Marcha sobre Washington: el 'sueño' de la comunidad negra estadounidense

¿Qué pasó?

“Oh, el momento llegará / en el que los vientos se detendrán / y en el que la brisa dejará de respirar”. Con estos versos, pertenecientes al tema When the ship comes in, los cantantes Bob Dylan y Joan Baez pusieron ritmo y letra, aquel verano de 1963, a la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad, la multitudinaria manifestación que encumbraría al activista afroamericano Martin Luther King y que marcaría un hito en el reconocimiento de los derechos civiles de una comunidad duramente castigada en Estados Unidos por las políticas de discriminación y segregación racial.

¿Cuándo pasó?

La manifestación fue todo un éxito. Impulsada por el sindicalista negro Philip Randolph, la marcha arrancó a las 11.15 horas del 28 de agosto de 1963. Los más de 200.000 participantes –cerca de 50.000 eran blancos–, según cifras dadas por The Washington Post y The New York Times aquel día, se distribuyeron en dos columnas: una de ellas circuló por Independence Avenue y la otra por Constitution Avenue. Una gran parte de los asistentes llegaron a la ciudad en autobuses procedentes, sobre todo, de los Estados sureños.

La marcha transcurrió entre caras conocidas del mundo del cine –Burt Lancaster, Charlton Heston, Harry Belafonte, Marlon Brando, Sydney Poitier, Josefina Baker y Lena Horne– sin ningún incidente destacable por parte de los manifestantes. Sin embargo, el acontecimiento se desarrolló bajo una atmósfera de tensión. Según narró ABC un día después, grupos supremacistas blancos habían apedreado un autobús procedente de Baltimore en el que viajaba un nutrido grupo de afroamericanos. Además, según contaba La Vanguardia ese mismo día, durante el recorrido surgió el rumor –luego quedó desmentido– de que habían colocado una bomba en el Monumento a Washington.

Finalmente, la protesta finalizó frente al Memorial de Lincoln, un acto simbólico por el que se recordaba el papel que jugó el expresidente estadounidense en la abolición de la esclavitud cien años antes, en 1863. Allí, las miles de personas que ocupaban todo el National Mall escucharon atentamente los duros discursos de dieciocho oradores, en los que términos como “libertad” e “igualdad” abundaban.

¿Quiénes fueron los protagonistas?

De entre todas las intervenciones destacó la de un joven pastor baptista que por aquel entonces sólo tenía 34 años. Reconocido activista por los derechos civiles desde 1955, cuando orquestó el boicot contra el sistema de autobuses en Montgomery después de que las autoridades detuviesen por incumplimiento de las leyes segregacionistas a la activista afroamericana Rosa Parks, y fundador en 1957 de la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur (SCLC, por sus siglas en inglés), Martin Luther King pasó a la historia con un emotivo y ovacionado discurso, de diecisiete minutos de duración, que fue recogido en la mayoría de los periódicos [leer el texto íntegro en inglés aquí]. “Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad. ¡Hoy tengo un sueño!”, pronunció. Unas palabras duras pero que no se separaban de la línea pacífica que promovía King. 

Un grupo de personas portan carteles durante la manifestación. | WIKIMEDIA COMMONS

El entonces presidente estadounidense, John F. Kennedy, siguió atentamente la marcha desde la Casa Blanca, según anunció la alta institución. Tras la manifestación, el líder del Gobierno recibió a los organizadores de la marcha, que le hicieron llegar su decálogo de reivindicaciones: “La manifestación ha contribuido, de manera significativa, al bienestar de la humanidad”, dijo Kennedy en un comunicado posterior a la cita.

Así, los diez puntos que reclamaban Luther King y el resto de responsables de la manifestación fueron, según informó EFE, los siguientes: “Extensos y efectivos derechos civiles, sin ninguna clase de condicionamiento, con el fin de garantizar a todos los norteamericanos su acceso a cargos públicos, vivienda decente, educación integrada y voto; suspender todos los fondos públicos de los programas en que existe discriminación; integración de todos los distritos escolares; reforzar la enmienda catorce para que se lleve a cabo esta integración escolar; nueva orden ejecutiva prohibiendo la discriminación en viviendas financiadas por el Estado; mayores poderes para el procurador general con el fin de recurrir judicialmente contra todas las violaciones de los derechos constitucionales; programa federal para instruir y colocar empleados, tanto negros como blancos con sueldos y trabajos dignos y decentes; ley que provea un sueldo mínimo nacional que dé a todos los americanos un nivel de vida suficiente; ley laboral aplicable a toda la nación con el fin de que se incluyan todas las zonas que en la actualidad están excluidas; y, por último, una ley que prohíba las discriminaciones en materia laboral".

¿Qué fue de los protagonistas?

El 4 de abril de 1968, Luther King es asesinado. El activista fue abatido por un francotirador mientras se encontraba junto al músico Ben Branch en el balcón de la habitación 306 del Motel Lorraine, en pleno centro de Memphis. Según las investigaciones, el asesino, James Earl Ray, disparó contra el afroamericano desde la pensión, a 60 metros de distancia, en la que se había alojado bajo el nombre de John Willard.

El atentado desató fuertes disturbios en más de 60 ciudades del país, obligando incluso a intervenir a la Guardia Nacional. Cinco días después de su muerte, el presidente Lyndon B. Johnson, que asumió las riendas del país tras el asesinato de Kennedy, decretó un día de luto nacional –el primero en la historia por un hombre afroamericano–. Más de 300.000 personas acudieron a los funerales en su honor.

El homicida, por su parte, fue detenido dos meses después en el Aeropuerto de Londres-Heathrow mientras trataba de salir del país con un pasaporte falso. Finalmente, fue juzgado y condenado a 99 años de prisión. Sin embargo, los resultados de una prueba de balística dados a conocer en 1997 añadieron más interrogantes al crimen débilmente aclarado: la bala que asesinó al activista no salió del rifle de Earl.

¿Por qué fue importante?

La Marcha sobre Washington fue el impulso que favoreció la aprobación definitiva de la Ley de Derechos Civiles en 1964, que garantizaba los derechos de las minorías en el país, y de la Ley del Derecho al Voto en 1965, que prohibía la discriminación del derecho al sufragio. Con estos pasos, Estados Unidos dejaba atrás un siglo de esclavitud, segregación y discriminación racial de la comunidad afroamericana.

Sin embargo, los acontecimientos de violencia policial contra ciudadanos negros acaecidos durante el último año, que encendieron la mecha de duros disturbios raciales en algunas ciudades estadounidenses, evidenciaron la permanencia del germen racista en la sociedad estadounidense. Así, según estudios del diario The New York Times recogidos por Europa Press, todavía existe en la primera potencia mundial una fuerte brecha racial: la población blanca, por ejemplo, cobraba en 2013 un 21,6% más que la afroamericana.

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