a>).</p><p>Esta estrategia sólo puede tener éxito si los votantes de derechas se convencen de que, pase lo que pase el próximo 28 de abril, el partido no pactará con el PSOE ni dará su apoyo a la investidura de <strong>Pedro Sánchez</strong>. Ciudadanos lo ha anunciado de todas las maneras posibles (“por activa y por pasiva”, según el latiguillo que utilizan los políticos). Sus líderes y portavoces han presentado al PSOE de Sánchez como un peligro para la democracia, como una fuerza política extramuros del “bloque constitucional”, como un partido cómplice del independentismo catalán. Como exclamó Inés Arrimadas en el debate televisivo, si gobierna Sánchez “¡qué Dios nos coja confesados!”.</p><p>El problema es que dicha promesa de aislar al PSOE suceda lo que suceda <strong>no resulta creíble</strong>. Las palabras son ligeras y se las lleva el viento. Ciudadanos ha dado demasiados bandazos (ha pasado de un tibio liberalismo social a posiciones autoritarias ante la cuestión catalana) y ha traicionado su palabra en demasiadas ocasiones. Quizá la incoherencia más evidente y de más graves consecuencias fuera la decisión de apoyar la investidura de <strong>Mariano Rajoy</strong> en 2016 pese a que durante la campaña electoral sus líderes habían prometido, en los términos más solemnes y enfáticos que quepa imaginar, que <strong>no votarían nunca a favor de Rajoy por su implicación en los numerosísimos casos de corrupción</strong> del Partido Popular. Al final, cambiaron completamente de criterio y Ciudadanos se convirtió en el puntal de un gobierno acosado por la corrupción y el abuso de poder.</p><p>Un partido que se dio la vuelta con tanta facilidad ante la investidura de Rajoy no tiene credibilidad en la actualidad para persuadir a los votantes de la derecha de que no pactará con Sánchez pase lo que pase. De ahí la <strong>desesperada sobreactuación de Rivera y los suyos</strong>, llegando al ridículo de <strong>presentar al PSOE como un partido antisistema</strong>. Si las tres derechas obtienen una mayoría absoluta, Rivera no tendrá dilema alguno: <strong>colaborará con PP y Vox</strong>. Las dudas llegarán si, como parece probable según las encuestas, las derechas se quedan por debajo de los 176 diputados y PSOE y Ciudadanos suman una mayoría absoluta. En tal caso, <strong>Rivera tendrá una tentación fuerte de darse la vuelta como un calcetín</strong>, igual que ya hizo tras las elecciones de 2016. Cabe pensar que se aprovechará de la presión de los poderes económicos y mediáticos a favor de un entendimiento entre PSOE y Ciudadanos para ocupar una posición ventajosa en términos de poder y visibilidad política (una opción desde luego más atractiva que quedarse en la oposición con PP y Vox).</p><p>En el fondo, Rivera lo tiene bastante fácil para justificar un cambio radical de su posición política. Se puede presentar ante la sociedad española diciendo algo de este estilo: “No queremos que el PSOE se entregue a los populistas chavistas de Podemos y a los independentistas catalanes supremacistas y xenófobos. Nuestro país no se puede permitir un gobierno así. Pondría en peligro la recuperación económica y la misma unidad de España. A nosotros no nos gusta el PSOE de Sánchez, pero <strong>debemos hacer cuanto esté en nuestras manos para evitar su deriva populista</strong>. Si pactamos con los socialistas, vigilaremos muy de cerca sus acciones, denunciaremos con contundencia cualquier cesión a los independentistas e impediremos que se negocie la integridad de la nación española. Somos cruciales para salvar a España del permanente chantaje político de los nacionalistas. El país necesita un gobierno estable, que lleve a cabo las reformas que Ciudadanos propugna. Por todo ello, hemos decidido negociar con Sánchez un pacto de investidura”.</p><p>En el momento en el que Rivera pronuncie unas palabras parecidas a estas, obtendrá el apoyo de los grandes medios de comunicación y de los sectores más conservadores del PSOE (la vieja guardia felipista, los antiguos guerristas, los barones territoriales). <strong>Rivera volverá a aparecer como el político “responsable”</strong> que salva a España del peligro populista. Los incentivos de las dos partes, PSOE y Ciudadanos, para forjar una “mayoría moderada” son muy poderosos, como ya advirtió Andreu Mas-Colell en <a href="https://www.ara.cat/opinio/Despres-eleccions-andaluses_0_2139986010.html" target="_blank">este artículo</a> de hace unos meses. <a href="https://elpais.com/elpais/2019/04/20/media/1555771891_351072.html" target="_blank">En la encuesta de 40dB para El País</a>, el apoyo de quienes votaron a Ciudadanos en 2016 a un gobierno del PSOE con Ciudadanos es del 43,9% (frente al 46,4% que prefiere PP y Vox); asimismo, entre los votantes del PSOE, una minoría significativa (el 35,6%) quiere ese mismo pacto con Ciudadanos.</p><p>Si tras las elecciones PSOE y Ciudadanos suman una mayoría absoluta, Ciudadanos abjurará de su estrategia anterior y <strong>se mostrará abierto a negociar con los socialdemócratas</strong>. Para un partido tan veleta como Ciudadanos, con antecedentes para todos los gustos, se tratará de apelar a lo que ya hicieron en la primavera de 2016. Metidos como estamos en campaña, esto que estoy describiendo puede parecer altamente improbable, pero me temo que con este partido todo es posible.</p>]]></description>
      <guid isPermaLink="false"><![CDATA[e133bdd7-f121-4120-a4b8-c9f52d430318]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Ignacio Sánchez-Cuenca]]></author>
      <media:title><![CDATA[Si se dan las condiciones, Ciudadanos intentará apoyar a Sánchez]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ciudadanos,28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La España real es mejor que su videopolítica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/verso-libre/espana-real-mejor-videopolitica_1_1169382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Las degradaciones democráticas tienen como consecuencia<strong> la separación de la realidad y de los ámbitos oficiales</strong>. Después de la falsa democracia ideada por Cánovas del Castillo en su Restauración, los intelectuales regeneracionistas insistieron en denunciar la distancia entre la España real y la España oficial. Galdós escribió sus <em>Episodios Nacionales</em> para que la historia de la nación no la contasen los líderes de la patria, sino la calle.</p><p>Vivimos ahora una quiebra parecida en la era de la posverdad. <strong>La España real es mejor que la caricatura de España virtual </strong>que está dibujando la videopolítica de las redes sociales y la telebasura, unos ámbitos de comunicación social dedicados a suplantar el rigor de la información periodística.</p><p>Marshall McLuhan pudo equivocarse en muchas cosas al analizar el mundo de la comunicación, pero hoy resulta difícil discutir el peligro de <strong>su advertencia más famosa: "el medio es el mensaje"</strong>. Sólo la ingenuidad intelectual permite defender la lectura primaria, optimista y unidimensional de las redes de comunicación como un espacio democrático que le ha dado la palabra a los ciudadanos. Lo que se está poniendo en duda es por el contrario <strong>la propia condición de ciudadanía</strong>. Se ha dado un regreso al mundo milagrero de la superstición.</p><p>La ciudadanía educada en la conciencia crítica capaz de hacerse dueña de sus propias opiniones y de participar en la firma de un contrato social para la convivencia democrática está siendo sustituida por <strong>un poderoso fenómeno de narcisismo consumista</strong>. La dinámica de que cada cual escuche sólo aquello que quiere oír o que encuentre sólo aquello que busca abre un manipulado juego halagador que en realidad sirve para que compremos la mercancía que quieren vendernos. Nunca somos dueños de nuestras discusiones.</p><p>La ideología que procura imponer la desregulación de los Estados, el debilitamiento de los marcos sociales de convivencia y la ley del más fuerte consigue así sacar los peor de nosotros mismos, sustituyendo las identidades abiertas por sentimientos cerrados cada vez más autocomplacientes y las responsabilidades colectivas por llamadas al odio. <strong>La crispación y la mentira dominan el espectáculo de la videopolítica</strong>.</p><p>Por eso es tan importante tomar conciencia de que la mayoría de la España real tiene problemas, pero es mucho mejor que su caricatura virtual. Y por eso es tan decisivo que<strong> la España real se movilice con orgullo, rompa la inercia abstencionista, </strong>tome la palabra y llene de democracia las urnas el próximo 28 de abril.</p><p><strong>En España hay machismo, claro</strong>; pero la mayoría de los españoles no se identifican con el discurso bárbaro que quiere negar las leyes aprobadas para luchar contra la violencia machista y apoyar a las mujeres maltratadas. <strong>En España hay desigualdad, claro</strong>; pero la mayoría de las españolas no se identifican con las políticas que pretenden favorecer la acumulación de las élites a costa de empobrecer a los demás, degradando las condiciones laborales e impidiendo una fiscalidad que distribuya la riqueza.</p><p><strong>En España existe racismo, claro</strong>; pero la mayoría de los españoles y de las españolas tienen un sentido de la compasión que impide tratar a los inmigrantes como un cargamento nocivo de carne humana. España es también el país luminoso que ha edificado<strong> una de las mejores sanidades públicas del mundo</strong>, el país que avanzó en <strong>la defensa del derecho internacional</strong>, el país que se adelantó a la hora de <strong>aprobar el matrimonio de personas del mismo sexo</strong>, el país que se dotó de <strong>una ley muy bien elaborada para la interrupción del embarazo</strong>, el país que… Podríamos seguir hasta llegar a 1812, cuando se aprobó en Cádiz la primera Constitución liberal del mundo.</p><p>Puede haber desconocimiento, indiferencia o pasividad, pero cuando se trata de ayudar al que sufre la España real es mucho mejor que la videopolítica reaccionaria que proclama el odio. Las elecciones son un proceso democrático que nos permite conformar el espacio público con nuestro corazón privado. La videopolítica reaccionaria se está pasando tanto que no podemos permitirnos el desconocimiento, la indiferencia o la pasividad. <strong>Abstenerse es una forma de darle la razón al odio y a la mentira impune</strong>.</p><p>Hay odio en el mundo, claro; pero <strong>el odio no es el destino del mundo</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Luis García Montero]]></author>
      <media:title><![CDATA[La España real es mejor que su videopolítica]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ratas y el 28 de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/ratas-28-abril_1_1169197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Cuando llegan las elecciones, el dilema que se nos presenta a mucha gente es el siguiente: ¿<strong>contra quién votamos</strong>? El voto afirmativo sólo existe para quienes están convencidos de que su partido es el mejor. Para los demás lo que existe es ese malestar instalado en la incertidumbre casi permanente, en no saber qué pasará mañana con tu vida, en mirar a tu alrededor y ver que el futuro es como el rábano que le ponen al burro delante de los morros para que no llegue nunca a tenerlo entre los dientes.</p><p>Tenemos una democracia frágil. <strong>Muy frágil.</strong> Lo digo, entre otras cosas, porque hay otro convencimiento más o menos generalizado: quienes ganan las elecciones son los que no se presentan a esas elecciones: los banqueros, los empresarios ricos… O sea: los dueños del dinero, esos que también se llaman en términos económicos Ibex35. Estamos en la democracia del dinero. La crisis de los últimos años la han sufrido los que menos tienen. Las grandes fortunas no han notado esa crisis. Para nada. Al revés: esas grandes fortunas se han hecho más grandes durante la crisis.</p><p>También estamos en la democracia de la mentira como programa electoral, de las policías secretas al servicio de intereses financieros, mediáticos y partidistas que luego se llaman hipócritamente patriotas, de la vuelta atrás hacia los rincones más tenebrosos de la dictadura franquista, de esa miseria moral que ha convertido los cimientos del Estado en una cloaca donde <strong>las ratas se mueven en sus regueros de mierda </strong>como Pedro por su casa.</p><p>La novedad en las elecciones del 28 de abril es que la extrema derecha va con su nombre, y no como hasta ahora, que estaba bajo el paraguas del PP. Lo que pasa es que para que los que se fueron a Vox regresen, el PP ha contratado a Aznar y Aznar ha dicho que Pablo Casado es el mejor líder que ha tenido su partido: se entiende que Aznar quiere decir que Casado es el mejor líder que ha tenido el PP después de él mismo, claro está. También ha dicho –chulo él– que a ver quién es capaz de <strong>mirarlo a la cara y aguantarle la mirada</strong>. A lo mejor es que ahora se ha hecho hipnotizador, o que después de tantos abdominales se ha creído que es Rambo o Arnold Schwarzenegger. El caso es que Ciudadanos se ha sumado a la extrema derecha para no quedarse triste y solo, como en la canción de la tuna, y ya son tres los herederos del franquismo –y defensores, además, del Ibex35– que luchan por ser los primeros el próximo domingo 28 de abril. Ahora parecen enemigos (ni ellos se lo creen), pero no tengan ustedes ninguna duda: si entre los tres pueden gobernar después de las elecciones, gobernarán. Lo mismo que en Andalucía.</p><p>No sé qué cuentas harán los partidos progresistas y de izquierdas. Pueden ganar si el personal no se queda en casa ese domingo. Ya sé que es ésa, la de quedarse en casa, una opción tan legítima como cualquiera otra. Pero ya ven ustedes lo que pasó en las elecciones andaluzas. La preocupación mía y creo que de mucha otra gente es si después de las elecciones el PSOE –si las gana, como aseguran las encuestas– mirará a Ciudadanos para pactar en vez de a las izquierdas. Espero que no, aunque lo que dijo el ministro Ábalos sobre posibles pactos “constitucionalistas” resultara <strong>una miaja inquietante. </strong>Pero, en todo caso, lo que yo espere o no espere no va a decidir nada. Lo importante –al menos para mí– es que la gente vaya a votar.</p><p>Y sobre todo: que la calle esté viva antes, durante y después del 28 de abril. No todo se ha de decidir en las instituciones. Por eso <strong>si la calle se apaga, mala cosa</strong>. Si la calle se apaga seguiremos teniendo una democracia frágil, muy frágil, sólo controlada por los del Ibex35, esos que no se presentan a las elecciones y siempre las ganan. Contra ellos votaré ese día. Contra ellos.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Alfons Cervera]]></author>
      <media:title><![CDATA[Las ratas y el 28 de abril]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Votos contra el miedo, en 'tintaLibre' abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/tintalibre/votos-miedo-tintalibre-abril_1_1168990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/8ce8b20c-d88a-4662-a6d1-1ec0ee288120_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Votos contra el miedo, en 'tintaLibre' abril"></p><p>Hace ahora 80 años, el 1 de abril de 1939, las tropas golpistas del general Franco levantadas contra la República española declaraban que<a href="https://www.infolibre.es/noticias/luces_rojas/2019/04/01/guerra_victoria_dictadura_93271_1121.html" target="_blank"> la Guerra Civil había terminado</a>. Todavía después de todo este tiempo transcurrido quienes se atreven a abrir los surcos de la memoria, a visitar a sus muertos en las cunetas de la historia, los que abogan por un <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/03/15/el_gobierno_anuncia_que_los_restos_franco_seran_enterrados_junio_cementerio_pardo_92940_1012.html" target="_blank">traslado del dictador de su tumba</a> del Valle de los Caídos, los que se empeñan en documentar la afrenta, son considerados enemigos de España y cautivos de la venganza. Cuesta creer que tanto tiempo después se siga acusando de rencorosos a los vencidos y desarmados.</p><p>Hacer memoria es recobrar la salud y este país sigue bendiciendo la amnesia y declinando levantar acta sobre las tropelías del pasado. Nos fue bien con esta componenda durante un tiempo pero ahora se conoce que hay cierta enfermedad en ese olvido voluntario. Revisionismo, equidistancia, transición o simple pereza han ido remendando una momia que ahora parece recuperar sus movimientos torpes. El llamado <a href="https://www.20minutos.es/noticia/3354867/0/que-es-gobierno-frankenstein/" target="_blank">gobierno Frankenstein </a>era otro.</p><p>Las cartas del exilio, de ese exilio que comenzó también el año 1939, y que publicamos en este número, son también <strong>un testimonio que grita contra la desmemoria</strong>. Personas que cruzaron la frontera y vivieron el olvido y la falta de recursos cuentan cómo fueron rumiando la amargura, arrojados de España y declarados extranjeros en todas partes. No es el glamour del exilio intelectual en México, Roma o Argentina, sino el lamento de una vieja militante anarquista en una casa sin calefacción del sur de Francia.</p><p>Coincide la fecha con otro abril distinto, el de las <a href="https://www.infolibre.es/tags/temas/28a_elecciones_generales.html" target="_blank">elecciones generales del día 28</a>, en las que también persiste el fantasma de las dos Españas que vuelven a desafiarse, democráticamente ahora, y a arrojarse a la cara tanto el pasado como el inmediato futuro. Que Vox, la última pesadilla del populismo aparecida en escena, haya reclamado el concurso de generales de la reserva para sus listas, que muchos piensen que España se rompe sin remedio por el proceso catalán, arroja <strong>sombras demasiado interesadas</strong> en desestabilizar esta frágil paz que, pese a todo, nos hemos concedido.</p><p>Habrá que ver si nos sirve de algo el manual de resistencia. Habrá que ver cómo solucionamos la papeleta. Es el momento de<strong> defender libertades y profundizar en derechos</strong>, el momento de parar esas versiones que hablan otra vez de unos rojos radicales (como en tiempos de la República) empeñados en conducir a España sino al desastre al menos a la quiebra (ellos, los adalides de la banca).</p><p>tintaLibre está a la venta a partir del viernes 5 de abril en quioscos y librerías de toda España.</p><p>También está disponible a través de su App para su descarga en teléfonos y tabletas de Apple y Android.</p><p>Si eres socio de infoLibre, ya puedes leer tintaLibre abril y todos los números anteriores haciendo clic <a href="https://www.infolibre.es/noticias/tinta_libre/portada/" target="_blank">aquí</a>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Apr 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[infoLibre]]></author>
      <enclosure url="https://static.infolibre.es/clip/8ce8b20c-d88a-4662-a6d1-1ec0ee288120_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="198473" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Votos contra el miedo, en 'tintaLibre' abril]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Exilio,Guerra civil,Guerra Civil española,Víctimas del franquismo,Franquismo,TintaLibre,28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Votaré]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/opinion/columnas/cibermonfi/votare_1_1168498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>"Nunca se cae dos veces en el mismo abismo, pero siempre <strong>se cae de la misma manera</strong>, con una mezcla de ridículo y de pavor”. Esta idea cierra <em>El orden del día</em>, la singular novela de Éric Vuillard sobre uno de los momentos cruciales de la conquista del poder por los nazis: la reunión que, el 20 de febrero de 1933, sostuvo Adolf Hitler con los patronos de muchas de las empresas que hoy en día siguen formando parte del corazón industrial y financiero de Alemania, gigantes como BASF, Bayer, Agfa, Opel, IG Farben, Siemens, Allianz, Telefunken o Thyssen-Krupp.</p><p>En aquella reunión, Hitler, recién llegado a la cancillería con el apoyo del “centroderecha” de Von Papen, consiguió la <strong>bendición del capitalismo germano</strong> a cambio de prometerle que terminaría de modo expeditivo con los partidos de izquierda y el sindicalismo obrero. Los patronos podrían hacer en sus empresas lo que buenamente les pluguiera a cambio de que le dejaran a Hitler las manos libres para hacer aún más grande el Reich alemán. <strong>Ese fue el pacto.</strong></p><p>Soy de los que sienten gran inquietud por las semejanzas entre lo ocurrido en la Europa de los años 1920-1940 y lo que sucede ahora en este continente y también en América. Y de los que se alarman ante la ceguera de tantos para no comprender que estamos ante<strong> la segunda gran oleada fascista. </strong>Atribuyo esa ceguera a la rutina y la pereza, al deseo de que todo siga igual –la democracia, los derechos y las libertades, el Estado social...– sin necesidad de tener que hacer algo extraordinario, unas ganas de no complicarse la vida que ya desarmaron a los demócratas y progresistas ante Mussolini, Hitler, Franco y compañía.</p><p>Es obvio que este fascismo no es un calco exacto del primero. Yo lo llamo <strong>fascismo 2.0</strong> porque ha aprendido unas cuantas lecciones y ya no viste con uniformes y correajes paramilitares, ya no hace el saludo romano, ya no confiesa en voz alta sus objetivos más espeluznantes. Pero, fíjense, sataniza a los mismos colectivos que el primero –los rojos, las mujeres libres, los homosexuales, los extranjeros pobres, las minorías étnicas, culturales y religiosas...–, reivindica el mismo tipo de nacionalismo que el primero, el de las patrias con Estado propio –<em>America first</em>; <em>Brasil por encima de todo</em>; <em>la sagrada unidad de España</em>...– y les promete a las grandes fortunas lo mismo que Hitler a los patronos con los que se reunió en 1933: <strong>con nosotros os irá muy bien.</strong></p><p>Sí, este abismo no es el mismo que el de hace ochenta años, como señala Vuillard al final de su novela. Pero, como él mismo se apresura a añadir, estamos cayendo en él de la misma manera, con ridículo y pavor. A mí me parecen ridículos y hasta patéticos los eufemismos con los que el <em>establishment</em> evita llamar a la bestia por su nombre, tanto para no enfadarla como para no preocupar a los telespectadores. A mí me causan pavor las afirmaciones oficialistas de que <strong>la democracia es sólida y está asegurada</strong> para siempre jamás, las temerarias apuestas a favor de que la bestia no osará aplicar su programa si llega al gobierno.</p><p>Estoy hablando también de España. Vox está demostrando que aquello de que nuestro país estaba vacunado contra el fascismo era una solemne estupidez. En España siempre ha habido mucha gente –puede que hasta tres o cuatro millones– que piensa como Vox; lo nuevo es que ahora se atreve a<strong> decirlo en voz alta.</strong> Como dicen ellos mismos, Vox les ha quitado el complejo a reconocerse abiertamente como fachas. Pero Vox está haciendo mucho más que eso: está sacando a la luz el extremo derechismo de dos partidos, PP y Ciudadanos, que la mayoría de nuestros medios siguen presentando como “centristas”.</p><p>A mí no me sorprende en absoluto escuchar las barbaridades que sueltan últimamente Casado y Rivera: siempre he supuesto que piensan ese tipo de cosas en su fuero interno. A mí no me extrañó que PP, Ciudadanos y Vox se coaligaran para gobernar Andalucía: <strong>era lo más natural del mundo</strong>, son primos hermanos en el autoritarismo, el nacionalismo rojigualda y el capitalismo salvaje. Y a mí no me asombrará que, de poder hacerlo, repitan el <em>Trifachito</em> a escala española.</p><p>Votaré el 28 de abril. Votaré contra el <em>Trifachito</em>, preciso. No son estas unas elecciones en las que un progresista puede permitirse el lujo de la abstención. Sigo muy enfadado con las fuerzas de izquierdas, con la facilidad con la que el PSOE olvida sus promesas y <strong>se hace pragmático y hasta conservador </strong>cuando llega al poder, con las querellas fratricidas de Unidos Podemos y toda esa patulea de mareas, compromisos, comunes y más madriles que le rodean, con el dominio del nacionalismo sobre el republicanismo y el socialismo en ERC... Sigo tan enfadado con todos como hace unos meses, pero no por ello dejaré de votar a alguno.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Mar 2019 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Javier Valenzuela]]></author>
      <media:title><![CDATA[Votaré]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Extrema derecha,Fascismo,PP,Nazismo,Ciudadanos,Albert Rivera,Vox,Pablo Casado,28A | Elecciones generales]]></media:keywords>
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