Las cloacas del Estado
Fernández Díaz contradice a su ex número dos y se desvincula por completo de la 'Kitchen'
El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz se ha desvinculado este miércoles por completo de la operación Kitchen, de la que, según ha asegurado, se enteró por los medios a finales de 2015 o comienzos de 2016, más de dos años después de que se llevaran a cabo los seguimientos sobre la familia Bárcenas. El exdirigente conservador se sentó frente al tribunal justo después de que lo hiciera Francisco Martínez, su ex número dos, quien evitó comprometer a su exjefe. Y de esta manera, en una comparecencia que apenas se alargó una hora, Fernández Díaz desplegó con comodidad su estrategia de defensa, que pasó por negar que él enviara a Martínez los mensajes que le comprometen y por alegar desconocimiento total y absoluto sobre el operativo policial que se juzga en la Audiencia Nacional, algo que, sin embargo, entra en contradicción con lo poco que sobre él ha dicho su ex número dos.
Dos eran los elementos que salpicaban al exdirigente conservador en Kitchen y que lo situaban como conocedor de la operación. Por un lado, el testimonio que dio en fase de instrucción Martínez, el ex secretario de Estado de Seguridad. Y, por otro, los mensajes que éste protocolizó ante notario en junio y octubre de 2019, cuando la investigación judicial estaba bajo secreto. En la primera tanda, destacaba uno fechado el 13 de julio de 2013: "Chofer. B: Sergio Javier Ríos Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)". Y en la segunda, otro del 18 de octubre de ese año en el que se señalaba que la "operación" se había hecho "con éxito": "Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad). Mañana tendremos el informe".
Las fechas de envío de los mensajes, que fueron remitidos desde un número que pertenecía por aquel entonces al Ministerio del Interior, son clave. La primera vigilancia a la familia Bárcenas por parte de agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la que existe constancia documental se produjo el 25 de julio de 2013. Y el volcado de los dispositivos electrónicos de Bárcenas, confirmado por dos agentes durante el juicio, se produjo a mediados de octubre. Durante toda la fase de instrucción, Fernández Díaz negó que él hubiera mandado nada, mientras Martínez insistía en la autoría del exministro.
Pero durante su declaración de este miércoles, y siguiendo la línea de defensa conjunta desplegada durante todo el juicio, tanto Martínez como su abogado han evitado hacer alusión alguna a estos mensajes, y eso que ambos han dedicado buena parte del interrogatorio a aclarar una buena cantidad de WhatsApp intercambiados por el ex secretario de Estado de Seguridad. Un silencio que ha dejado vía libre al exministro para desvincularse de los mismos. "¿Usted reconoce este mensaje? ¿Usted remitió este mensaje a don Francisco Martínez a través de mensajería instantánea a teléfono móvil suyo?", le ha preguntado su abogado. "No, claro que no", ha respondido Fernández Díaz, quien ha insistido una y otra vez que él "entre el año 2013 y el año 2015" no supo nada de la operación alrededor del extesorero del PP.
Esa afirmación del exministro, lo de que se enteró de la Kitchen por los medios de comunicación, entra en manifiesta contradicción con lo poco que ha dicho sobre él Martínez. En concreto, con lo de que el 13 de julio de 2013 le llamó el exministro para que se enterara de si alguien cercano a la familia Bárcenas "estaba colaborando" con la Policía Nacional, algo que confirmó a través del ex director adjunto operativo Eugenio Pino y trasladó a su jefe. Tanto Fernández Díaz como Martínez han respondido solo a las preguntas de sus abogados, por lo que el fiscal ha pedido que se incorporen sus declaraciones en fase de instrucción, a las que el abogado de Podemos ha pedido también que se sume el tenso careo que se registró entre ambos.
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"Hasta ese momento yo no había oído hablar de nadie, ni por arriba –en referencia al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy– ni por abajo –en referencia a Pino–, ni por la derecha ni por la izquierda. Nadie me habló de esa operación", ha insistido hasta en dos ocasiones. Del mismo modo, ha negado todos y cada uno de los hechos que se le imputan. "En absoluto", ha repetido cuando su abogado le ha preguntado si había ordenado vigilancias a la familia Bárcenas, la entrada en el taller de restauración de su mujer o el volcado de los dispositivos del extesorero. "Son cuestiones operativas, de ninguna manera el ministro se interesa por esto", ha dicho al ser preguntado específicamente por lo último.
También ha negado que hubiera mandado espiar a Bárcenas dentro de la prisión de Soto del Real. O haber maniobrado para boicotear las investigaciones de Manuel Morocho, quien fuera inspector jefe del Grupo XXI de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) e investigador principal de Gürtel. El agente relató durante su declaración como testigo que el acusado José Luis Olivera, exjefe de la UDEF y el CITCO, le ofreció por aquellas fechas un retiro dorado en Lisboa y que, en el marco de aquella conversación, recibió una llamada a la que respondió con un "sí, ministro, estoy con él". "Esa información es falsa. Esa llamada yo no la he hecho en mi vida", ha afirmado Fernández Díaz.
La Fiscalía Anticorrupción, que pide 15 años de cárcel para el exministro, define la Kitchen en su escrito de acusación como una "operación ilícita" para "obtener tanto información como pruebas materiales" en poder de Bárcenas que pudieran "resultar incriminatorias" para la formación conservadora y sus máximos dirigentes en Gürtel. Fernández Díaz, sin embargo, ha dicho que nadie en aquellas fechas dentro del partido le mostró "inquietud o preocupación" sobre eso. Y ha querido dejar claro que su nombre ni siquiera salía en los papeles de Bárcenas, por lo que a él ese tema ni le "interesaba" ni le "preocupaba".