La televisión pública

Los periodistas de TVE, atrapados en el fuego cruzado entre la presidencia y el Consejo de Informativos

Vista parcial de la fachada de la sede de RTVE en Prado del Rey (Madrid).

La ofensiva abierta por el actual Consejo de Informativos de TVE (CdI) contra algunas decisiones del presidente de la corporación, José Pablo López, en particular su cuestionamiento de dos de los programas de infoentretenimiento en los que se está apoyando la recuperación de audiencias de la cadena —Mañaneros 360 y Malas Lenguas— ha derivado en un enfrentamiento que amenaza el buen momento que vive una redacción atrapada en el fuego cruzado entre ambos bandos. Y que cada vez se ve más presionada para tomar partido en un asunto en el que, según las fuentes consultadas por infoLibre, abundan las zonas grises.

Más allá de las consignas, los periodistas con historia en TVE, muchos de los cuales vivieron desde dentro el sometimiento de la radio y la televisión pública al PP de Mariano Rajoy durante el mandato de José Antonio Sánchez, no se casan con el diagnóstico feroz con el que el CdI trata de descalificar estos programas, pero tampoco con la furibunda reacción del presidente y del Consejo de Administración, que han fijado mediados del mes de marzo como límite para que se haga pública una rectificación bajo la amenaza de emprender acciones legales contra los representantes de los periodistas y técnicos de los que dependen los informativos de la casa. Una rectificación que la dirección de TVE asegura focalizar en un asunto muy concreto: la acusación de que “RTVE tiene altavoces que difunden mensajes de odio”.

En contra del retrato simplista que algunos medios han hecho de él como un peón de la derecha, fuentes consultadas por este diario describen a Óscar Nieto, el actual presidente del CdI, como un profesional vinculado sindicalmente a Comisiones Obreras, una organización que siempre ha sido muy combativa con los presidentes de RTVE. Aunque, en reralidad, la elección de los miembros del CdI se hace de manera individual, en candidaturas personales que no representan a ninguna organización.

Es verdad, admiten las mismas fuentes, que las elecciones al Consejo de Informativos han ido perdiendo interés por parte de los llamados a votar (periodistas, técnicos y profesionales de la redacción). Y que cada vez hay menos personas dispuestas a asumir el coste personal y profesional de defender la independencia de los servicios informativos, lo que ha reducido el peso de los periodistas con más experiencia, los que recuerdan en primera persona las épocas en las que los informativos estaban sometidos al poder político.

El Consejo de Informativos, preguntado al respecto por infoLibre, asegura haber recibido la reacción de los actuales responsables de la corporación “con sorpresa”. “No hay precedentes en los 18 años de existencia de los Consejos de informativos de RTVE”, aseguran.

De momento, el CdI no quiere pronunciarse acerca del plazo que les han puesto para rectificar porque “está estudiando el escrito recibido y le dará respuesta cuando pueda, porque es un órgano colegiado”. Tampoco han decidido si va a llamar a la movilización de los periodistas de la cadena.

Entretanto, no van a responder a su contenido ni a las críticas de los medios que les acusan de politización, toda vez que su único objetivo, subrayan, “es garantizar la independencia de RTVE”.

Coste reputacional

Es aquí donde muchos se muestran críticos con el CdI: en el coste que sus pronunciamientos están teniendo para la reputación de los telediarios y los programas informativos que sí son elaborados por el personal de la casa.

Preocupa "la imagen que se está construyendo contra Televisión Española desde algunos medios, los más de derechas y conservadores". En la época en la que "la manipulación era brutal en los telediarios, no decían nada. Y ahora, si coges cualquier telediario al azar de los últimos dos años —desde los matinales hasta el cierre de noche— no hay color con lo que había antes", lamenta un periodista de TVE que prefiere no revelar su nombre.

Muchos en la redacción viven esta situación con pesar, sobre todo porque coincide con un momento en el que los informativos mejoran semana a semana en términos de audiencia e incluso han sido capaces de ganarse el liderazgo en eventos especiales, precisamente cuando la demanda de información es mayor.

"Comparado con lo que había hace nueve años, la diferencia es abismal". Quien hace esta afirmación rememora casos sonados de noticias censuradas y de redactores que recibían directamente el argumentario del PP para construir las piezas que después iba a emitir el telediario. "Ahora no hay ni una pega", subraya.

Fuentes conocedoras de la atmósfera que se respira estos días entre los trabajadores de RTVE aseguran que, aunque es verdad que el CdI pudo cometer hasta "errores de bulto" en su informe sobre Mañaneros 360 y Malas Lenguas, "la dirección también se equivoca al entrar en enfrentamiento con ellos", porque con independencia de la opinión que merezca el trabajo que está haciendo, sigue siendo el órgano que representa a los que tienen la responsabilidad de elaborar la informaicón que después llega a los ciudadanos.

Programas “sesgados”

Eso sin contar con el hecho de que, incluso quienes son críticos con la beligerancia del CdI, en particular en estos momentos, admiten que estos dos programas "están algo sesgados y a veces se pasan un poco". Pero también es verdad, añaden, "que están teniendo una audiencia enorme y parece que desde el Consejo de Informativos se está haciendo un juego sucio a unas empresas que están cosechando muy buenos datos".

RTVE exige al Consejo de Informativos que rectifique el informe sobre ‘Mañaneros 360’ y ‘Malas lenguas’

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Los que sostienen esta opinión lamentan además que los elementos criticables de estos programas estén siendo utilizados por determinados medios, afines a la derecha, que nunca denunciaron "la manipulación y la censura grosera" de la época del PP, para hacer "una enmienda a la totalidad de unos informativos" que la mayoría de los trabajadores considera "impecables".

El conflicto, además, no se basa solo en el supuesto sesgo, mayor o menor, de esos programas, sino que se alimenta de un asunto que desde hace décadas genera tensiones entre la presidencia de RTVE y sus empleados: la externalización de la producción. Un frente de batalla que, en realidad, es más del Comité de Empresa que del Consejo de Informativos, porque tiene que ver con lo laboral y no con los contenidos, que son los únicos acerca de los cuales tiene competencias el CdI.

Al final del día, en la redacción de informativos de RTVE lo que más molesta, según las mismas fuentes, es "que se utilice un informe sesgado del Consejo de Informativos para manchar el producto informativo de Televisión Española". En particular "en un momento en el que nos va muy bien de audiencia y en el que los datos de los informativos son impecables". Nada de lo que se está denunciando, insisten, aunque fuese en su totalidad cierto, sería "comparable con lo que había antes".

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